viernes, 20 de julio de 2018
Hotel Transylvania 3
jueves, 14 de agosto de 2014
Los mercenarios 3
Los mercenarios 3 es más de lo mismo pero elevado a la enésima potencia y con bastante menos gracia. Tanto esteroide parece haber atrofiado la chispa cómica de estos veteranos y acartonados protagonistas. Ni la sabia nueva aportada por la nueva generación de mercenarios (bastante sosos, por cierto) consigue insuflar algo de vida a este ruidoso geriátrico ambulante.
La verdad es que Stallone (68 años que tiene el colega) fue muy listo al dirigir la primera entrega él mismo y dejar las otras otras dos en manos ajenas. Por desgracia, lo de coger a un director poco experimentado para controlarlo a tu antojo durante el rodaje no suele dar buenos resultados. Al director Patrick Hughes no se le nota estilo narrativo ninguno ni ninguna dote especial tras la cámara. Mi abuela lo hubiera hecho casi igual de bien. A su favor tiene que no es culpa suya que el guión sea un a completa idiotez llena de tópicos y que con tanta mega estrella debía de ser difícil controlar tanto ego. Hughes se limita a cumplir con los parámetros de esta saga, nada más.
El problema reside en que la historia no tiene la frescura ni la ironía de la segunda entrega (la mejor de las tres con diferencia). En un guión con bastante poca gracia esta vez, los piques entre las estrellas no me resultaron especialmente divertidos y muchos personajes quedan desdibujados (Dolph Lungren tan apenas tiene protagonismo) en favor de otros que dan verdadera grima. Me refiero a nuestro Antonio Banderas que hace el ridículo como pocas veces le hemos visto hacer (y mira que hay donde elegir). Banderas esta fatal en su ridículo personaje, verlo cantar el himno de la legión me provocó vergüenza ajena. Banderas es lo peor del film con diferencia.
Tampoco es que Mel Gibson se escape de la quema, está terriblemente sobreactuado interpretado el mismo personaje que en esa otra tontería llamada Machete kills. Un desticulante villano entre lo risible y lo patético. La otra estrella de renombre que se incorpora a esta mamarrachada es el bueno de Harrison Ford (71 años), aparece poco y está correctito aunque desaprovechado. Lo de Stallone no es interpretar, es hacer durante casi 40 años el mismo papel de tipo duro pero con corazoncito. Sly sabe que ya nadie se lo toma en serio y ha decidido huir hacia delante. Esta vez se ha afeitado, nada de perilla ni bigote, ésa es toda su preparación para el personaje. Tampoco Schwarzenegger (67 añitos) parece que se haya preparado mucho su personaje, le basta con aportar su presencia y coger un arma.
Por cierto, recomiendo el visionado en versión original de esta película, sólo así se pueden entender las bromas a costa del acento de Jason Statham y oír la auténtica voz de Antonio Banderas mientras canta el himno de la legión. Por Dios, qué bochorno.
El resto del film es lo que todos esperábamos, tiros, explosiones y patadas a diestro y siniestro. Quizás se les ha ido la mano (bastante) con alguna fantasmada y se nota mucho cuando los actores están doblados por especialistas pero seguro que los aficionados al cine de acción de décadas pasadas no saldrán decepcionados. Para ellos va destinada esta cinta, que la disfruten.
3,5
miércoles, 5 de febrero de 2014
Plan de Escape (Escape Plan)
A estas alturas del partido ¿tienen sentido este tipo de películas?. Puede que Stallone esté viviendo una segunda juventud con su saga de Los mercenarios y no voy a negar que volver a juntar a Stallone y Schwarzenegger podría ser una buena idea. Sin embargo, no hay en Plan de escape casi nada de la ironía y la autoparodia de Los mercenarios.
Los grandes héroes del cine de acción de los años 80 Stallone y Schwarzenegger se resisten a la jubilación y siguen insistiendo en una fórmula que les ha dió muy buenos resultados en el pasado. Error. No parecen darse cuenta que su tiempo se acabó y que el cine de acción va (o debería ir) por otros derroteros. Plan de Escape es la misma película que llevan rodando demasiadas décadas. No hay factor sorpresa ni ningún elemento que invite a verla excepto ver juntos a estos dos héroes del cine de acción de los ochenta.
