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domingo, 30 de diciembre de 2012

Resident Evil: Retribution



Es que hay pelis tan rematadamente malas que no puedo dejar de verlas sólo por el mero placer de comentarlas y ponerlas a parir. La saga Resident Evil es ya por mérito propio aspirante al galardón a la mayor basura jamás filmada. Dentro de mi lista de las 10 peores películas de la historia, esta saga ocupa lo menos 4 puestos. Supongo que ya no se toman en serio estas películas ni los ineptos que las hacen.

 En esta quinta entrega han perdido definitivamente la cabeza, nada tiene sentido en esta gran chapuza que intenta ser un film de terror/acción y acaba siendo una comedia involuntaria. No pasa nada por hacer un descerebrado film de terror/acción de serie B, el problema viene cuando te lo tomas en serio. Paul W.S. Anderson se lo debe de tomar muy en serio ya que no parece consciente del ridículo que provoca su cine ni lo caduco de sus propuestas. En su cine no hay humor ni autoparodia ni la más ligera ironía, parece que el tipo no sabe lo pésimo que es su cine. Paul W.S. Anderson sólo parece interesado en mostrarnos anodinas escenas de lucha, tiroteos y explosiones en un corta y pega sin ton ni són.


El inicio no puede ser más cutre, el film engancha con el patético final de la anterior entrega pero el listo de Anderson nos muestra la escena al revés para luego mostrarla otra vez, bonita manera de aburrir al personal. A partir de ahí, la peli oscila entre lo ridículo y lo patético, incluso tiene que introducir un breve resumen de lo visto en las anteriores entregas ya que no hay quien se entere de por dónde van los tiros (ni creo que haya a quien demonios le interese).

¿Realmente el señor Anderson dedica más de 5 minutos a escribir el guión de cada una de sus películas? Lo dudo mucho. Esta vez hay que escapar de una instalación de la organización Umbrella antes de que explote una bomba. Así de simple. Lástima que este hecho se nos anuncie tras casi media hora de estúpidas escenas de acción metidas con calzador. Es que Matrix realmente ha hecho mucho daño al cine de acción, algunos aún lo siguen flipando con el bullet time y las peleas con cables. La cosa tuvo su gracia hace 13 años pero ya cansa. Toda la pasta gansa que se han gastado en efectos especiales se la podrían haber gastado en un guión que no fuera un calco de situaciones mil veces vista o que, simplemente, no diera risa. No sé vosotros, pero yo estoy hasta la coronilla de la puñetera organización Umbrella.


 Es que esta peli no hay por donde cogerla, la verdad. Así como quien no quiere la cosa, se saca de la manga unos irrisorios zombies rusos con motosierras capaces de conducir motos. Alucinante. También tengo que mencionar el plagio descarado al Aliens de James Cameron, lo de convertir a la heroína en madre adoptiva de una niña y que ésta sea raptada por un bichejo que la mete en un capullo viscoso es de juzgado de guardia. Seguimos con el corta y pega.
Mención especial merece la mala de la película que lleva una araña de metal incrustada en el pecho, una escusa de lo más rastrera para mostrar el generoso escote de la muchacha (la guapa Sienna Guillory). Lo que no entiendo es cómo la araña de su pecho controla su voluntad ¿no sería más lógico que estuviera en su cráneo?
La batalla final en el hielo es otra memorable escena que merece estar entre lo más ridículo del cine comercial de todos los tiempos. Todo un ejemplo de cómo no rodar jamás una escena de acción. No pueden caber más tópicos en una escena (desde el amigo negro que muere al villano que pierde al ser atacado en su único punto débil en el último momento).


En esta ocasión recuperan caras conocidas de anteriores entregas (para el que las recuerde, claro) y meten un buen montón de chicas monas mostrando curvas generosas y escotes. La Jovovich aporta bastante credibilidad a su personaje, todo hay que decirlo, la chica parece que se toma en serio su trabajo (quizás debido a que el descerebrado del director sea su marido) y hay que reconocer que está muy guapa en esos ceñidos trajes de diseño que le ponen por exigencias del guión. Michelle Rodríguez (que reaparece sin venir mucho a cuento en un doble papel) y la mencionada Sienna Guillory aportan su bonita presencia física y poco más. Por cierto, ¿Qué se sabe de los personajes sobrevivientes de la anterior entrega? Ni idea, supongo que los rescatarán en la octava parte de este pésimo videojuego disfrazado de película.

