Mostrando entradas con la etiqueta Jake Gyllenhaal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jake Gyllenhaal. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2015

Nightcrawler


 El guionista Dan Gilroy da el salto a la dirección con esta película. Al igual que su hermano Tony Gilroy (Michael Clayton), Dan se ha reservado para su debut en la dirección su mejor guión hasta la fecha.

 El Louis Bloom de Nightcrawler nos recuerda al inolvidable Travis Bickle de Taxi driver. Ambos son personajes solitarios, inadaptados que se pasean sin rumbo por el lado más sórdido de la noche en grandes ciudades americanas (si bien Gilroy cambia Nueva York por Los Angeles). Ambos tienen un objetivo y saben perfectamente cómo conseguirlo. Ambos están determinados a hacer realidad ese sueño americano que se les prometió desde niños y parece que les ha dejado tirados.
 Travis quería dejar de ser un don nadie y ser famoso, para lograr sus quince minutos de fama está dispuesto a cualquier cosa. Travis realizará un desesperado acto de extrema violencia pero el plan de Bloom es mucho más perverso, si cabe.
Bloom es mucho más peligroso porque sabe lo que demás quieren y qué están dispuestos a hacer para conseguirlo. Bloom se nos presenta como un perfecto conocedor del alma humana, de sus miserias y sus intereses, un negociador nato, un tipo tremendamente inteligente con un objetivo muy claro. Louis Bloom es un sociópata, un extorsionador y un trepa en toda regla que dejaría pequeño al Pequeño Nicolás. Aunque no tenga formación, Bloom es muy inteligente y persuasivo a la vez que un negociador nato, cualidades que cualquier empresa querría para sus directivos.


Un parecido más que razonable entre Travis y Louis Bloom.
 Bloom encuentra una oportunidad de ser alguien como reportero freelance (en vez de taxista), recorre las calles buscando impactantes imágenes de accidentes y actos violentos ocurridos durante la noche. Lo cual me lleva a plantearme: ¿Tan fácil es interceptar la emisora de las policía? ¿Es tan fácil colarse en una cadena de televisión? ¿De donde viene la fascinación por la violencia que parece sentir esta sociedad?

 Bloom se adentra en el mundo de los medios audiovisuales en constante de búsqueda de impactar al espectador, cosa que cada vez es más difícil. Unos medios que buscan noticias de víctimas blancas heridas a manos de minorías con el objetivo de atemorizar a su público. Ya sabemos que un pueblo con miedo siempre es más manejable y consume más. Bloom con su verborrea será un tiburón mas en unas aguas infestadas de ellos.
 El film, como la genial Asesinos natos, carga las  tintas contra los medios más que contra los criminales. Un criminal debe responde con sus actos ante un tribunal de justicia pero nadie parece pedir responsabilidades a los medios de comunicación que se enriquecen explotando de forma sensacionalista los actos violentos. Se produce una sangrante invasión de la privacidad en beneficio del negocio.

El personaje de Rene Russo es paradigmático de unos medios de comunicación dispuestos a cualquier cosa por la audiencia. En Bloom encontrará la horma de su zapato y su complemento ideal. La singular relación que se establece entre ellos irá cambiando de forma asombrosa conforme avance la trama. Tampoco podríamos catalogar de convencional la relación que Bloom establece con su único empleado, más se parece a una vulgar explotación que a una relación laboral. Los diálogos entre empresario y empleado me parecieron magistrales.

 Nightcrawler es una estupenda y negra mirada a una sociedad enferma en la que cualquier trepa se puede posicionar en una posición de privilegio e imponer sus condiciones. Un film tenso magníficamente escrito, fotografiado y dirigido que se ve clavado al asiento temiendo por la siguiente acción de un Louis Bloom magistralmente interpretado por Jake Gyllenhaal. La carrera de este actor nos está dando muchas y agradable sorpresa en los últimos tiempos (Enemy, Prisioneros).

 Sinceramente, no entiendo el motivo por el que Nightcrawler ha sido la gran ausente en las nominaciones a los Oscars. Solamente el guión fue nominado, pero en opinión de quien escribe estas líneas tanto el film en su conjunto como las interpretaciones de Jake Gyllenhaal y Rene Russo eran merecedoras de nominación.

