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lunes, 1 de abril de 2013

La jungla: Un buen día para morir (La jungla de cristal 5)

 No nos engañemos, el tiempo no pasa en balde y aunque el bueno de Bruce Willis sigue estando en buena forma, esta quinta entrega de las aventuras del policía John McClane es la más floja de todas. Sí, más floja que la segunda y tercera entregas. Puede que lo divertida que fue la cuarta entrega nos hiciera pensar que esta franquicia tenía cuerda para rato, pero esta vez la cosa no ha funcionado.
Esta quinta entrega parte de una premisa ridícula, John McClane debe acudir a Moscú a rescatar a su hijo. Un hijo al que nunca hemos visto en las anteriores entregas e interpretado (por decir algo) por Jai Courtney, famoso por el personaje de Varro en la serie Spartacus (gran final el de su personaje, por cierto). Sí hemos visto a su hija en la cuarta entrega y en esta quinta también aparece la guapa Mary Elizabeth Winstead. La premisa no acaba de funcionar ni de ser creíble en ningún momento, pero eso no es problema, nunca han sido creíbles las premisas de esta saga. Sus bazas han sido siempre buenas escenas de acción (como hay decenas de películas cada año) y el humor impagable de John McClane, un héroe por accidente, el tipo que siempre está en el lugar equivocado en el momento más inoportuno. Y esto último es lo que le falla a esta quinta entrega, McClane no es ni la mitad de socarrón e irónico que lo era en las anteriores estregas. Tiene algún chascarrillo y alguna típica mueca de Willis pero el guión no ha sabido captar la esencia del personaje ni los matices que lo hacen especial. Un grave error que convierte a esta película en un film de acción más, del montón.

Es que el guión es un despropósito tras otro, un horror de cuidado. Vale que a estas película no debemos pedirles nada más que hacernos pasar un buen rato, pero cuando son tan tremendamente torpes... hay que decirlo. Se han gastado decenas de millones de dólares en explosiones y no han sabido hilvanar una historia mínimamente interesante. El guión es bastante pobre en cuanto a ese humor socarrón y macarra que tanto nos gusta de esta franquicia y que la distingue del resto del cine de acción de los últimos 25 años. La relación entre McClane y su hijo no está bien llevada y no aporta apenas buenas líneas de diálogo ni está bien resuelta. Más parece una burda excusa para intentar continuar con la saga en el caso de que Bruce Willis decida abandonar el barco en un futuro no muy lejano. Sinceramente, no me hicieron gracia ciertos momentos supuestamente divertidos como el taxista cantando el New York, New York de Frank Sinatra o el villano que se pone a bailar sin venir a cuento, simplemente ridículo. Lo de ir a la central de Chernobil sin ningún tipo de protección contra la radiación es igualmente absurdo. Los guionistas de este engendro se merecen ir una temporada a Chernobil a ver si les crece un cerebro dentro de su hueco cráneo.

Por suerte, Bruce Willis sigue estando en buena forma física a sus 57 años y sigue siendo un McClane creíble cuando su coche da doscientas vueltas de campana y él sale tan tranquilo sin apenas un rasguño, lástima que esta vez su personaje resulte demasiado soso. Por supuesto, hay una chica florero muy guapa que aporta más bien poco (Yuliya Snigir) y un buen actor desaprovechado como es Sebastian Koch (La vida de los otros, El libro negro).



La mano del mediocre director John Moore tampoco ayuda a que el film tenga un ritmo y una tensión que la salve de la quema. Sí hay alguna escena de acción bien ejecutada (la persecución en la autopista) pero Moore no consigue darle al resto del film la emoción ni la coherencia necesarias.

Floja, previsible y aburrida.

4

jueves, 1 de noviembre de 2012

Looper


Los viajes en el tiempo son un recurso inagotable para la ciencia ficción. Parece ser que son del todo imposibles (no hay energía capaz de lanzar a una persona a la velocidad de la luz) pero eso nunca ha sido impedimento para la imaginación. En el cine han dado lugar a films tan interesantes como El tiempo en sus manos, Terminator, Regreso al futuro, La jetée, 12 monos, Los Cronocrímenes, Donnie Darko o Primer. Looper es una más a añadir en esa lista de interesantes películas sobre viajes en el tiempo.

