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martes, 7 de agosto de 2018

Misión imposible: Fallout


Misión imposible: Fallout es la sexta entrega de esta franquicia y, si una hecatombe nuclear no lo remedia, hay cuerda para rato. ¿Tiene esta saga algo nuevo que aportar? ¿No vale ya de cine de espías y acrobacias inverosímiles? En serio, ¿Otro clímax a base de una cuenta atrás?¿No va siendo hora de que los tiroteos, las persecuciones y los gadgets pasen a mejor vida?

sábado, 16 de diciembre de 2017

lunes, 6 de noviembre de 2017

Thor Ragnarok


La tercera película sobre el dios del trueno es de lejos la mejor y la más divertida de todas. Ya no hace falta presentar al personaje ni ubicarlo en el universo Marvel. Para esta tercera película han optado por seguir el ejemplo que tan buenos resultados les dio Guardianes de la galaxiaVía libre a la comedia, la ironía y la auto parodia.

viernes, 4 de agosto de 2017

SPIDER-MAN: HOMECOMING



Spider-man Homecoming es la celebración del regreso a casa del trepa muros. Spider-man ya está en casa. Y Marvel/Disney lo celebra con un entretenido film que supone la plena integración del personaje en el universo fílmico Marvel. 

lunes, 16 de enero de 2017

PASAJEROS (PASSENGERS)

Pasajeros es un blockbuster cuyo principal atractivo de cara al gran público es la presencia de Jennifer Lawrence y Chris Pratt. Ellos son las estrellas de este blockbuster romántico-espacial que parece escrito para su lucimiento.

El Doctor Extraño (Dr Strange)


 El último personaje de la factoría Marvel en dar el salto de la viñeta al fotograma ha sido El Doctor Extraño. Mientras los de DC siguen dando bandazos buscando su estilo, los de los estudios Marvel (ahora propiedad de Disney) tienen la lección bien aprendida. Han dado con la fórmula del éxito a base de las dosis justas de acción, guiños a los fans y humor.

lunes, 12 de diciembre de 2016

LA CHICA DEL TREN (THE GIRL ON THE TRAIN)


 He de admitir que no había leído la novela de Paula Hawkins ni tenía ni idea de qué iba La chica del tren. Así pues, me dispuse a ver la película sin la menor idea de su trama. Algo difícil hoy en día, con tanto trailer que te cuenta toda la película y tanto idiota por la red que se dedica a destripar la tramas sin previo aviso.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Invencible (Unbroken)


 La segunda película como directora de Angelina Jolie narra la increíble historia real de  Louis Samperini, un hombre que vivió la gloria de las olimpiadas al cautiverio a manos de los japoneses pasando por un naufragio en el Pacífico.

 Lamentablemente, la película de Jolie no está a la altura de la epopeya vivida por Samperini. A Jolie le faltan tablas y personalidad para embarcarse en un proyecto así. A su falta de personalidad tras la cámara debemos sumar un guión en que han colaborado demasiadas manos, hasta los hermanos Coen han estado involucrados aunque no se note en nada su sello personal. El problema del guión es que es demasiado plano y sin matices. No consigue que empaticemos con los secundarios, resultando un retrato de personajes bastante pobre, hay secundarios que parece que van a tener cierta relevancia pero luego desaparecen sin motivo y sin dejar huella emocional alguna en el espectador. No se desarrolla la relación de Zamperini con su hermano ni con sus compañeros de cautiverio. El guión se limita a dejar clara la ascendencia italiana para definir al personaje como si con eso bastara. El guión se ha centrado en la gesta y no ha sabido plasmar las relaciones humanas. Le falta ese toque de emoción que es necesario en toda historia de este tipo.

 Unbroken parece un cruce entre Kon-tiki y Feliz Navidad Mr Lawrence. Una excepcional historia contada de forma rutinaria. Jolie se dedica a rodar de forma anodina y sin nada original que aportar. Su estilo me recordó al de estas últimas películas de Clint Eastwood como en El intercambio (en la que trabajó Jolie) o Banderas de nuestros padres. Ni la excelente fotografía de Roger Deakins ni la música de Alexandre Desplat consiguen evitar el naufragio del film pasada la hora de metraje.  El tramo final se hace pesado y repetitivo. Jolie no consigue emocionar al espectador por mucho que lo intente, más bien le aburre. Tampoco el inexpresivo actor Jack O'Connell contribuye mucho a que nos identifiquemos con su personaje. Tampoco creo que esté conseguido el tratamiento del villano interpretado por la estrella del pop nipón Takamasa Ishihara.  No entendí la curiosa relación con el sargento entre preso y carcelero.

