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martes, 25 de febrero de 2014
Thor: El mundo oscuro
Reconozco que Thor era uno de mis superhéroes favoritos de crío, de hecho, no era un superhéroe al uso, era un dios nórdico. Sin embargo, con esta película creo que han hecho un batiburrillo que intenta contentar a todos y finalmente no ha contentado a nadie.
¿Es Thor un dios nórdico? ¿Es un extraterreste? ¿Vive en otra dimensión? Al no definir claramente el origen de personaje hay bastantes cosas que no acaban de encajar. Puede que en la puritana Norteamérica actual no sea admisible una religión politeísta ni siquiera como excusa para un film de superhéroes, así pues ha habido que dejar la naturaleza de los personajes en tinieblas. Sigo sin entender por qué los dioses (o lo que sean) usan naves espaciales y pistolas de rayos. Tampoco veo bien que Heimdall (el guardián del arcoíris entre Asgard y la tierra) sea un afroamericano (hay que cumplir la cuota de actores negros aunque sea interpretando a dioses nórdicos) por mucho que lo haga el siempre eficiente Idris Elba. Tampoco resultó verosímil (ya sé que es pedir demasiado) que dicho arcoíris mágico se pueda atravesar con una nave espacial. El film adolece de una indefinición no sólo temática sino también de tono y estilo visual que me resultó algo indigesta. Las escenas de lucha recuerdan peligrosamente a las de El señor de los anillos y los escenarios me recordaron a los escenarios digitales de Star wars. Thor 2 no es capaz de hallar su estilo visual propio.
El guión es flojo, para qué vamos a mentir. Parece que han intervenido demasiadas manos para su elaboración y muchos elementos no acaban de encajar. El guión no consigue que el tono del film sea el acertado, no es tan divertida ni desenfadada como Los vengadores ni tan sobria como la primera entrega. Incluso algunos momentos de humor a cargo de los becarios me resultaron forzados y fuera de lugar. Tampoco la aparente locura del personaje del personaje de Stellan Skarsgård me pareció coherente con el resto del film aunque sirva para uno de los cameos más divertidos de Stan Lee.
El personaje de Natalie Portman está metido con calzador (qué casualidades tiene la vida). Por cierto, el mundo mágico de la mitología no puede ser explicado con aparatos de medición y alineaciones de planetas, menuda chorrada. La magia es magia y no tiene sentido intentar medirla con aparatos electrónicos. Lo del éter maligno no hay quien se lo crea y el villano Malekith no termina de resultar amenazador. Sólo la presencia de Loki (genial Tom Hiddelston) consigue levantar una trama que va dando tumbos sin demasiado acierto. Por cierto, yo sigo echando de menos el casco con cuernos característico de este personaje en los cómics. Debe ser otro atributo que no han considerado apropiado. ¿qué decir de Anthony Hopkins? Pues que cada día está más pasota: voy, me visten de drag queen, digo unas frases delante de una pantalla verde y me embolso unos cuantos millones de dólares. Yo también lo haría.
Por cierto, me resultó ridículo y forzado el plano sin camisa del guapo y fornido Chris Hemswoth, es un plano que no aporta nada excepto evidenciar que Thor se lava las manos como cualquier mortal (aunque de forma mucho más atractiva).
Sí hay buenos efectos especiales, como es de esperar, pero poco más. El director Alan Taylor, curtido en las mejores de televisión de los últimos años como Juego de Tronos, Mad men, Los Soprano o Boardwalk empire, dirige de forma eficiente esta inconsistente torre de Babel que finalmente acaba cayendo en el olvido. Su forma de rodar es acertada y consigue que la trama se siga con algo de interés (a pesar de lo previsible que es) pero el guión es tan irregular... Seguro que Taylor es capaz de cosas mucho mejores con una historia bien hilvanada.
Por mucho mundo oscuro que se cite en el título, el film es bastante blandito y para todos los públicos. Quizás la compra de Marvel a manos de Disney se esté empezando a notar.
4,5
domingo, 24 de marzo de 2013
Viaje a Darjeeling (The Darjeeling Limited, 2007)
Las películas de Wes Anderson (Life Acuatic, Los Tennenbaum) son bastante especiales, o las amas o las odias. Yo las definiría como personajes estúpidos en situaciones absurdas. Viaje a Darjeeling es un claro ejemplo, vamos a destriparla a gusto.
Yo nunca sé si Wes Anderson se está riendo del espectador o de los personajes, aunque supongo que ambas cosas son posibles y más que probables. La película que nos ocupa no es una excepción: Ni es una comedia, ni es un drama, ni una peli de viajes, es una película de Wes Anderson. Un autor tan peculiar como Woddy Allen pero sin nada de su talento. El guión es original (tampoco mucho: tres hermanos idiotas van en busca de su madre, como en Marco pero en la India) pero totalmente estúpido y vacío de contenido. Ni cuenta nada interesante, ni hace reír ni siquiera te hace pasar un buen rato. Se deja ver (si tienes un buen día) y punto. ¿Qué pretendía el bueno de Wes Anderson? No sé. ¿Narrar la sensación de abandono de unos hermanos treintañeros con pocas luces? ¿El vacío de las opulentas vidas de los occidentales? Puede, pero todo eso se puede hacer de muchas maneras. Tampoco es necesario que nos emocione o nos cambie la vida, pero Anderson nos deja fríos (o dormidos) con esta película.
El trío protagonista es simplemente penoso, creo que ni los actores entendieron el significado de esta película, suponiendo que lo haya. Los actores que forman el trío de hermanos están con cara de panoli todo el rato. Ni Adrien Brody, ni Owen Wilson (al que le tengo bastante manía) ni Jason Schwartzman (otro que tal) consiguen que sintamos la más mínima empatía por sus absurdos personajes.
Cabe destacar la aparición del director Barbet Schroeder como mecánico, un guiño que aporta poco al film pero resulta curioso si sabes quien es. Realmente este film parece hecho para Anderson, sin pensar en el público, quizás sea una continua sucesión de guiños que sólo él y unos pocos elegidos son capaces de encontrar y verles la gracia.
Algo bueno ha de tener esta película: los paisajes, la música y la fotografía son muy bonitos. También hay que destacar que sólo dura 90 minutos, así que si cometéis el error de ver esta tontería sólo perderéis hora y media de vuestro precioso tiempo. Háganme caso, huyan de esta pérdida de tiempo a no ser que sus gafas de pasta les hagan ver el sentido a este cúmulo de idioteces. Venga, vale, mejor ver esta peli que a Falete tirándose a una piscina (saltando a la piscina, quería decir), pero con Falete seguro que te ríes algo más.
El film se proyectaba con un corto Hotel Chevalier que sirve de prólogo. El corto es otra completa estupidez que ni aporta anda ni entretiene, sólo exaspera a pesar de su reducida duración. Tuvo cierta polémica por contar con un desnudo de Natalie Portman, pues vale, sigue siendo un truño.
Al final te queda la sensación de haber visto una película a la que no le has visto la gracia por ningún sitio.
4
jueves, 5 de mayo de 2011
THOR