Rian Johnson sorprendió gratamente a muchos en 2005 con Brick (aunque a mí me dejó frío y aburrido) y ahora da el salto a las grandes producciones con Looper. Por suerte ha sabido darle a su película los toques justos de personalidad. Looper no es un blockbuster al uso, no se cede a los deseos del público juvenil y ofrece las dosis justas de violencia y complejidad argumental. Johnson plantea un futuro distópico en el que los viajes en el tiempo son usados por las bandas de criminales para deshacerse de quienes estorban. El film se disfruta mucho si eres aficionado a la ciencia ficción, incluso en algún momento me dejó perplejo y tuve que ordenar el serio lío que se había formado en mi cabeza (¿pero no había matado ya a este tipo?). Valga por delante que no vale la pena intentar verle el sentido a este tipo de películas sobre viajes temporales, son imposibles y punto. Pero presentarlos con una aparente verosimilitud es lo menos que se puede pedir.

 Johson presenta un futuro dominado por la violencia y los fuertes contrastes sociales. La premisa inicial me recordó a las novelas de Philip K. Dick aunque un poco menos neurótica. Su historia combina elementos de ciencia ficción y cine negro a partes iguales pero también tiene elementos de western (la escena del árbol recuerda inevitablemente a Raíces profundas). Me pareció acertado el tratamiento de los personajes, el héroe no es un tipo de una pieza. Es un yonqui asesino que mata por dinero e incluso es capaz de vender a un amigo por el vil metal y salvar así el pellejo. Es un héroe con muchos flecos. Tampoco la chica del film es el típico florero dispuesta a dejarse salvar y seducir por el héroe de turno. Es una madre con sentimientos y necesidades pero dispuesta a todo por defender a su hijo. Ni que decir tiene que el personaje del niño no es el típico crío que da grima, aunque sí asusta bastante esa cara de pequeño cabrón que tiene el chaval.



 Me gustó el hecho de que Gordon-Levitt imite en sus gestos y muecas a Bruce Willis e incluso le hayan maquillado para que se le parezca más. Tanto Willis como Levitt está bien interpretando el mismo personaje en distintos momentos de su vida, ambos son la misma persona pero con vivencias distintas. Si nosotros mismos nos encontráramos con nuestro yo de dentro de 30 años, seguro que la conversación sería muy interesante, sobre todo si quiere matarnos.

 El film tiene un ritmo trepidante que atrapa desde el primer momento. Sólo se quiebra este ritmo brevemente hacia la mitad del film (la granja) dando un respiro al espectador. Pero tranquilos, la cosa vuelve a coger brío y ya no para hasta el final con una escena casi antológica.

 Los amantes del cine de acción de Bruce Willis quizás salgan defraudados, el resto salimos bastante satisfechos. Looper es una interesante propuesta de ciencia ficción.

6,5





jueves, 4 de octubre de 2012

Los mercenarios 2 (The expendables 2)



Era de esperar que el amigo Stallone tirara del hilo del éxito comercial de la primera entrega y no tardara mucho en continuar esta nueva franquicia. Los acartonados héroes de acción de décadas pasadas han vuelto una vez más y ahora vienen con pesos pesados como Jean Claude Van Damme y Chuck Norris.

Los mercenarios 2 no es un film que debamos tomarnos en serio. Ni siquiera los que lo han hecho se lo han tomado en serio, esa sigue siendo su mayor virtud. Por suerte ciertas carencias del primer film se han subsanado y han sabido explotar mejor el choque de egos entre los protagonistas. Tener a tanta mole de músculos a punto del desguace era una oportunidad que aquí se ha aprovechado mejor que en la primera entrega. Los chistes y la autoparodia está aquí más conseguidos.

El guión es una sucesión de estupideces y clichés unidos por eficientes escenas de acción. Analizar la historia es perder el tiempo, así que sólo diré que es una completa idiotez que no hay quien se la crea: personajes que aparecen de la nada sin venir a cuento, tirolinas en cables de alta tensión, ridículos encuentros casuales, frases lapidarias, aviones que despegan en el último momento, etc. Si te gustó la primera, disfrutarás con la segunda. Pero no analices la historia.




