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martes, 26 de julio de 2011

Rango




Gore Verbinski era hasta ahora un director sin personalidad. Como el personaje del maravilloso film de Woody Allen, Zelig, Verbinski se adapta perfectamente al medio y saca siempre lo mejor de sí mismo. En The ring logró un aceptable film de terror (sobretodo si pensamos que era un remake) luego se forró con la saga de Piratas del caribe (la primera era entretenida, las otras dos son para olvidar) y ahora se nos pasa al cine de animación con resultados más que satisfactorios. Un camaleón en toda regla.



Contra todo pronóstico, Rango es un film muy divertido que está por encima de la media de las pelis de animación que nos llegan habitualmente. Tanto el diseño gráfico de los personajes como los matices de los mismos están mucho más elaborados, Rango no tiene el aspecto de un film para niños. Rango está más enfocada al público adulto que al infantil, puede que los más pequeños también lo pasen bien aunque algunos chistes no los pillen. Creo que es la primera película de animación que incluye un chiste sobre la próstata, ahí es nada. Lo mejor de la peli son los personajes hechos por ordenador, espectaculares, y las escenas de acción, muy logradas.
Rango no deja de ser la típica historia de un don nadie que se hace pasar por el héroe que no es, el engaño no durará mucho pero por el camino nuestro don nadie acabará convertido en aquello que pretende. El guión acierta a incluir aspectos bastante actuales como la necesidad del agua, la especulación urbanística y la corrupción municipal. Se podría haber situado la acción en España y no en el oeste norteamericano. Está muy bien traído todo el tema fronterizo y las palabras en castellano (indispensable verla en versión original si no queréis perderos muchos detalles).

Rango es un film divertido e inteligente, lleno de referencias y homenajes a las pelis del oeste. Pero también incluye ciertos cameos o gags autoparódicos como el de los protagonistas de Miedo y asco en Las Vegas o la aparición del mismísimo Clint Eastwood.
El protagonista absoluto es Johnny Depp, quien dota al camaleón protagonista de su eterna serie de gestos y muecas. La cosa funciona y el personaje resulta entrañable y divertido desde el primer minuto. Al final va a resultar que el guapo de Johnny Depp actúa mejor cuando no se le ve, cosas de la tecnología. Por mí, que siga haciendo cine por ordenador y se olvide de sus pelis con Tim Burton durante unos 15 años. También prestan sus voces a los personajes actores como Alfred Molina, Bill Nighy, Harry Dean Stanton, Ned Beatty o Timothy Olyphant, todos muy bien.

Puede que Verbinski nos deje ver en Rango algo de su propia personalidad, nunca es tarde si la dicha es buena. Totalmente recomendable.
7

miércoles, 30 de junio de 2010

Una escapada perfecta (A perfect getaway)




Oye mira, que hay veces que uno se dice a sí mismo: Vamos a ver una peli que sé de antemano que es mala, pero a ver si consigo pasar un buen ratillo. Las probabilidades de acertar tal y como está el cine actual no son muchas, la verdad, y uno siempre puede irse a los clásicos que nunca fallan tipo Alien, pero te la juegas tontamente y te ves un film que ni siquiera sabes muy bien de qué va pero tiene pinta de evadirte.
Igual fue debido a que ya he acabado mis accidentadas vacaciones y me apetecía ver una peli de turistas en apuros o porque me intrigaba saber si Milla Jovovich ha aprendido a actuar de una puñetera vez. No sé. El caso es que me vi esta postal en forma de película llamada La escapada perfecta. Digo lo de postal debido a que la peli tiene unos paisajes hawaianos realmente preciosos, pero es tan plana que da pena.
Para hacer un thriller mínimamente decente hay que tener un poco de oficio y haber visto mucho cine. No sé el cine que ha visto David Twohy (responsable de cosas como Las crónicas de Riddick o Pitch black ) pero oficio no tiene ninguno.

La historia de una pareja que se van de luna de miel y allí conocen a otras parejas que podrían ser unos asesinos, no es muy novedosa pero aún puede dar algo de juego. Igualmente el rollo de las dobles identidades, el asesino escondido y el juego del gato y del ratón están muy vistos pero pueden ser válidos hoy en día si se saben elaborar.

Pero en La escapada perfecta los citados elementos se van desarrollando de forma torpe y rutinaria. Se deja ver durante la primera media hora gracias a los paisajes. Pero enseguida uno va intuyendo que en breve nos a intentar colar un giro argumental que se ve desde lejos. El problema se acentúa cuando la sorpresa argumental llega demasiado pronto, cuando al film aún le queda media hora de innecesarios flashbacks. Es como si se hubieran dicho, nos ha quedado la peli muy corta, vamos a explicarle todo el asunto al espectador como si fuera tonto. El tedio se apoderó de mí irremediablemente en el tramo final. Tanta situación vista miles de veces aburre al más pintado.

El guión es bastante plano y fracasa al tejer la tela de araña en la que intenta atraparnos, dando una sensación bastante penosa. Ni siquiera han intentado sorprendernos de una forma original, han tirado por lo fácil (engañando burdamente al espectador) al más puro estilo de El sexto sentido pero con resultados muchísimo más pobres que en el film de Shyamalan.

Una mala película, no la veáis, ni siquiera vale la pena para los fans de Milla. Sólo dura hora y media pero aún así se hace larga.

3