  Mención aparte merece un clímax del film bastante lamentable, la típica escena en la que el preso demuestra su superioridad ante su carcelero. Solo faltaba que el resto de presos le aplaudieran para tener la típica escena de exaltación del patriotismo yanki. Un recurso que pretende emocionar y poner en pie al púbico y a mí me provocó vergüenza ajena. Soy así.

Quizás esta película haya llegado demasiado tarde, incluso para Samperini que murió poco antes del estreno a los 97 años, y ya hemos visto demasiadas películas de este estilo.

Fallida. Me entristece pensar lo que esta historia podría haber sido en manos de un director más experimentado.

5

miércoles, 30 de julio de 2014

Under the skin


Ya desde sus peculiares títulos de crédito con la línea de ensamblaje nos damos cuenta de que no estamos ante un convencional film de ciencia ficción.

 Ocurre que Under the skin pretende ser una mirada distinta sobre la ciencia ficción pero, como les pasa a muchos modernos, acaba imitando a obras del pasado.  Under the skin bebe bastante de The man who fell on earth, aquel extraño y desconcertante film de Micholas Roeg en el que David Bowie (¿quién mejor que él?) interpretaba a un extraterrestre camuflado entre los terrícolas. No estamos ante un remake sino ante films con premisas similares cuyos desarrollos no dejan de ser muy parecidos.
 Aquí Jonathan Glazer se centra en el aprendizaje de camuflaje entre los humanos y la selección de las víctimas de nuestra particular viuda negra encarnada por una hierática Scarlett Johansson. Su film tiene una visión original y pretende mostrarnos cómo sería vista la diversidad humana por unos extraterrestres para los que sólo seríamos alimento.

 La cosa no tiene un mal punto de partida pero pronto nos damos cuenta de que el ritmo puede ser un problema. El ritmo del film inquieta y fastidia. Apartes iguales. Hallazgos como la escena de la primera víctima (a mí me dejo fascinado esa densa agua negra) se alternan con tediosas escenas de Scarlett conduciendo que no aportan absolutamente nada. Tampoco la insidiosa música contribuye a que nos sintamos a gusto viendo esta película, convirtiéndola en una desasosegaste experiencia. Supongo que los amantes de las rarezas y los films de culto (entre los que suelo incluirme) encontrarán deliciosa esta película, pero esta vez a mi esta rareza me ha dejado bastante frío.

 El personaje de Scarlett Johansson usa su atractiva apariencia (a pesar de ir vestida de la forma más ordinaria posible) para atrapar a varones humanos (que casi todos parecen ser unos cerdos) con el propósito de alimentarse. Sin embargo, nuestra inexpresiva protagonista pronto empezará a preguntarse cosas sobre la raza humana y su condición. Nuestra protagonista tiene una misión que cumplir pero sus dudas la harán abandonarla y experimentar por su cuenta. Al abandonar su misión romperá el protocolo preestablecido y será perseguida por sus antiguos compañeros. A pesar de la simpleza de la trama, Glazer opta por una estructura narrativa tan pausada y repetitiva (sólo rota por algunos momentos impactantes) que a unos fascinará y a otros aburrirá mortalmente. Es este un claro ejemplo de película en la que es más importante el cómo se cuenta que el qué. 

 Lamentablemente, Jonathan Glazer cuenta muy poco y lo hace de forma pesada y aburrida. Por momentos parece un publi-reportaje de Escocia mezclado sin demasiado acierto con una sucesión escenas de Scarlett conduciendo sin parar.
 Aviso para navegantes: a quienes piensen ver esta película pensando en las escenas de desnudo de Scarlett Johansson, debo decirles que no pierdan el tiempo. No vale la pena ver este ladrillo sólo por unos segundos de desnudo que son fácilmente localizables en internet. Se aburrirán sobremanera y cuando lleguen a las escenas en cuestión se darán cuenta que no son nada eróticas o morbosas, más bien todo lo contrario. 

Under the skin es una ciencia ficción distinta, bizarra y mundana. Una historia de extraterrestres muy alejada de los tópicos habituales pero que no consigue evitar la sensación de haber perdido el tiempo con esta, a priori, interesante propuesta.

 Parafraseando a mi amigo Mada: "Sugerente, lenta, hipnótica, sexual, incómoda, redundante, fascinante, aburrida, trascendente y ambigua".

