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lunes, 8 de octubre de 2012

COSMOPOLIS


Eric Packer (Robert Pattinson) es un broker de Nueva york que decide cruzar toda la ciudad para cortarse el pelo.

Los proyectos de David Cronenberg pueden gustar más o menos pero hay que reconocer al veterano director canadiense que siempre arriesga en cada nueva película. La idea de adaptar la novela Cosmopolis de  Don DeLillo no deja de ser arriesgada, la novela es una traslación del Ulises de James Joyce  a Nueva York, transcurre casi enteramente en el interior de una limusina y el protagonista es bastante insufrible. Si alguien era capaz de sacar algo en claro de un proyecto así, ése parecía que era David Cronenberg.
 El cine de Cronenberg siempre ha buceado en las miserias del ser humano. El hastío existencial es una de las constantes de su cine y por ello este proyecto parecía ideal para él. En films suyos como Crash se planteaba muy bien el sinsentido de la existencia moderna y cómo los protagonistas buscaban alicientes para hacer su existencia más llevadera. Crash y Cosmopolis tienen más de un aspecto en común. Pero el nihilismo que en Crash me fascinó, en Cosmopolis me ha aburrido. Cronenberg adapta la novela pero no otorga vida alguna a sus imágenes dando lugar a un tostón de cuidado.

La peli es un tostón ya que la novela era ya un tostón importante. Si adaptas un material aburrido es muy difícil que la cosa salga bien. Todos los diálogos del film resultan tan artificiales y sin vida que exasperan y sacan de quicio a los 15 minutos. Las tres reglas de acción, lugar y tiempo se siguen casi a pies juntillas en Cosmopolis pero la historia no está a la altura. Supongo que Cronenberg, que de tonto tiene poco, aceptó este encargo para cargar ganar dinero y le atrajo la idea de criticar a los brokers que viven totalmente aislados del mundo real y de las consecuencias de sus transacciones. Muy bien, pero aburre a las vacas. Cronenberg ya falló en Un método peligroso y rompió una buena racha que llegó a su cénit en Promesas del este.

¿El capitalismo se ha colapsado?¿El mundo se va pique por la acción temeraria de los mercados controlados por niños ricos como el protagonista de este film?  Probablemente, pero que encima no nos aburran contando su mísera existencia.  El sopor en el que el film sumerge al espectador es algo sólo comparable con el de El árbol de la vida.
Ya sabemos que el dinero no da la felicidad (la compra) y que quien lo tiene todo no desea nada y acaba aburrido, pero se puede contar de forma mucho más amena. Que Eric Packer busque un punto de apoyo, algo real, a lo que aferrarse mientra su mundo virtual de finanzas y miles de millones se hunde es una buena metáfora, pero no es suficiente para mantener en pie todo un film.
La historia contiene otras interesantes metáforas y símbolos: un psicólogo te diría que la limusina simboliza el útero materno en el que el protagonista se siente a salvo, aislado del mundo exterior. Las constantes revisiones médicas podrían ser síntoma de sobrepotección familiar en la infancia que ha derivado en un Transtorno obsesivo conpulsivo (TOC), etc. También el simbolismo de las ratas también me parecen muy interesante, nuestra economía se basa en símbolos, le damos un valor al oro o a una acción en bolsa, pero es un valor simbólico, no es real. El capitalismo es cruel e injusto, ya lo sabíamos, pero se ha contado mejor recientemente en films como Margin Call o Inside job. 

 Tanto diálogo nihlista-existencialista vacío y absurdo me pareció una solemne tomadura de pelo. Así de claro. Al menos, en la novela DeLillo crea la tensión necesaria para el lector esté expectante ante cada nueva visita a la limusina o qué demonios va a pasar con Packer, pero en el film de Cronenberg no hay tensión, sólo hay tedio y una verborrea desmesurada. Nos importa un bledo lo que le pase al protagonista, sólo queremos que el film acabe lo antes posible. Por suerte, no dura tres horas.

Robert Pattinson tendrá que esperar otra oportunidad para convencernos de que es un buen actor (cosa que dudo mucho).  En Cosmopolis está frío e inexpresivo, incluso más que en Crepúsculo. Quizás con un actor que supiera mover los músculos de la cara, la peli fuera más llevadera. Lo siento por las fans del ladrillo Robert Pattinson que se metan al cine para ver a su ídolo. Esta película es un verdadero tormento para cualquier persona y más para adolescentes ávidas de ver en pantalla al chico más sexy del momento. Pobrecitas, la que les espera.
 Paul Giammati sí es un buen actor que nos lo ha demostrado muchas veces, aquí está bastante acertado pero su personaje realmente consigue ponerte de los nervios casi más que el de Pattinson y aparece ya cuando hace rato que deseamos que esta tortura de film termine. También aparece Juliette Binoche como prostituta de lujo, ni fu ni fa.

 Hacedme caso, jovencitas, no perdáis vuestro tiempo con esta película.

3

sábado, 9 de julio de 2011

Transformers: El lado oscuro de la Luna (Transformers 3)



Aburrida, líosa, ridícula, estridente, vacía, infantil y un insulto a la inteligencia y la paciencia del espectador.



