
miércoles, 26 de octubre de 2011
El embrujo de Shanghai (2002)

martes, 1 de diciembre de 2009
Celda 211
Juan Oliver se presenta en su puesto de trabajo como funcionario de prisiones un día antes de lo previsto para irse familiarizando con el lugar. Pero su visita se verá complicada por un motín.
A mí las películas de personas encerradas y/o sometidas a situaciones extremas me suelen gustar bastante (siempre que estén bien construidas). Celda 211 es un buen film que se podría enmarcar dentro de este grupo.
Ya desde la primera escena Daniel Monzón nos deja claro de qué va su película: dolor, sangre y muerte. No es celda 211 una película fácil de ver, ni una peli para adolescentes, es un negrísimo thriller carcelario. Uno de los mejores thrillers que hemos visto en años. Una película que desde el minuto 1 te sorprende y atrapa.
Celda 211 tiene un ritmo trepidante perfectamente conseguido y mantenido durante todo el metraje. Monzón elabora todo un castillo de naipes sustentado en un guión excelente y unas interpretaciones muy ajustadas (nada de histrionismos). Hay secundarios magníficos que parecen sacados directamente de una galería de máxima seguridad (probablemente muchos extras sean ex convictos). También el hecho de haber rodado en una cárcel abandonada le da mucha veracidad a la película. Los diálogos resultan frescos y las situaciones complicadas están muy bien resueltas. Los continuos giros argumentales logran mantener al espectador clavado al asiento, sufriendo y padeciendo.
Hay que decir que la peli es muy dura tanto en su lenguaje como en ciertas escenas de violencia, pero en un drama carcelario era de esperar. Avisados estáis los de estómago débil y las embarazadas.
Especial mención creo que se merece todo el elenco actoral, todos están muy bien. Incluso Antonio Resines demuestra que sabe hacer papeles dramáticos sin caer en el esperpento cuando tiene un buen personaje entre las manos. Pero el que se lleva el gato al agua es Luis Tosar que compone un personaje tan extremo que fácilmente podría caer en el ridículo pero que nos resulta totalmente creíble gracias a una interpretación memorable. Su Malamadre es ya todo un clásico. Igualmente Alberto Ammann en su papel de Juan Oliver (alias Calzones) resulta bastante creíble y nos arrastra en su dura evolución personal a lo largo de toda la peli. Igualmente Marta Etura nos provoca una enorme ternura.
Celda 211 no sólo es un thriller totalmente recomendable, es la prueba de que en España se puede hacer buen cine de género. Un cine que plantea importantes preguntas al espectador a la vez que lo entretiene.
7,5