Mostrando entradas con la etiqueta fight club. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fight club. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de julio de 2010

Las vidas posibles de Mr. Nobody


Es más fácil hablar de una película que no te ha gustado que de una que sí lo ha hecho. Al menos en mi caso, es así. Es más fácil elaborar una lista de las idioteces o incongruencias que un tipo ha rodado que enumerar las veces que un film te ha emocionado y explicar los motivos.

Al lío, que me enrollo mucho. Esta película es una de esas peculiares obras de autor que rebosan imaginación pero que a unos espectadores les encantan y a otros les parecen ininteligibles. Si eres del primer grupo (vamos, si te gustan Terry Gilliam, David Lynch o Médem) tengo un mensaje para ti: No dejes de ver y disfrutar de esta interesante película.
El motivo, es una estupenda historia en la que fantasía y realidad se mezclan de forma magistral. Una película arriesgada y preciosa que intenta poner orden a algo tan caótico que no puede ser ordenado ni entendido, la vida.
Una vida llena de decisiones y todas las posibles consecuencias de cada una de ellas. Una vida real que engloba todas las posibilidades, una encrucijada tras otra que nos lleva a un lugar que nunca sospechamos. Todo ello de la mano de un personaje que sólo busca el amor (de sus padres o de su amada) pero que sus mencionadas decisiones le llevarán por derroteros muy distintos.

Por supuesto, Jaco Van Dormael bebe de otras películas como 2001 o Donnie Darko, pero sabe aportar suficientes elementos novedosos y tiene un particular estilo visual como para dar entidad propia a su film. También las estimables actuaciones de Jared Leto (Réquiem por un sueño, Fight club), Diane Krueger o Sarah Polley ayudan bastante a levantar este bello castillo de naipes.

Un film con un guión muy inteligente, una fotografía preciosa, buena música y sobretodo con una sensibilidad muy especial. Momentos como el de la estación de tren o el de los pelos que se erizan son de esos momentos mágicos para los que el cine se ha creado. No basta con mostrar unos hechos o narrar una historia, hay que emocionar para lograr arte. Y esta estimulante película lo consigue varias veces.

7,5

viernes, 25 de septiembre de 2009

El club de la lucha (Fight club)


 El club de la lucha (Fight club) es una de las películas más perturbadoras de década de los 90. Basado en la novela de Chuck Palahniuk (Choke), el film de Fincher es tan transgresor como fascinante. Un film que hoy no creo que ningún gran estudio quisiera financiar.

 El narrador (nunca se dice el nombre del personaje de Edward Norton) lleva una vida aburrida, vive en un apartamento que paga gracias a un anodino trabajo en una aseguradora. Su vida es gris, demasiado gris, y carece de sentido. Lo de tener un trabajo para pagar las deudas y los muebles de los que se encapricha no le satisface. El consumismo le ha acabado produciendo un profundo sentimiento de vacío. Busca algo más que poseer cosas que no llevan a la felicidad. Busca sentirse bien, no sentirse dirigido por un consumismo sin sentido. Busca no ser sólo un número, no sentirse como un cordero dentro de un rebaño. Quizás por eso acude a terapias de grupo para afrontar cánceres que él no padece. Para sentir que hay alguien que es realmente más desdichado que él. Y encima con motivos.
 Pero la vida del narrador cambiará cuando conozca a Marla Singer (Helena Bonham Carter), otra paria social que acude a terapias que no necesita. En ella verá a su igual a su alter ego, su amarga media naranja.
Pero su vida cambiará aún más cuando conozca a Tyler Durden (un Brad Pitt magnífico en todos los sentidos), un tipo realmente fascinante. Su afición es insertar fotos de penes en las películas infantiles provocando un efecto subliminal en la audiencia. También vende jabones que el mismo elabora con la grasa que roba de las clínicas de liposucciones. Tyler les devuelve a las ricachonas sus enormes culos en forma de pastillas de jabón. Reciclar es el futuro.