Sólo recomendable si se te ha roto la Playstation o si tus padres se acaban de comprar un home cinema y quieres invitar a tus colegas a echar unas risas con unas cervezas en la mano.

2


miércoles, 13 de octubre de 2010

Resident Evil: Ultratumba o El decálogo de qué hace mala a una película



¿Qué es lo que hace mala a una película?

1. Que traten al espectador de idiota.
Que no se curren mínimamente una historia y se crean que el espectador tiene encefalograma plano me cabrea soberanamente.

2. Que se les vaya la mano con los efectos especiales.
 Es decir, que usen la cámara lenta para que veamos la pasta que se han gastado en tales efectos. Peor me lo pones si tales efectos digitales son una mala copia de los que ya nos dejaron asombrados en Matrix hace más de 10 años. Pero ahora lo hacen en 3D, vaya qué bien. La peli es igual de mala pero la entrada es más cara.


3. Cuando parece que una película de zombis la ha escrito, dirigido y montado uno de ellos. Cuando el director-zombi es un negado incapaz de aportar nada original a su película. Tampoco sabe lo que es el ritmo ni la planificación. Se limita a repetir constantemente clichés de un cine ya caduco (por muchos dividendos que siga dando). Ya sólo con ver el lamentable inicio del film es para echarse a correr. Esos títulos de crédito son de lo más patético que he visto nunca, esos transeúntes bajo la lluvia de Tokio no aportan nada y acaba aburriendo. 

4. Que los zombies no den miedo sino risa.
 Vale que los zombis no suelen ser muy listos, pero cuando son rematadamente tontos y lentos la cosa ya empieza a oler a chamusquina. Cuando la heroína de turno está rodeada por una miríada de zombis no veo lógico que éstos le hagan un pasillo para que se escape. Tampoco me creo que casualmente siempre haya uno que esté a punto de atraparla pero se le nota que se está reteniendo para dejarla escapar.

5. Que usen a las mujeres como mero reclamo sexual, pero no de forma explícita y sin complejos.
 Nada de lindezas a lo Russ Meyer. Sólo lo justo para que no se note, de tapadillo. Siempre chicas jóvenes, guapas, delgadas, perfectamente peinadas y maquilladas aunque haga 6 años que todos los trabajadores de L’Oreal se convirtieron en zombis. Por supuesto, visten moderna ropa ajustada, y, mira por donde, siempre acaban mojadas. Nada de erotismo ni escenas de cama, ojo, que eso es muy subjetivo, complicado y nos puede llevar a problemas de calificación por edades. Que ahora los cines se llenan de adolescentes. Violencia sí, pero sexo no.



6. Que los villanos no tengan nada de carisma.
 En todo film de aventuras el villano es una pieza clave, tanto o más que el héroe. Eso lo saben bien cualquier aficionado al cine. El villano es quien saca lo mejor (y lo peor) del héroe. Un héroe necesita un villano de su altura. Cuanto más complejo, contradictorio o interesante es el villano, mejor es el film.
Cuando el villano es muy inexpresivo y/o soso nos cuesta odiarle y la película pierde muchos enteros, no hay motivo para identificarnos con los buenos.

7. Los finales forzados para preparar la secuela.
 Cuando la película ha sido muy mala y encima en el último minuto intentan dar continuación a una historia que no tiene por donde cogerla… da la impresión de improvisación y chapuza. El escritor-zombi va fumado hasta las cejas. Paul W. S. Anderson es probablemente uno de los peores directores que nunca se ha puesto tras una cámara. Así de claro.

8. Las adaptaciones de videojuegos.
 Son medios de expresión y entretenimiento totalmente distintos, por mucho que cada vez se parezcan más. Un juego puede tener una buena historia para meter al jugador (parte activa) dentro del mismo, pero una película debe tener una historia detrás para que el espectador (parte pasiva aunque piense) se involucre. Confundir jugador con espectador es un error.

9. El abuso de la música rock en las escenas de acción.
 Estaba muy de moda en décadas pasadas pero ya aburre hasta a los fans de Metallica. En vez de currarse una buena banda sonora, me las apaño para meter con calzador cuatro canciones en las escenas de acción y ya está. Pueden ser buenas canciones pero realmente no importa, tan apenas se van a oír y sólo irritan.