Recomendable y perturbadora.

7

viernes, 27 de junio de 2014

Enemy

Un profesor descubre casualmente viendo una película que existe un hombre idéntico a él.

 El director canadiense Denis Villeneuve (Incendies, Prisioneros) nos ofrece su arriesgada y muy libre adaptación de la novela El hombre duplicado del escritor portugués José Saramago. No nos vamos a ir por las ramas a estas alturas, el libro es aburrido en sus primeros capítulos, muy duro para los lectores no acostumbrados a Saramago. Le cuesta bastante coger el ritmo y su particular estilo narrativo sin diálogos puede hacer que cada párrafo sea un ladrillo para el lector no habituado al escritor luso.

Algo de todo ello ha sido traslado a la pantalla por Villeneuve, el ritmo lento de la novela está presente en la película. No estamos ante un film de acción o un thriller, estamos más bien ante una ardua reflexión sobre la identidad que gustará más a los fans de David Lynch o el film Donnie Darko (también con Gyllenhaal) que a los que disfrutaron con las anteriores películas de su director. Enemy es una rareza, un film complejo y hermético en el que cuesta entrar pero que, una vez visto, deja huella en el espectador durante semanas.

 Primeramente tenemos a Adam (Jake Gyllenhaal), un profesor que lleva una vida repetitiva y sin alicientes. No creo que sea casualidad que el único tema que le vemos impartir en sus clases sea sobre la dictadura y sus formas de controlar a las masas. Mientras nuestro protagonista lleva una vida anónima, su doble, Anthony (interpretado obviamente también por Jake Gyllenhaal), opta por exponerse ante el público siendo actor, su trabajo le permite convertirse en otro y escapar de sí mismo. Son dos caras de la misma moneda, dos opuestos idénticos.

 La identidad es el tema central de este película perturbadora y asfixiante a la vez que confusa. Por cierto, la confusión reinante en el film aumenta debido a que no se nos explica el motivo de que estos dos personajes sean idénticos, es tarea de cada espectador crearse su propia teoría sobre lo visionado. ¿Puede deberse a una clonación?, ¿Es todo un sueño?, ¿Es el estado quien está clonado a la gente?, ¿Se debe a una invasión extraterrestre? Más abajo os expongo mi propia teoría sobre el film. Desde luego, hay que admitir que ha Villeneuve no le falta valor, sabe que su film va a ser incomprendido por la inmensa mayoría del público y que muchos lo tildarán de tomadura de pelo. También sabe que Enemy será justamente considerada una obra de culto de aquí a no mucho tiempo.

 Me gustó la estética del film y el uso de los edificios de apartamentos como metáfora de la soledad y el anonimato reinantes en la sociedad actual. Tampoco creo que sea causal que las dos chicas del film sean rubias e incluso se parezcan físicamente, hecho que me recordó a Hitchcock y su afición por la rubias de gélido aspecto. También la aparición de Isabella Rossellini como madre del profesor en una perturbadora escena me hizo pensar en Blue velvet de David Lynch. Quizás Villeneuve deje ver sus influencias a través de los personajes femeninos. Por cierto, me gustó mucho la actriz Sarah Gadon (Antiviral, Cosmópolis).

 El film tiene su mayor problema en un ritmo algo lento. Villeneuve deja tiempo al espectador para que reflexione sobre lo visionado pero también para que se aburra. Sólo en el último tercio del film la trama se acelera y empiezan a pasar cosas interesantes (y confusas) pero ya es demasiado tarde. Ni el buen hacer de un Jake Gyllenhaal excelente consigue levantar el interés debido a la confusión que reina en el espectador. El final tampoco es un elemento que contribuya a satisfacer al espectador. Es un final que no puedo comentar, hay que verlo. A mí aún me dura la cara de tonto que se me quedó. 

