Ruby Sparks es una interesante película sobre las relaciones de pareja, puede que su premisa parezca propia de una comedia de Woody Allen (el protagonista interpretado por Paul Dano es un escritor en crisis) pero el film tiene personalidad propia. Aquí el elemento fantástico está perfectamente integrado en la triste realidad de nuestro protagonista. Puede que todos busquemos a la pareja perfecta, pero nosotros mismos no somos perfectos, esa improbable pareja ideal se acabaría cansando de nosotros o nosotros de ella. Ya sabemos que el amor es un ser vivo que va mutando desde su eufórico estado inicial dando paso a la apatía y el aburrimiento.
Pero Ruby Sparks va más allá, ¿Qué pasaría si tuviéramos el poder de cambiar a la persona amada? Tal poder nos podría convertir en unos tiranos y nos podría llevar a convertir a la otra persona en un títere sin personalidad. Una compleja cuestión la de la dependencia del ser amado. El guión de Zoe Kazan (quien interpreta además a la chica de los sueños del protagonista) es una pequeña joya que no deja de evolucionar, pasando de la comedia al drama pero con un exquisito toque personal. Ruby Sparks resulta casi tan ácida como 500 días juntos, tan compleja como Olvídate de mí y casi tan amarga como Blue Valentine (todos ellos excelentes retratos de las relaciones de pareja).
Jonathan Dayton y Valerie Faris, autores de aquella maravilla llamada Little miss Sunshine, dirigen con pulso firme esta historia, logrando un ritmo y un retrato de personajes más que notables.
¿Qué os puedo contar de los actores? Pues que están todos muy bien. Paul Dano sigue dando una réplica perfecta a estos personajes inadaptados, mientras Zoe Kazan queda muy bien como chica ideal del protagonista. Incluso me gustó Antonio Banderas en su breve papel, supongo que al compartir escenas con Annette Benning algo se le habrá pegado.
Bajo la apariencia de una ñoña e inofensiva comedia de aire independiente se esconde una fiera de largos colmillos que no duda en despedazar las relaciones de pareja. Recomendable.



Otra película que nos intentan vender como una comedia y no lo es. Una comedia es una película cuya principal misión es hacer reír (o divertir) al espectador a base de situaciones cómicas. Pero The kids are all right no tiene esa finalidad. Es un drama sobre una familia con algún toque de comedia (algún chiste aislado y alguna situación curiosa) pero no es una comedia por mucho que los protagonistas se rían en el cartel de la película.
Supongo que esta película puede seguir la estela de films como