Cuando me enfrento a una adaptación de los cómics que leí de pequeño, siempre voy con miedo. Por una vez, parece que las cosas se han hecho con bastante gusto. Los de Marvel se están trabajando sus adaptaciones cinematográficas para convertirlas en blockbusters bastante amenos, puede que sean films vacíos cuyo único fin sea entretener, pero los comics de Marvel nunca han pretendido otra cosa (afortunadamente).
Thor podría parecer a priori el film que todo el mundo ha hecho por encargo. No me creo que Kenneth Branagh tuviera en mente dirigir un film tan comercial si no media un buen cheque. Tampoco me creo que Natalie Portman pensara que esta peli le iba a reportar otro Oscar tras El cisne negro o Anthony Hopkins pensara que el personaje de Odín le iba a reportar grandes laureles (la verdad es que el tipo es el actor ideal para este personaje).
Thor es una peli de encargo, una peli de los Estudios Marvel. Y se nota (como en muchos otros blockbusters). Pero también se nota cierto respeto y cuidado con el que han tratado todo el universo del personaje. Se han modificado algunas cosas, era de esperar, pero la esencia del personaje se ha trasladado muy fielmente a la pantalla. Vale que Thor no se transforma en el doctor Donald Blake pero no creo que sea una modificación tan sustancial (adaptar 50 años de historias en hora y media es imposible), al menos se hace un ingenioso guiño al personaje. También es muy de agradecer que no caiga en el ridículo.

