Confessions (Kokuhaku)



Confessions es una interesante cinta japonesa dirigida por Tetsuya Nakashima (autor de Memories of Matsuko y Kamikaze Girls, que no he visto) quien adapta la novela homónima de Kanae Minato. Tanto la novela como la película han sido todo un fenómeno sociológico en Japón.


Una película que atrapa desde el primer momento y no te suelta en todo el metraje es algo digno de elogio hoy en día. Si la película empieza con un fuerte shock (chafado por la maldita publicidad) y consigue mantener el interés del espectador a un nivel aceptable, ya es para nota. Pues todo eso ocurre en Confessions, un psico-thriller notable e inteligente lleno de inesperados giros argumentales que lo hacen muy recomendable.

Confessions nos presenta a unos alumnos de 13 años de Japón: adictos a la tecnología, poco apegados a la realidad de sus familias y enganchados a grupos musicales y/o a redes sociales. En una sociedad tan competitiva como la japonesa el fracaso está mal visto, todos quieren triunfar pero no todos pueden destacar en algo, los mediocres exiten. En su lucha por lograr el reconocimiento (de la sociedad, los compañeros o los padres) los adolescentes han establecido toda una serie de conductas que van desde la simple rebeldía al crimen. Todo un reto para los profesores que se enfrentan a unos alumnos y un sistema legal que no les apoya. Hacer entender a los alumnos las consecuencias de sus actos no será una tarea fácil ni exenta de inesperadas consecuencias. La simple venganza no sirve, es demasiado fácil. Un crimen horrible debe ser entendido en toda su magnitud por quienes lo comenten, sólo así será posible la redención. Todos estos temas de culpa, venganza y redención son muy propios del cine oriental, sobre todo del coreano Park Chan-wook.
En los primeros 25 minutos del film asistimos un intenso monólogo de una profesora que te deja literalmente clavado al asiento, la inicial indiferencia de los alumnos se va tornando interés y acabará en verdadero pánico. De esta forma, el film consigue atrapar al espectador y ya no te suelta. Las revelaciones de las que somos testigos nos irán sumiendo en un mundo terrible de crímenes y venganzas. Como si se tratara de un Twin Peaks dentro del agobiante mundo de la escuela japonesa, el espectador va descubriendo toda una perversa red de engaños y mentiras.

Tetsuya Nakashima sabe rodar escenas de extrema violencia o tensión a la vez que sabe mantener el ritmo, el cual sólo decae en algún momento puntual para volver a repuntar en breve. Todo ello a base de un guión perfectamente planificado y una fotografía tan artificiosa como sugerente, a veces demasiado cercana al videoclip. Me gustó mucho el uso de los espejos para mostrar ciertas escenas. Lo único malo que puedo decir del film es que el uso de los planos ralentizados y la música pop me resultaron algo cargantes a veces.

Una frase para el recuerdo: "El débil siempre abusa de alguien más débil".

Recomendable.

7,5
Aquí os dejo el trailer, lamentablemente está doblado al castellano y cuenta bastante más de la cuenta, pero sirve para abrir boca.

4 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

Mmm puede estar bien. Gracias por el apunte.

Anónimo dijo...

que buena pinta tienen estas historia tan trágicas sobre venganzas coreanas o japonesas, nadie trata estos temas de forma tan desaforada y brutal

Bene Gesserit dijo...

La he visto y me ha encantado, gracias por la recomendación, de lo mejor del año, buen blog.

Anónimo dijo...

La ví ayer noche y debo coincidir totalmente en que la primera media hora es francamente brutal!!!

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