Stallone toma el protagonismo una vez más mientras Schwarzenegger parece contentarse con un papel algo menos estelar. Stallone sigue con su eterno personaje del héroe que arrastra un trauma del pasado. Esta vez es un tipo listo que se dedica a probar los fallos de seguridad de las prisiones fugándose de ellas, ahí es nada. Una premisa argumental delirante que se pasa por alto sin problemas en este tipo de cine. Todos sabemos a lo que nos exponemos cuando el amigo Sly sale en pantalla. Los continuos dislates e incongruencias del guión son demasiado como para enumerarlos ahora (lo del sextante es de risa) y como película de fugas es bastante floja e inverosímil. Nada que ver con maravillas como La gran evasión o Fuga de Alcatraz. Plan de escape se parece más a Encerrado.
Todo lo anterior sería perdonable si el film tuviera un ritmo endiablado o unas escenas de acción trepidantes. Nada de ello ocurre. El desarrollo del film no puede ser más obvio y las escenas de acción no pueden ser más rutinarias. Si no fuera por lo mayores que están Stallone y Schwarzenegger, yo diría que este film es de 1988. Peor aún, los efectos especiales por ordenador cantan bastante y parecen realmente de 1988. Todo el apartado visual es bastante cochambroso, los decorados y el diseño de la prisión me parecieron muy cutres y poco originales. Como si se hubieran quedado sin dinero un mes antes de empezar a rodar. Es tan poco original que los guardias de la prisión son un calco de los policias del film de George Lucas THX 1138.
Ni siquiera el villano es un villano a la altura, el pobre Jim Caviezel está fatal en su personaje de alcaide de la prisión. A mí me gusta este actor pero aquí está totalmente descolocado y fuera de lugar. Casi lo mismo puede de decir del bueno de Sam Neill, su personaje parece escrito a toda prisa el último día de rodaje para dar algo de coherencia a la trama (cosa que no consigue).
Por cierto, no puedo dejar de comentar el hecho de que esta vez se ha sustituido al típico secundario de color por el secundario musulmán. Para que no se diga que en Hollywood tiene prejuicios ni son racistas. Obviamente es un personaje que cumple su misión en el guión y es eliminado en el momento oportuno de la trama. Todos sabemos cuando va a morir el compañero negro del héroe, pues aquí todos tenemos claro cuando iba a morir el compañero musulmán (no sin antes cambiar de bando y dar la vida por la causa, que lo de inmolarse por un bien superior parece que lo tienen muy bien aprendido). La verdad es que el tratamiento de los elementos religiosos en esta película es un desastre.
¿Y como están estas viejas glorias del cine de nuestra infancia? pues en su línea, Stallone sigue con su eterno rictus y su ceja levantada mientras a Schwarzenegger se le nota muy mayor. Es una pena que el pobre guión no haya sabido aprovechar la faceta irónica de estos dos tipos. Sólo hay un momento de humor destacable (el de la cámara de televisión) en un film que debería estar plagado de ironía.
El tipo al timón de este desaguisado es el sueco Mikael Hafström, responsable de otros grandes fiascos como 1408 o El rito. Parece que para este proyecto no se buscaba a un director con personalidad propia. Hafström cumple a la perfección su encargo y entrega un film impersonal y desastroso que ni siquiera ha sido el gran éxito comercial que se esperaba. Me alegro.
Plan de escape llega tres décadas tarde y sólo gustará a los fans menos exigentes del caduco cine de acción de Stallone y Schwarzenegger.
3,5
lunes, 16 de diciembre de 2013
Lobezno inmortal (X-Men: Wolverine 2)
Lo siento mucho pero esta película me pareció un horror de cuidado. Mala hasta decir basta. Ni el carisma de Hugh Jackman ni los efectos especiales ni las espadas japonesas consiguieron sacarme del tedio en el que me sumergió este pésimo film desde su inicio.
El problema fundamental deriva de una trama que no consigue interesar al espectador, en ningún momento nos importa un bledo lo que ocurre en la pantalla.
EL nefasto James Mangold sustituyó a Darren Aronovsky en la dirección de este proyecto y me alegro de que el autor de Réquiem por un sueño decidiera no verse implicado en esta chapuza. Intentar hacer una película de superhéroes que no sea infantil es un intento muy loable que pocas veces sale bien. El Batman de Nolan es un ejemplo a seguir, pero Lobezno no es Batman, no tiene esa carga dramática. Aquí se nos presenta un Logan traumatizado y con persistentes pesadillas con Jean Grey (Famke Janssen), la sombra alargada de Nolan se extendió a Superman y ahora alcanza a Lobezno. Sinceramente, creo que el tono a seguir con los superhéroes Marvel debería ser el de Los vengadores o Iron man y no el de este ladrillo. Se puede optar por el enfoque serio, pero hay que tener talento para hacerlo. Lamentablemente, en Lobezno inmortal el talento brilla por su ausencia.