Kenneth Branagh dirige con probada maestría y soltura esta ligera historia bastante alejada de los dramas de Shakespeare que le dieron fama. Thor tiene algo de drama de Shakespeare pero no tiene nada que ver con Enrique V o Hamlet. Es en los palacios de Asgard cuando el film mejor funciona, a Brannagh se le dan mejor las intrigas palaciegas que las tramas de ciencia ficción. El film tiene en su primera hora un ritmo muy acertado y momentos bastante divertidos. Thor funciona como entretenimiento durante casi todo el metraje aunque hay cosas que no acaban de encajar y al final peca un poco de previsible. Al menos, nunca trata al espectador de idiota. Branagh sabe que sólo es cine comercial y decide darnos un producto digno dentro de sus limitaciones.
En cuanto a los actores, Chris Hemsworth tiene el físico perfecto para interpretar a un dios nórdico (vamos, que está cuadrado) e incluso resulta bastante creíble. Lo de la química con Natalie Portman no está muy logrado pero creo que se debe a que sus diálogos en el guión son lo más flojo del film. No resulta creíble su relación ni el profundo cambio que se produce en Thor al conocer a Jane. El dios del trueno pasa de ser un chulito bravucón a un alma caritativa en apenas 1 día gracias a cuatro escenas con la Portman, eso sí es magia. Tampoco Kat Dennings o Stellan Skarsgard pueden hacer mucho con sus planos personajes, la primera es el contrapunto cómico y el segundo es el toque nórdico. El que más me gustó fue Tom Hiddleston en la piel del dios del engaño, Loki. Me parece lo mejor de la película.
No falta el inevitable y divertido cameo de Stan Lee ni las referencias a los otros vengadores: se menciona a Tony Stark, se hace referencia a Bruce Banner y aparece Ojo de halcón en la piel de Jeremy Renner (The town, En tierra hostil). Así pues, Marvel va tejiendo el entramado de Los Vengadores cuyo rodaje ya ha empezado y cuya fecha de estreno está fijada para el verano de 2012. Incluso se avisa al final de la peli que Thor regresará en dicha película. Pero antes tendremos que ver este año la peli de El Capitán américa: El primer vengador. Miedo me da ver tantas barras y estrellas en una pantalla, puede ser un espectáculo patriotero demasiado indigesto.
Para terminar con Thor, debo señalar que todo el trabajo de vestuario me parece genial: era muy difícil que los cascos con plumas o cuernos no quedaran ridículos en pantalla. Por suerte, han prescindido de estos elementos en la mayoría de las escenas. Tanto los decorados como los efectos especiales son espectaculares y todo un regalo para el espectador que sólo busque pasárselo bien.
Los aficionados al personaje creo que saldrán satisfechos con el tratamiento que se ha hecho de Asgard, Odín, Loki y todos los elementos de los dioses nórdicos. Los no iniciados en el tema pasarán un buen rato, sin más.
5,5
lunes, 3 de enero de 2011
Cisne negro (Black swan)
Una joya, así es el film de Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, The Wrestler, La fuente de la vida, Pi) sobre el mundo del ballet. Un film hermoso, brutal, violento, sensible, terrorífico y maravilloso. Todo esto y mucho más es lo que nos ofrece este complejo film sobre la eterna lucha por la superación y la perfección.
Nina (Natalie Portman) es una joven que sólo ha vivido para la danza, ya no es una niña pero su habitación es de color rosa y está llena de peluches. Su madre la protege de todo mal evitando que sea expuesta al mundo exterior, un mundo hostil y oscuro (como el metro y los pervertidos que pueblan sus vagones). La danza es lo único puro fuera de su habitación.
Pero llega un momento en el que la danza le exige vivir para plasmar sus propias experiencias vitales en su arte. Necesita madurar y vivir para que su interpretación sea perfecta. No será una tarea fácil, su inseguridad en sí misma será su mayor enemiga. Mientras los miedos, la competencia y las envidias propias dentro de todo grupo artístico tampoco se lo pondrán nada fácil. Nina sabe que puede ser la mejor, pero que antes que ella hubo otras y que su reinado, por mucho que lo intente, será efímero. La perfección dura sólo un momento. Demasiada presión para una mente tan frágil.

Como en todos los anteriores films de su autor, los protagonistas se obsesionan con un objetivo en la vida, poniendo en peligro todo lo demás. Nina empezará a verse amenazada por la fuerte competencia de una compañera (Mila Kunis), mientras ve cómo la antigua primera bailarina (Winona Ryder) cae en desgracia, todo un presagio de su destino. Conocerá la terrible soledad de la cima mientras su mente se va agrietando más y más.
Estas evoluciones en las que la percepción de la realidad se va deformando es lo que mejor le sale a Aronofsky quién realiza aquí su mejor película. No es la más visceral (que lo es) pero sí la más redonda, su más perfecta obra sobre la obsesión. También el tema de dualidad y el inevitable destino están muy bien desarrollados. Así mismo Aronofsky refleja magistralmente el mundo de la danza: los duros ensayos, las pruebas, el afán de superación, los nervios, las manías, las decepciones, etc, logrando que el espectador se sienta preso dentro de ese mundo tan exigente.
Yo pasé un rato estupendo con las escenas de ballet y la maravillosa recreación del Lago de los cisnes de Tchayckovsky. La música de Clint Mansell se funde perfectamente con la de Tchaycovsky trazando hábiles paralelismos entre la ficción del ballet y la vida de la protagonista. Puro arte en movimiento. Puro cine.