En transformers 3 Michael Bay ha llevado su estilo al paroxismo: todo está elevado a la enésima potencia en este videojuego disfrazado de película. Hay más chicas florero que nunca, más planos aéreos, más planos a cámara lenta, más explosiones, más elogios del ejército americano, más diálogos ridículos e incoherencias en el guión que en toda la filmografía de este experto en hacer taquillazos a base de vender basura. Transformers 3 es su gran obra maestra.

La peli es tan rematadamente mala como lo suelen ser todas de su autor, pero aquí la cosa ha ido a peor debido a su excesiva duración: 157 minutos son demasiado para una película que no cuenta nada. La primera hora es bastante aburrida ya que los chistes no tienen gracia y no pasa realmente nada destacable. Luego la cosa se desmadra y asistimos a unas interminables batallas que hacen que acabes con dolor de cabeza y mareado. La orgía de efectos especiales se me hizo eterna, la verdad. Sólo me parece salvable lo del edificio partido en dos, todo lo demás está muy visto. El problema es que con batallas tan largas la atención del espectador decae y aparece un aburrimiento descomunal. Un horror. A esta peli le sobra casi una hora, menudo ladrillo. Con la pasta que se han gastado y no se han dado cuenta que a las batallas les falta emoción. No es suficiente con unos efectos especiales apabullantes, hay que entretener al espectador.
Hay quien dice que el cine de Bay es como una película porno: ya sabes lo que te vas a encontrar y no hay que pedirle una buena historia. No es un mal argumento, pero ningún film porno dura dos horas y media, ni conozco a nadie que se vea una peli porno hasta el final para ver si los protagonistas se casan. Si Transformers 3 fuera un corto de 15 minutos le hubiera dado un 8.

Tampoco las frases lapidarias del guión (Ja ja ja, es que me da risa llamar guión a esto) son para echar cohetes, son de los más tópico que te puedas imaginar. Del estilo de: "No me traicionaste a mí, sino a ti mismo". Jua jua jua, sólo Stallone dice ya chorradas así. Tampoco faltan las arengas en pos de la libertad y la destrucción de monumentos (esta vez le toca al pobre de Lincoln). Los guionistas siguen escribiendo fumaos.

Esta imagen no es de un anuncio, sale en la peli, os lo juro.
Como siempre, hay buenos actores en horas bajas en busca de un cheque para ir tirando una temporada. Por aquí veremos a John Malkovich y Frances McDormand haciendo el ridículo junto al veterano John Turturro. Por cierto, sus personajes quedan totalmente desdibujados y desaparecen de la trama sin dejar rastro, cosas de un guión escrito bajo los efectos de las drogas. También aparece el guapetón Patrick Dempsey haciendo de malo, flojito.
Por cierto, si pensábamos que Megan Fox era sólo un florero, su sustituta de última hora es la supermodelo Rosie Huntington-Whiteley quien lo hace aún peor. No es culpa suya, es modelo de Victoria's secret y con esos labios tan hinchados, el wonderbra y los vaqueros tan apretados apenas puede articular palabra. Puede que sea igual de guapa que la Fox (que todo depende de los gustos de cada uno) pero interpreta aún peor. Su personaje no hay por donde cogerlo, no pinta nada en toda la peli, sólo estorba y sirve de reclamo publicitario.
Esta imagen no sale en la peli, espero que no os importe.

¿Que si Michael Bay es un autor a tener en cuenta? Claro que sí, hombre, es un autor a tener en cuenta y a evitar en la medida de lo posible.

Patética.
3

miércoles, 1 de junio de 2011

En tiempo de brujas (Season of the witch)


Nicolas Cage sigue empeñado en echar por la borda su carrera y convertirse en una triste parodia de aquel buen actor que fue un día ya muy lejano. Ahora se nos mete en cualquier subproducto palomitero que le ofrecen, siempre que paguen bien. ¿Es cierto que este tipo ganó un Oscar? Seguro que ya lo ha empeñado.


En tiempo de brujas es un bodrio de mucho cuidado. Así de claro. Una peli totalmente fallida y sin gracia ninguna. Parece una película hecha a base de coger cosas de otras y pegarlas con un pegamento inconsistente. La primera hora es una tontería con demasiadas licencias históricas y demasiadas patadas al sentido común (no me creo que en el siglo XIV pudiera uno vacilarle a un inquisidor y salir de rositas). Ni aterra, ni intriga, ni entretiene. Pero cuando la peli llega a su final es cuando la cosa se desmadra de forma pavorosa. Un final chapucero y facilón con un demonio alado, exorcismos, monjes zombies y unos efectos especiales propios de una serie B de los años 80.

Una pena, el conjunto tiene un apartado visual y un maquillaje bastante logrados pero el guión es de risa. Tampoco la dirección de Dominic Sena ayuda mucho a levantar la trama: las escenas están mal resueltas (como la del puente), y las escenas de acción parecen rodadas por el peor Ridley Scott. No olvidemos que Dominic Sena es el responsable de títulos tan impersonales y fallidos como Operación swordfish ó 60 segundos. Mejor que se dedique a tejer calcetines y nos deje en paz.

