Pasajeros es un blockbuster cuyo principal atractivo de cara al gran público es la presencia de Jennifer Lawrence y Chris Pratt. Ellos son las estrellas de este blockbuster romántico-espacial que parece escrito para su lucimiento.
Mostrando entradas con la etiqueta Laurence Fishburne. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laurence Fishburne. Mostrar todas las entradas
lunes, 16 de enero de 2017
sábado, 26 de marzo de 2016
BATMAN V. SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA
Ya tenemos entre nosotros el primer gran blockbuster del año y una de las películas más esperadas de la temporada: Batman v. Superman. Vayamos por partes: ¿Qué demonios es Batman v. Superman? ¿Es una secuela de El hombre de acero o un forzado cruce entre personajes de la editorial DC? Pues ambas cosas y ninguna de las dos.
miércoles, 15 de abril de 2015
La señal (The signal)
Cada cierto tiempo aparece en escena un nuevo talento que muchos tratan de encumbrar como el enésimo salvador de la ciencia ficción. Incluso hay quien le llama el nuevo Kubrick o el nuevo Spielberg (jua jua jua, me parto). Más nos vale desconfiar de estos que echan las campanas al vuelo antes de hora. Algo parecido a ocurrido con William Eubank, director de La señal, una mala película en la que algunos han creído ver la mano maestra de un tipo con talento.
A mí La señal me pareció que tiene un inicio prometedor pero que pronto sufre un importante parón narrativo del cual ya no se repone en todo el metraje. Vale que en la ciencia ficción está todo visto pero lo del reciclaje hay que saber hacerlo. Lo que no se puede hacer es alargar hasta la hora y media una historia que no da para más de 25 minutos. Lo que podría haber sido un corto bastante prometedor se alarga hasta convertirse en un soporífero ladrillo. Una pena.
El joven director William Eubank se queda en un quiero y no puedo, sus intenciones son buenas pero le han fallado las ideas y la forma de plasmarlas. No consigue en casi ningún momento dar el ritmo y el tono adecuado a su historia. Su film resulta aburrido y confuso durante casi todo el metraje. Tanto que cuando la cosa se pone interesantre ya es demasiado tarde, mortalmente tarde. Ya no consigue atraer nuestra atención. Nos importa un bledo lo que les ocurra a los personajes, sólo queremos que acabe el film de una maldita vez. El supuesto misterio que se esconde tras los blancos muros de la película nos da absolutamente igual sólo queremos que se acabe esta estupidez.
El film se hace demasiado lento y cuando se pone interesante o hace a base de una mezcla de géneros que me resultó bastante indigesta. Lo de mezclar géneros puede estar muy bien y siempre es saludable, pero cuando es el último recurso para salir de un guión que se ha metido en un callejón sin salida...
Al final se opta por la típica y forzada sorpresa final que me resultó excesivamente pillada por los pelos. Vamos, que no hay quien se la crea. A mí se me quedó cara de "¿Tanto misterio para esto?"
Puede que el film tenga algún destello prometedor (el citado inicio, la señora mayor,) pero me resultaron insuficientes para mantener la trama a flote. Todavía más cuando las escenas de acción me parecieron (una vez más) copiadas de las de Matrix.
En cuanto a los actores, aparece ese mal actor que es Laurence Fishburne con su eterna cara de tipo duro. Vamos, que sigue interpretando a Morfeo 15 años después. La verdad es que aquí su presencia casi se puede interpretar como un guiño a la trilogía de Matrix, con la que esta película bebe más de lo deseable. El resto de los actores no me gustaron, la verdad. Sería del sueño que me entró.
Resumamos, que no vale la pena alargarse mucho más. The signal es un film sin personalidad propia que pica de muchos sitios y al final no se acaba de decidir por nada. Fallida. Los que esperan al nuevo talento de la ciencia ficción deberán seguir esperando.
4
martes, 7 de octubre de 2014
Contagio (contagion)

Ahora que estamos en plena psicosis por el primer caso de ébola en Europa (tenía que ser en España) creo que puede ser interesante volver a revisitar esta película. Algo tan simple y tan habitual como un estornudo o un apretón de manos puede convertirse una amenaza mortal.