Natalie Portman está increíble, su preparación física y mental para este film ha debido de ser extenuante. Como su personaje, ha madurado y ha dado lo mejor de sí, una interpretación al límite, perfecta. No sólo parece una bailarina de primer orden sino que transmite muchas emociones opuestas con su mirada. El Oscar este año ya tiene dueña.
Por su parte Mila Kunis (El libro de Eli) está bien como la amiga/rival aunque yo me quedo con la veterana Barbara Hershey y con Vincent Cassel. Por cierto, la recuperada Winona Ryder (la olvidada musa de la generación X de los 90) está bien en un papel con el que tiene alguna similitud.
Un film hermoso y duro, como una joya.
8,5
P.d.: Me da igual toda la vacía polémica que ha suscitado la bailarina que ha doblado a Portman en algunas escenas de ballet. No creo que el Oscar se lo hayan dado sólo por bailar bien, se lo han dado por su interpretación, por todo el conjunto de ella. A mí su cara y sus expresiones en este film me han transmitido mucho más que cualquier otra de este año, así pues veo justo (por una vez) que le hayan dado el Oscar aunque en las escenas más difíciles de ballet hayan pegado digitalmente su rostro sobre el de una bailarina profesional.
viernes, 20 de agosto de 2010
Trailer de Black swan

No os voy a engañar, Darren Aronofsky es uno de mis directores favoritos. Uno de esos tipos que ruedan lo que les da la gana sin ataduras comerciales de ningún tipo. Sus películas pueden gustarte o no (suelen ser bastante poco complacientes con el espectador, la verdad), pero es incuestionable que el tipo sabe lo que se hace. Siempre sus films nos presentan un mundo sórdido pero con importantes dosis de su particular lirismo. Entre sus obras se encuentran films tan interesantes como Réquiem por un sueño, Pi: fe en el caos o El luchador.
Gracias al interesante blog de José Barriga me he topado con el trailer de su próxima obra: Black swan, con Mila Kunis y Natalie Portman. La cosa promete.
martes, 22 de junio de 2010
Paris Je t’aime (2006)

Una película estructurada a base de breves cortometrajes es siempre un riesgo interesante. En este caso los segmentos están realizados por algunos de los realizadores más prestigiosos de los últimos años quienes se han basado en la ciudad del amor, París. Cada realizador eligió un distrito de dicha ciudad para ambientar su corto y darle nombre al mismo, centrándose a su vez en una faceta distinta del amor: desde el amor a un hijo al amor por un desconocido pasando por el amor aún no conocido.

Quizás el formato de cortometraje sea incapaz de crear el ambiente requerido o sea insuficiente para que la historia nos atrape. O quizás haya historias que necesiten de más tiempo. Aún así hay segmentos maravillosos como el del mimo, el metro (de los hermanos Coen con un Steve Buscemi impagable), el chico ciego, los inmigrantes o el de la madre y el niño. Otros segmentos están muy bien (el de Isabel Coixet, por ejemplo) mientras unos pocos se nos antojan insustanciales. Algunos parecen el arranque de una interesante historia (el primero) pero al quedarse en sólo eso saben a poco y nos dejan deseando saber cómo continuará la cosa.
En especial el relato de Alfonso Cuarón con Nick Nolte me pareció bastante anodino, el diálogo está muy bien y los actores cumplen pero no llega a ningún sitio de interés, dejando al espectador con la impresión de que le han tomado el pelo.
Mi favorito de lejos es el citado segmento de los mimos (Tour Eiffel de Sylvain Chomet), un maravilloso relato lleno de humor y magia. El que menos me ha gustado es el de Vicenzo Natali (autor que nos deslumbró con Cube y desde entonces sólo aburre), una esteticista historia de vampiros con Elijah Wood que me pareció bastante insulsa.

La idea es buena pero el desigual resultado de los cortos acaba por lastrar un poco el ritmo del film. Es una lástima que la peli acabe haciéndose pesada tras hora y media, haciendo que el espectador desee que la cosa se acabe cuanto antes. Tantos relatos cortos acaban por hacerte perder el interés. Yo creo que se deberían haber seleccionado mejor los cortos o reducir su número, 18 son demasiados.
Resumiendo, una interesante propuesta que se disfruta mucho más en pequeñas dosis.
6,5

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