Yo aún sigo sorprendido de que me haya aburrido tanto viendo un film de superhéroes. Lobezno inmortal tarda mucho en arrancar y cuando lo hace no interesa. Todas las disputas familiares de los personajes me parecieron un rollo tremendo, leñe, estamos ante un film de aventuras. No me gusta el cine de entretenimiento que toma al espectador por idiota (Transformers, Resident evil, 2012, etc) pero casi es peor pensar que el espectador tiene una paciencia infinita. La trama de Lobezno inmortal va dando bandazos sin sentido y tiene unos parones inexplicables. El público de Lobezno quiere verlo en acción, por supuesto, pero se puede revestir la acción de una trama mínimamente interesante. Sin embargo, aquí parece que el guión lo han ido redactando sobre la marcha. El resultado es un film muy irregular y aburrido que sólo levanta vuelo en su último tramo cuando ya el espectador hace bastante rato que mira el reloj. Parecía difícil de lograr, pero es incluso peor que la primera película de Lobezno.
Ni el viejo amigo de Logan convertido en gran empresario, ni la chica que puede ver el futuro, ni la heredera del imperio, ni el padre de la anterior, ni la pérfida doctora que cuida al patriarca, ni el novio ninja de la chica, ni el prometido oficial de la chica consiguen otra cosa que aburrir al espectador ávido de aventuras. Un lío de personajes que no aportan nada. Por momentos me pareció estar viendo un episodio de Falcon Crest con actores japoneses en un decorado de cartón piedra, al menos Angela Channing tenía carisma.
Todo ese rollo a lo Rey Lear no funciona, podría haberlo hecho en otras manos más hábiles pero aquí hunde al film en la miseria. los personajes cambian de bando sin sentido alguno e incluso se han sacado de la manga una forzada historia de amor que no hay por donde cogerla. Por cierto, no entiendo la manía de hablar tanto que tienen los personajes de este film ¿Nadie se dio cuenta que Lobezno es un personaje al que el público quiere ver cabreado y destrozándolo todo? Aquí Lobezno parece una hermanita de la caridad, sólo en un par de ocasiones saca realmente a relucir su famoso mal carácter (y lo arruina una piscina). De hecho, Lobezno es casi una comparsa en toda esta zafia intriga de poder y sucesiones a la japonesa.
Otro factor que estropea el film es la falta de originalidad con la que están rodadas las escenas de acción, no pueden ser más insulsas y carentes de ritmo. Desaprovechar de esta manera las peleas de ninjas contra Lobezno es casi un pecado. Pues James Mangold lo hace. Definitivamente, este señor que empezó su carrera de forma muy prometedora debería retirarse a un monasterio a meditar sobre sus pecados en forma de película. Noche y día (sí, esa basura en la que los San Fermines se celebran en Sevilla) y Lobezno inmortal son dos claros ejemplos de mal cine de aventuras actual.
Una pena, Lobezno y los espectadores se merecen algo mejor.
3,5
martes, 5 de marzo de 2013
Escondidos en brujas (In Bruges, 2008)
Tras un desastroso trabajito, dos asesinos a sueldo deben desaparecer de Londres durante una temporada. Su jefe les recomienda que se escondan en la bella ciudad belga de Brujas.
Hay películas que te las venden como si fueran una comedia y cuando las ves no consigues verles la gracia por ningún lado. Esto es lo que me ha pasado con Escondidos en Brujas. Pienso que han intentado hacer una comedia negra diferente pero les ha salido una peli bastante sosa y sin apenas gracia. Se nota que en algunos momentos se esfuerzan por hacer reír y que pases un buen rato pero no lo consigue. Salvo en un par de ocasiones (la nota del teléfono y los americanos en la torre) apenas me arrancó una sonrisa. Reconozco que un par de veces miré el reloj para ver cuánto faltaba para el final. Los chistes a costa de disminuidos físicos no me hacen gracia y el resto de las situaciones son de lo más soso. Además, temas como la culpa y la redención creo que no están bien tratados.
