
Precious es una joven de 16 años que vive en Harlem y está esperando su segundo hijo. En un ambiente familiar y social brutal Precious decide intentar salir adelante: no es guapa, ni blanca, ni rubia, ni delgada, pero lo va a intentar.
Precious es un film valiente, se atreve a presentarnos una dura historia de superación con una protagonista muy poco habitual. Ha tenido que poner pasta la todopoderosa presentadora de televisión Oprah Winfrey para que este film se pudiera distribuir. Parece que la historia de una chica de color, fea y gorda no interesaba a nadie, no era glamurosa. Precious no va de vampiros de diseño ni de cantantes adolescentes preocupadas por qué botas se van a comprar. No, Precious es una mirada a otra realidad mucho menos placentera.

Aparte del mérito innegable de la cinta, se puede decir que no está mal pero sabe a poco, la historia daba para algo más. No es un film de lágrima fácil ni una denuncia social clara, se queda en un terreno indefinido que te deja algo frío. El director Lee Daniels hace un gran trabajo digiendo actores pero fracasa al no decidirse por el tono a adoptar y cuando intenta que nos emocionemos con alguna larga escena de personajes llorando. Son escenas muy bien interpretadas pero no están del todo bien resueltas. Ciertas confesiones no aportan demasiado al espectador y da la sensación de indefinición, de no saber qué demonios hacer con la trama o cómo acabar la peli.

Los actores son lo mejor del film, Mo’nique se llevó el Oscar por su repulsivo personaje. Uno de esos personajes que odias desde el principio ya que sabes que existe gente así, que son totalmente reales. Por su parte Gabourey Sidibe consigue hacer creíble un personaje muy difícil pero en las escenas con Mo’nique sale perdiendo por goleada. Paula Patton (Reflejos) demuestra que es algo más que una chica mona, promete.
También aparecen en breves pero importantes papeles estrellas del calibre de Lenny Kravitz y Mariah Carey (casi irreconocible), no están mal para lo poco que salen.
Lo dicho, un correcto film sobre una realidad en la que Hollywood no suele fijarse.
6