El cine de Steven Soderbergh no suele gustarme, me parece que este director tiene buenas intenciones pero es tan pretencioso que no se contenta con entretener al espectador. Steven Soderbergh tiene que demostrar siempre que él está un paso más allá, el problema es que no lo está. Sigo sin entender qué le ve cierta critica, sobretodo la estadounidense, que lo coronaron como la gran promesa con Sexo, mentiras y cintas de vídeo oTraffic (peli que no está mal pero no es nada del otro mundo). Supongo que Soderbergh era el recambio generacional necesario a mitad de los años 90, pero 15 años después este tipo sólo ha demostrado que no es ningún genio (Che, Ocean's eleven, El buen alemán,) pero sí es capaz de aburrirnos de lo lindo con sus pretenciosas películas ( Solaris, The girlfriend experience, The informant).
Ahora nos presenta Contagio y reconozco que me ha gustado. Teniendo muy presente las recientes gripe aviar, la H1N1 o el brote actual de ébola Soderbergh nos presenta una epidemia similar, un virus que puede poner en jaque a la raza humana. Soderbergh se mete de lleno en el cine de contagios y catástrofes e intenta hacer la película definitiva sobre el tema. No lo logra, como viene siendo habitual, pero entrega un film muy bien hecho y entretenido. No va más allá de films como la recomendable La amenaza de Andrómeda (1970) o la olvidable Estallido, pero el enfoque realista y veraz unido a un montaje muy acertado le confieren al film un ritmo ágil que atrapa desde el minuto 1. Con un montaje endiablado asistiremos al desarrollo del contagio y cómo los diferentes organismos internacionales intentar pararlo.
Soderbergh opta por el tono documental y por no tener un protagonista claro, no hay un héroe en esta historia, evitando así caer en el género de aventuras o en la ciencia ficción. Una vez más, Soderbergh intenta abarcar demasiado mostrando varias historias de afectados, parientes, bloggeros, militares y médicos convirtiendo al film en todo un crisol de los distintos puntos de vista e intereses que una epidemia de este tipo genera. Me pareció especialmente interesante el personaje de Jude Law, quizás inspirado en el caso de Julian Assange y Wikileaks, un bloggero que desconfía por defecto siempre de la versión oficial. La película no muestra nada que no sepamos ya, pero logra conectar con el espectador e intrigarle. En un mundo en crisis el miedo se apoderará de la gente, siendo aún más peligroso que el propio contagio. Ya sabemos que cuando la gente tiene miedo, siempre alguien sale ganando.
Pero lo realmente aterrador de este film es que nos muestra lo frágil que es nuestra salud y lo fácilmente que se puede expandir una epidemia de este tipo. El contagio es tan fácil que realmente me entró una sensación de angustia mientras estaba viendo el film. Incluso tuve que levantarme a lavarme las manos. Tal es la sensación de paranoia e hipocondría que generó en mí esta película. Supongo que esa era la intención de Soderbergh.
Los actores están muy bien, algo fundamental si se pretende dar realismo a la trama. Me gustaron mucho Marion Cotillard y Kate Winslet. Me sorprendieron gratamente Matt Damon y Gwyneth Paltrow. Incluso Jude Law da la talla como bloggero de la teoría de la conspiración.
Por una vez, vale la pena contagiarse del cine de Steven Soderbergh. Y no olvidéis lavaros las manos.
6,5
Ahora nos presenta Contagio y reconozco que me ha gustado. Teniendo muy presente las recientes gripe aviar, la H1N1 o el brote actual de ébola Soderbergh nos presenta una epidemia similar, un virus que puede poner en jaque a la raza humana. Soderbergh se mete de lleno en el cine de contagios y catástrofes e intenta hacer la película definitiva sobre el tema. No lo logra, como viene siendo habitual, pero entrega un film muy bien hecho y entretenido. No va más allá de films como la recomendable La amenaza de Andrómeda (1970) o la olvidable Estallido, pero el enfoque realista y veraz unido a un montaje muy acertado le confieren al film un ritmo ágil que atrapa desde el minuto 1. Con un montaje endiablado asistiremos al desarrollo del contagio y cómo los diferentes organismos internacionales intentar pararlo.
