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martes, 12 de enero de 2021

Soul

 

El único problema de Pixar a largo plazo ha sido mantener el nivel de calidad de sus producciones. Ocurre que, tras décadas deleitando y emocionando a niños y mayores con sus sensacionales historias, era casi imposible estar a la altura de las expectativas.  Soul no es una mala película, ni mucho menos, pero quizás sí supongo cierto agotamiento creativo (esperemos que momentáneo). Me explico tras el salto: 

martes, 28 de octubre de 2014

Perdida (Lost girl)


 Ya no procede considerar a David Fincher como una joven promesa ni como el niño rebelde del cine comercial. El tipo ya pasa de los 50 y tiene las suficientes grandes películas como para ser tenido en cuenta. Su cine ha madurado a la par que sus ganas de provocar se han amansado. Ya no hay en su cine ritmos endiablados ni finales de infarto como el de Seven o El club de la lucha. Fincher ha encontrado un camino propio para dar rienda suelta a sus oscuras historias. Su cine es menos efectista que en sus orígenes pero no ha perdido ese toque oscuro.

En films como Zodiac, La red social o Perdida nos encontramos ante un Fincher maduro, consciente de su capacidad como narrador. En Perdida vemos a unos personajes atrapados en una sociedad que los aboca a comportamientos no deseados. La sociedad impone sus estereotipos y los personajes no pueden escapar de ellos. Un mensaje bastante transgresor dentro del cine comercial actual que Fincher plasma de forma muy sutil, casi imperceptible. Bajo una capa de normalidad subyace el infierno de las relaciones interpersonales y maritales. Como un Hitchcock de lo cotidiano, Fincher bucea en esta historia de una esposa desaparecida. Será esta desaparición la que sacará a flote las miserias del matrimonio protagonista. El morbo estará servido cuando la pareja ideal resulte no haberlo sido nunca. Fincher dirige con mano maestra la historia, dando tiempo a los personajes y dejando que trama se desarrolle por si misma, sin prisa pero sin pausa el film va avanzando por territorios cada vez mas incómodos para el espectador.


 Perdida es un cine reposado, cuya trama avanza lentamente sembrando su camino de incertidumbre. No es un thriller al uso ni un telefilm a pesar de abordar un tema propio de este subgénero. Fincher da su visión de la relación de pareja al más puro estilo Hitchcock, erigiéndose como su mejor sucesor. En vez de finales de infarto, Fincher opta por algo mucho más mundano y aterrador. Una jugada arriesgada que considero es todo un acierto aunque entiendo que a muchos les resulte decepcionante.
Por cierto, la música de Trent Reznor y Atticus Ross (colaboradores ya habituales de Fincher tras La red social y Los hombres que no amaban a las mujeres) sirve de complemento perfecto para mostrar toda la turbiedad que se encierra tras las imágenes.

 Quizás el único problema del film sea una excesiva duración, a mí sus 144 minutos me parecieron excesivos, no me aburrí pero sí que encontré algún bajón en el ritmo. Nada grave pero creo que a esta historia le sobran minutos. Tampoco ayuda un Ben Affleck que no da la talla ni consigue que dudemos de su personaje de afligido marido por la desaparición de la esposa. La ambigüedad del personaje de Affleck es una pieza clave del film y no está bien conseguida, restando enteros al conjunto. Una vez más reitero mi petición de que Ben Affleck se reitre de la actuación y se dedique a dirigir.
 El personaje de la esposa desaparecida ha recaído en la guapa Rosamund Pike (que fue chica Bond en la horrorosa Muere otro día), quien sorprende muy gratamente con su interpretación. Ella sí consigue transmitir toda la ambigüedad y carga emocional de su personaje. Hay algún momento en el que se come literalmente la pantalla.


 Una buena película.

jueves, 25 de abril de 2013

Sound city

Dave Grohl (Nirvana, Foo fighters) dirige este documental sobre los míticos estudios Sound City. De Neil Young a Rage against the machine pasando por Tom Petty o Fleetwood Mac, decenas de artistas imprescindibles de la historia del rock grabaron en estos estudios.

 Me encantan los documentales sobre el mundo del rock. No puedo negarlo. Todas esas anécdotas sobre drogas, ritos satánicos, muerte, groupies y excesos de todo tipo me tienen fascinado. Pero el rock es mucho más, no hemos de olvidarnos de la música. De eso va este documental de Dave Grohl.
Cuando algo se hace con amor, se acaba notando en el resultado. Y a Dave Grohl se le nota su amor y cariño hacia los estudios Sound City, allí grabó con Nirvana Nevermind, el disco que cambió la historia del rock a principios de los años 90.Tanta es su devoción por el rock y por el sonido que se lograba en la consola Neve de Sound City que incluso decidió comprarla cuando los estudios cerraron y la instaló en su casa. No sólo eso, la historia de esa consola y los discos que en ella se grabaron bien merecía ser contada. Así pues, Grohl se metió a director y buscó imágenes de archivo y testimonios de las personas que formaron parte de Sound city para elaborar este documental que rezuma cariño y pasión por el rock.