El guión es original pero no tiene chispa ninguna. Es muy complicado hacer una comedia con temas como el asesinato o el suicidio. Esta historia en manos de Woody Allen o Billy Wilder nos podría haber dado un film divertido lleno de humor negro. Aunque el dramaturgo Martin McDonagh lo ha intentado, creo que ha fracasado. Ha intentado ofrecer una especie de parodia del cine negro convencional, pero se ha quedado en una mala imitación a la europea del cine de Tarantino y Woody Allen. No puedo dejar de citar que el film tiene uno de los finales más absurdos que recuerdo. No puedo contar nada pero los últimos 15 minutos se hacen eternos a la vez que dan vergüenza ajena.
Los actores hacen lo que pueden en esta historia imposible: Colin Farrell está fatal con su eterna expresión de apenado y arqueando las cejas que parece que tienen vida propia y se le van a escapar de la cara de un momento a otro. Este tipo da el pego en pelis de acción tipo Desafío total, pero cuando se pone serio no da la talla, ya era el peor con diferencia de El sueño de Casandra pero aquí no sabe por dónde se anda. Brendan Gleeson está correcto. Ralph Fiennes tiene un papel que debería asustar pero resulta ridículo, su interpretación es histriónica y exagerada, parece una parodia de Gary Oldman.
Lo mejor del film es la guía turística que nos ofrece por los monumentos de Brujas. El resto es totalmente prescindible y olvidable. Aburrida.
3,5
domingo, 25 de marzo de 2012
John Carter
John Carter es un personaje creado por Edgar Rice Burroughs (autor también de Tarzán) allá por 1911. Cien años después los de Disney nos traen una versión de sus aventuras en Marte con la intención de reventar las taquillas.
La cosa no pintaba bien desde el principio, las novelas de Burroughs están llenas de aventuras, pero la Disney no parecía la productora más indicada. Disney ha edulcorado mucho las andanzas de John Carter en busca de un taquillazo para todos los públicos al estilo de Piratas del Caribe, Tron: Legacy o El príncipe de Persia. La cosa les ha salido bastante mal y Disney ha anunciado que probablemente pierda unos 150 millones de euros con la película. Parece ser que Marte no tiene suerte en la taquilla. En el caso de John Carter, era de esperar: al final el público se ha cansado de caras aventuras sin imaginación y hechas como churros. No basta con efectos especiales y el 3D, el público demanda algo más.
Para dirigir este engendro contrataron a Andrew Stanton (director de maravillas digitales de Pixar como Bichos, Buscando a Nemo o Wall-E) pero la cosa no ha funcionado. Stanton no ha sabido sacarle provecho a este penoso guión lleno de tópicos y sin ninguna sangre en las venas.
Puede que hace 100 años las aventuras en Marte de John Carter fascinaran a los lectores, pero una película sobre sus aventuras en el año 2012 resulta bastante anodina. Hemos visto llegar el hombre a la luna y demasiadas imágenes del Marte real. También nos hemos criado con mucha ciencia ficción de serie B como para que esta historia nos sorprenda. Ése es el problema de esta película, no sorprende en absoluto, desde el principio sabemos qué va a pasar. En toda la trama no hay ni una sola sorpresa, todo resulta tan repetitivo y aburrido que yo casi me duermo. Ni siquiera hay suficientes escenas de acción ni éstas aportan nada de interés. No hay unos villanos realmente interesantes ni unos secundarios entrañables y/o graciosos (más bien todo lo contrario) y los golpes de humor son inexistentes. Los niños se aburrirán y la presencia de Lynn Collins no es suficiente como para que los adultos ahuyenten el aburrimiento. Un horror.
Otra losa insalvable que recae sobre esta peli es Taylor Kitsch, un chico muy guapo y macizote pero francamente malo, su John Carter parece más emparentado con los sosos vampiros de Crepúsculo que con los héroes clásicos de la ciencia ficción. Otros actores de prestigio más que probado como Ciarán Hinds o Mark Strong dan la sensación de haber estado perdidos en el set de rodaje vestidos de drag queens y sin enterarse de qué iba la peli. Al menos Willem Dafoe tiene la suerte de que su personaje es digital y no se le reconoce.
Mala, mala, mala. Aquí y en Marte.
P.d. siempre nos quedarán las maravillosas ilustraciones del personaje que realizó el maestro Frank Frazetta. Mucho más sugerentes que este bodrio de peli.
lunes, 4 de octubre de 2010
Predators