Pero lo realmente aterrador de este film es que nos muestra lo frágil que es nuestra salud y lo fácilmente que se puede expandir una epidemia de este tipo. El contagio es tan fácil que realmente me entró una sensación de angustia mientras estaba viendo el film. Incluso tuve que levantarme a lavarme las manos. Tal es la sensación de paranoia e hipocondría que generó en mí esta película. Supongo que esa era la intención de Soderbergh.
Los actores están muy bien, algo fundamental si se pretende dar realismo a la trama. Me gustaron mucho Marion Cotillard y Kate Winslet. Me sorprendieron gratamente Matt Damon y Gwyneth Paltrow. Incluso Jude Law da la talla como bloggero de la teoría de la conspiración.
Por una vez, vale la pena contagiarse del cine de Steven Soderbergh. Y no olvidéis lavaros las manos.
6,5
martes, 2 de julio de 2013
El hombre de acero (man of steel)
No entiendo por que a esta película no la han llamado Superman begins o The dark man of steel rises o algo parecido. El estilo serio a la hora de afrontar a los superhéroes que ha triunfado con el Batman de Nolan se ha intentado trasladar al hombre de acero. El problema es que Superman no es Batman. Superman siempre ha sido un héroe de una pieza, un tipo sin traumas ni malos recuerdos, mientras Batman era todo lo contrario. Mientras Superman era la luz, Batman era la oscuridad.
Al darle un tratamiento más adulto a Superman nos encontramos con un Superman lleno de dudas existenciales, atormentado por no conocer su origen y expuesto a múltiples contradicciones. Este Clak Kent parece un personaje de Shakespeare y que en cualquier momento va a decir la famosa frase de "Ser o no ser, he ahí la cuestión...".
Yo prefiero al Superman de las películas de finales de los setenta, esas películas eran mucho más divertidas, eran pelis de aventuras influidas por Star Wars (indudablemente) que sólo buscaban hacer pasar un buen rato a niños y mayores. Yo lo flipaba con las escenas de Superman volando o levantando cosas imposibles, nada de estudios de los traumas de Superman, puro entretenimiento servido en los mejores efectos especiales del momento.
Si de efectos hablamos, es innegable que hemos avanzado mucho en estas tres décadas, pero este film no es más divertido que los de los setenta y primeros ochenta. Es más serio (demasiado) y más adulto pero se han olvidado de hacernos pasar un buen rato. No se ha pretendido crear un héroe para la posteridad (ni siquiera hay una melodía asociable al personaje) sino casi un análisis pormenorizado de la psique del héroe por antonomasia. Algo que no era necesario y que no ha terminado de funcionar. Incluso se empeñan en explicar y contar el origen de elementos clave del personaje que no hacía falta explicar (ahora resulta que lo que Superman lleva en el pecho no es una letra S).
La mano de David S. Goyer y Christopher Nolan se nota en ese enfoque más adulto y en esa manía de desordenar cronológicamente los hechos presentados. El film se toma su tiempo en presentar a los personajes y el origen del héroe (algo que ya todos nos sabíamos y que casi hubiera sido mejor acortar), pero al menos lo hace de forma eficiente. Lástima que no nos interese demasiado. La cosa se pone interesante cuando aparece una amenaza para el planeta Tierra que sólo Superman puede neutralizar, pero el guión de Goyer le da una vuelta de tuerca y Superman es el culpable indirecto de esta amenaza. Otro dilema moral que debemos sumar a la conciencia de este atormentado Superman. No acaban aquí los quebraderos de cabeza, en un momento dado, Superman debe tomar una decisión in extremis que va en contra de todos sus principios, pero... no había otro remedio. Más contradicciones y traumas para el muchacho, seguro que acaba compartiendo diván con Woody Allen.