5

martes, 27 de mayo de 2014

Non-Stop (Sin escalas)


Jaume Collet-Serra (La casa de cera, La huérfana, Sin identidad) sigue labrándose una carrera en Hollywood como más que correcto director de películas de entretenimiento. Non-stop es su nueva propuesta. Una claustrofóbica y tensa película sobre el secuestro de un avión.

 Es indudable que algo cambió tras el 11-S, lamentablemente nuestra percepción de seguridad ya nunca será la misma. La paranoia por la seguridad se ha llevado a extremos injustificados muchas veces y se ha preferido perder libertad en pos de la seguridad. Todo ellos lo ha provocado el miedo, un miedo que atentados como el 11-S o el 11-M han demostrado que no es del todo injustificado.
 En el film, la inclusión de un pasajero musulmán en el pasaje hace que instantáneamente todas las sospechas recaigan sobre él. Puede que no sea políticamente correcto pero es inevitable no pensar en él como primer sospechoso. Toda esta psicosis por la seguridad es muy bien aprovechada para hacernos pasar un buen rato. También está correctamente desarrollada la paranoica obsesión del protagonista por encontrar al villano de turno.

 Como era de esperar, el guión tiene algunos agujeros que es mejor pasar por alto si el espectador quiere pasárselo bien. Este tipo de película no soportan un análisis pormenorizado de los hechos mostrados y Non-stop no iba a ser una excepción.  Tampoco es una excepción en la inclusión de demasiados tópicos más vistos que el tebeo. Primeramente tenemos a un héroe que no pasa por su mejor momento. En la mejor tradición de los personajes de Stallone, nuestro héroe arrastra un trauma que deberá de superar mientras, a la vez, intenta salvar al pasaje de un avión a nueve mil metros de altura en mitad del océano. No sólo eso, incluso tendrá la oportunidad de resarcirse de la tragedia acontecida a su hija fallecida. Nuestro héroe expiará sus culpas, salvará a todo el mundo, limpiará su nombre y encontrará el amor. Demasiado hasta para el bueno de Stallone o Bruce Willis.

 En cuanto a los actores, Liam Neeson cumple aunque corre el peligro de encasillarse en este tipo de thrillers. Por su parte, Julianne Moore está correcta en un papel alimenticio que le habrá reportado un buen cheque y poco esfuerzo interpretativo. La verdad es que su personaje está metido con calzador y aporta bastante poco para una actriz de la talla de la señora Moore. Al menos, no han optado por una jovencita florero para acompañar al afligido héroe.


Collet-Serra no busca ser recordado por su trabajo, sólo busca entretener al público y parece ser que lo consigue con cada una de sus películas. No innova ni parece tener un estilo propio. Cumple su objetivo. Yo sigo esperando una película más personal de este eficiente artesano para saber si estamos ante un director importante o sólo un tipo cumplidor (que no es poco con la ingente cantidad de basura que nos llega desde el otro lado del Atlántico en forma de blockbuster).

Non-stop se ve sin problemas, entretiene y se olvida al rato. Recomendable sólo para los que no le tengan miedo a volar.

5

miércoles, 9 de abril de 2014

A Bittersweet Life (2005)



 El director todoterreno Kim Jee-woon (2 Hermanas, I saw the devil, El último desafío) dirigió en 2005 este estilizado y violento thriller a la coreana.

 Con una impecable dirección artística y una excelente fotografía Kim Jee-woon nos ofrece un film que técnicamente no tiene nada que envidiar a cualquier superproducción norteamericana que cuesta 20 veces más. Una historia simple y mil veces vista, pero que puede seguir siendo efectiva en las manos adecuadas. Jee-woon dota a esta historia de venganza de una peculiar poesía y una cadencia muy orientales.


 A mí esta película me recordó al film francés El silencio de un hombre (Le samurai) dirigido en 1967 por Jean-Pierre Melville y protagonizado por Alain Delon. Ambos films tiene más de un elemento en común: ambos protagonistas son seres solitarios, fieles e impasibles siervos de la mafia pero con un profundo código de honor. Sin embargo, ambos caen en desgracia ante sus jefes. Si el del film francés era perseguido por sus antiguos socios por miedo a que se chivara, en el film coreano nuestro protagonista (Lee Byung-hun) cae en desgracia por no cumplir un encargo. Así, el protagonista de Kim Jee-woon se nos antoja humano al fin y al cabo, es un hombre enamorado dispuesto a todo por salvar a su amada aunque ella ni siquiera sospeche de sus sentimientos. Así pues, el protagonista de A bittersweet life se redime a sí mismo al incumplir una orden y debe aceptar el castigo.