jueves, 9 de septiembre de 2010
Robin Hood

miércoles, 25 de agosto de 2010
Los mercenarios (The Expendables)



sábado, 10 de julio de 2010
Eclipse

La primera y la segunda parte de la saga Crepúsculo me parecieron malas y esta tercera me parece casi igual de mala. Los actores son igual de inexpresivos que en las entregas anteriores y la historia es exactamente igual de melosa, pero la peli me ha convencido algo más (poco más, tampoco echemos las campanas al vuelo).
Lo del triangulo amoroso entre humana, vampiro y hombre lobo es lo único salvable del film. Es que en Eclipse no pasa casi nada, todo son escenas insustanciales de personajes que dicen quererse mucho. Yo reconozco que me costó mantenerme despierto durante la primera hora del film, sólo los gritos del público femenino al ver un torso masculino me sacaron del sopor. Menudo susto, pensé que habían entrado en la sala Brad Pitt y Angelina Jolie.
Luego la cosa se anima algo al final con escenas de lucha por ordenador (lástima que los efectos canten tanto) y algún diálogo sobre virginidad y matrimonio. La escena de la tienda de campaña o las conversaciones sobre sexo me resultaron de lo más interesante visto hasta ahora en la saga.
Los personajes y su tratamiento siguen siendo los puntos débiles. Ninguno parece tener el más mínimo interés ni personalidad, les basta con ser guapos. Con tal de embaucar al público femenino parece que es más que suficiente. Kristen Stewart sigue siendo una sosa que sólo sabe mesarse el pelo para expresar preocupación, mientras Robert Pattinson hace que la peli mejore cuando él no sale.
La mano de David Slade (Hard Candy, 30 días de oscuridad) se nota bastante poco, la tensión y la violencia de sus films anteriores no aparecen casi por ningún lado. Más parece que se ha limitado a rodar sin demasiadas ganas un guión ajeno. Aún así Eclipse me parece la mejor de la saga, lo cual no quiere decir que sea buena.
El problema de esta saga es que no quieren mostrar nada desagradable, todo es demasiado empalagoso. Un ejemplo: las transformaciones de humano a lobo pueden ser todo un espectáculo (que le pregunten a John Landis o a Paul Naschy) pero aquí los licántropos se transforman en décimas de segundo, privando a los espectadores del terrible proceso. Pues vaya. Nos conformaremos con las inexpresivas poses de unos vampiros famélicos y abúlicos que se enfrentan a grandes peligros mientras nosotros nos preguntamos qué demonios ven en esta saga sus millones de seguidores.
Sinceramente, el secreto del éxito de esta saga se llama MARKETING, no hay otra explicación. Igual que Hannah Montana o los Jonas brothers, la saga Crepúsculo es un producto de consumo elaborado casi exclusivamente para un público adolescente (que es el que se deja la pasta). Como la comida basura, apetecible para los adolescentes pero insípido para aquellos que ya tenemos una cierta edad.
3,5
martes, 16 de marzo de 2010
Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire

Que no, que no trago. La saga literaria Millennium de Stieg Larsson ha tenido mucho éxito pero su plasmación al cine ha dejado bastante que desear.
Vale que la primera película era bastante correcta, un 6 creo que le di, pero las dos siguientes son realmente flojas, por no decir malas de narices.
Yo parto de la base de que los libros no son ninguna maravilla, pero al menos mantenían el interés y te presentaban personajes tan interesantes como Lisbeth Salander, Mikael Blomkvist, Zalachenko o el gigante rubio. Pero en la pantalla estos personajes no han sido plasmados de forma satisfactoria. Debido a una dirección totalmente apresurada y chapucera la saga no ha sabido trasladar las bazas de los libros al cine.
Esta tercera película (como las dos anteriores) peca de un pésimo estilo televisivo, parece haber sido rodada a toda prisa y sin ningún tipo de pasión. Hay incluso algunas escenas más propias de una función escolar que de una película. Por ejemplo: la escena entre Niedermann y los dos policías, está tan mal rodada e interpretada que da vergüenza ajena. Otras como las del juicio o el intento de asesinato en la cafetería son igualmente desafortunadas y propias de un mal telefilm.
Ni siquiera es capaz de presentar unos villanos mínimamente atractivos ni define qué demonios es eso de La sección. Y ya sabemos que los villanos son media película dentro de todo thriller.
Vamos, que se han dedicado a rodar sin ningún arte lo narrado en el libro, cambiando algunas cosillas y quitando otras. Pero al resultado final le falta alma, intriga y emoción. El film se ve sin grandes dificultades (puede que aburra un poquillo debido a sus más de dos horas de duración) pero es totalmente previsible en casi todo su metraje. En ningún momento el espectador siente el más mínimo sobresalto ni le preocupa demasiado lo que suceda. Mala cosa cuando el espectador no se involucra ni por un momento. Todo es tan plano como el encefalograma de los responsables de esta saga.
Una pena, en otras manos más habilidosas (o con más tiempo y ganas) se le podría haber sacado mucho más juego a saga de Larsson.
3,5
lunes, 4 de enero de 2010
SAW VI

Ya sé que juré que no vería otra peli más de Saw, ya sé que las últimas entregas eran tan rematadamente malas que se me quitaron las ganas de seguir las desventuras de un villano que lleva muerto demasiado tiempo. Pero… la vida es así. Nos puede el morbo y la clasificación de Saw VI como película X por hacer apología de la violencia me hizo pensar que debía darle una oportunidad (aunque siempre con todas las reservas).
Saw VI es casi igual de mala que sus predecesoras pero tiene algo que la hace un poquito mejor: tiene una mala leche impagable, algo que la saga había perdido y ahora ha recuperado. Ya en la primera prueba vemos que la cosa ha vuelto por sus fueros, vale que la prueba en sí está copiada de Seven (como toda la saga, vamos). Pero lo que David Fincher no mostraba en Seven Saw lo muestra sin miramientos, gore del bueno (suponiendo que tal cosa exista). Sangre, dolor y vísceras por doquier, mola.
Luego tras la primera escena el film no es que sea gran cosa, más de lo mismo, interpretaciones flojitas (siendo muy benévolo) y más pruebas sangrientas. Pero sí me sorprendió la mala baba que destila el film contra las compañías de seguros médicos. Parece cómo si el guión fuera un ataque frontal contra este colectivo (casi todopoderoso en Estados Unidos) siendo el objeto de las iras finales de un Jigsaw que aún colea desde la morgue.
También mejora (levemente) esta entrega en lo de las pruebas, me parecieron algo mejor elaboradas, más pensadas. Como las víctimas pertenecen casi todas al mencionado colectivo pues le da un especial morbillo al asunto ver cómo van cayendo uno tras otro. Incluso el guión se permite el lujo de cerrar tramas abiertas en anteriores entregas, intentando formar un todo mínimamente coherente. Se sabe qué demonios pinta la mujer de Jigsaw en todo el embrollo (estaba cantado) y se nos narran hechos que completan lo mostrado en anteriores entregas. Lástima que todo transmita una sensación de improvisado.
¿Que si Saw VI se merece la calificación X? No sé, un poco de saña sí que se nota en el guión, pero no más que en la primera entrega y ésta no recibió tal calificación. Quizás se merecía la clasificación para mayores de 18 años debido a lo mala que es. Igual todo ha sido una gigantesca campaña publicitaria para que cuando salga en alquiler la peña se la alquile. Ya se sabe que ya casi nadie acude a las salas de cine y menos para ver la sexta parte de una saga que huele a muerto hace tiempo. Quien sabe.
Sólo recomendable para fans de la saga (que alguno debe de quedar) o los que no estén conformes con su seguro médico privado, ambos la disfrutarán.
3,5
jueves, 17 de diciembre de 2009
Luna nueva



lunes, 23 de noviembre de 2009
2012



Realmente 2012 parece por momentos estar hecha con trozos de las pelis de catástrofes de hace años. Tiene terremotos, inundaciones, aterrizajes forzosos e incluso barcos a punto de hundirse. Intenta ser la película definitiva de catástrofes y se queda definitivamente en un catastrófico intento de ser una película.