*SPOILER*

Sólo para los que ya la hayan visto, aquí va mi teoría sobre Enemy:

 El protagonista, Adam (cuyo nombre no es casual como nada en esta película, él es el original), es esquizofrénico. Tiene una doble personalidad. Me inclino a pensar que el solitario y aburrido profesor ansía llevar una vida más plena (con un trabajo apasionante y una pareja estable a la que engaña) y de esa fantasía crea una nueva personalidad totalmente independiente, Anthony. Ambas partes de su mente viven en  planos de consciencia paralelos pero la personalidad originaria (Adam) tiene bajo control a la de Anthony. De ahí que en sus clases Adam cite repetidamente la forma en la que las dictaduras controlan a a los ciudadanos. Adam es un dictador que reprime su otra personalidad (Anthony).
Pero, ¿por qué Adam creó y reprimió a Anthony?. Pensemos que la madre (Isabella Rossellini) le expresa a Adam que quiere que abandone sus aspiraciones de ser actor. Pero Adam no tiene esas aspiraciones, las tiene Anthony. Anhony empezó siendo el nombre artístico de Adam, así aparece en los títulos de crédito y en internet.
Como en Psicosis, la madre es el eje central de los problemas mentales de su hijo. Todo parece indicar que fue su madre la que desaprobaba ciertos aspectos de la personalidad originaria de Adam (le recrimina sus intenciones de ser actor). Todo ello nos lleva a pensar que Adam intentó ser actor y fracasó, llegando sólo a aparecer como extra en algunas películas. Adam  intenta olvidar su fracaso y eliminar de su personalidad todo aquello que su madre no aprueba. Crea dos personalidades distintas totalmente diferenciadas con rasgos de su personalidad original. Adam se queda con los atributos que su madre aprueba y Anthony con los que su madre rechaza. También se podría interpretar que la verdadera dictadora es la madre y Adam una víctima de su represión.

 El casual visionado de una película provoca el descubrimiento de la existencia de esa otra personalidad reprimida (o conscientemente ignorada) hasta ese mismo instante. A partir de ahí, el frágil equilibrio mental de Adam se va desmoronando. Es como si sus dos personalidades pugnaran por tener el control. De ahí el título del film, el enemigo está dentro del protagonista, él es su propio enemigo.

 No olvidemos que Adam no ve nunca películas, así evita que se manifieste su otra personalidad. Una prueba de que la personalidad del Anthony estaba reprimida es que el guardia de seguridad que confunde al profesor con el actor le dice que hace al menos 6 meses que no le veía por allí.
 Tampoco es casual que Adam conteste a la llamada de teléfono de su mujer cuando Anthony sale del plano, ambos son la misma persona. De hecho, es la esposa de Anthony la que empieza a sospechar que su marido tiene una doble personalidad tras su encuentro en la universidad con Adam.

 Incluso es probable que las parejas de ambos protagonistas sean una sola mujer (como en Vértigo de Hitchcock o Carretera perdida de Lynch), una es real y otra es una proyección de cómo le gustaría al protagonista que fuera su pareja. Puede incluso que ambas sean imaginarias, imposible de saberlo a ciencia cierta. La confusión reinante se hace cada ver más evidente y acaba por devorar la poca cordura del personaje. Al final del film, la confusión y perplejidad del espectador coinciden con las del protagonista. Villeneueve nos sumerge en una mente enferma y nos sentir lo terrible que debe ser esta enfermedad.


 En la escena inicial el Anthony asiste a un bizarro club a pesar de tener pareja estable. No olvidemos que el Anthony es la expresión de los deseos de Adam.  Por otro lado, su mujer le pregunta si ha estado otra vez con ella, lo que parece indicar que ya le fue infiel una vez. A pesar de tener pareja y que ésta esté embarazada, empieza a sentirse agobiado y preso ante su futuro. La llave del club que se envía a cada miembro viene a representar la tentación de ser infiel. El actor tiene miedo al compromiso (fue infiel a su mujer) y ahora se siente atrapado ante el bebé que esperan. En la onírica escena inicial en el club una mujer aplasta una araña, lo que nos lleva a pensar que la araña significa lo que más temen ambas personalidades: el compromiso, la pérdida de libertad. Obviamente, esto no lo sabemos en la escena inicial.

