Corazones de acero (Fury)


Antes de perder el rumbo, Steven Spielberg nos regaló la que para muchos (yo incluido) es la película definitiva sobre la Segunda Guerra Mundial: Salvar al soldado Ryan. Con este film Spielberg recuperó del olvido el cine bélico. Si La lista de Schindler es la película definitiva sobre el holocausto, Salvar al soldado Ryan es la película definitiva sobre la guerra. El mismo año Terrence Malick presentó La delgada línea roja, otra gran película bélica. Ambas obras son diametralmente opuestas pero igualmente geniales, si bien yo me quedo con la de Spielberg.

 Casi 20 años después David Ayer se atreve a volver sobre la Segunda Guerra Mundial con Fury (aquí titulada Corazones de acero). Ayer escribe y dirige esta historia sobre un grupo de tripulantes de un tanque en los meses finales de la guerra, justo antes de la caída del Tercer Reich.

 La sombra de Salvar al soldado Ryan planea sobre Corazones de acero en más de una ocasión. Ayer no es Spielberg pero lo emula francamente bien en las escenas de combate. Fury funciona perfectamente como film bélico, sus escenas de batallas son sobresalientes y te clavan al siento como hacía mucho que no me ocurría. Ayer apasiona con sus batallas aplicando la forma de plasmar los combates en los submarinos a los tanques. Sin resultar excesivamente moderno o estridente Ayer logra un gran ritmo gracias a un endiablado montaje. El film resulta angustioso y claustrofóbico mientras narra la terrible epopeya de estos soldados norteamericanos que avanzan por una Alemania agonizante.

 El problema de esta película proviene de un guión bastante irregular. Me gustó la forma de definir a los soldados del tanque a pesar de que asistimos una vez más al típico joven inexperto que sufrirá el inevitable duro aprendizaje. De todos los personajes yo me quedo con Biblia interpretado por Shia LaBeouf en su mejor papel hasta la fecha. El resto de tripulantes tampoco se quedan cortos en carisma. Brad Pitt está aceptando el paso del tiempo de forma envidiable, adaptando poco a poco los personajes que elige a su edad.

 Lamentablemente, algunas situaciones no acaban de resultar verosímiles y algunas escenas no están del todo bien resueltas. A mí me sigue sin parecer lógico que una chica joven se esconda de forma tan ridícula y vestida con un vestido tan corto (casi dos décadas antes del nacimiento de la minifalda). Todo ello en una ciudad a punto de ser invadida por unas tropas que pueden llevar meses sin ver a una mujer. Ya sabemos que la carne es débil y hay vándalos y malnacidos en todos los bandos. La verdad es que todo el pasaje de la casa me pareció un tanto forzado, sirve para definir relación entre los tripulantes del tanque pero me resultó poco verosímil. ¿Era necesario un plano del torso desnudo de Brad Pitt? Vale que el tipo sigue teniendo un físico envidiable a sus 50 tacos pero lo vi un tanto fuera de lugar. Tampoco la cena como tal me pareció bien resuelta ni la escena entre los dos jóvenes me resultó verosímil. Creo que toda este pasaje debería haberse cuidado más. Todo ello estropea bastante el conjunto haciendo que el film no llegue a clásico del género aunque sí será acogido con agrado por los amantes del género y el público en general.

 La verdad es que el minutaje del film se eleva hasta los 144 minutos, casi demasiado. Tampoco me gustaron los títulos de crédito finales, me resultaron demasiado modernos, por suerte los colocaron al final y no al principio.

 A pesar de algunos importantes detalles, Fury es un film totalmente disfrutable por el aficionado al cine bélico.

6'5

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