Concierto de Lenny Kravitz, 9 de Mayo 2009, Zaragoza, Plaza de Toros de la Misericordia


Seamos sinceros, Lenny Kravitz no ha inventado nada musicalmente hablando. Puede ser un gran músico, muy sexy y todo lo que quieras. Pero no es un genio. Sí es un tipo muy listo que sabe hacer buenas canciones basándose en el rock añejo de los años 60 y 70 con pinceladas de blues y funk. Igualmente es lo suficientemente listo como para sacarse del sombrero una gira para celebrar el 20 aniversario de su primer disco, el recomendable Let love rule. No están las ventas últimamente como para dejar pasar la oportunidad. Y en esas que la gira LLR 20(09) recae en Zaragoza. Pues habrá que ir. Ya sé que los últimos discos de Lenny han pasado con más pena que gloria (“Está acabado” sentenció hace poco un amigo mío), que ahora se lleva el revival de los 80 y que su época dorada pasó hace tiempo pero… había que ir.

Con hora y 20 minutos de retraso sobre la hora que ponía en las entradas arrancó el concierto.
Una cuidada puesta en escena y un sonido impecable nos hizo olvidar la hora de retraso con la que abrieron las puertas, el chaparrón que nos cayó encima, las eternas colas para cambiar los euros por dinero de la organización y que los mochilaman sólo llevaran cerveza.

Lo dicho, se nos olvidó todo al empezar a sonar “Freedom train”: ahí arriba había una banda simplemente SOBERBIA. A Kravitz le acompañaban un guitarrista que parecía primo de Slash, un bajo, un batería, un efectivo teclista y una sección de viento que quitaban el hipo. Una máquina de rock-blues-funky y (a veces) Jazz perfectamente engrasada que se dejaba guiar por el metrónomo humano que era el batería.

Lenny no se fue por las ramas, fue desgranado lo mejor de su discografía de forma impecable y con un sonido perfecto. Temas como "Mr. Cab Driver", "Always on the run", "It Ain't Over 'Til It's Over", "Believe", "I Belong to You", "Fly Away" o "American Woman" (menuda colección de temazos para tocar en directo) fueron sonando y haciendo las delicias de todos los asistentes. La verdad es que Lenny estuvo simpático, bajó a la arena, dijo estar realmente emocionado e hizo fotos del público (supongo que lo hará en todos los conciertos) para colgarlas en el Facebook.
Los momentos más bajos vinieron cuando Lenny cantó algún tema en acústico él solo, no están mal pero no se puede comparar con cuando toca con toda la banda. La recta final, con un público totalmente entregado y pasándolo de miedo, fue con una larga versión de “Let Love rule” donde Lenny sacó a relucir todo su don de gentes haciendo cantar y mover los brazos hasta a los de seguridad. Increíble. Cuando ya parecía que la cosa estaba acabada, Lenny volvió a escena para ejecutar una BRUTAL versión de "Are You Gonna Go My Way" que nos dejó simplemente extasiados.

Resumen: de acabado nada, Lenny Kravitz aún nos puede dar inolvidables noches de rock.

p.d.:
Respeto a los teloneros, los madrileños Vetusta Morla: a mí me gustaron, sonaron algo confusos (lo normal en los teloneros) pero tienen canciones bastante intensas. Son un grupo interesante que nos puede dar muchas alegrías en el futuro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

De acuerdo, Lenny no es un genio, pero...
¿cuantos genios funcionan hoy en día en la música?
¿cuantos músicos pueden hacernos pasar un rato como el de ayer?
Magistral. Claro que no está acabado, aunque siga haciendo lo mismo que ayer durante veinte años más.
Lunaycoyote

Anónimo dijo...

Tremendo!!!

Luis Cifer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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