 Ya sabemos que el cine coreano es excesivo en muchos sentidos, a los coreanos se les va muchas veces la mano. Aquí estamos antes un thriller de acción en el que la historia es lo de menos centrándose más en el código de lealtad del protagonista y en sus penurias que en un retrato de personajes.
 El film que nos ocupa arranca francamente bien y tiene una estupenda presentación de personajes. Kim Jee-woon se centra poco en la historia, no se preocupa de la profundidad psicológica de los personajes, sólo le interesa la belleza de sus imágenes y la fría expresión de su protagonista. Su cine de mafias, lealtades y venganzas tiene un apartado técnico sobresaliente (ojito, repito, a la exquisita fotografía) pero se queda en la estética y el ritmo se va resintiendo conforme avanza la trama.
 Es en la segunda mitad donde se evidencia su falta de pretensiones. Todo el potencial de la historia se queda realmente en muy poca cosa, sobre todo cuando al film le sobran bastantes minutos. Un recorte en el metraje hubiera hecho a este film mucho bien, sobre todo en su parte final .
 A bittersweet life es un film muy bello de ver pero que no deja poso alguno en el espectador y se puede hacer pesado. Una historia coreana más de venganzas que podría haber sido un gran film y se queda a mitad de camino.

 Mientras veía el film, pensé que A bittersweet life que es la típica peli que seguro que a Tarantino le encanta y saca cosas para incorporarlas a su cine.Yo creo que a los no iniciados en los thrillers coreanos esta película les exasperará un poco. Yo prefiero otros ejemplos de este cine como Memories of murder o I saw the devil.
 Yo sólo la recomiendo a Tarantino y a los muy fans del cine oriental. Avisados estáis.

5

martes, 10 de septiembre de 2013

Epic


 Los de Blue Sky Studios siguen intentando hacerse un hueco en el mundo del cine de animación. Tras el éxito obtenido con las películas de Ice age ahora lo intentan con esta historia llamada Epic.

A ver si me explico, Epic está muy bien hecha, es una delicia de película para los más pequeños de la casa. Pero a mí, como espectador adulto, me aburrió y me supo a poco. Blue Sky no es Pixar, le falta esa magia que consigue fascinar a niños y adultos a partes iguales.
Básicamente se puede decir que Epic cumple con todos los cánones del cine de animación infantil y se olvida de innovar. No hay un ápice de originalidad en esta historia que nos han contado miles de veces. A los niños no les importa, de hecho, les encanta ver una y otra vez la misma historia, les gusta recrearse en lo que ya conocen. Valga como ejemplo el éxito de la serie de dibujos animados de Dora, la exploradora: todos los episodios tienen idéntica estructura y siempre ocurren las mismas cosas en el mismo orden. Un tedio absoluto para los adultos, pero los niños la encuentran fascinante. Pues no es que Epic sea tan monótona como la incansable Dora, pero se nota que no ha habido intención de arriesgar ni lo más mínimo.

El film está lleno de tópicos y lugares comunes. La trama no es muy original, me recordó a muchas cosas: Coraline, Arthur y los Minimois e incluso a Campanilla y el gran rescate. Tenemos a la típica heroína a la que su padre no hace caso debido a que está obsesionado con su trabajo consistente en encontrar a unos seres diminutos que pueblan el bosque, la típica mascota e incluso un pérfido villano (bastante poco aprovechado). Valgan como ejemplo los dos inevitables personajes secundarios graciosillos, esos dos bichos (un caracol y una babosa) están metidos con calzador, no aportan nada a la trama y son ciertamente odiosos ya que sus chistes no hacen ninguna gracia. Incluso me resultó más irritante cierto personaje cantarín.

 El film tiene algunas escenas muy espectaculares como los vuelos de los pájaros o la escena del ataque. Incluso parece que va a tomar un rumbo un poquito más adulto, pero pronto se decide por la vía infantil. Todo ese rollo ecologista de los hombres hoja y la reina de las flores (o lo que sea) podía haber dado mucho más juego enfocado de otra manera. Esta premisa en manos de Miyazaki se puede convertir en una joya ecologista, pero aquí han faltado esas ganas de fascinar al espectador de cualquier edad. Se han limitado a ofrecer un buen espectáculo audiovisual dejando de lado la historia. Una pequeña decepción.
Por cierto, a los listos de la distribuidora sólo se les ha ocurrido estrenar esta película en nuestro país con seis meses de retraso con respecto a su estreno en Estados Unidos, cuando allí ya ha sido editada en DVD y blu ray. Luego se quejan de la piratería cuando sirven los medios para ella en bandeja de plata. Lo de la globalización e internet parece que son conceptos que algunos se resisten a comprender. Allá ellos, si este film no recauda lo esperado no se deberá sólo a la calidad de la cinta (casi nunca suele estar relacionado, pero en este caso se lo tienen merecido si el film fracasa).