También Nicolas Cage debería dedicarse a otra cosa, esta vez se ha caracterizado como si fuera un imitador de Tim Burton y hace el ridículo más de lo habitual. Se nota que no se cree el personaje en ningún momento. Su interpretación es simplemente lamentable y anacrónica, por momentos parece que se va a sacar un pitillo y pedir un whisky. Este tipo interpreta igual a un cruzado del siglo XIV que a un motorista fantasma o un traficante de armas. Sólo cambia la peluca que le ponen.

No nos equivoquemos, aunque aparecezca Ron Perlman en una peli sobre la edad media e incluso hay monasterios y monjes, esta peli no es El nombre de la rosa, ni mucho menos. También tiene una breve pero importante aparición el mítico Christopher Lee, lo mejor de la peli.

A la hoguera con ella.

3


viernes, 15 de abril de 2011

Hop



No siempre las películas de animación son diversiones aseguradas para toda la familia. Que Pixar nos tiene muy mal acostumbrados. Hop es una película que mezcla animación por ordenador con actores reales, la cosa ha funcionado bastante bien otras veces, pero no es el caso.



Y es que sin una historia no hay nada que hacer. Una trama en la que se el conejo de Pascua se fuga a probar fortuna como batería en Hollywood ya pinta bastante mal. Lo de los huevos de Pascua es una tradición anglosajona que aquí no se destila y todavía nos suena a chino, aunque en pocos años todos la celebraremos como lelos. Si encima le sumas un desarrollo lleno de todos los manidos tópicos del cine infantil, unas actuaciones muy flojitas y que no hubo ni una sola carcajada durante toda la proyección, te puedes hacer a la idea de tamaño fracaso de película para toda la familia. Por muy bien que esté la animación por ordenador, no es suficiente para hacer llevadera una película. El chiste sobre Avatar no funciona y el cameo sonoro de Hugh Hefner en la Mansión Playboy se queda en nada. Por muy guapo que sea James Marsden, su estereotipado personaje y su interpretación cercana a lo patético sólo logran poner de los nervios a los adultos. Tampoco la belleza de Kaley Cuoco (The big bang theory) es suficiente como para mantener el interés.
Hubo un momento hacia los 45 minutos de proyección en la que muchos niños empezaron a inquietarse y moverse en sus butacas a la vez que algunos mayores se levantaban para ir al baño. Un bajón importante que evidencia las grandes carencias de este guión que trata a niños y adultos como si fueran tontos. Los avispados guionistas han incluido bastantes canciones a todo volumen aunque no venga a cuento, algo que me resultó bastante molesto ya que me sacaron abruptamente de mi sopor. Es un recurso muy simple para rellenar minutos y mantener al personal despierto. No me voy a explayar mucho más, mi hija aguantó toda la peli en la butaca pero no experimentó entusiasmo alguno, su reacción no es comparable a la que le provoca Los increíbles (su peli favorita).

Los peques no se ríen y los mayores se aburren, así es esta película. Pero no se vayan todavía, lo peor está por llegar: aparece David Hasselhoff. Sí, aparece (que no interpreta) haciendo de sí mismo (y está fatal, gesticulando y moviendo las cejas de forma sobrehumana). Lo de este tipo es de libro, quedaba resultón en series de televisión como El coche fantástico o metiendo tripa en Los vigilantes de la playa (probablemente la peor serie de la historia de la televisión), pero verlo en su nueva faceta de caza talentos televisivo y en pantalla grande es toda una experiencia que no os recomiendo. Yo aún duermo con la luz encendida.

Tampoco el doblaje le hace ningún favor a este guión lleno de topicazos y canciones a todo volumen. Los personajes de los pollos están doblados por Los morancos (por los que no siento una especial simpatía) dando a los personajes un gracioso deje andaluz que a mí no me hizo ninguna gracia.

Muy floja. Digan lo que digan para publicitarla, está mucho más cercana a Alvin y las ardillas que a Gru, mi villano favorito.

3

miércoles, 5 de enero de 2011

The tourist


Que no nos engañen, a veces vas al cine a ver una peli y resulta que lo que se proyecta es un publireportaje. Esto es lo que pasa con The tourist, no es una película, es un anuncio de hora y media. Un medio de propaganda de sus dos estrellas protagonistas.



Todo el film es un continuo publireportaje de lo elegante, bella, sofisticada y delgada que es Angelina Jolie (Salt, Wanted, El intercambio). La chica sale mona pero está como ausente toda la película, como pensando en el nombre que va a poner a su nuevo hijo adoptado o en qué gastarse la pasta que iba ganar con este anuncio de Martini. A su actuación en The tourist se le puede llamar de todo menos interpretar. Por su parte Johnny Depp, quien por una vez se aleja de sus típicos papeles de tipo raro gesticulante, intenta actuar pero se hunde sin remedio en las aguas del gran canal veneciano. Su química con la Jolie es más bien nula, la verdad, más parecen repelerse que atraerse. Ambos son el mayor reclamo comercial del film y su mayor lastre. La escena en la que se conocen en el tren es realmente sonrojante por lo mal escrita e interpretada que está. A mí me provocó vergüenza ajena.