Tyler es independiente, no parece sentir afecto por nadie y es más listo (mucho más listo) que la media de personas que viven encerradas dentro de la jaula de oro del capitalismo. Tyler arrastrará a nuestro amigo el narrador hasta un oscuro submundo de peleas y auto destrucción. Para Tyler no tiene sentido buscar el sentido de la vida. Todo es mentira, nada vale realmente la pena. La sociedad crea unos miedos y unas estúpidas normas morales para mantener a los corderos dentro del redil. Pero Tyler no es sólo un loco elocuente, es un terrorista decidido a acabar con la sociedad empezando por su propio cuerpo. La autodestrucción es la respuesta. Tyler quiere imponer su nueva doctrina a base de explosivos caseros.

David Fincher (Zodiac, Seven, El curioso caso de Benjamin Button) imprime un ritmo vertiginoso al film logrando que atrape al espectador desde el principio y no te suelte hasta el final. Fincher usa magistralmente todo tipo de trucos narrativos, sonoros, visuales y hasta digitales para plasmar el universo Palahniuk: flashbacks, saltos temporales, la omnipresente voz en off, fotografía en tonos verdes, un montaje endiablado, etc.

A destacar ciertas escenas como la que ocurre en la oficina del jefe, los discursos, las escenas inicial y final (que no dejan de ser la misma) y un largo etcétera de momentos difícilmente olvidables.
 Sólo pasados 2 tercios del film baja algo de ritmo, pero es momentáneo, un paso atrás para coger carrerilla hasta un final sorprendente. Un final que nos hace preguntarnos quienes somos realmente y qué parte de nuestra personalidad es impostada. Todos deseamos ser otra persona o, al menos, mejorar ciertos aspectos de nuestra personalidad ¿o no?. Todos tenemos complejos y aspectos que nos gustaría mejorar. ¿Seríamos mejores personas si superáramos nuestros complejos? ¿No sería más fácil aceptarnos como somos que mostrarnos ante los demás como algo que no somos? ¿Qué pasa si nos inventamos una personalidad que sea tal y como nos gustaría ser a ojos de los demás?
Fincher gastó 50 millones de dólares en una película que es toda una patada entre las piernas del capitalismo y la sociedad de consumo. Aún no entiendo cómo un gran estudio se decidió a financiar una película así en 1999. Lástima que la corriente puritana que asoló a Hollywood (y al mundo entero) tras el 11-S hiciera que otros films transgresores se quedaran en el tintero. Por suerte, Fight club se rodó a tiempo. No olvidemos que en una escena de esta película un edificio se derrumba de forma bastante parecida a la que lo harían las torres gemelas dos años después. Tras el 11-S hubiera sido imposible rodar un film así.

1999 fue el año de Matrix pero yo creo que la propuesta formal y de fondo de Fight club es mucho más interesante. Han pasado los años y sigo pensando que Fight club es un gran film, divertido y subversivo y con un mensaje aún válido.

Usa jabón.

lunes, 29 de junio de 2009

ASFIXIA (Choke)


Victor Mancini es adicto al sexo, trabaja como actor en un parque temático y finge asfixiarse en los restaurantes para aprovecharse de la caridad de sus salvadores. Su mejor amigo es otro adicto al sexo.



Las novelas de Chuck Palahniuk (autor de El club de la lucha) suelen estar contadas por sus cínicos protagonistas, personas marginadas que reaccionan ante la marginación de forma autodestructiva. Se aprovechan de las debilidades de la sociedad para sacar provecho. Al igual que en El Club de la lucha, los personajes principales asisten a terapias de grupo aunque realmente no las necesiten, sólo por diversión, sólo para saber que hay gente que está peor que ellos. Sólo para encontrar cierto consuelo. Así es el humor negro de Palahniuk.