 Resumiendo, se deja ver, totalmente recomendable para los más pequeños de la casa pero no ofrece ningún aliciente para un adulto.

5


viernes, 23 de agosto de 2013

El expediente Warren (The conjuring)



 Parece que para muchos James Wan es la gran esperanza del cine de terror. Tras Saw (que generó una terrible saga) e Insidious nos llega ahora El expediente Warren.

Sinceramente, no creo que Wan sea el salvador de este género. Visto lo visto, yo diría que es un un hábil reciclador y poco más. Expediente Warren en una eficiente cinta de casas encantadas, posesiones y exorcismos como hemos visto cientos. Hay que reconocer que James Wan hace muy buen uso de los recursos de siempre: puertas que se golpean, cortinas que se mueven, pasillos oscuros, escaleras tenebrosas, sótanos amenazantes, etc, pero lo hace con estilo. Obviamente su film bebe de muchas otras obras anteriores como El exorcista, El ente, Al final de la escalera, El sexto sentido e incluso Los pájaros. James Wan no inventa nada, más bien se dedica a copiar descaradamente, pero sabe sacar sacar partido a los tópicos del género. Tópicos que este film demuestra que siguen funcionando, sobretodo entre los más jóvenes que probablemente no hayan visto las películas antes mencionadas. Ellos son los que más la disfrutarán.

 James Wan consigue meter el miedo en el cuerpo del espectador usando elementos tan manidos como los juegos infantiles, muñecas o la escena de la caja de música. Escenas bien llevadas a cabo, casi de forma académica, que recuerdan a los clásicos y que triunfan al conseguir que el espectador no aparte la mirada ni un segundo de la pantalla. Wan acierta de pleno mientras se ajusta a los cánones del cine clásico de terror y consigue mantener la tensión en el espectador durante buena parte de su metraje, algo que es muy de agradecer hoy en día. Lamentablemente, al final del film le puede su lado más efectista y decide mostrar más de lo que debiera y abusa un poquito de los efectos especiales y de la espectacularidad.

Reconozco que el film tiene a su favor las interpretaciones de Ver Farmiga y la olvidad Lili Taylor. Ambas actrices me resultaron convincentes. También las hijas de la familia acosada me precieron verosímiles. Patrick Wilson me resultó algo inexpresivo (la verdad es que el tipo no tiene muchos registros).

Lo que no me gustó es que promocionen esta película como basada en una historia real. Por ahí no paso, no creo que sea relevante para la calidad del film, pero sí creo que es una mala treta para condicionar al espectador. No me creo que los hechos aquí narrados estén basados en hechos reales. El film se basa en los casos que unos estudiosos de lo paranormal (o vividores) dicen haber vivido, pero de ahí a que tales hechos sean verdad va un trecho. Quizás yo sea demasiado escéptico o demasiado mayor para creer en fantasmas, pero esta película es sólo un film de terror más, no tiene nada de verídico.

 Resumiendo, Expediente Warren consigue meter el miedo en el cuerpo del espectador a base de los manidos trucos de siempre. Lo cual no es original pero no deja de tener cierto mérito.

5


domingo, 25 de noviembre de 2012

Sinister


Un escritor que se muda con su familia a una casa en la que ocurrieron unos terribles crímenes aún sin resolver



Sinister es otra película de terror que intenta seguir la senda iniciada por Insidious o Paranormal Activity como bien dejan claro en su cartel promocional. Es éste un tipo de terror que no pretende innovar ni inventar nada pero logra su objetivo de asustar por lo menos un par de veces. Si sólo buscas un buen par de sustos, no saldrás defraudado. La premisa inicial recuerda a El resplandor y el desarrollo es bastante rutinario para este tipo de cine y se hace inevitable que nos vengan a la cabeza varias cintas de terror japonés. Pero sí he de reconocer que sabe crear cierta tensión y me sobresaltó de mi asiento un par de veces (cosa que no siempre me ocurre con este tipo de películas y que cada vez valoro más). 