  Finalmente Adam logra quedarse con la mujer de Anthony (quien parece intuir el cambio de personalidad y lo acepta de buena gana) y decide que es el momento de eliminar a su otro yo imaginario, de vivir su propia vida. De ahí que el Anthony tenga un accidente mortal junto a la novia de Adam, ambos elementos negativos debían ser eliminados de la ecuación. Adam decide finalmente vivir la vida de Anthony e ignorar todo lo concerniente a su otra personalidad (apaga el transistor en el que se da la noticia del accidente ¿un intento de su otro yo de volver a manifestarse?).

 Vayamos con la araña de la escena final: tanto Adam como Anthony tenían miedo a perder su libertad. Adam no ha podido reprimir este miedo y cada vez se siente más atrapado en la tela de araña de la vida en pareja y la responsabilidad de tener hijos. Es por ello que se ve una araña gigante sobre la ciudad que luego irrumpe en su vida cotidiana. Es la rutina de la vida familiar lo que realmente aterra a nuestro protagonista. Por eso creó una fantasía incontrolable que tomó forma en su otro yo imaginario, Anthony. Ya sabemos que la araña simboliza la pérdida de libertad, su mayor miedo que finalmente se hace realidad al aceptar vivir la vida que siempre deseó. Pero cuando recibe el sobre con la llave del club sabe que su deseo de ser infiel (que pensaba que sólo formaba parte de la personalidad ya erradicada) sigue estando vivo dentro de él, era una característica primigenia de Adam y no exclusiva de Anthony. La tendencia a la infidelidad como vía de escape ante el compromiso sigue ahí. Es hora aceptar el fracaso. Es hora de crear otra nueva personalidad. Como bien dice el profesor en sus clases, todo sigue un patrón, la historia se repite una y otra vez.

*FIN SPOILER*

Enemy es un paranoico rompecabezas cuyo desenlace deja bastante aturdido al espectador. No me gustó cuando la vi, tengo que admitirlo. Sin embargo, pasados unas semanas no puedo quitármela de la cabeza y mi opinión mejora cada vez que pienso en ella.

7

jueves, 6 de marzo de 2014

Prisioneros (Prisoners)


 El canadiense Denis Villeneuve me sorprendió muy gratamente con Incendies. Reconozco que tenía ganas de ver su nueva película y no me ha defraudado en absoluto, incluso ha superado mis expectativas.

 Prisioneros es un intenso drama que gira sobre el secuestro de unas niñas y el esfuerzo por los padres y la policía por encontrarlas. Comparte cierto enfoque con las excelentes Memories of murder y Zodiac en el tratamiento de los hechos. También me vino a la cabeza Mystic river, ya que las temáticas de ambos films son parecidas. Sin embargo, desde el minuto 1 Prisioneros demuestra tener personalidad suficiente para atraparte y te va llevando por un buen número de sobresaltos y giros más o menos inesperados.

El sufrimiento de los padres y su desesperación les harán agarrarse a un clavo ardiendo y la más leve esperanza les llevará por caminos que nunca hubieran imaginado. El film plantea interesantes cuestiones morales y éticas de difícil respuesta. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llega por salvar a nuestra familia? ¿Qué separa a una persona normal de un monstruo? ¿El fin justifica los medios?

Todos los actores están correctos, me gusta mucho más Hugh Jackman cuando hace este tipo de papeles que cuando se pierde en chorradas palomiteras tipo Lobezno. Está estupendo como este padre al que se le acaba el tiempo y está dispuesto a cualquier cosa para recuperar a su hija. Por momentos, el espectador no puede evitar verse identificado con él mientras en otros se siente horrorizado. Tampoco los padres de la otra niña secuestrada (Terrence Howard y Viola Davis) tienen una actitud ejemplar, no participarán en ciertos métodos pero tampoco los van a detener. El dilema moral está sembrado para el espectador. Villeneuve parece preguntar todo el rato al espectador: ¿Y tú qué harías?


 Por otro lado tenemos a un peculiar policía encarnado por Jake Gyllenhaal que comete el error (tan común en las películas) de prometer a los padres de las chicas que las encontrará. Como su personaje en Zodiac, el tipo acabará obsesionado con el caso y se verá atrapado en un laberinto sin salida de pistas falsas y cabos sueltos. Reconozco que me gustan mucho este tipo de pelis sobre casos realmente desconcertantes y complejos como las ya citadas Memories of murder y Zodiac.