Zack Snyder dirige de forma eficiente este encargo e intenta compaginar el estudio psicológico con el gran espectáculo o, mejor dicho, la destrucción masiva. En El hombre de acero hay más destrucción que en todas las películas de los odiosos Michael Bay y Roland Emmerich. Pero ni por esas consigue ser un emocionante film de aventuras, mucha presentación de personajes y mucho dilema moral pero poca aventura. Un problema que ya le ocurrió a Snyder con Watchmen. Por muy bien que están las escenas de acción (realmente espectaculares) la peli fracasa como divertimento. Se hace algo enrevesada y pesada a pesar de la simpleza de su historia y de que ya nos la habían contado antes.
En cuanto a los actores, me resultaron todos bastante convincentes. El guapo Henry Cavill ha sido el elegido para encarnar esta vez al hombre de acero, este actor me gustó mucho en Los Tudor, aquí el muchacho se ha puesto cachas y compone un Clark Kent / Superman que no nos hará olvidar al Christopher Reeve de nuestra infancia pero es mucho mejor que el soseras que pusieron en Superman Returns (que la peli no estaba tan mal). Amy Adams como Lois Lane no me hizo mucha gracia, la verdad, ni fu ni fa. Ese gran actor que es Michael Shannon (Take Shelter, Boardwalk empire) está bastante excesivo en la piel del típico villano de este tipo de pelis, es lo que el personaje requería. Me parecieron más que correctos Kevin Costner y Diane Lane como los padres adoptivos de Clark. Por su parte Russell Crowe como el padre verdadero de Superman, me dejó algo frío, nunca acabé de creérmelo volando sobre esos bichos alados. Me quedo cien veces con el personaje de Marlon Brando en la versión de 1978.
Puede que El hombre de acero sea el blockbuster de este año, pero en comparación con el del año pasado, Los vengadores me pareció mucho más divertida. Quizás se debiera a que Los Vengadores no intentaba ponerse sería ni tenía complejo de inferioridad al ser un film de superhéroes.
El hombre de acero no es una mala película, pero no es la película de Superman que yo esperaba ver.
miércoles, 9 de enero de 2013
Matrix Reloaded y Matrix Revolutions
El mundo virtual de infinitas posibilidades que los Wachowski nos presentaron en Matrix no fue desarrollado de forma satisfactoria en las posteriores secuelas: Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. Ambos films se rodaron a la vez para abaratar costes y se estrenaron con apenas 6 meses de diferencia en el año 2003.
El éxito de Matrix fue tan grande que nadie dudó en darles total libertad a los hermanos Wachowski, convertidos de pronto en los grandes genios de la ciencia ficción. Lamentablemente, los Wachowski no supieron expandir el universo Matrix y las decepcionantes secuelas fueron un completo horror. No supieron aportar nada novedoso y llenaron de palabrería una trama vacía. Los hermanos quisieron hacer algo que nunca se hubiera visto antes, un espectáculo visual total, pero se olvidaron de la historia. Su guión es tan pretencioso como endeble y risible en muchos momentos. Los personajes hablan, pelean, hablan, pelean y vuelven a hablar sin parar diciendo unas tonterías tremendas. No hay ingenio ni talento en estas secuelas, quizás nunca lo hubo.
Las escenas de acción son excesivamente largas (llegando incluso a aburrir), algunas están metidas con calzador y los efectos especiales no estaban a la altura. La pelea de Neo contra cientos de agentes Smith se me hizo eterna, sobre todo cuando se nota demasiado que los personajes están hechos por ordenador. Por momentos pensé que estaba jugando a un vídeo juego (quizás era esa la intención).
Tampoco me gustó cómo se muestra la vida en Sión, la escena de los humanos bailando como si un festival de música rave se tratara me pareció un horror. No sólo me parece mal rodada sino que no tiene justificación ninguna. Los humanos no desean ser localizados pero bailan a todo volumen, se enfrentan a la extinción bailando.

