Vampiros de John Carpenter




John Carpenter fue uno de los revolucionarios del cine de terror de los años 70 y 80. Su cine siempre era entretenido, puede que sus historias de ciencia ficción o terror no fueran obras maestras pero eran muy entretenidas y han ido ganando con los años. Algunos de sus primeros films son considerados como clásicos: La noche de Halloween, La niebla, Asalto a la comisaría del distrito 13, Christie, 1997: rescate en Nueva york. En concreto, su film La cosa sigue siendo uno de mis films de terror favoritos.

No había visto su film Vampiros de 1998, así que hace poco me decidí a hacerlo. La verdad es que pasé un rato muy agradable. Carpenter le da al aficionado todo lo que puede desear: un héroe carismático, una chica mona, desnudos gratuitos, sangre, tacos, diálogos ingeniosos, acción y algún sustillo. Carpenter sabe que no es un genio pero controla los parámetros del género a la perfección. Ya en 1998 su carrera estaba estancada y no parecía ir a ningún sitio. Mientras en los 90 otros directores de ciencia ficción y terror ( Wes Craven, David Cronenberg, Peter Jackson, Sam Raimi) estaban evolucionando (¿a mejor?), Carpenter se quedaba atascado en una serie B que empezaba a oler a muerto de tres días. Un muerto muy digno, eso sí.

La peli empieza bien pero se va desinflando algo conforme avanza la trama. Lo mejor del film es el personaje de Jack Crow (un estupendo James Woods) un cazador de vampiros realmente duro del cual vamos conociendo cosas de su pasado a cuenta gotas. Esas gafas de sol, esa chaqueta de cuero y esos pantalones ajustados son casi tan iconográficos como el Snake Plissken de 1997: Rescate en Nueva York.
Tras la eliminación de casi todo su equipo Crow deberá darse prisa para salvar su pellejo. Obviamente, tenemos al típico reclamo sexy, una prostituta (Sheryl Lee, la inolvidable Laura Palmer de Twin Peaks) que ha sido mordida por el malo de turno y a un compañero (Daniel Baldwin) que se debate entre su deber y su corazón. La inclusión del personaje de un cura ratón de biblioteca será otro elemento desestabilizador dentro de la precaria existencia de Crow.

El villano de turno es el típico vampiro con reminiscencias a Drácula: elegante, bien vestido y muy poderoso. No es que sea muy carismático pero no da miedo y resulta incluso un poco risible a veces. Por muchos cuerpos que descuartice, no acaba de ser un villano a la altura.

Carpenter se maneja con maestría y soltura entre los tópicos de los vampiros y nos da algún aspecto novedoso dentro la forma de acabar con ellos (el cable que los saca a la luz del sol es todo un acierto). El film tiene planos bastante logrados como la salida de los vampiros de la arena del desierto o la lucha final en la cárcel, propios de una buena serie B. También el destino de los personajes de la chica y el compañero antes mencionados me parece bastante bien llevado, dejando un final más que acertado.

No es un gran film, para qué vamos a engañarnos, y ha envejecido algo mal: los efectos especiales se ven hoy un poco cutres y el tratamiento de los personajes (si exceptuamos a Crow) no está muy elaborado. Pero, vista con la perspectiva de los años, es un film superior a la mayoría de films de vampiros que le han seguido posteriormente.

Una peli sin pretensión ninguna e ideal para pasar un buen rato.

6

1 comentario:

Lillu dijo...

Pues no la reviso desde que la vi por primera vez hará unos 10 años, pero recuerdo que me gustó mucho. En general Carpenter me gusta siempre :D

saluditos

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