El problema se agrava cuando detrás del anuncio no hay una trama creíble ni nada que valga la pena. La historia no engancha en ningún momento ni consigue captar la atención del espectador más allá de los contoneos de las famélicas caderas de la Jolie y los (ridículos) intentos de Johnny Depp por parecer creíble. Todo en este film es fallido, un despropósito sin sentido que intenta ser un thriller de espías y se queda en una patochada. Una mala copia de Extraños en un tren y Charada, pero rodada sin ganas y sin ni siquiera la décima parte del talento. No hay ritmo, no hay tensión, no hay guión, no hay nada de nada.

Dicen que este anuncio caro lo ha dirigido el alemán Florian Henckel-Donnersmarck, responsable de la estupenda La vida de los otros, pero yo creo que rodó The tourist estando dormido. El brío narrativo mostrado en su primer film no aparece aquí por ningún lado. Supongo que habrá aceptado el encargo por el suculento cheque, yo también lo hubiera hecho.
La ciudad de Venecia sirve de fondo para las sosas escenas entre las dos estrellas, pero no brilla todo lo que debiera. Venecia no sale tan guapa como la Jolie.
Luego se quejan de que la gente no va al cine a ver una película ni aunque la protagonicen dos de las estrellas más taquilleras del momento. Puede que el film sea un taquillazo en las primeras semanas (antes que el boca a boca se extienda), pero así el cine no saldrá de la crisis. Con bodrios así no hay manera.

Al fondo de la laguna con ella.

3

lunes, 16 de agosto de 2010

CACHE (2005)


"La mejor película del año", "Aterradora", "El suspense se reinventa". Ya sabemos que las frases publicitarias suelen ser tan grandilocuentes como falsas. Aburrida, lenta, pretenciosa, vacía, éstos son algunos de los calificativos que se me ocurren a mí respecto a este film de Michael Haneke. Tan fría y aburrida que me llegó a cansar al poco rato (y eso que yo me veo sin pensar todo lo que llega a mis manos.) Se me hizo muy difícil de ver. Siento no coincidir con los fans acérrimos del director austríaco, esta vez no coincidimos. Ya sé que es ir en contra de la crítica generalizada pero no puedo evitarlo.

Ni siquiera creo que sea original, la idea me parece copiada directamente de Carretera perdida de David Lynch (por lo de los vídeos enviados de forma anónima), pero el desarrollo es totalmente distinto. Partiendo de la misma premisa, Lynch desarrolló una película estupenda y Haneke un ladrillo.

Entiendo que Haneke no quiera ser obvio y nos sugiera ciertos temas antes que abordarlos frontalmente, es su estilo y me parece muy bien, otras veces le ha funcionado bastante mejor. Pero su obsesión por el pasado y sus consecuencias en el presente me parece ridícula. Intentar extrapolar una anécdota personal a toda la población europea me parece pedir demasiado. Que sí, es cierto que toda Europa se ha aprovechado de la mano de obra barata venida de la inmigración y que muchos europeos ahora tienen miedo de los extranjeros, pero se pueden tratar estos temas de forma mucho más amena. No digo yo que lo haga mediante una comedia o un thriller con Bruce Wilis, pero con un poquito de ritmo hubiera bastado. Si la peli tiene puntos de interés y grandes actores… pero es muy aburrida.

¿Es Haneke el agitador de la moral burguesa europea? ¿El fustigador del racismo latente en Europa? ¿El mejor narrador de la culpabilidad latente y los estallidos de violencia cotidianos? No sé, aquí yo sólo vi un director incapaz de hilvanar una historia mínimamente interesante.
¿Esos eternos planos secuencia en los que no pasa nada? ¿Ese personaje que se suicida sólo por fastidiar? ¿Esos cabos sueltos se suponen que nos deberían de intrigar y remover la conciencia pero que sólo te dejan indiferente? ¿Pretende Haneke que nos pongamos a pensar durante los títulos de crédito sobre la sosez que hemos visto? Para todo ello deberíamos estar despiertos.

Igual es que hay que ver la peli cabeza abajo o a doble velocidad para ver algún significado oculto. Es posible que yo sea demasiado insensible o muy torpe como para ver la terrible poesía de Haneke. Puede ser, lo más probable.
Otras películas de autor recientes (como Canino) me han gustado mucho más, les he visto un propósito. Anda que no he disfrutado yo con buen cine "raro": desde Lynch a Jodorowsky pasando por Herzog o Buñuel. Pero este tipo es muy aburrido y esta película una estafa.

Lo que más me gustó son las interpretaciones de Juliette Binoche y Daniel Auteil intentando poner cara a una trama ridícula que no hay por donde cogerla. Sus personajes viven acomplejados y atemorizados por algo totalmente indefinido. Menuda papeleta para un actor, interpretar un problema que no hay manera de entenderlo ni tiene sentido.

3 (por la gran pareja de actores Binoche y Auteuil, totalmente desperdiciados).

miércoles, 7 de julio de 2010

Speed Racer



Ya sé que me voy a ganar muchos enemigos pero los hermanos Wachowski me parecen un fraude de cuidado. Es innegable que con Matrix revolucionaron la ciencia ficción (aunque fuera copiando de la fascinante novela Neuromante de William Gibson y de la peli Ghost in the shell) pero las 2 secuelas fueron tan malas … Casi 10 años después de Matrix nos demuestran que las ideas no son lo suyo y adaptan la serie de anime japonesa Meteoro. Al menos la versión del V de Vendetta de Alan Moore que produjeron era bastante decente.