 La presentación de la familia del protagonista me pareció correcta, aunque no haya quien se crea que nadie se mude a esa casa. Me gustó el tratamiento del personaje de Ethan Hawke y sus motivaciones, está dispuesto a poner en peligro a su familia sólo por volver a tener éxito con un libro. Sin embargo, el film no desarrolla otros personajes, como los dos hijos del protagonista, que quedan bastante desdibujados y desaprovechados (aunque un de los hijos proporciona un buen susto).
Al director Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose) deberían haberlo echado del gremio de directores tras dirigir aquella chapuza de remake de Ultimátum a la tierra, pero le han dejado dirigir esta peli en la que, al menos, salva los muebles. El tipo no es un genio pero se muestra hábil a la hora de crear la tensión necesaria, obviamente recurre a elementos ya de sobra conocidos como la oscuridad, los pasillos tenebrosos, los aparatos que se encienden solos, los inevitables niños tétricos y los desvanes. Me gustó el uso que hace de la proyecciones, su efecto es realmente impactante para el espectador. Lamentablemente, cuando el mal se materializa en un personaje, la cosa pierde algo de interés. Sigo opinando que siempre aterra mucho más aquello que no vemos. Además, el villano de turno parece una mezcla de cantante de goth metal nórdico y Michael Jackson (espero que no lo hicieran a mala idea). Quizás Derrickson abuse del truco barato de poner un primer plano terrorífico a traición, no es lo más honesto que se pueda hacer para asustar al espectador, pero funciona, vaya si funciona. Además, en esto del terror ya parece que vale casi todo, al menos Sinister no es un remake.

Pues eso, los amantes del cine moderno a base de sustos y golpes de efecto se lo pasarán de miedo. Los amantes del cine de terror más clásico saldrán defraudados. Yo le voy a dar un 5 debido al buen par de sustos que me llevé.





viernes, 2 de noviembre de 2012

Brick (2005)


Un adolescente recibe la llamada de una ex novia pidiéndole ayuda. Ella está asustada, dice estar en serio peligro y comenta algo sobre un ladrillo. Dos días después la chica aparece muerta en la entrada de un túnel.

Rian Johnson (Looper) debutó en la dirección con esta curiosa cinta llamada Brick. Johnson se propuso dar un giro de tuerca más al cine negro aportando su peculiar y post moderna visión. Brick es una actualización de las constantes del cine negro de décadas pasadas pero trasladado al mundo de los institutos. Por el film veremos a chicas en peligro, confidentes, matones, femmes fatales, mafiosos de medio pelo y peligrosos traficantes, todo ello en un ambiente juvenil.

La cosa es interesante y no deja de tener cierta gracia, la verdad, la trama que Johnson compone es totalmente heredera del mejor cine negro de los años 40, pero a su película le falla el ritmo y nunca acaba uno de creérsela  Todo tiene como un aire irreal que no consigue que nos metamos de lleno en la historia. El film es más un experimento propio del cine independiente americano que una propuesta que podamos tomarnos en serio. Los diálogos están bien pero no resultan creíbles dichos por adolescentes. Esas frases tan transcendentales y esas poses de tipo duro no resultan verosímiles cuando provienen de adolescentes. Su protagonista es un tipo duro con un pasado oscuro pero Joseph Gorgon-Levitt no es Bogart ni Robert Mitchun. Tampoco Nora Zehetner es Lauren Bacall. Además, no queda creíble que los adolescentes del film no usen tacos o expresiones coloquiales. Lo que me pide Johnson es demasiado, no entré al juego y no disfruté del film.


 Johnsosn crea un complejo entramado que el protagonista irá descubriendo poco a poco, pero el espectador debe estar muy atento o corre el serio peligro de perderse. Los avances del guión no consiguen captar nuestra atención, más bien todo lo contrario, y pasamos de la incredulidad al tedio. Johnson recrea las tramas clásicas del cine negro pero no consigue atraparnos. Su ritmo es demasiado lento a la vez que su guión es demasiado enrevesado. Además, cae en la tentación de explicar toda la trama en una escena que pretende ser un gran final y se queda en una risible escena excesivamente melodramática. Una pena. Brick se queda en una anécdota de cine independiente de bajo presupuesto y buenas ideas. Vamos, un ladrillo, como su propio nombre indica.




Desde luego, Johnson demostró que sabía mover la cámara y poseía un estilo propio. Un estilo que aún debía depurar.


5

domingo, 12 de agosto de 2012

Indomable (Brave)



La nueva película de Pixar y Disney tiene muy poco de Pixar y mucho de Disney. Brave no es una mala película: tiene un apartado visual alucinante, un arranque estupendo y una primera media hora soberbia, pero la cosa de desinfla llegados a este punto y ya no consigue remontar en toda la película.