 Durante la primera hora la peli se ve sin problemas e incluso se disfruta bastante de sus homenajes. Luego la cosa decae bastante, no han sabido hacer una historia mínimamente interesante y la peli parece una mala copia de Indiana Jones y el templo maldito (rescate de niños en una mina incluido), una pena. Obviamente Stallone intentará cobrarse una venganza y de paso liberará a todo un pueblo. Por supuesto, hay escenas de acción espectaculares y lucimiento de tipos como Jet Li y Jason Statham (aunque su escena vestido de monje me pareció totalmente ridícula). Aunque el rey de la peli sigue siendo el amigo Stallone, su personaje de tipo duro con corazoncito sigue siendo el mismo de hace 30 años, nadie esperaba otra cosa de él, la verdad. Sly sigue con ese tic en la cara y esos ojitos de perdedor que no pierde la esperanza. Esta vez hasta enamora a una chica a la que le saca 40 años. Sly es mucho Sly hasta con edad de jubilación. Por suerte, Schwarzenegger y Bruce Willis tienen algo más de protagonismo en esta peli  y algunos de los mejores chistes son a su costa. Por su parte Chuck Norris está tan inexpresivo y soso como viene siendo habitual pero resulta simpático riéndose del mito que él mismo ha construido a lo largo de su carrera. Su primera aparición en escena es toda una autoparodia. Es esa sana ironía lo que salva a esta peli de la quema y la hace soportable en pleno año 2012.

Simon west es un director bastante flojito (por no decir malo de narices) el tipo se ha limitado toda su carrera a seguir la estela del productor Jery Bruckheimer, siendo el director de alguno de sus mayores despropósitos como Tomb Raider o Con air. Aquí demuestra una vez más que no tiene personalidad alguna ni estilo propio. Se limita a rodar eficientemente escenas de acción (lo que mejor se le da) y poco más.

 Los mercenarios 2 no es una buena película, pero sí hará pasar un buen rato a los seguidores de este tipo de cine.

4

jueves, 28 de abril de 2011

Grindhouse: Planet Terror

La otra parte del programa doble Grindhouse del tandem Robert Rodríguez- Quentin Tarantino, esta vez dirigida por el primero.



Pues eso, un homenaje al cine de serie B de zombis de los 70. Tiene algunos momentos amenos, mucho gore, chicas monas, zombis supurantes, humor negro, cameos… pero poca cosa de interés. El guión es flojo, no logra aportar nada nuevo ni nada realmente divertido. Sólo vale la pena alguna escena suelta. Mientras Tarantino coge elementos del cine de los 70, los pasa por su filtro y los convierte en un espectáculo divertido, Rodríguez nos los devuelve convertidos en algo totalmente previsible, en una imitación sin demasiada gracia. El guión es tan tópico que sabes enseguida lo que va a pasar y quien se va a salvar, no hay sorpresas. Hay muchos elementos interesantes pero no se desarrollan lo suficiente. Hay mucha parodia al cine de zombies y sus manidos temas habituales pero no consigue aportar nada digno de mención. En muchos momentos, parece una auténtica serie Z con todas sus consecuencias.
Me parece bien que estéticamente sea un plagio de las pelis cutres de zombis pero el guión debería aportar alguna novedad o más ironía. Vale que el personaje de la bailarina con la ametralladora en vez de pierna es tan bizarro que queda bien, pero se le podría haber sacado mucho más partido y más humor (negro).Por supuesto Rodríguez ha incluido una escena de strip-tease (ya son una marca de la casa tras Abierto hasta el amanecer y Sin city) esta vez a cargo de Rose McCowan, que no es una gran actriz pero es mona y baila bien. El resto del reparto tampoco son para echar cohetes, están entre la parodia y el cachondeo. Quentin Tarantino hace un cameo bastante desagradable, Fergie aparece brevemente en una escena y Bruce Willis hace de militar intransigente parodiando a su personaje de Estado de sitio. Yo me quedo con la aparición del provinciano Ranger de Texas McGraw y su hijo, personajes que son habituales en las historias de Rodríguez y Tarantino desde Abierto hasta el amanecer.

De las dos partes que formaban el programa doble Grindhouse esta es la peor con diferencia.
Una broma sin demasiada gracia.
4

viernes, 4 de febrero de 2011

RED


Unos agentes retirados de la CIA deberán salir de su aburrida monotonía para volver a la acción.


Red no es una gran peli que intenten sorprender al espectador ni tiene aspiración alguna más allá de entretener. Red es un film que ni los guionistas, ni el director ni los actores se han tomado en serio. Es sólo un divertimento que sirve para pasar un buen rato.

