Lo imposible


Con El orfanato el director Juan Antonio Bayona y su amigo el guionista Sergio G. Sánchez ya nos sorprendieron gratamente. Todas las esperanzas que pusimos en estos jóvenes se  han visto cumplidas e incluso superadas con Lo imposible.

Bayona y Sánchez podrían haber seguido con el género del terror o podrían haberse ido a Hollywood a rodar cualquier entrega de una nueva franquicia de vampiros adolescentes o la última peli de acción de Bruce Willis. Pero no, se embarcaron en la titánica tarea de adaptar la historia de una familia española que sobrevivió al tsunami que asoló Tailandia en el año 2004. El proyecto les ha llevado 5 años y ha costado unos 30 millones de euros, que parece muy poco si lo comparas con las súper producciones hollywoodienses pero dentro del panorama español es una barbaridad. Por suerte, cada céntimo invertido en esta película ha sido bien empleado. Parece ser que el film está siendo todo un éxito en taquilla y pronto van a recuperar la inversión, se lo merecen.
Se lo merecen básicamente a que su película no tiene nada que envidiar a cualquier súper produción que nos llega del otro lado del charco, todo lo contrario, ya quisieran muchas pelis yanquis tocarnos la fibra y emocionarlos la mitad de lo que lo hace Lo imposible. Con una factura técnica impecable y una dirección artística asombrosa Bayona nos entrega un film de catástrofes que va mucho más allá. No se queda en mostrarnos una impactantes imágenes que nos demuestran una vez más lo insignificantes que somos comparados con la madre naturaleza, sino que Bayona desarrolla todo un drama humano a base de una sensibilidad pocas veces vista en una sala de cine.



 Bayona se confiesa fan de Spielberg, como casi todos en este negocio, y se nota que ha aprendido mucho viendo las grandes películas del que una vez fue llamado Rey Midas de Hollywood. El uso de la luz y la espectacularidad de muchas escenas recuerdan al mejor Spielberg, ése al que echamos de menos desde hace bastantes años. Bayona logra algo que su maestro lleva tiempo sin conseguir: unir espectáculo visual y el drama familiar sin resultar cursi ni pedante. Es más, Bayona se nos muestra como un autor maduro a pesar de ser su segundo largometraje: sabe mover la cámara, sabe dirigir a los actores y sabe emocionar al espectador. Nos sumerge de lleno en la trama, no se lía con innecesarias presentaciones de personajes ni diálogos para rellenar metraje, tampoco se pone filosófico divagando sobre el sentido de la vida, el destino, la muerte, etc ni se enreda con la belleza de los paisajes. Ahí donde vacas sagradas como Clint Eastwood o Shyamalan fracasaron estrepitosamente al intentar reinventar el cine de catástrofes, Bayona sale airoso. No ha inventado nada nuevo pero conjuga elementos ya existentes de forma muy equilibrada dando como resultado todo un torbellino de emociones.


Bayona entrega un film perfectamente planificado y ejecutado de principio a fin. No es un film perfecto pero sí que se acerca bastante a lo que yo definiría como un film redondo. Es brutal y cruel cuando debe serlo, estáis avisados, pero sin caer en el exceso, así como también sabe ser tierno sin caer en la cursilería.
Se puede decir en su contra que el film se vende como una historia verdadera pero no se han mantenido ni los apellidos ni la nacionalidad de la familia protagonista, supongo que la obligación de rodarla en inglés con actores anglosajones en busca de una mayor recaudación ha sido el detonante de este cambio. También desconozco si los momentos más emotivos del film sucedieron realmente así, no lo sé, puede que se hayan tomado ciertas licencias pero en la peli funcionan a la perfección y yo no podía dejar de llorar.


De los actores sólo me cabe decir que tanto Naomi Watts como Ewan McGregor están sobresalientes. Una historia así de dura depende totalmente de la credibilidad y empatía que consigan crear sus protagonistas en el espectador. La película tiene escenas muy complicadas tanto física como emocionalmente para estos dos actores y ambos están a la altura y demuestran que son algo más que estrellas. Otro acierto del casting son los niños, excelentes todos ellos. También cabe destacar el breve pero intenso personaje de Marta Etura.

No sé, podría contar muchas cosas de la trama o destacar varias escenas que me hicieron llorar pero mejor no os cuento nada. El cine comercial debería ser capaz de unir espectáculo y sentimiento, ojalá todas las películas fueran como Lo imposible.



8

3 comentarios:

Éowyn dijo...

Hola!

He visto anunciada la peli muchas veces, pero no me atrae verla. No sé si es por la cantidad de publicidad que le han dado, o porque no tengo ganas de ver más desastres. Aunque también está la parte humanda, sin duda alguna. Sobrevivir a algo así ha tenido que ser una experiencia inolvidable. Pero como digo, sigo sin querer verla, por el momento.

Saludos!

León dijo...

Pues por nuestro blog no nos ha convencido nada. Desde luego es mejor que "El orfanato", pero eso no era dificil. Y en cuanto a la influencia de Spielberg esta ahí, pero es una influencia vacía, sin la profundidar del barbudo. Te invito a que te pases a leer nuestra crítica de esta película:
http://lagatacongafas.blogspot.com.es/2012/10/lo-improbable.html
Saludos

Luis Cifer dijo...

YA SE SABE QUE ESTO DE LAS EMOCIONES ES MUY SUBJETIVO, A MÍ ME LEGÓ (SUPONGO QUE LO DE SER PADRE HA INFLUIDO BASTANTE)

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