Al grano, Speed Racer es una tontería monumental. Los Wachowski nos narran una historia mil veces vista, con personajes de lo más tópico y un final evidente desde el minuto 1. El guión es muy flojo, casi tanto como el de las dos secuelas de Matrix. Vamos, yo apuesto a que no había un guión previo, que rodaron la peli bajo los efectos de un potente derivado del opio y luego lo apañaron como pudieron con efectos especiales. Sólo así se explican los estridentes colores, la idiotez de algunos personajes y el mareo de las carreras.

Leñe, las carreras o persecuciones de coches pueden dar mucho juego en el cine (pongamos La amenaza fantasma, Cars o Death Proof como ejemplos recientes) y pueden estar fácilmente llenas de emoción y velocidad. Pero aquí no han sabido sacarles el partido. Las carreras son demasiado largas, aburren y los diálogos entre ellas aburren aún más.

Los personajes son estereotipos de lo más tradicional: la madre siempre en la cocina apoyando a su marido y a sus hijos, la novia abnegada que se sacrifica por el novio, el padre que lo da todo por sus hijos varones, el hijo que idolatra a su hermano mayor, el empresario malvado… Todo ya visto cientos de veces antes y mucho mejor contado. Se permiten el lujo de incluir a unos de los personajes más imbéciles que recuerdo: el puto crío y su maldito mono coñazo. Encima no pintan nada en la historia y no son graciosos, más bien irritan bastante. Este tipo de personajes pueden funcionar en un anime japonés destinado al público infantil pero al adaptarlos a la pantalla hay que entender las limitaciones de cada género.

¿Qué pintan actores de la carrera y la talla de Susan Sarandon, Christina Ricci o John Goodman en este bodrio? Supongo que el cheque habrá sido bueno ya que sus papeles los podría haber interpretado fácilmente una farola. El joven Emile Hirsch me gustó mucho en Into the wild (Hacia rutas salvajes y en Milk pero en la piel de Speed Racer (vaya nombre más ridículo, por cierto) está realmente inexpresivo.

En el apartado técnico es donde los Wachowski siempre han tenido su (único) punto fuerte y aquí se han marcado unas espectaculares carreras de coches generadas por ordenador de las que no te enteras casi de nada. Los movimientos de cámara y el montaje son tan rápidos y tan irreales que acabas mareado. La estética de video juego (con esos colores tan chillones) forma parte de un estilo visual totalmente estridente, naif, ñoño y ridículo.

Tan ridículo como el mundo que presentan, siempre ultra limpio, ultra preparado y ultra correcto políticamente (baste con un detalle: los corredores celebran la victoria en el podio con leche en vez de con champán).

No tengo ni idea de qué pretendieron los hermanitos de las narices con este despropósito pero a mí sólo me aburrió y me mareó.

3

miércoles, 30 de junio de 2010

Una escapada perfecta (A perfect getaway)




Oye mira, que hay veces que uno se dice a sí mismo: Vamos a ver una peli que sé de antemano que es mala, pero a ver si consigo pasar un buen ratillo. Las probabilidades de acertar tal y como está el cine actual no son muchas, la verdad, y uno siempre puede irse a los clásicos que nunca fallan tipo Alien, pero te la juegas tontamente y te ves un film que ni siquiera sabes muy bien de qué va pero tiene pinta de evadirte.
Igual fue debido a que ya he acabado mis accidentadas vacaciones y me apetecía ver una peli de turistas en apuros o porque me intrigaba saber si Milla Jovovich ha aprendido a actuar de una puñetera vez. No sé. El caso es que me vi esta postal en forma de película llamada La escapada perfecta. Digo lo de postal debido a que la peli tiene unos paisajes hawaianos realmente preciosos, pero es tan plana que da pena.
Para hacer un thriller mínimamente decente hay que tener un poco de oficio y haber visto mucho cine. No sé el cine que ha visto David Twohy (responsable de cosas como Las crónicas de Riddick o Pitch black ) pero oficio no tiene ninguno.

La historia de una pareja que se van de luna de miel y allí conocen a otras parejas que podrían ser unos asesinos, no es muy novedosa pero aún puede dar algo de juego. Igualmente el rollo de las dobles identidades, el asesino escondido y el juego del gato y del ratón están muy vistos pero pueden ser válidos hoy en día si se saben elaborar.

Pero en La escapada perfecta los citados elementos se van desarrollando de forma torpe y rutinaria. Se deja ver durante la primera media hora gracias a los paisajes. Pero enseguida uno va intuyendo que en breve nos a intentar colar un giro argumental que se ve desde lejos. El problema se acentúa cuando la sorpresa argumental llega demasiado pronto, cuando al film aún le queda media hora de innecesarios flashbacks. Es como si se hubieran dicho, nos ha quedado la peli muy corta, vamos a explicarle todo el asunto al espectador como si fuera tonto. El tedio se apoderó de mí irremediablemente en el tramo final. Tanta situación vista miles de veces aburre al más pintado.