Se podría esperar que con un plantel de actores de este calibre (me refiero a Helen Mirren, John Malkovich, Richard Dreyfuss o Morgan Freeman, no a Willis) se hubieran currado un poco los diálogos para aprovechar el probado talento interpretativo del elenco. Nada de eso. Supongo que para estos actores habrá sido divertido meterse en la piel de unos agentes retirados que vuelven a la acción. En Red se nota que se lo han pasado en grande. Supongo que para John Malkovich, Morgan Freeman y Helen Mirren no viene mal rodar un desenfadado film de acción y cobrar un suculento cheque.
Red tiene acción, humor y un toque irónico que hacen que se vea sin problemas y se olvide rápidamente. Por desgracia, entre tanta explosión, tanta persecución en coche, tanta mueca y tanto tiro el guión abusa de ciertos tópicos (el personaje que cambia de bando en el momento justo) y es incapaz de sacar todo el partido a estos actores. Un ejemplo: el personaje de Malkovich se nos presenta como un auténtico pirado en un par de escenas muy divertidas pero luego su personaje pasa a un segundo plano comportándose de forma bastante normal hasta la alocada escena final. Es como si los guionistas no hubieran sabido compensar los caracteres de los personajes, haciendo que el de Malkovich pase desapercibido cuando aparece el de Morgan Freeman. ¿Choque de egos en el rodaje? Quien sabe.

Tampoco es que el director alemán Robert Schwentke demuestre tener personalidad o ser nada del otro mundo, se limita a rodar de forma correcta las escenas de acción y darle ritmo a la peli aunque se le va la mano con la música de rock de fondo (algo que ya está un poco pasado de moda). Supongo que habrá sido un encargo de un estudio y no era momento de demostrar nada.

Lo que es innegable es el carisma de ciertas estrellas de cine. Por algo son estrellas. No es que sean grandes actores capaces de dar todo un recital interpretativo, muchas veces sólo tienen un registro pero lo bordan. Un claro ejemplo de todo ello es Bruce Willis. Con pequeñas variaciones, el tipo lleva 25 años con la misma mueca en la cara. A veces su personaje es un poquito más duro o menos irónico pero, en líneas generales, su personaje es siempre el mismo y el tipo sigue con su eterna mueca. Y a nosotros nos sigue gustando su cine de acción.

Entretenida.

5

miércoles, 25 de agosto de 2010

Los mercenarios (The Expendables)

Parece que el amigo Stallone se resiste a la jubilación y sigue en su intento de ofrecernos ese cine de acción que tanta gloria y dinero le dio en décadas pasadas. Tal y como está el panorama actual, no deja de ser significativo que vuelva a la carga en un canto del cisne que prometía buenas dosis de tiros y explosiones como antaño.

Stallone ha sido muy hábil uniendo a viejas glorias del cine de acción (él mismo, Dolph Lundgren, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Mickey Rourke) con otros más actuales (Jet Li, Jason Statham) configurando un reparto de lujo (siempre que te vayan los músculos). Lástima que, en mi opinión, Stallone ha desaprovechado la oportunidad de ofrecernos un buen film de acción plagado de las estrellas del género.

El problema de esta película es su pésimo guión, una historia tópica y con unos chistes muy poco logrados. Primeramente tenemos a unos mercenarios duros como pedernales, unos tipos macarras (moteros, tatuados y tal, lo típico del chico malo) pero muy buena gente y con corazoncito. Difícil de creer. Luego nos presenta una imaginaria isla caribeña (con bastantes similitudes con Cuba), la típica república bananera en la que los norteamericanos están siempre dispuestos a llevar la democracia (al menos en el cine) a base de sangre y fuego (esto último sí suele ser así).
Y ya tenemos la película: viejas glorias del cine de acción, una misión suicida (que nunca lo acaba siendo) y escenas de acción a porrillo. Obviamente, los malos son muy malos y los buenos son muy buenos (aunque un poco broncas). Stallone no defrauda a su público pero tampoco les da todo lo que podríamos esperar. Creo que ciertos personajes (Statham) están muy mal desarrollados, vale que es una peli de acción y no podemos pedirle mucha profundidad psicológica pero estos actores (o muros de piedra) se merecían algo mejor. Mis personajes favoritos son los de Dolph Lundgren y Jet Li, están algo más trabajados que el resto.

