Mostrando entradas con la etiqueta Stephen King. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Stephen King. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de septiembre de 2017

It


 It es ya todo un fenómeno no solamente del cine de terror sino también social. Esta nueva versión de It se ha convertido ya en la película de terror más taquillera de la historia. Solamente es superada por El exorcista si tenemos en cuenta la inflación desde 1973, pero es muy posible que en breve la acabe superando. Obviamente, It no le llega a El exorcista ni a la suela de los zapatos, estoy dispuesto a batirme en duelo con quien afirme lo contrario, pero no es un film exento de méritos.

sábado, 20 de junio de 2009

LA NIEBLA (The mist)


  Frank Darabont ya había adaptado novelas de Stephen King en Cadena perpetua (The Shawshank Redemption) y La milla verde, sus dos mejores películas. Luego dirigió The Majestic (con Jim Carrey, ni fu ni fa) y escribió un guión para la cuarta peli de Indiana Jones que entusiasmó a Spielberg pero que George Lucas rechazó por algún motivo que se desconoce. En 2007 Darabont se atrevió con otra adaptación de un relato de Stephen King: La niebla.

No debemos confundir esta película (The mist) con la de 1979 de John Carpenter también llamada La niebla (The fog). La de Carpenter está considerada hoy día como una cinta de culto en la que unos zombis atacaban un pueblo costero en busca de venganza. A pesar de compartir título en castellano, ambas películas no tienen mucho en común.

 Centrándonos en la peli de Darabont, me gustó mucho el arranque, cuando aún no sabes qué se esconde tras la niebla. Ese miedo a lo desconocido me parece muy inquietante. La película pierde bastante interés cuando descubrimos qué acecha a los protagonistas entre la espesa niebla, sobre todo cuando es algo tan inverosímil que ni ellos mismos acaban de creérselo. Parece que la tensión se ha disipado de forma irreversible y vamos a caer ante un fallido producto de ciencia ficción lleno de elementos inverosímiles, pero no.

Entonces la peli se convierte en un drama sobre personas atrapadas y sometidas a una experiencia extrema. La amenaza del exterior es menos terrible que los monstruos interiores de cada personaje. Los que busquen un film de terror probablemente saldrán decepcionados. La peli tiene algunas escenas (la de la farmacia por ejemplo) que me recordaron a Aliens de James Cameron o Aracnofobia, pero funcionan mejor las escenas en las realmente no ves la amenaza (la escena de la cuerda), lo que no se ve casi siempre da más miedo.
El tratamiento de los personajes es lo que convierte a esta cinta en una peli de terror bastante atípica. Los roles que cada uno va adoptando en la sociedad y cómo ésta se organiza y evoluciona convierten a la peli en casi un ensayo sociológico. Me pareció muy interesante el personaje de la fanática religiosa, es todo un ejemplo de cómo el miedo nos hace primitivos. Se podría interpretar que el film realiza una metáfora del pueblo norteamericano (y el resto del mundo) tras el 11-S: una amenaza exterior puede hacer desear a los ciudadanos perder libertades en busca de mayor seguridad. Como a los personajes del film, el miedo puede llegar a controlar nuestras vidas y radicalizar nuestras convicciones.

Aunque Darabont es un buen director (consigue que los niños no sean tan repelentes como suelen ser en este tipo de pelis, ni está claro quienes ni cómo van a ir pereciendo los personajes) al nadar entre dos aguas (terror y drama) la cosa no acaba de funcionar del todo. Creo que hubiera ganado puntos si no hubiera mostrado la amenaza de forma tan obvia. La peli hubiera funcionado bastante mejor. Siempre lo desconocido aterroriza más. A destacar el final, esa escena final con la canción “The host of Seraphim” del grupo Dead Can Dance, es realmente escalofriante y desoladora.
En cuanto a los actores, Marcia Gay Harden y Toby Jones bordan sus papeles de fanática y dependiente respectivamente. El resto del reparto está correcto.

Lo dicho, no es una peli de terror al uso. Unos la odiarán y otros la amarán. Yo le doy un
6,5