El guión es bastante plano y fracasa al tejer la tela de araña en la que intenta atraparnos, dando una sensación bastante penosa. Ni siquiera han intentado sorprendernos de una forma original, han tirado por lo fácil (engañando burdamente al espectador) al más puro estilo de El sexto sentido pero con resultados muchísimo más pobres que en el film de Shyamalan.

Una mala película, no la veáis, ni siquiera vale la pena para los fans de Milla. Sólo dura hora y media pero aún así se hace larga.

3

jueves, 30 de julio de 2009

Transformers 2: La venganza de los caídos



Los transformers deben luchar contra las renovadas fuerzas del mal ayudados una vez más por Sam Witwicky (Shia LaBeouf) y su novia Mikaela (Megan Fox).


Ya comenté en su día al hablar de Transformers que Michael Bay es un peligro para el cine comercial. El tipo se cree que el cine sólo debe impresionar (a base de planos aéreos, cámaras lentas y explosiones sin sentido) olvidándose de contar historias o emocionar lo más mínimo.

Transformers 2 es igual de mala que su predecesora. Ambas películas cuentan con una premisa realmente estúpida y un desarrollo penoso. Ahora resulta que un trozo de la dichosa caja de la primera parte (el MacGuffin, vamos) se quedó en la chaqueta del chico y nadie se ha dado cuenta hasta hoy (ni el gobierno, ni los robots, ni el CSI, ni el chico, ni la guarra de su madre que guarda la ropa durante dos años sin lavar). Vaya excusa más cogida por los pelos.


Cierto que parece que el film va a ser algo mejor debido a unos primeros 20 minutos bastante correctitos (sólo correctitos) como film de acción o comedia de adolescentes. La escena en Shangai me gustó, impacta y es un buen inicio para un film de acción. Pero las escenas en la casa familiar y en la universidad provocan vergüenza ajena. El personaje de la madre (Julie White) me pareció especialmente patético como secundario gracioso.

Hay otros personajes insufribles como el robot anciano (con barba, achaques y bastón), el malo con acento rarito, el tándem formado por Turturro y el compañero de cuarto o el de los dos robots gemelos con pinta de duendes. Tanto personaje supuestamente graciosillo acaban por hacernos desear que los malos acaben con todos ellos de una maldita vez. Tampoco entiendo la cantidad de chistes que hay en el guión a costa de los genitales masculinos, apuesto a que el guión lo escribieron dos chicos de 13 años bajo los efectos de alguna sustancia prohibida.
No se vayan todavía, aún hay más. El estúpido sentido patriótico y familiar de Bay inunda la peli de un hedor difícil de soportar. Por momentos me daban ganas de hacerme marine norteamericano e ir a invadir Egipto o China. Todo por la bandera de las barras y estrellas, verdadero y único adalid de la libertad. Me muero de risa con la ideología fascistoide que despide esta peli (como todas de su autor). Sólo los militares norteamericanos y la sacrificada familia tradicional pueden salvar al mundo.
Parece que aún se piensan en Hollywood que con una chica mona y buenos efectos especiales ya tienes un film para jóvenes, se piensan que son/somos tontos (uppss!!! quizás tengan razón si echamos un vistazo a la recaudación).
Bay sigue sin innovar nada en su estilo, sigue usando los planos aéreos de forma publicitaria y cambia de plano cada 2 segundos. La escena de la batalla final podría haber estado bien, pero es demasiado larga y acaba aburriendo ya que no se entiende nada entre tanto amasijo de hierros. Su estilo vídeo-clipero llega aquí a un paroxismo cercano al mareo. Hasta se empeña en que la prehistoria sea tan cool que parece un anuncio de Coca-Cola. Terrible y cansina la forma de rodar de este tipo desde aquella basura que era La Roca.
¿Seguro que esta chica no está generada por ordenador?
 Lo mejor de esta penosa película son los descarados planos del escote de Megan Fox (otra cosa no, pero sexy es un rato esta chica) y el empeño de Shia Labeouf por hacer creíble a su personaje entre tanto robot y tanto idiota. A mí me sigue pareciendo un buen actor, incluso creo que da el pego como pardillo que acaba siendo un héroe.

Un espectáculo vacío que sólo gustará a los espectadores menos exigentes que huyan del calor pero que igual acaban calentándose con Megan Fox. La película es muy mala, no sé si ha quedado claro.

3

viernes, 24 de abril de 2009

Señales del futuro (Knowing)


En 1959 los alumnos de un colegio entierran unos dibujos en una cápsula del tiempo para que sean abiertos dentro de 50 años.

Pues no sé muy bien por donde empezar… se podría decir que Alex Proyas fue el director de ese flojo film de acción que fue El Cuervo (convertido en film de culto sin motivo alguno, aquello no era más que un videoclip de 2 horas) y Dark City (bastante sobrevalorada también) o Yo, robot (mala adaptación de un gran libro de Isaac Asimov). Con la carrera de este señor… no podíamos esperar sino que arruinara esta película. Así ha sido. Su película no aterra ni asusta, es un envoltorio totalmente vacío.