Como podréis suponer, los Wachowski no ofrecieron respuestas en las dos secuelas simplemente porque no las tenían, toda la apariencia filosófica del primer film se quedó en nada, no hay nada tras la filosofía barata de Matrix. Sólo es cine de acción que pretende ser lo que no es. Un galimatías filosófico-mistico-friki-informático infumable construido para enlazar aburridas escenas de acción.
Aun así, hay quien venera esta trilogía y le intenta sacar significados ocultos en cada plano. Voy a solucionaros vuestras dudas, fieles seguidores de Matrix, os dejo una pequeña guía made in Luisci:
-¿Qué es el oráculo? Pues un programa que el propio Matrix tiene integrado para ayudar a los elegidos en su camino hacia el reinicio de Matrix. Los oráculos ya existían en la mitología griega, otra referencia cultural.
-¿Qué pinta el maestro de las llaves en la trama?
Es sólo un McGuffin, algo que hay que conseguir, un objetivo de los protagonistas, da igual que luego no sirva para nada. Puede ser una estatua de un halcón o un códico de lanzamiento de misiles.
- ¿Qué pinta en Merovingio en esta historia? Nada, sólo rellenar minutos de metraje. Su nombre de dinastía de emperadores alemanes no significa nada, sólo les pareció molón a los Wachowski. Su diálogo sobre la causalidad es digno de estudio de puro ridículo.

- ¿Qué significa el beso de Perséfone a Neo? Vaya usted a saber, ni los Wachowski lo saben, puede ser que Perséfone sea un troyano, un virus o un programa que detecte mediante el beso si Neo ama realmente a Trinity o puede que Bellucci pidiera una escena de beso con Keanu Reeves. El famoso beso es bastante soso, por cierto.
-¿Porqué Perséfone ayuda a Neo y sus amigos? Quizás desee fastidiar a su marido (lo más probable) o desee el reinicio de Matrix a ver si tiene más suerte en la próxima versión.
-¿A qué viene que el agente Smith se apodere de una persona fuera de Matrix? Me pareció una chorrada tremenda fuera de toda lógica (suponiendo que haya alguna en esta empanada mental).
-¿Por qué Neo tiene poderes sobrenaturales fuera de Matrix? Es uno de los hechos que más me defraudaron, no tiene ningún sentido. Puede que Neo sea el elegido, pero que adopte poderes en el mundo real (¡¡¡WTF!!!) no tiene ni pies ni cabeza.
-¿Qué significa el final? Neo necesita de las máquinas para acabar con la verdadera amenaza (el díscolo agente Smith), al final se tiene que aliar con Matrix para que Sión pueda sobrevivir. Neo se sacrifica por los demás, hecho que lo asemeja a Cristo (otra referencia religiosa de los Wachowski que no lleva a ningún sitio). Al menos, no es el típico happy end.
-¿Volverán los Wachowski al universo Matrix? No os quepa duda. Su carrera no está siendo todo lo exitosa que se podría suponer, más bien todo lo contrario: enlazan un fracaso tras otro. Seguro que al final deciden volver a reiniciar el sistema e inundar las pantallas con la lluvia digital de Matrix. No olvidemos que el final de Matrix Revolutions dejaba las puertas más que abiertas a futuras entregas. Ya habrá otras oportunidades de reiniciar el sistema, ya se ha hecho otras veces (Neo es el sexto elegido y Matrix se ha reiniciado cinco veces antes).
Los Wachowski mezclaron filosofía oriental, Kung fu, cristianismo, informática y todo lo que se les ocurrió en un guión ridículo hasta decir basta. El cine de ciencia ficción no debe justificarse intentando tener más relevancia de la que tiene. Pero estas dos secuelas son meras excusas para mostrar escenas de acción. En especial, Matrix reloaded está llena de aburridos diálogos de besugos que pretenden ser profundos pero sólo resultan presuntuosos y huecos. Lo que se podría decir en dos frases, los Wachowski lo dicen en treinta. Venga, veamos unos ejemplos:
-"No estamos aquí porque seamos libres, si estamos aquí es porque no lo somos. No existen motivos para huir ni hay razones para negar el objetivo porque ambos sabemos que sin un objetivo... No existiríamos. Es el objetivo lo que nos ha creado. El objetivo nos vincula.