3,5
lunes, 16 de noviembre de 2009
Pandorum
En el año 2153 dos tripulantes de una nave espacial despiertan de su hibernación sin recordar nada. La nave parece estar vacía.Tengo que reconocer que me encantan las pelis de ciencia ficción sobre naves espaciales en problemas. Esos espacios enormes y a la vez claustrofóbicos me resultan de lo más estimulante. Alien creó escuela y muchas otras peli s han tirado por ese camino. Pandorum es una de ellas. El problema es que desde Alien han pasado ya treinta años y hemos visto mucho cine, mucha falta de imaginación y mucha mala copia. Pandorum no deja de ser un intento fallido de buen cine de ciencia ficción y terror pero que se queda a medio camino. Un intento que empieza con muy buen pie, con unos personajes sin memoria en un medio hostil, un planeta tierra superpoplado, pasajes oscuros y momentos de agobio. Pero todo lo que promete se disuelve como un azucarillo en agua con el transcurso de las escenas.
Lo que podría haber sido una interesante pesadilla de terror psicológico o una correcta peli de serie B se convierte en un film de acción bastante olvidable. Supongo hubiera sido mejor que esta peli nunca se hubiera estrenado en salas comerciales, su destino ideal son los pases por cable en la noche de Halloween. A mí me recordó bastante al film The descent, que tiene un arranque muy bueno y momentos de mucho agobio pero que luego cae en picado hacia el aburrimiento por la inclusión de unos orcos que destrozan el film. Igualmente Pandorum recuerda a Horizonte final, resultando un pastiche bastante poco original. Pero no podemos esperar otra cosa si los resposables de Pandorum son los mismos de esa oda al encefalograma plano que son las pelis de Resident Evil. 
Yo hubiera tirado por la vía de la tensión psicológica, olvidándome de unos malos bastante penosos y unas peleas que no aportan nada a la trama. Además cumple la estúpida norma de meter a una chica mona (o jamona) con escote insinuante. Pero ojo, que la chica no es florero, que es científica y una experta en lucha cuerpo a cuerpo. Que me parto de risa.
Tampoco las pobres actuaciones de Cam Gigandet (Crepúsculo) o Ben Foster (El tren de las 3:10 a Yuma) aportan mucho a unos personajes bastante planos. Por su parte Antje Traue se dedica a salir guapa y a sudar la camiseta por exigencias del guión. El pobre Dennis Quaid intenta darle algo de prestigio a la cosa pero ni por ésas consigue quitar el tufillo a serie B. Con pelis así de flojas nunca recuperará el status perdido.
Así pues, Pandorum es una peli recomendable sólo para los que necesiten urgentemente ver una peli de ciencia ficción, por mala que sea.3,5
domingo, 17 de mayo de 2009
PUSH

Si ya el argumento huele a rancio, el desarrollo no puede ser peor. Es cierto que el éxito de la serie Héroes se debe a la novedad de los superpoderes (inspirados en X-men), los continuos giros argumentales y a las diversas tramas que se entrecruzan constantemente. Algo tampoco novedoso del todo pero que, al menos en la primera temporada, logró momentos muy entretenidos. A mí me llegó a enganchar como pocas series lo han hecho. Eso sí, en las temporadas siguientes la cosa ha ido decayendo a ritmo vertiginoso.
Todo lo anterior nos viene que ni pintado para evidenciar la enorme crisis creativa del cine. La televisión, considerada durante décadas la hermana pobre, ha rebasado ampliamente al cine en cuanto a calidad de guiones. Sólo así podemos explicar que al comparar un film y una serie televisiva que versan sobre el mismo tema (personas con poderes perseguidos por una organización) gane la serie por goleada.

El problema de Push es un guión totalmente anodino y aburrido. Yo pasé incluso apuros para mantenerme despierto. Es cierto que hay escenas de acción y momentos que intentan que la cosa se ponga interesante… pero ni por esas. Todo es tan previsible que parece que el espectador también ha adquirido la habilidad de predecir el futuro. Con el juego que pueden dar los poderes como la telequinesis, la teletransportación, predecir el futuro o insertar/borrar recuerdos… pues nada de nada. El guión es un terriblemente aburrido. Incluso la supuesta sorpresa final queda totalmente estropeada por la torpeza del guión.
En una peli de aventuras o ciencia ficción no podemos pedir verosimilitud, pero sí que nos entretenga y las cosas que muestra no rocen el ridículo. No es el caso. En esta película hay escenas de acción que son puro relleno, personajes que no sabes qué pintan en la peli ni qué buscan y un final simplemente fallido.