Pero el guión falla también a la hora de los chistes y las frases lapidarias propias del género. Especialmente chirriante me pareció la frase de “debiste haberme esperado, yo lo valgo” (vergüenza ajena) y alguna otra que está directamente copiada de Pulp Fiction. Opino que al film le falta mala leche, yo hubiera preferido un film más macarra y desmitificador, con más ironía sobre el paso del tiempo y menos testosterona barata.

Stallone no es un gran director (aunque las escenas de acción se le dan bastante bien) pero es un negado como guionista. Unos ejemplos: La escena en la iglesia entre esos tres iconos del cine de acción de nuestra adolescencia deja bastante que desear, falta ironía y no hay ninguna tensión entre ellos. La escena de Rourke (bonitas pintas…) tatuando a Stallone sobre una moto es un claro ejemplo de escena metida con calzador únicamente para que Stallone se quite la camiseta. Que sí, que el amigo está muy cachas a sus 64 años, pero a mí me importa un bledo. Igualmente metidas con calzador están los personajes femeninos, meras muñecas indefensas que necesitan que un macho las salve. ¿Y qué decir del villano de turno? Un penoso Eric Roberts en su papel de siempre.

De todas maneras, a los fans de Stallone no creo que les importe que el guión sea bastante pobre y la película una tontería, les basta con que haya explosiones y músculos. Ahí Stallone no les ha fallado.

3,5

martes, 6 de octubre de 2009

Los sustitutos (Surrogates)

En un futuro cercano, la tecnología ha desarrollado unos robots que sustituirán a los humanos en las tareas diarias.

No es mala idea la de mandar al trabajo a un robot más joven y guapo mientras tú lo controlas desde casa. Toda una parábola de hacia donde se dirige la sociedad actual. La apariencia lo es todo y cuando ésta es falsa ya no hay nada en lo que puedas confiar. Algo así ya apuntaba Philip K. Dick en sus novelas y posteriores adaptaciones de su obra como Blade runner o A scanner darkly. El problema es que en Los sustitutos no deja de ser una excusa para entregarnos una película de ciencia ficción con algún toque de acción. 
Los sustitutos no es una peli sesuda  ni nada por el estilo, pero tampoco es el típico film de acción con Bruce Willis. La cosa se queda a medio camino y no creo que acabe satisfaciendo a los fans de Willis (aunque salga apaleado y sangrando) ni a los que esperaran algo más de miga.




Yo creo que el film podría haber sido mucho más interesante si hubiera desarrollado más la crítica al culto al cuerpo y al deseo de permanecer joven y bello eternamente. Idea curiosa viniendo de un Hollywood cada vez más hedonista. Por momentos casi me recordó a esas pelis de ciencia ficción que se hacían en los años 70, tipo Cuando el futuro nos alcance o El último hombre vivo. Pelis pesimistas respecto al futuro de la raza humana pero no por ello menos interesantes.

Los sustitutos no está a ese nivel, el guión apunta muy buenas ideas pero no las elabora suficientemente, se pierde en efectos especiales y alguna escena de acción metida con calzador en detrimento del desarrollo de la trama. Supongo que esta historia en manos de Christopher Nolan o David Fincher hubiera sido un thriller futurista más que interesante. Imagínate una trama así en manos de pirados como Terry Gilliam (quien ya hizo una feroz crítica de la cirugía plástica en Brazil) o David Cronenberg.


Jonathan Mostow (Terminator 3, U-571) no es un gran director, para qué nos vamos a engañar, él solito se cargó la saga de Terminator. Se le dan mejor las escenas de acción que el desarrollo de personajes. Visualmente tampoco aporta nada nuevo, muchos diseños recuerdan peligrosamente a los de Yo, robot.

¿Y qué tal Bruce Willis? Pues sigue con su cara y sus muecas de siempre. Aquí hace del típico poli que arrastra un trauma y no se lleva muy bien con su mujer (la real). Lo de siempre pero con perilla. Su sustituto es más joven que él y tiene más pelo pero es incluso más inexpresivo. Al final va a resultar que Willis va a ser un actor ideal para hacer de robot, como Schwarzenegger. Por su parte las guapas Radha Mitchell (The code, Silent Hill, Melinda y Melinda) y Rosamund Pike no están mal como meros maniquíes.


A mí la peli me entretuvo lo justo. Pues eso, un film que podría haber sido algo importante y se ha quedado en un film para pasar el rato.


5