La cosa empieza muy bien, todo el rollo celta medieval y los paisajes son espectaculares. También tenemos al pelo más molón nunca creado por ordenador así como a unos personajes tan entrañables como el padre de Merida y sus tres hermanos. Un film que estaba funcionando a las mil maravillas se va al traste cuando cierto personaje sufre una transformación (fue además en este punto cuando mi hija empezó a llorar de forma preocupante).

Con una historia así y unos personajes tan interesantes, no han sabido desarrollar la historia cayendo en los manidos tópicos de toda historia Disney (elogio de la familia, afán de superación, etc etc). Es cierto que Merida no es la típica princesa Disney, pero el film repite el eterno tema de ser uno mismo y buscar su propio camino. Nada nuevo, nada que no estuviera ya en decenas de films Disney como Mulan, Enredados, Tiana y el Sapo o La sirenita (por citar sólo unos pocos). Vale que Merida es una princesa rebelde que no quiere casarse, pero todas las princesas Disney se rebelan contra el orden establecido (aunque acaben casándose el apuesto príncipe). El fallo de Brave es que no tiene la riqueza de matices que hace el film sea disfrutable para los mayores. El tedio se apodera de los adultos, no hay hueco para la emoción ni la genialidad de Toy Story o Up. Hay buenos golpes de humor al inicio del film (muy buena la presentación de los clanes) pero los pequeños tampoco se lo pasarán de miedo. Miedo pasó mi hija, se pegó un buen rato llorando y la tuve que sacar de la sala de proyección. No sé quien ha calificado esta película de apta para todos los públicos, pero se han equivocado. Brave debería tener una clasificación (visto lo visto) para mayores de 7 años. Mi hija pasó auténtico pavor en la sala de cine (es un poco miedica, lo reconozco). Entre tanta bruja, tanto oso dando zarpazos y tanto paisaje lúgubre, la pobre lo pasó francamente mal.

La verdad es que cuando salimos de la sala yo ya sabía perfectamente lo que iba a pasar en la pantalla, era demasiado obvio y simplón. Cuando hemos regresado a la sala de cine no ha habido ni una sorpresa.


 En mi opinión, tres directores que también hacen de guionistas con la ayuda de un cuarto son excesivos. Demasiadas manos hacen que el resultado final vaya a la deriva y carezca de la personalidad necesaria. M´ñas aún cuando todos ellos son personal que ha trabajdao habitualmente para Disney, no para Pixar. Por eso Brave no parece un film de Pixar, está hecho por gente de Disney. La innovación,. el riesgo y el saber hacer de Pixar no aparecen por casi ningún lado. El film adolece de ritmo y continuidad, funcionando sólo al principio, siendo incapaz de mantener el nivel. Una auténtica pena.


Floja.

5

miércoles, 6 de junio de 2012

El invitado (Safe house)



Un inexperto agente de la CIA destinado en Ciudad del Cabo (Ryan Reynolds) está a cargo del cuidado de un piso franco. Su monotonía se ve interrumpida cuando le avisan que va a recibir a un invitado muy especial: el espía más buscado del mundo, Tobin Frost (Denzel Washington).

Lo poco que sé de cine y lo poco que tengo el gusto cinéfilo cultivado se lo de debo a mi padre. Crecí viendo películas de vaqueros en la tele los sábados por la tarde. Recuerdo a Burt Lancaster haciendo de saltimbanqui y a Kirk Douglas enfundando un revolver.Todas esas películas mágicas se las debo a mi padre, quien se solía poner a mi lado en el sofá y me iba haciendo algún comentario que otro. Cuando la peli era demasiado obvia y facilona mi padre me decía "Esto es una americanada". No es una definición muy académica pero puede servir perfectamente para cierto tipo de películas que sabemos de antemano qué nos van a dar, me refiero a ese tipo de películas que se limitan a ofrecernos lo que todos esperamos de ellas (o incluso un poco menos).