Con un inicio bastante logrado y una buena intriga el film se va desinflando hasta llegar a aburrir en su último cuarto de hora. No es sólo que la trama no sea nada novedosa (recuerda demasiado a Encuentros en la tercera fase en varias escenas) ni que el guión caiga en los tópicos más manidos:
- protagonista viudo y traumatizado por la pédida de su esposa
- problemas de fe y de comunicación con su hijo,
- hijo que padece alguna dolencia física o minusvalía,
- ritual para reforzar la sensación de unión familiar,
- niña morena de pelo largo con poderes,

sino que el desarrollo de la trama es bastante irregular (por no decir ridículo). He de reconocer que yo incluso me llegué a dormir en algún momento.
Por cierto, ¿por qué siempre el profesor ha de explicar en clase precisamente ese día algo relacionado con lo que le va a pasar justo al salir de clase?

Igual es que yo ya no me creo a Nicolas Cage haga lo que haga. Estoy cansado de verlo siempre haciendo papeles lamentables y con la misma cara. Mira que me gustaba a mí este actor hace años, pero desde que le dieron el Oscar por Leaving Las Vegas se ha dedicado a vivir de las rentas actuando (por decir algo) en lamentables films de acción (La roca, Con Air, Cara a cara, Bangkok Dangerous) o tonterías (El motorista fantasma) sin asumir ningún riesgo ni demostrar lo buen actor que puede ser este tipo cuando le da la gana. De hecho, su mejor papel en años fue en El ladrón de orquídeas (Adaptation, 2002) que se podría interpretar como un intento de recuperar el enorme prestigio perdido.

Volviendo a Señales del futuro, Cage está como siempre últimamente: mal, muy mal. No consigue transmitir nada. Da igual que haga de fantasma, de ángel, de ejecutivo o de timador, siempre pone la misma cara y es incapaz (o no le da la gana) de dotar a los personajes de algún gesto o matiz que los diferencie.

Del resto del film poco se puede decir, tiene un buen misterio mal resuelto, algún buen efecto especial y poco más.

Muy decepcionante.
3

jueves, 28 de febrero de 2008

John Rambo (Rambo IV)



Recuerdo que vi Rambo con 10 años y me encantó, también vi en el cine Rocky 4 y Rambo 3. Stallone fue uno de mis ídolos de la infancia, triste pero cierto. De hecho, las primeras películas de las sagas de Rocky y Rambo eran bastante decentes:

Rocky era la exaltación del sueño americano, un don nadie podía llegar a lo más alto si creía en sí mismo y se esforzaba, esa era la grandeza de América, la tierra de las oportunidades. Aunque no lo logres, tendrás tu oportunidad.

Acorralado (la primera de la saga de Rambo) era una crítica a cómo el pueblo estadounidense recibió a los veteranos de Vietnam, se les culpó y discriminó por haber ido (y perdido) a una guerra injusta. El personaje de Rambo se ve convertido en un paria en su tierra sólo por haber defendido a su país (o eso creía él).

Lástima que debido al éxito de las originales, Stallone vio el filón y se lanzó a hacer secuelas (meras excusas) cada vez más patéticas.

No sé por que demonios Stallone se empeña ahora en revivir a sus personajes, su tiempo pasó. Stallone ya tiene más de 60 años, le han pillado varias veces con esteroides y queda ridículo intentado rejuvenecer. Ahora Rambo no lucha por su país ni por el orgullo herido del pueblo norteamericano, no señor, ahora lucha por causas humanitarias pero con los mismos medios de siempre: la violencia como única solución.

Además (y lo peor de todo) la película es un horror de cuidado. El guión lo podría haber escrito un niño de 10 años: ¿Por qué Rambo no va a Irán, Corea, Irak o Afganistán? No, queda mejor ir a Birmania que no es país enemigo (aún) de los USA. La excusa para hacerle volver es ridícula, al menos el personaje reconoce que es una máquina de matar que no sabe hacer otra cosa. Stallone tampoco sabe hacer otra cosa, lo ha intentado pero al final siempre vuelve a sus personajes de siempre, sabe que le dan beneficios por muy acartonados que estén. Ni siquiera se quita la camiseta, tampoco hace falta, ni se esfuerza demasiado, se agarra a una súper ametralladora y ya tiene suficiente para liberar a Birmania de la tiranía.

Las interpretaciones (por decirlo de alguna manera) son tan tópicas como típicas. La inevitable chica/florero (misionera jamona aunque sin llegar al estilo Bellucci en Lágrimas del sol) parece la hija de Stallone y la relación entre ellos está tratada con una torpeza total. Las famosas escenas de acción no son ni innovadoras ni emotivas, son como las de hace 20 años pero más sangrientas. Los malos no caen al suelo cuando las balas los alcanzan, se revientan literalmente. Ni siquiera se ha preocupado el amigo Stallone de escribir una maldita línea de diálogo para el malo de la peli, que va, da lo mismo, con que sea amarillo ya se supone que es un capullo de cuidado.

Stallone no se ha enterado de que Reagan ya no es presidente ni de que la guerra fría ha acabado.

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jueves, 20 de diciembre de 2007

Soy leyenda

Lo que se suponía que iba a ser la peli de las navidades ha resultado ser la decepción del año. Una pena. La tercera adaptación del genial libro de Richard Matheson es la peor con diferencia.