El objetivo nos motiva, nos guía, nos mueve. Es el objetivo lo que nos define. El objetivo nos mantiene unidos. Estamos aquí por usted, Señor Anderson, para arrebatarle lo que usted intentó arrebatarnos." (El agente Smith a Neo. Demasiada palabrería previa a una escena de lucha cuyos efectos se pretendían revolucionarios y provocaron vergüenza ajena.)
Ojo a la soberana estupidez que le suelta El arquitecto a Neo:
-"Tu vida es sólo la suma del resto de una ecuación no balanceada conatural a la programación de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía, que a pesar de mis denodados esfuerzos, no he sido capaz de suprimir de esta armonía de precisión matemática. Aunque sigue siendo una incomodidad que evito con frecuencia, es previsible y no escapa a unas medidas de control, que te han conducido inexorablemente hasta aquí."
"Como sin duda estarás deduciendo, la anomalía es sistémica y por eso crea fluctuaciones hasta en las ecuaciones más simplistas."
-"El primer Matrix que diseñé era casi perfecto, una obra de arte. Preciso, sublime. Un éxito sólo equiparable a su monumental fallo. Su ineluctable fracaso se me antoja ahora como una consecuencia de la imperfección inherente a todos los humanos. Por eso lo rediseñé y lo basé en vuestra historia para reflejar con exactitud las extravagancias de vuestra naturaleza. A pesar de ello tuve que afrontar otro fracaso. Entonces comprendí que las respuestas se escapaban porque requería una mente inferior o por lo menos no tan limitada por los parámetros de la perfección. Quien dio con la respuesta de un modo fortuito fue otro programa intuitivo que yo había creado, en principio, para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella es, sin duda alguna, su madre."
Quizás hay que ser ingeniero informático con un máster en Wisconsin para entender estas frases en toda su extensión, pero en el cine sólo provocaban carcajadas. No se vayan todavía, aún hay más frases que intentan ser profundas pero evidencian la empanada mental de quien las escribió pensando que así nos iba a impresionar:
-"La decisión ya la has tomado, ahora sólo estas intentando entender porque la has tomado". (El oráculo a Neo, toma profundidad)
-"Tócame y no volverás a tocar nada en más en tu vida". (Trinity a un esbirro del Merovingio, esta frase sí me gustó, es sencilla y directa. De las pocas frases directas del film.)
—"¿Por qué? ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se levanta? ¿Por qué sigue luchando? ¿Acaso cree que lucha por algo, además de por su propia supervivencia? ¿Podría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad? ¿Es por la verdad? ¿Tal vez por la paz? ¿Quizás por el amor? Ilusiones, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo. Todas son tan artificiales como Matrix, sí, es cierto, aunque... sólo una mente humana inventaría algo tan insulso como el amor. Debería ser capaz de darse cuenta. Ya debería saberlo. Usted no puede vencer, ¡es inútil seguir luchando! ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se resiste?"
—¡Porque lo he elegido!
(Dialogo entre el agente Smith y Neo en su eterno enfrentamiento final)
Lo dicho, lo que empezó siendo una estupenda película de acción que revolucionó el género acabó convertida en una pesada losa de hueca palabrería.

martes, 8 de enero de 2013
Matrix (The Matrix, 1999)
Estrenada en 1999, Matrix supuso el blockbuster definitivo del fin del siglo XX. Su impacto fue enorme en su día e incluso eclipsó al decepcionante Episodio 1 de Star wars de George Lucas. Matrix fue un salto cualitativo en cuanto a efectos visuales y fijó una estética que hoy día sigue siendo imitada.
