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martes, 7 de febrero de 2017

Figuras ocultas (Hidden Figures)

La carrera espacial de los Estados Unidos contra la Unión Soviética fue parte esencial de la guerra fría. Ambas superpotencias agudizaron sus ingenios en una carrera para controlar el espacio. Pensemos que en aquella época sin ordenadores todos los cálculos se hacían a mano, por personas de carne y hueso. La carrera espacial es el entorno ideal para ubicar a las tres mujeres protagonistas, que existieron realmente se convirtieron en auténticos ejemplos de superación.

Figuras ocultas es una buena película. Así de claro. Una historia bien narrada, sin estridencias ni moderneces innecesarias por el para mí desconocido Theodore Melfi. Ni siquiera se permite una voz en off ni un flashback. Nada de todo ello es necesario si la historia tiene miga, y Figuras ocultas la tiene. No es un film innovador ni de autor pero es una buena película con una atractiva historia. Pudiera parecer que esta historia es algo del pasado, como si ya no quedaran derechos civiles por los que luchar y ya todo estuviera conseguido. Podríamos pensar que el racismo es una cosa olvidada ya que un afroamericano ha estado durante ocho años en la Casa Blanca. Pero nada más lejos de la realidad. Estos días las asociaciones por los derechos civiles han vuelto a la calle gracias a las reformas que el nuevo presidente Trump pretende llevar a cabo. La conquista por los derechos civiles ha sido un tortuoso camino con no pocos contratiempos y retrocesos. Aún queda mucho camino pero es innegable que mucho se ha avanzado desde el lejano 1961 en el que se sitúa esta película.

Figuras ocultas viene a reivindicar la figura de las mujeres de color que trabajaban como calculadoras en la NASA. No solamente eran mujeres, además eran de color. Lo tenían todo para ser discriminadas pero finalmente se hicieron un hueco. Fue un proceso no exento de decepciones y fracasos pero valía la pena. Ya desde la primera escena nos damos cuenta que el tono de Figuras ocultas no es nunca trágico, no estamos ante un drama racial tipo El color púrpura, sino que Figuras ocultas se sitúa más cerca de la comedia. Una comedia inteligente que busca la sonrisa y la complicidad del espectador. Quizás a muchos resulte chocante tomarse a la ligera un tema tan duro como la segregación racial pero el film se beneficia bastante de este tono de distendida comedia. Al final, el humor es un arma de doble filo. La ridiculización que de los racistas se hace en este film me pareció muy refrescante y necesaria. 

El reparto cumple así como la ambientación y un guión amable que evita los aspectos más escabrosos. El mensaje del film es optimista. Las cosas parecían que iban a mejor en 1962, pero el 1963 mataron al presidente Kennedy (cuya imagen parece dominar casi cada escena desde los retratos) poco más tarde su hermano Bobby y Martin Luther King corrieron la misma suerte. Y luego vino la guerra de Vietnam. Contratiempos que marcaron la convulsa década de los 60 pero no evitaron que las libertades se fueran conquistando gracias al tesón de personas como las tres protagonistas. Como bien dice el personaje más politizado del film, las libertades no se regalan, hay que ganárselas.

La terna protagonista resulta de lo más creíble, tanto Taraji P. Henson y  Octavia Spencer están perfectas. También debo destacar la espontaneidad y frescura que destila la excelente cantante Janelle Monáe (que este año tiene otro film nominado a mejor película, Moonlight). Del resto del reparto me quedo con Kevin Costner (simplemente correcto), una desmejorada Kristen DunstJim Parsons en un personaje no muy alejado del ya mítico Sheldon Cooper de Big bang Theory. 

Realmente estamos ante una buena película con intenciones didácticas y lúdicas pero insuficientes para la nominación a mejor película. Entiendo que la nominación obedece más a las presiones del lobby de color que a los méritos del film, que los tiene pero no creo que merezca tal nominación y mucho menos ganar el Oscar. Para que no acusen a la academia de racista, este año hay varias películas sobre personas de color con importantes nominaciones. Moonlight, Fences y esta Figuras ocultas son una buena prueba de ello.

6

sábado, 7 de marzo de 2009

El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button)



En 1918 nace en Nueva Orleans un niño con el cuerpo de un hombre de 80 años.



Soy fan de David Fincher desde que debutó con Alien3 pero pienso que alterna una peli genial con una fallida. Ahora, tras la sensacional Zodiac, tocaba una fallida aunque la reunión con Brad Pitt nos hizo albergar muchas esperanzas.


Basada en el relato de F. Scott Fitzgerald, la premisa de un niño que nace con cuerpo de anciano y va rejuveneciendo conforme cumple años me parece muy jugosa. Asimismo, una historia de amor en la que los dos miembros de la pareja van en direcciones temporales opuestas creo que muy pocos directores podrían llevarla a cabo de forma satisfactoria. Fincher es uno de ellos, aunque el resultado final me ha defraudado un poco.


La peli se inicia con un fabuloso prólogo con un toque Jean-Pierre Jeunet (Amélie, Largo Domingo de noviazgo) y toda la parte inicial está francamente bien. El guión está lleno de personajes entrañables, buenos diálogos y escenas bien resueltas. Pero luego la trama avanza algo lentamente, hay parones que provocan cierto aburrimiento. La peli se alarga hasta las dos horas y media y se hace algo pesada.


Parece ser que cuando Fincher entregó su película a los ejecutivos del estudio duraba 3 horas largas y éstos intentaron cortarla sin su permiso. Quien sabe si por una vez los directivos tenían razón.


Sea como fuere, ni la tensión ni la pericia narrativa propias de Fincher aparecen casi por ningún lado (el prólogo, el predicador o la escena del taxista). Sí logra que que los continuos saltos temporales no mareen al espectador y que la historia de amor nos emocione varias veces, beneficiándose de la química que hay entre los dos actores.


Para mí el único problema (tras la excesiva duración) es el personaje de Brad Pitt, quien siempre me ha parecido un buen actor. Está bien en la primera parte interpretando al curioso niño-anciano. Pero cuando el maquillaje va desapareciendo compone un papel bastante inexpresivo, sin matices, algo soso.


Un film así necesita que el personaje central sea alguien con el que el espectador sienta cariño o simpatía. Así sus peripecias se viven como propias y se puede llegar a pasar un rato entretenido. Pero el personaje de Benjamin Button no logra conectar con el espectador todo lo que debiera. Conecta más Cate Blanchett (tan genial como siempre), su papel está mejor escrito o sentimos más empatía hacia ella. Por ella sí que llegamos a padecer durante el film, quizás porque su personaje sufre más.

A mí el personaje que más me llegó es el de Taraji P. Henson quien compone un personaje maternal realmente soberbio. Tilda Swinton y Julia Ormond están bien.


Técnicamente, la ambientación del film es genial al igual que la fotografía (entre la estética Jeunet y la Tim Burton), el maquillaje y los efectos.


Interesante, pero fallida.


6