En el caso de Choke el protagonista es el típico personaje de Palahniuk, tan cínico y autodestructivo que cae simpático desde el principio (por lo menos a mí). Todo el mundo que le rodea es igualmente repulsivo/fascinante y propio de la imaginación caótica y perversamente irónica de su autor: la madre con demencia, el amigo pervertido, las abuelitas del hospital, el personal sanitario, los compañeros de trabajo, los miembros de la terapia, etc.
El personaje de Victor (creíblemente interpretado por Sam Rockwell) no cree en nada ni en nadie, sólo se aprovecha de los demás para lograr sus fines. Pero algo (¿quizás el amor?) le hará plantearse toda su existencia, quizás no sea tan malo como él pensaba, quizás no sea malo en absoluto. La posibilidad de que realmente sea una buena persona trastocará toda su escala de valores y pondrá en peligro su ya de por sí inestable existencia. ¿Quiénes somos realmente? ¿Qué nos hace ser cómo somos? ¿Podemos cambiar nuestra forma de ser? ¿Vale la pena intentarlo?

A mí al peli me gustó, los personajes retrógrados y moralmente pervertidos de Palahniuk me parecen mucho más interesantes que todos los superhéroes y todos los robots que se convierten en camiones juntos. Su crítica a la sociedad actual y a sus corruptos valores me parece muy acertada.

Vale que aquí no está David Fincher tras la cámara y no hay una innovadora puesta en escena ni el ritmo es vertiginoso, pero si consideramos que es la primera película de Clark Gregg podemos pensar que estamos ante un director prometedor. Gregg consigue que nos involucremos en la sucia vida del protagonista y sigamos sus peripecias con interés. Si bien no llega a fascinar, sí que mantiene el ritmo de forma más que eficiente. Es valiente al tratar abiertamente temas tan espinosos (sobre todo en la puritana Norteamérica) y al mostrar ciertas escenas un tanto bizarras.

Del elenco actoral yo destacaría a Sam Rockwell (más comedido de lo habitual) y a una Anjelica Huston realmente memorable. Su interpretación de la extraña madre del protagonista (en dos momentos de su vida bastante distintos) me parece la mejor que ha hecho en bastantes años. También destacaría yo la aparición de Joel Grey (el inolvidable maestro de ceremonias de Cabaret).

Recomendable.
7



sábado, 28 de marzo de 2009

WANTED


El joven Wesley Gibson (James McAvoy) es un aburrido oficinista que lleva una vida bastante gris y monótona. Todo cambia cuando se encuentra en un supermercado con Fox (Angelina Jolie), una peligrosa asesina en serie.

Basada muy libremente en el violento cómic homónimo de Mark Millar, esta película es un verdadero desvarío. Para qué darle más vueltas. Que para vueltas las que da con la cámara el ruso Timur Bekmambetov responsable de Los guardianes de la noche y Los guardianes del día. Pues eso. Mucho movimiento de cámara, mucha cámara lenta, montaje acelerado y muy poco talento.

Parece que los americanos saben hace años que no tienen ideas nuevas y se lanzan como locos a por remakes y versiones de cómics. En busca de originalidad siguen buscando nuevos talentos en la vieja Europa, pero con el amigo Timur (me niego a volver a escribir su apellido) han errado el tiro. Y mira que en la peli hay tiros. Demasiados. Me encantas las pelis de acción y la violencia me fascina desde niño, pero esta peli tiene demasiada ación y demasiada violencia sin venir a cuento y es tan mala que casi me convierte en fan de Sandra Bullock.

El guión es una mala copia de El club de la lucha y Matrix, pero los múltiples aciertos de esos films no aparecen por ningún lado. Las exageradas e inverosímiles escenas de acción se suceden sin demasiado interés. Las escenas de persecuciones en coches son tan ridículas que provocan risa mucho antes que el asombro. Me gustó la escena del trabant y el tren en el puente, la idea es buena pero la resolución es muy mala. Los tiroteos… pues igual de imposibles: esas balas con efecto, esas pistolas sin retroceso, ese bullet-time, esas armas que se doblan, etc me parecen bastante estúpidas y repetitivas.