Creo sinceramente que Djimon Hounsou y Dakota Fanning deberías elegir mejor sus papeles y que Chris Evans (la antorcha humana de los 4 fantásticos) haría mejor en dedicarse al punto de cruz. Por otro lado, Camilla Belle (10.000)demuestra una vez más que es muy guapa pero que lo de actuar le queda muy grande, una pena: su personaje de controladora de mentes podría haber dado mucho juego en un guión bien escrito.
3,5
miércoles, 15 de abril de 2009
La semilla del mal (The Unborn)
Una joven se verá acosada por un espíritu que intenta poseerla.David S. Goyer es el tipo que dirigió aquella gran tontería llamada Blade Trinity. Si de mí dependiera, no deberían haberle dejado nunca volver a acercarse a una cámara, pero ha logrado volver a dirigir otra película: La semilla del mal.
El cine de terror yanqui sigue sin salir del agujero, si a los innecesarios remakes de clásicos del género (La mantanza de texas, Viernes 13, Halloween) o de pelis orientales (The ring, Dark water, La maldición, etc) les añadimos las precuelas (El Exorcista: el comienzo) parece que el género no levanta cabeza.

La semilla del mal (penoso título) no deja de ser un mal refrito del Exorcista y El ente (dos films de terror realmente notables que incluso hoy día te pueden poner los pelos como escarpias y te hacen encender la luz del pasillo cuando vas al baño a mear en mitad de la noche). De ambos coge elementos argumentales e incluso copia escenas enteras (ese ser que baja las escaleras, el exorcismo, los ataques nocturnos).
Si a la falta de originalidad (mal endémico del cine palomitero norteamericano) le unimos una realización de lo más tópica (los mismos sustos de siempre, el mismo niño con cara de malo, la misma chica mona con tendencia a salir en ropa interior, la misma amiga de la prota que sabes que va a durar poco, los espejos, etc) nos da un film totalmente previsible que no asusta ni inquieta lo más mínimo.

Pero si encima tenemos que aliñar la ensalada con la guapa Odette Yustman (que a mí me recuerda mucho a Megan Fox y que ya salía en Monstruoso) y el macizo Cam Gigandet (Crepúsculo)… pues se le puede indigestar a cualquiera. Sus interpretaciones son lo más terrorífico del film.
Igual pretenden que vayamos a verla con ese cartel tan chulo que se han sacado con la prota en ropa interior. Je je je.
3,5
viernes, 12 de septiembre de 2008
El incidente (The happening)

Un extraño suceso se repite por toda la costa este norteamericana, sin motivo aparente algo amenaza a la población y se extiende rápidamente.
Partiendo de una idea parecida a la de Los Pájaros o la reciente La niebla, M. Night Shyamalan nos ofrece otra ración de su particular forma de entender el cine. La peli tiene un buen inicio (masacrado en los trailers) y algunas escenas muy bien rodadas pero el resultado final defrauda completamente.
Shyamalan sabe rodar y crear ambientes a la vez que asustar, pero desde El sexto sentido, todas sus películas me han decepcionado cada vez más. Hablando en plata, ni El protegido, ni Señales, ni El bosque, ni La chica del agua me parecen que estén a la altura. Son pelis totalmente fallidas, que ni divierten ni intrigan lo que debieran o lo que se supone que su autor pretende que hagan. Una desilusión total.
Como en sus anteriores obras, la premisa argumental es interesante pero el desarrollo es un completo desastre. Ante un film de catástrofes no caben muchas opciones: o tiras por la vía de los efectos especiales (como harían los nefastos Michael Bay o Roland Emmerich) o por el drama. Shyamalan suele optar por esta segunda vía y aquí hace muy bien en no mostrar la amenaza (fallo que sí cometió Daravont en La niebla). Se centra en los personajes y en sus reacciones ante un hecho que supera todas las espectativas. Pero tampoco se niega a mostrarnos alguna escena supuestamente impactante.
Los actores son otra baza para no ver esta película: Mark wahlberg hace bien de tipo duro pero nadie se lo cree como profesor, Zooey Deschanel está fatal (no transmite nada con esa cara de empanada), de la niña no pienso decir nada y al menos John Leguizamo está correcto aunque sale poco.
3'5