Villeneuve nos entrega un film oscuro (casi trágico) que traspasa la pantalla y nos obliga a preguntarnos qué haríamos nosotros en esa situación. Nos hará pasar un buen rato y nos hará pensar. Buen drama que huye de los convencionalismos.

7

viernes, 21 de septiembre de 2012

Donnie Darko (2001)


La típica y manida historia del chico conoce chica y salva al mundo tiene múltiples versiones. Cuanto más extraña y retorcida, más me gusta. Donnie Darko es una recomendable película que no tuvo mucha suerte en su día pero a la que el tiempo está convirtiendo en una auténtica película de culto.


Donnie Darko es un adolescente normal (suponiendo que tal cosa exista) que ha sido elegido (o eso cree él) para una importante misión: debe salvar al universo antes de que éste se destruya. La premisa no es novedosa, pero sí el tratamiento. Si en su Ulises James Joyce trasladaba a lo mundano las aventuras del mítico héroe de La odisea, Donnie Darko es la traslación de la mitología griega al universo de la ciencia ficción con toques a lo David Lynch más perturbado. El nombre de Lynch tenía que aparecer ya que todo en el film tiene un aire surrealista y oscuro. Está lleno de presagios, personajes extraños, oráculos y singulares pruebas que nuestro héroe debe superar.

No sabemos si nada de lo que Donnie ve o hace es real, como tampoco entendemos hacia dónde demonios le llevan sus extrañas visiones. Puede que nuestro héroe esté soñando o puede que sea un esquizofrénico (lo de ver conejos gigantes no es un buen síntoma), o puede que realmente el universo dependa de él.

 Obviamente, el film está abierto a múltiples interpretaciones. Las pistas que el guión va dejando al espectador son tan intrigantes como insuficientes y sólo al final el espectador es capaz de sacar alguna conclusión respecto a todo lo que ha visto (seguro que a muchos fans de Crepúsculo se les quedará la cara desencajada). No voy a divagar sobre los significados de los números en el film, los agujeros de gusano, los viajes en el tiempo, los buzones, la Abuela Muerte, los vectores corporales de agua y los universos paralelos.Ya sé que existen en internet varias explicaciones a la película, yo no pienso deciros mí teoría, prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones (que es más divertido) ni pienso explicar nada sobre la trama ni el significado de la misma. Quien haya visto la peli sabe que es demasiado compleja para resumirla y quien no la haya visto no se merece que yo se la destripe.



Donnie Darko es sin lugar a dudas la mejor película con diferencia del director Richard Kelly, el cual logra una atmósfera irreal más que sugerente, un ritmo adecuado y consigue sorprender gratamente al espectador. Kelly inundó su película de guiños y referencias tanto cinéfilas como musicales, valgan como ejemplo la alusión al coche de Regreso al Futuro o la inclusión de canciones de los años 80 como The killing moon de Echo and the Bunnymen, Mad World de Tears for fears o Under the milky way de The Church. Muchos saludaron a su película como una obra maestra, yo no diría tanto, pero es un film notable y valiente. A mí me parece una de las películas más originales y atrevidas de los últimos 15 años (junto con El club de la lucha) dentro de lo que se podría llamar cine comercial.


 Curiosamente, Donnie Darko empezó muy mal su carrera comercial. Su estreno en salas de cine estaba previsto para finales del año 2001, pero el 11-S se interpuso en su camino. En una escena del film hay un accidente de avión, hecho que provocó que la peli fuera directamente al mercado de vídeo para no herir sensibilidades. Un hecho fortuito de mala suerte que casi parece una broma macabra del destino hacia la película.

Lamentablemente, Richard Kelly no ha vuelto a sorprendernos con ninguna de sus películas posteriores (más bien todo lo contrario), el talento que este tipo parecía poseer se esfumó por arte de magia. Tampoco la innecesaria segunda parte (S. Darko) estuvo ni mucho menos a la altura. Donnie Darko es un film de estructura circular y finito en su laberíntica complejidad, no necesita explicación más allá de sí misma ni su trama daba para una saga.