El principal fallo es que el guión desaprovecha todos y cada uno de los aciertos del libro. Han convertido una novela de terror psicológico y vampiros en una peli para todos los públicos. Ni Robert Neville (el último humano sobre la faz de la tierra) ahoga sus penas en alcohol, ni pierde el control, ni los vampiros/zombis dan miedo, ni merodean su casa cada noche incitándole a salir, ni nada de nada. Neville es aquí un militar que se dedica a llevar una vida casi militar (disciplina, entrenamiento y arsenal incluidos), otra vez tenemos al militarismo patriótico norteamericano arrasándolo todo.


El guión se permite el lujo de inventarse personajes tan tópicos como el de la madre y el niño. El personaje de Alice Braga y su hijo están introducidos con calzadador y no aportan absolutamente nada. Sólo le dan el toque étnico a una historia que no lo necesitaba. Vale que le han cambiado el color a Robert Neville al interpretarlo Will Smith pero ya lo de la pareja interracial era demasiado. Así pues, no hay pareja. Incluso en la versión del conservador Charlton Heston había una escena de sexo interracial y algún desnudo. Era otra época, en 1971 triunfaba la Blaxploitation. En 2008 no hay nada de eso, todo es muy mainstream, muy para todos los públicos, muy aburrido.

Lo peor es que el film acaba provocando vergüenza ajena: esos infectados hechos por ordenador dan risa de lo mal hechos que están, cuando se supone que deberían asustar. Con el buen resultado que han dado siempre los zombis a base de maquillaje. Luego tiene unos flashbacks que no pintan nada y un final mesiánico... lamentable.

Por cierto, el título Soy leyenda hace referencia a que al final de la novela Neville es consciente de que el mundo ha cambiado y que los nuevos humanos le tienen a él como un mito, un enemigo que les ataca durante el día cuando son más vulnerables. Neville es el hombre del saco para los vampiros. Él es la amenaza para la nueva raza humana. Nada de esto sale en el film y el título adquiere un significado totalmente distinto.

Will Smith está bastante flojo poniendo cara de asustado todo el rato. No me hagas hablar de la irrisoria escena del videoclub o la escena de la canción de Bob Marley (de lo más patético que he visto en años). Un horror.

Es cierto que el film tiene un arranque bastante decente y alguna escena correcta (la ciudad desierta, la trampa) pero el resto es para olvidar lo antes posible.
3


P.d.: Recomiendo cualquiera de las anteriores versiones con Vincent Price y Charlton Heston.

domingo, 29 de julio de 2007

TRANSFORMERS

Las pelis de Michael Bay están dentro de las peores de la historia (Armagedon, La roca, Pearl Harbour, 2 polis rebeldes) por ser meros fuegos artificiales vacíos de todo contenido. El único mensaje que sus pelis parecen querer transmitir es el patriotismo americano más rancio.
El amigo Bay empezó rodando videos de chicas para Playboy y videos musicales, debería haberse quedado ahí. Algún idiota (Buckheimer el productor de Piratas del Caribe y CSI) le dejó dirigir películas y el pavo no sabe hacer otra cosa que clips musicales de 2 horas: fotografía muy cuidada, cámara siempre en movimiento, chicas tremendas, un plano cada 0,2 segundos, violencia coreografiada y bonitos planos de la bandera americana. Un horror.
La de Transformers no es ni mejor ni peor que los bodrios antes comentados, es la misma basura. El argumento es lo más tonto que se ha visto nunca. OJO: unos robots vienen a la tierra a por un objeto que un gili ha ofertado en e-bay, JA JA JA!! Y yo me pregunto: ¿Porqué no pujan y se lo quedan? Entonces no sería una peli de Michael Bay, tienen que destrozar medio planeta o no hay peli. Si el argumento es ridículo, no hablemos del desarrollo: un mal plagio de Terminator lleno de guiños estúpidos a Armagedon y Kill Bill.

En cuanto a los personajes, los protagonistas son el típico pardillo (Shia Labeouf) que le quita la novia (Megan Fox) al capitán del equipo del instituto mientras salva al mundo, se realiza como persona y consigue ganarse el respeto y la admiración de todos. Qué original. Los personajes de los robots no me han atraído lo más mínimo, ni los buenos ni los malos. Me han parecido bastante insulsos.

Hay que sumar además un montón de agentes del gobierno y militares que son de lo más americano que te puedes imaginar. Las interpretaciones en general son inexistentes (¿qué pintan aquí John Turturro y Jon Voight? Poderoso caballero es don Dinero) a lo que ayuda un guión de lo más ridículo. Ni siquiera los supuestos chistes hacen gracia (esa niña que le pregunta a un robot de 7 metros si es el ratoncito Pérez... PATETICO).

En cuanto al apartado técnico, ni que decir que los robots están hechos de coña, todos los efectos especiales y el sonido están genial. Pero la efectista forma de rodar de Bay lo echa todo a perder: con tanto movimiento de cámara, tanto plano aéreo y tanto amasijo de hierros no te enteras de casi nada y acabas mareado o dormido.

¿Puntuación?
Pues un 2,
1 punto por Megan Fox y otro por los efectos especiales.