
Es más fácil hablar de una película que no te ha gustado que de una que sí lo ha hecho. Al menos en mi caso, es así. Es más fácil elaborar una lista de las idioteces o incongruencias que un tipo ha rodado que enumerar las veces que un film te ha emocionado y explicar los motivos.
Al lío, que me enrollo mucho. Esta película es una de esas peculiares obras de autor que rebosan imaginación pero que a unos espectadores les encantan y a otros les parecen ininteligibles. Si eres del primer grupo (vamos, si te gustan Terry Gilliam, David Lynch o Médem) tengo un mensaje para ti: No dejes de ver y disfrutar de esta interesante película.
El motivo, es una estupenda historia en la que fantasía y realidad se mezclan de forma magistral. Una película arriesgada y preciosa que intenta poner orden a algo tan caótico que no puede ser ordenado ni entendido, la vida.

Una vida llena de decisiones y todas las posibles consecuencias de cada una de ellas. Una vida real que engloba todas las posibilidades, una encrucijada tras otra que nos lleva a un lugar que nunca sospechamos. Todo ello de la mano de un personaje que sólo busca el amor (de sus padres o de su amada) pero que sus mencionadas decisiones le llevarán por derroteros muy distintos.
Por supuesto, Jaco Van Dormael bebe de otras películas como 2001 o Donnie Darko, pero sabe aportar suficientes elementos novedosos y tiene un particular estilo visual como para dar entidad propia a su film. También las estimables actuaciones de Jared Leto (Réquiem por un sueño, Fight club), Diane Krueger o Sarah Polley ayudan bastante a levantar este bello castillo de naipes.
Un film con un guión muy inteligente, una fotografía preciosa, buena música y sobretodo con una sensibilidad muy especial. Momentos como el de la estación de tren o el de los pelos que se erizan son de esos momentos mágicos para los que el cine se ha creado. No basta con mostrar unos hechos o narrar una historia, hay que emocionar para lograr arte. Y esta estimulante película lo consigue varias veces.
7,5


Pero la vida del narrador cambiará cuando conozca a Marla Singer (

Sólo pasados 2 tercios del film baja algo de ritmo, pero es momentáneo, un paso atrás para coger carrerilla hasta un final sorprendente. Un final que nos hace preguntarnos quienes somos realmente y qué parte de nuestra personalidad es impostada. Todos deseamos ser otra persona o, al menos, mejorar ciertos aspectos de nuestra personalidad ¿o no?. Todos tenemos complejos y aspectos que nos gustaría mejorar. ¿Seríamos mejores personas si superáramos nuestros complejos? ¿No sería más fácil aceptarnos como somos que mostrarnos ante los demás como algo que no somos? ¿Qué pasa si nos inventamos una personalidad que sea tal y como nos gustaría ser a ojos de los demás?