Donnie Darko no es un film sobre adolescentes con la hormonas alborotadas, no es un film sobre elegidos para salvar al mundo, no es un film de terror ni un film surrealista. Es todo eso y nada de eso. Es Donnie Darko, no os la perdáis.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Código fuente (Source code)


Con una premisa tan interesante y manida como “Faltan 8 minutos para que estalle una bomba en el tren en el que viajas” Duncan Jones nos presenta este interesante thriller con toques de ciencia ficción.


Duncan Jones (el hijo de David Bowie) ya nos sorprendió gratamente con su primera película, Moon. Yo creo que Código fuente es un encargo para lograr entrar en Hollywood y la verdad es que Jones aprueba con buena nota llevando a buen puerto este guión ajeno. No es que Código fuente sea una maravilla tipo Origen, pero te mantiene clavado al asiento durante casi toda la trama. Mientras el espectador no sabe lo que está ocurriendo, el film te atrapa y te mantiene en vilo. Conforme vamos conociendo más detalles se pierde algo de magia ya que la explicación científica no tiene pies ni cabeza y resulta bastante ridícula a nada que piensas en ella 2 segundos. Pero todo ello no impide que la peli se vea con mucho agrado.
Durante la primera hora Jones se muestra como un director hábil, capaz de tejer una absorbente trama que no decae en ningún momento. Pero en el último tercio la cosa decae algo por la inverosimilitud de la propuesta. Por suerte el film sólo dura 90 minutos, más metraje hubiera podido ser letal. También la constante repetición de los mismos 8 minutos una y otra vez podría haber sido un duro hándicap para la película, pero Jones consigue mantener siempre la tensión y el ritmo adecuados. Sólo al final se desinfla algo debido a un final demasiado acomodaticio. No olvidemos que Código fuente pretende ser un blockbuster de cierta calidad, algo que consigue.

En cuanto a los actores, Jake Gyllenhaal y Michelle Monaghan resultan bastante creíbles como pareja protagonista. También Vera Farmiga y Jeffrey Wright dan el pego.
Yo pasé un buen rato pero quizás me esperaba algo más.
6,5


sábado, 29 de enero de 2011

Amor y otras drogas (Love and other drugs)



Esta película podría haber sido una comedia (incluso tiene un secundario gordito y gracioso) pero un personaje tiene una grave enfermedad. Igualmente podría haber sido una ácida crítica al mundo de los laboratorios y la sanidad norteamericana (pero todo el metraje tiene un tono amable). También podría haber sido una película romántica de esas que empalagan a los hombres y encantan a las mujeres (pero tiene escenas de sexo y desnudos que no son muy habituales en estas pelis). Incluso podría haber sido un dramón lacrimógeno de enfermedades y hospitales (pero el sexo, las chicas desnudas, el viagra y el hermano pajillero le restan bastante dramatismo).

Así pues, Amor y otras drogas es una coctelera que funciona a ratos. Al principio puede parecer un film ligero, tampoco ayuda mucho que se publicite este film como una comedia (algo que no es exactamente). La inclusión de temas como las enfermedades degenerativas le van restando superficialidad y le dan una profundidad poco habitual en una comedia romántica. Luego vuelve a tener algún intento de comedia gamberra pero ya es tarde, después de hablarnos de enfermedades el chiste fácil del tipo empalmao ya no es tan efectivo.

A mí el tono que ha elegido Edward Zwick (Leyendas de pasión, Diamantes de sangre, Resistencia, El último samurai) me parece arriesgado. Zwick deja el cine épico para dirigir esta película aparentemente mucho más sencilla y banal. Quizás este film era un encargo para hacer una comedia romántica más, pero acabó siendo otra cosa. Zwick demuestra ser un hábil director no sólo de grandes decorados y batallas sino también de escenas de diálogos, demuestra saber hacer reír y emocionar al espectador. Pero los cambios de registro de la historia no están siempre bien conseguidos (no era nada fácil aunque otras veces ha funcionado algo mejor).