Los hermanos Larry (ahora Lana) y Andy Wachowski habían debutado como guionistas de la penosa Asesinos (sí, esa mala película con Stallone y nuestro Antonio Banderas fuera de control), parece ser que su guión sufrió muchas modificaciones y no estuvieron nada contentos con el resultado (ni ellos ni el resto del mundo). A pesar del fracaso de Asesinos, el productor Dino De LAurentiis decidió confiar en estos hermanos y les dejó dirigir otro guión escrito por ellos. Así pues, el debut tras las cámaras de los Wachowski se produjo en 1996 con el film Lazos ardientes (Bound), una película de cine negro sobre dos mujeres que se quedan con un botín de la mafia. El mayor atractivo era la estimulante presencia de Jennifer Tilly y Gina Gershon y alguna tórrida escena entre ellas. El resto del film no está mal y se ve sin problemas, pero nada hacía presagiar que estos dos hermanos iban a revolucionar el séptimo arte con su próxima película.
Matrix costó 64 millones de dólares y recaudó más de 450, convirtiéndose en un éxito sin precedentes y un clásico instantáneo del cine de ciencia ficción. Matrix fue considerada por muchos como una obra del calibre de Alien o Blade runner, otros la vieron como una especie de biblia post-moderna, un film de acción lleno de significados ocultos que le daban una complejidad no habitual en este tipo de cine. El enorme éxito de crítica y público fue refrendado con 4 merecidos Oscars técnicos. Pero, ¿realmente era Matrix tan buena?:
El argumento de Matrix saquea sin piedad la novela Neuromante de William Gibson, publicada en 1984. Neuromante fue la novela que inició el movimiento Cyberpunk, es decir: historias de ciencia ficción en las que la tecnología se ha desarrollado mucho pero la sociedad está en clara descomposición. Los protagonistas suelen ser marginados de una sociedad dominada por la tecnología. Neuromante ganó los premios más prestigiosos de la ciencia ficción como el Nébula, el Hugo o el Philip K. Dick. Neuromante fue pionera a crear una realidad virtual (matriz o matrix en inglés) a la cual los humanos pueden conectarse, un mundo paralelo en el que casi cualquier cosa es posible. La idea y el desarrollo de Neuromante son la base directa de la que bebieron films como el manga Ghost in the shell (1995) o Matrix. Así pues, los Wachowski ni siquiera fueron pioneros en basarse en Neuromante, ya que Ghost in the shell ya lo había hecho 4 años antes. Incluso copiaron hallazgos visuales de Ghost in the shell, valga como ejemplo la famosa lluvia digital. Obviamente los Wachowski no citaron sus fuentes de inspiración ni aparece agradecimiento o mención alguna en su film. Un poco de humildad no les hubiera venido nada mal.
Pero también incluyeron abundantes referencias al estado opresor de la novela 1984 de Orwell (Neo vive en la habitación 101), Alicia en el país de las maravillas (Neo recibe un mensaje en su ordenador que le invita a seguir al conejo blanco, que esta vez aparece en forma de tatuaje), hay referencias al cristianismo (Neo es el elegido que debe sacrificarse para salvar a los demás), etc, etc, etc...
Matrix es también una actualización del mito de la caverna de Platón. En el siglo V a.C. Platón elaboró una metáfora sobre la ignorancia del hombre: supongamos que unos hombres viven atados de pies y manos en el interior de una caverna y de espaldas a una hoguera que proyecta sombras en las paredes. Estos hombres sólo conocerían las sombras, nunca ha visto los objetos reales que las provocan, son ideas erróneas que conforman su realidad. Los objetos reales (con su forma y color verdaderos) son desconocidos e impensables para ellos. Si a uno de estos hombres se le sacara de la cueva, probablemente no creería la existencia de una fuente de luz tan radiante como el sol. Pero, una vez acostumbrados sus ojos y asimilada la real naturaleza de las cosas, podría darse el caso de que quisiera volver a contar la verdad a sus compañeros de cautiverio y sacarlos del engaño. En Matrix, Neo decide tomar la pastilla roja y enfrentarse a la verdad, por dolorosa que sea. Neo sale de la cueva, acepta la verdad y decide liberar a sus compañeros. Así pues, la modernidad de Matrix ya la había inventado Platón hace 2.500 años.