 Ya puestos en materia, el documental es todo un festín para cualquier aficionado al rock. La historia de Sound City es apasionante en sí misma y el documental atrapa sin remedio en su primera parte. Sin embargo, Dave Grohl es un excelente batería pero como director no está al mismo nivel. Su film es un sentido homenaje a un pedazo de historia del rock pero en su segunda mitad el interés decae bastante. A pesar de contar con la participación de personajes tan interesantes como mi adorado Trent Reznor (NIN, How to destroy angels) o el mismísimo Paul McCartney, la grabación del disco tributo a la consola de Sound city no puede competir en interés. Grohl comete el error de darse demasiado protagonismo en la segunda parte y de promocionar el disco que estaban grabando. Un fallo perdonable pero que hace que el conjunto se resienta y pierda bastante interés en su segunda mitad.


En resumen, una primera mitad apasionante y una segunda parte un tanto prescindible que dan como resultado un documental recomendable para todo buen aficionado al rock.

jueves, 17 de enero de 2013

How to destroy angels: The loop closes


Trent Reznor (NIN) sigue con su proyecto How to destroy angels y nos sigue fascinando con temas tan opresivos e hipnóticos como este The loop closes. ¿Es techno? ¿Es pop? ¿Es rock? ¿Es rock industrial? ¿Es sólo ruido? Qué más da, a mí me tiene alucinado.


sábado, 21 de enero de 2012

Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres (The girl with the dragon tattoo)


Ya tenemos aquí la nueva versión de las novelas de Stieg Larsson a manos del reputado director David Fincher (El club de la Lucha, La red social).


Conocido es mi pánico a los remakes. Entiendo que no tiene sentido volver sobre un material ya tratado previamente, me parece poco imaginativo y no le veo el interés. Puede ser que a veces sea buena una revisión de un film clásico que se haya quedado muy antiguo dándole un nuevo aspecto, valga como ejemplo el King Kong de Peter Jackson. Pero hacer un remake (o nueva versión) de un film de hace apenas 3 años me parece una pérdida de tiempo. Pérdida de tiempo pero una gran ganancia de dinero. La nueva adaptación de la saga Millenium  por parte de Hollywood me parece del todo innecesaria. La vendan como la vendan y aunque la hubiera dirigido el mismísimo David Lynch. Todos tenemos reciente aún la adaptación sueca (que no era una maravilla pero se dejaba ver y entretenía, al menos el primer film) y no creo que la yanqui aporte nada nuevo y/o interesante.

 Es cierto que el plantel artístico contratado para esta versión americana es inmejorable. El director es David Fincher, uno de los directores más en forma de los últimos años y un tipo de probada solvencia para los thrillers oscuros como Seven o Zodiac. Fincher no mejora ni aporta nada novedoso al material de Larsson pero su estilo visual y narrativo hacen muy atractivo el visionado de esta nueva versión. Fincher cumple, sabe crear momentos de tensión pero la historia ya está muy vista y no logra atrapar a los que ya la conocemos. Fincher demuestra su talento y su saber hacer para este tipo de historias escabrosas, pero poco más.  Se nota que es un encargo. Creo que puso el piloto automático y se dedicó  pensar en qué se gastaría el cheque. La trama es la que todos ya conocemos (aunque en esta nueva versión se han introducido algunas pequeñas modificaciones) y poco más vale la pena comentar.

En cuanto a los actores, me gusta la elección de Daniel Graig, el tipo está correcto, su Mikael Blomkvist  es lo mejor del film. Muy por encima de la sosa Lisbeth Salander de Rooney Mara. Me quedo de lejos con la Lisbeth interpretada por Noomy Rapace en la versión sueca. Mara no transmite la misma fuerza ni complejidad del personaje, no convence. Por mucho que le tiñan las cejas o le pinten los ojos de negro, no da el pego. Quizás sea culpa mía, que no consigo ser del todo imparcial o que la primera versión me impactó por la novedad, no sé. Pero no acabo de creerme a esta Lisbeth. Por cierto, el tatuaje del dragón que luce Lisbeth en su espalda era mucho más molón en la primera versión.