Sinceramente, yo echo en falta algo de mala leche en esta película. Está bien y se ve sin problemas pero acaba siendo demasiado obvia. Al final deja de lado la acidez y se decanta por el romanticismo y el clásico final. Deja pasar una oportunidad de oro de ser un mordaz film sobre el sistema sanitario americano. Sí dejan caer cosas como que los ancianos se van en autobús a Canadá a comprar allí las medicinas o el lucro que logran las industrias farmacéuticas a base de presionar a los médicos para que receten sus medicamentos, pero poco más. Ya sabemos todos el poder que tienen los laboratorios en el mundo y el dinero que mueven a costa de nuestra salud. Me pareció curioso el caso del vagabundo que empieza a tomar unas pastillas que acaban en la basura y así consigue ir enderezando su vida. Quizás lo único que nos separa de la mendicidad sean unas pastillas, interesante.

Buena parte de los aciertos del film recaen en la credibilidad de las actuaciones de sus protagonistas. Jake Gyllenhaal (Zodiac, El principe de Persia) está bien pero Anne Hathaway me sorprendió muy gratamente. Es ella el verdadero motor de la película, la que consigue que los altibajos acaben teniendo sentido, su actuación se nos antoja cercana y veraz. Por suerte, ya no hace pelis de princesitas.

Puede que no sea del total agrado de los que busquen una comedia romántica, pero yo pasé un rato ameno.

6


jueves, 17 de junio de 2010

El príncipe de Persia: Las arenas del tiempo


Sigo pensando que de un videojuego nunca ha salido una buena película. Los videojuegos son una forma de entretenimiento en la que la participación activa del jugador es fundamental. Pero el cine es otra cosa, por mucho que las películas adopten la estética de los videojuegos. Sigo pensando que una buena historia es fundamental.



El príncipe de Persia es la adaptación del juego homónimo al cual no he jugado nunca, ni ganas que tengo. Al menos en la peli se notan ciertas ganas de entregar un producto digno, otra cosa es que lo consigan. No creo que el film sea sólo una estúpida sucesión de escenas de acción sin pies ni cabeza, pero tampoco es la gran peli de aventuras que pretende. Más bien parece un intento desesperado de Disney por crear otra franquicia millonaria al estilo de Piratas de Caribe, pero se queda a medio camino y naufraga en su intento. Intenta crear una peli como las de antaño pero falta el talento necesario. El príncipe de Persia es un simple entretenimiento que se ve tan rápido como se olvida.

El film es un descarado homenaje a los films clásicos de aventuras, sobre todo en las escenas de persecuciones por los tejados de la ciudad. Desde El ladrón de Bagdad, las pelis de Errol Flynn o incluso Indiana Jones; El príncipe de Persia bebe de todos ellas, si bien es incapaz de emocionarnos como lo hacían dichos films. Se queda en un mero revival sin demasiada alma. El guión es bastante obvio y le pega bastantes patadas a la historia. Se ve venir desde lejos.

Sabemos qué va a pasar con los personajes casi desde que aparecen en escena, sabemos cómo acabarán el héroe y la princesa y sabemos qué va a pasar con la daga de las narices (vaya McGuffin más ridículo). Incluso cae en el terrible error del secundario gracioso que acaba por caerte mal (un Alfred Molina que hace lo que puede con un personaje bastante insufrible).

Me parece curiosa la elección de Jake Gyllenhaal como héroe de acción, el tipo de Zodiac, Donnie Darko o Brokeback mountain se nos ha pasado al cine de aventuras palomitero (que pagan bastante más). No lo hace mal del todo, incluso se ha puesto cachitas y le quedan bien las greñitas de diseño, pero fracasa al intentar dotar a sus personaje de la ironía necesaria. Por su parte la guapa Gemma Arterton (Furia de titanes, Quantum of solace) da el pego como florero rebelde pero sus diálogos con Jake Gyllenhaal carecen de la química necesaria.

Por cierto, el bueno de Ben Kingsley (Transiberian, Shutter island) debería retirarse una temporada o cambiar de registro urgentemente, ya hace varios lustros que apenas se mueve de su eterno personaje. Necesita un cambio de agente o una cara nueva.

Floja.
4