Pero Matrix no pasará a la historia por sus connotaciones filosóficas sino por sus espectaculares escenas de acción. La revolución que supuso la combinación de efectos especiales con artes marciales y el bullet time hicieron de Matrix un espectáculo magnífico y un entretenimiento ideal. Yo lo pasé francamente bien en el cine. Escenas como la del entrenamiento entre Neo y Morfeo, el rescate de Morfeo o la lucha final con el agente Smith son clásicos del cine moderno. Obviamente, se nota la influencia del cine de Hong Kong y del maestro John Woo en muchas de sus escenas. Pero es innegable que cogiendo elementos de otros sitios estos hermanos dieron en la diana. Incluso su estética y su fotografía en tonos azules han sido imitadas hasta la saciedad.
Matrix era un entretenimiento perfecto, pero había que convertirlo en trilogía aunque no hubiera ideas para ello.
lunes, 4 de octubre de 2010
Predators

Recuerdo que fui al cine con los compañeros del cole a ver Depredador (o Predator, la original con Arnold Schwarzenegger) en 1987. No es que fuera una gran película pero con 12 años que teníamos nos dejó fascinados. Esa violencia, esos tipos tan duros, esos músculos, ese impaciente, ese misterioso ser de otro planeta. El film de John McTiernan era divertido y tenía un ritmo bastante adecuado. Luego hubo una segunda entrega bastante decente hasta que cayó en las manos inadecuadas con esas tonterías de encefalograma plano que son Aliens contra Predators (puag).
Ahora resulta que Robert Rodríguez en su afán de revivir viejas glorias ha producido esta nueva película sobre unos depredadores que realmente ya no dan más de sí. Y es que la saga está realmente muerta y más en manos tan ineficaces. Entiendo que recuperar el cine de acción de los ochenta está muy de moda (Los mercenarios) pero nunca está de más aportar algún elemento nuevo. Al contrario que en Machete, Rodríguez parece haberse tomado Predators en serio (error) y nos entrega una mala copia de la original que en comparación sale perdiendo desde el primer minuto. Eso sí, abre las puertas a nuevas secuelas, precuelas y Dios sabrá qué más.
El guión es poco interesante (más de lo mismo), bastante torpe y fracasa en su intento de presentarnos unos personajes mínimamente interesantes. Ninguno de ellos tiene el interés suficiente ni consigue que nos identifiquemos lo más mínimo con ellos. Incluso alguno me parece especialmente ridículo (el médico que no pinta nada o el superviviente interpretado por Lawrence Fishburne). Por cierto, ¿cómo es posible que una planta de otro planeta tenga nombre científico en latín? Incoherencias de este tipo se pueden encontrar a cientos esta película, por no hablar de los constantes cambios en la vegetación (tan pronto es selva tropical como bosque continental y vuelta a la selva). Una chapuza total.

Si al menos la dirección de Nimród Antal lograra algo de emoción en las escenas de lucha…pero el tipo demuestra ser un completo incompetente, desaprovecha los elementos ya clásicos de la franquicia (la visión térmica, el láser de tres puntos, etc) y es incapaz de introducir otros nuevos.
Arnold Schwarzenegger no era un gran actor pero su imponente presencia física y su ironía le venían muy bien a esos personajes tan duros. ¿Ahora resulta que Adrian Brody es lo más duro que se puede encontrar en el mercado a la hora de hacer de mercenario? Pues apañados vamos. Brody puede ser buen actor pero hace bastante que no lo demuestra (justo desde que le dieron el Oscar) y a este paso va a acabar haciendo auténtica serie B, no caras imitaciones como Predators. Le falta cuerpo y carisma para que nos lo creamos como mercenario. Cuerpo y carisma no le faltan a Danny Trejo (Machete) pero sale poco y su personaje podría haber dado más juego. La chica del film es Alice Braga y no lo hace mal pero no hay quien se la crea como dura militar israelí, demasiado compasiva.
Mira que yo siempre he sido detractor de gente como Schwarzenegger o Stallone pero al final los vamos a echar de menos (bueno, a Stallone no, que no hay quien lo jubile).
Floja.
3,5
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