10. Que se note que ni los actores se creen la película.
 Cuando se ve a los actores desganados, diciendo las frases del guión sin ninguna convicción, sin ganas de aportar a sus estereotipados papeles ni un ápice de personalidad. Quizás no sea suya toda la culpa si estamos ante la típica película en la que sabes qué personajes van a ir cayendo y casi en qué orden. Así no hay manera de creerse la trama.

Resident Evil: Ultratumba, el paradigma de una película muy muy mala.

Pues eso, a la fosa con ella.

1

miércoles, 30 de junio de 2010

Una escapada perfecta (A perfect getaway)




Oye mira, que hay veces que uno se dice a sí mismo: Vamos a ver una peli que sé de antemano que es mala, pero a ver si consigo pasar un buen ratillo. Las probabilidades de acertar tal y como está el cine actual no son muchas, la verdad, y uno siempre puede irse a los clásicos que nunca fallan tipo Alien, pero te la juegas tontamente y te ves un film que ni siquiera sabes muy bien de qué va pero tiene pinta de evadirte.
Igual fue debido a que ya he acabado mis accidentadas vacaciones y me apetecía ver una peli de turistas en apuros o porque me intrigaba saber si Milla Jovovich ha aprendido a actuar de una puñetera vez. No sé. El caso es que me vi esta postal en forma de película llamada La escapada perfecta. Digo lo de postal debido a que la peli tiene unos paisajes hawaianos realmente preciosos, pero es tan plana que da pena.
Para hacer un thriller mínimamente decente hay que tener un poco de oficio y haber visto mucho cine. No sé el cine que ha visto David Twohy (responsable de cosas como Las crónicas de Riddick o Pitch black ) pero oficio no tiene ninguno.

La historia de una pareja que se van de luna de miel y allí conocen a otras parejas que podrían ser unos asesinos, no es muy novedosa pero aún puede dar algo de juego. Igualmente el rollo de las dobles identidades, el asesino escondido y el juego del gato y del ratón están muy vistos pero pueden ser válidos hoy en día si se saben elaborar.

Pero en La escapada perfecta los citados elementos se van desarrollando de forma torpe y rutinaria. Se deja ver durante la primera media hora gracias a los paisajes. Pero enseguida uno va intuyendo que en breve nos a intentar colar un giro argumental que se ve desde lejos. El problema se acentúa cuando la sorpresa argumental llega demasiado pronto, cuando al film aún le queda media hora de innecesarios flashbacks. Es como si se hubieran dicho, nos ha quedado la peli muy corta, vamos a explicarle todo el asunto al espectador como si fuera tonto. El tedio se apoderó de mí irremediablemente en el tramo final. Tanta situación vista miles de veces aburre al más pintado.

El guión es bastante plano y fracasa al tejer la tela de araña en la que intenta atraparnos, dando una sensación bastante penosa. Ni siquiera han intentado sorprendernos de una forma original, han tirado por lo fácil (engañando burdamente al espectador) al más puro estilo de El sexto sentido pero con resultados muchísimo más pobres que en el film de Shyamalan.

Una mala película, no la veáis, ni siquiera vale la pena para los fans de Milla. Sólo dura hora y media pero aún así se hace larga.

3

jueves, 20 de noviembre de 2008

RESIDENT EVIL 3: EXTINCIÓN


Las películas basadas en videojuegos suelen ser unos bodrios tremendos. En el caso que nos ocupa, se cumple la norma y la peli es una tontería igual de grande que las dos primeras entregas.
No hay historia ni nada que contar. Tampoco hay originalidad para rodar escenas de lucha, ni para asustar, ni siquiera para entretener. Los actores están penosos, los efectos especiales son de serie Z y del vestuario no sé qué opinar (siempre he pensado que los ligueros son lo más indicado para andar por el desierto cazando zombies). El guión es un mal remix tras una noche de resaca de Mad Max, Alien3 y Los pájaros. Encima deja el terreno abonado para la 4 ª parte (la va a ver Rita Thesinger).

¿Algo positivo? Al menos sólo dura 90 minutos y la presencia de Milla Jovovich y Ali Larter (que de actrices tienen más bien poco) sirve para distraerte un poquito.

Igual te gusta si tienes 13 años o es la primera película que ves en tu vida (menuda mala suerte).

2 (un punto por Mila y otro por Ali)