Me gustó mucho la música de mis adorados Trent Reznor (NIN) y Atticus Ross, quienes ya colaboraron con Fincher en La red social  ganando el globo de oro y el Oscar. Su banda sonora es perturbadora y opresiva, realzando la atmósfera insana de muchos momentos del film. Creo que su elección es muy acertada, seguro que a Lisbeth le gustarían NIN y en la peli hay un pequeño homenaje al grupo.


Lo dicho, un remake (o nueva versión) innecesario pero con buena factura técnica.


 ¿Que qué versión recomendaría yo a alguien que no haya visto ninguna? Supongo que la sueca, fundamentalmente gracias a que aquella Lisbeth me gustó mucho más. Espero que no hagan nuevas versiones del segundo y tercer libro (que eran muy flojos).
5


sábado, 23 de octubre de 2010

La red social (The social network)



Tengo que reconocer que yo también estoy en Facebook, con nombre falso, no lo miro casi nunca ni añado cosas a mi muro, pero estoy. Creo que el invento me ha pillado algo mayor o desmotivado, no me llama demasiado hacer amigos por la red, la verdad. Pero está llegando un momento en el que si no estás en Facebook, no existes. Facebook es un invento que nació en la exclusiva universidad de Harvard y que ha acabado extendiéndose por el mundo, 500 millones de usuarios no es moco de pavo. Sea como fuere, el invento de Mark Zuckerberg es una de las claves que están definiendo nuestro mundo actual, nos guste o no.

La gracia de este film radica en que se centra en el fenómeno de facebook ahora mismo, los hechos narrados son de apenas hace 7 años. No han esperado 30 años para narrar el origen del fenómeno de la red social ni han cambiado el nombre de los protagonistas. Además posee una sana ironía el hecho de que el cantante Justin Timberlake interprete al creador de Napster y exterminador de las discográficas.


El excelente guión de Aaron Sorkin (basado en la novela Multimillonarios por accidente de Ben Mezrich) no se limita sólo a narrar el origen de Facebook. En cierta manera traza una elaborada crítica al propio Facebook, un monstruo gigantesco en el que la gente comparte fragmentos seleccionados de su existencia pero que realmente no puede sustituir a las verdaderas relaciones interpersonales.

A Mark Zuckerberg el film no le ha gustado nada (no olvidemos que se le calcula una inmensa fortuna) ya que es presentado como un chaval muy inteligente pero incapaz de tener amigos o salir con chicas, un fracasado socialmente que, paradojas de la vida, creará la red social más grande del mundo. Un personaje muy contradictorio y complejo al que Jesse Eisenberg (Zombieland, Adventureland) da vida magistralmente. Tengo que destacar la escena final del film, un perturbador epílogo en el que queda patente la tremenda soledad y desesperación en la que puede verse sumido una persona hoy día.

El film se sigue bastante bien a pesar de su lenguaje informático (algoritmos, códigos fuente) aun siendo un profano. Por suerte pronto se centra en la condición humana pasando a segundo plano en los entresijos técnicos y los conflictos legales. Los estupendos diálogos de Aaron Sorkin (autor de El ala oeste de la casa Blanca) poseen una precisión milimétrica y acaban narrándote todo un drama con apariencia de liviana película universitaria. Sentimientos como la envidia, la amistad y el compromiso entrarán en claro conflicto.

Cuando te das cuenta se te han pasado las dos horas del film en un suspiro. Así es el ritmo de este film, perfecto. David Fincher se limita a rodar eficientemente lo marcado en el guión, sabe supeditarse a la historia, casi sin dejar rastro de su estilo visual y narrativo. Fincher está llegando a un clasicismo narrativo impensable en él hace sólo unos pocos años. Ahora prescinde de alardes (salvo algún momento aislado como la regata) y se centra en la historia. Nada de planos digitales, grúas imposibles, psicópatas, aliens, niños viejos ni autodestrucción. Sólo un grupo de jóvenes con una idea millonaria y las consecuencias que ésta tendrá en sus vidas y en las 500 millones de personas.

Quizás lo más peculiar del film técnicamente sea que los gemelos Winklevoss están interpretados por el mismo actor, Armie Hammer. Igualmente sorprendente es la elección de Trent Reznor (NIN, How to destroy angels) y Atticus Ross para elaborar la excelente banda sonora.

Una muy buena película que refleja fielmente el mundo en el que vivimos.

Pulsa F5.

8

miércoles, 2 de junio de 2010

How to destroy angels: The Space in Between


El interesante nuevo proyecto de Trent Reznor (NIN) se llama How destroy angels y este es el vídeo presentación de su primer EP. Son 6 canciones bastante oscuras y ambientales que Reznor considera un regalo a su novia, no son de lo mejor que Reznor ha hecho pero están bastante bien. Cosas del amor. Te las puedes descargar gratis desde su página http://howtodestroyangels.com/