No entiendo cómo convencieron a actores de la talla de Morgan Freeman o Terence Stamp para que aparezcan en este film, supongo que querrán comprarse una mansión nueva. Simplemente se limitan a aparecen en escena y recitar sus diálogos sin ningún esfuerzo.

Angelina Jolie está correcta en su típico papel de sexy chica mala. El personaje original del tebeo está basado en Halle Berry y su Catwoman (menudo bodrio de peli, por cierto). Supongo que Berry no querría ni oír hablar del tema y el papel recayó en la Jolie, adaptado a sus exigencias, of course. Pero no entiendo qué demonios pinta esta chica en esta película (por llamarla de alguna manera, videojuego es un término más apropiado). El joven James McAvoy no está mal del todo, sus ojos azules y su cara de niño bueno hacen que quede bien en pantalla.

Al final queda un film que intenta innovar y entretener a base de repetir y exagerar ideas de otros films y así es imposible hacerlo.

4

sábado, 21 de marzo de 2009

LA OLA ( Die Welle )


En la Alemania actual, muchos alumnos opinan que nunca podría volver a darse un régimen dictatorial como el del Tercer Reich.

En Palo Alto (California) en el año1967 el profesor de instituto William Ron Jones no supo responder a la pregunta de uno de sus alumnos sobre cómo los alemanes habían permitido el ascenso de Hitler al poder. El profesor ideó una dinámica de grupo (a la que llamó La tercera ola) para hacer entender a los alumnos que los regímenes dictatoriales son posibles en todas las sociedades si se dan las condiciones adecuadas. Basándose en este experimento, Todd Strasser (bajo el pseudónimo de Morton Rhue) escribió la novela “La ola” sobre la que se basa esta película.

La verdad es que el cine alemán nos viene entregando cada año, al menos, una buena película. La de este año va a ser La ola. A mí la película me gustó mucho. Me entretuvo durante casi 2 horas y me hizo pensar. No es que la peli te descubra nada nuevo que no supiéramos ya, pero en ningún momento me sentí engañado ni menospreciada mi inteligencia.


Partiendo de la citada anécdota real, la película realiza una sobresaliente radiografía de la juventud actual. No es una visión idílica (Crepúsculo) o macarra (Supersalidos) ni simplemente ridícula (High School musical). El retrato de la juventud creo que es muy ajustado a la realidad. Los jóvenes del film son jóvenes reales, no estereotipos faltos de todo contenido.
Aparte de realizar uno de los mejores retratos sociales sobre jóvenes de los últimos años, la película es un estupendo estudio sociológico sobre lo fácil que es manipular a los jóvenes (y al resto de la sociedad). Un inocente experimento de clase acaba creando de la nada una organización alienante que tomará vida propia. Todos necesitamos algo con lo que identificarnos (sea lo que sea: un equipo de fútbol, una bandera, una nación). Un uniforme para distinguirse, un saludo propio, la marginación del diferente y el enfrentamiento con los otros grupos (para reafirmar la personalidad propia) serán los pasos siguientes de todo grupo.


La película narra de forma ágil todos los pasos de una maquinaria tan imparable como imperceptible. La dirección de Dennis Gansel es precisa como un reloj suizo. La dirección de actores es impecable, todos los adolescentes y el profesor están muy bien. Al guión no le sobra ni falta ninguna escena, cada secuencia hace avanzar la película, nada es superfluo ni está añadido para rellenar minutos. La introducción en el guión de elementos actuales como Internet o los móviles hace más verosímil el rápido desarrollo de los acontecimientos y nos hace más creíble la trama.
Tampoco hay tramas mal desarrolladas ni personajes mal definidos. Casi todos los alumnos de la clase son reconocibles por el espectador al poco de empezar la peli sin que te llegues a perder en ningún momento.


Es cierto que otras películas han tratado el tema de la enseñanza actual (La clase), la alienación de los jóvenes (Quadrophenia, This is England), las organizaciones extremas (El club de la lucha) o los experimentos sociológicos (El experimento) pero no creo que La Ola le deba nada a ninguna de ellas. Tiene personalidad propia.

Recomendable.

7,5