Safe house es una película que no sorprende en ningún momento ni se sale de los parámetros de este tipo de historias. Es un thriller de acción de los muchos que nos llegan de Hollywood. Ni el buen hacer tras las cámaras de Daniel Espinosa ni la profesionalidad de la pareja protagonista evitan que la peli caiga en el terreno de lo visto cientos de veces. Tenemos a Denzel Washington haciendo su eterno papel de tipo duro pero con corazoncito, tenemos a un joven e inexperto protagonista que madurará de golpe, tenemos escenas de acción que intentar emular a las de la saga de Jason Bourne (sin conseguirlo) y buenos secundarios desaprovechados. Obviamente tenemos una CIA que debe lavar demasiados trapos sucios y muchos agentes de la Agencia que no son de fiar, lo único novedoso es que las filtraciones de información se parecen mucho a las realizadas por Wikileaks no hace mucho tiempo. Nada nuevo bajo el sol. No hay nada destacable ni novedoso en este film. Ni siquiera Vera Farmiga tiene un papel relevante ni las escenas de acción son especialmente trepidantes. Se deja ver y no aburre durante sus casi 2 horas, pero cae en demasiados tópicos y le falta ese algo que la convierta en una buena película. Si la ves no perderás el tiempo, pero tampoco lo aprovecharás, hay miles de películas mucho más estimulantes y provechosas.

Como diría mi padre "una americanada".

5

jueves, 3 de mayo de 2012

Take Shelter



Take shelter es un film atípico. No es la habitual historia sobre catástrofes ni es una película de fácil asimilación. Estáis avisados. Si buscas una historia original, muy bien narrada y muy bien interpretada, Take shelter os gustará. Si buscas que te lo den todo mascado y tú sólo has de tragarlo, Take shelter se te atragantará (y mucho).

La historia de padre de familia que presiente que una terrible catástrofe se acerca se podría haber narrado de muchas maneras pero Jeff Nichols opta por salirse por la tangente y nos entrega un film atípico y valiente. La catástrofe no se encuentra en el exterior (en la naturaleza) sino en el interior del personaje protagonista. El miedo parece ser el verdadero enemigo y la verdadera tormenta que amenaza nuestras vidas. Para el miedo no hay refugio ni valen máscaras anti gas. Cuando el enemigo está en tu mente y no puedes distinguir la realidad de la imaginación, estás realmente jodido. El miedo puede paralizar tu vida o, lo que es peor, echarlo todo a perder.

El estilo de Nichols es más que correcto y solvente, el tipo sabe moverse con la cámara y nos adentra perfectamente en la pesadilla que viven los protagonistas. La tensa calma que destila toda la película me pareció muy lograda y agobiante (bastante más que cientos de edificios volando por los aires). Take shelter sugiere muchas preguntas (¿Dónde reside realmente la catástrofe? ¿Qué diferencia a un loco de un héroe?) pero deja al espectador la tarea de hallar sus propias respuestas. Nichols juega deliberadamente con todos los tópicos del cine de catástrofes: la típica familia americana, la niña con discapacidad, el perro, medio rural, etc y los desarrolla como si de una película de los hermanos Coen se tratara. A mí me recordó en algunos aspectos a Un tipo serio (ese final...).

Michael Shannon (Revolutionary road, Boardwalk empire) está realmente magnífico durante todo el film y nos entrega una de las mejores interpretaciones de los últimos años. Shannon compone de forma brillante un personaje tan al borde de la locura que nunca sabemos a qué atenernos. Shannon y Jessica Chastain (El árbol de la vida) están en sus mejores papeles hasta la fecha, ambos están asombrosos en la dramática e inolvidable escena de la fiesta. 

 Puede que el protagonista sea una metáfora de la sociedad actual o que simplemente la peli sea una paranoia de un director con ganas de llamar la atención. Quien sabe, cada uno que saque sus propias conclusiones. Quizás Take shelter se convierta con el tiempo en un film de culto para gafapastas, a mí me pasó como con Tenemos que hablar de Kevin, me gustó pero no me fascinó.

6,5


miércoles, 11 de abril de 2012

Eva

Parece ser que, por fin, algo se mueve dentro del marchito panorama del cine español. Las mortecinas carreras de veteranos directores consagrados al tedio y la repetición como Alex de la Iglesia, Bigas Luna o Vicente Aranda va dejando paso a nuevas propuestas. La llegada de directores como Juan Carlos Fresnadillo, Rodrigo Cortés o los hermanos Pastor, viene a demostrar que el necesario recambio generacional es ya un hecho. A estos nuevos valores en alza (que deben buscarse las castañas muchas veces fuera de nuestras fronteras) hemos de sumar el de Kike Maíllo, quien, con su primera película, demuestra que es posible hacer cine de ciencia ficción en este país.

 Pero Eva es la primera película de Kike Maíllo y la cosa le ha quedado bastante bien. Si tenemos en cuenta que es su primer largo y la complejidad de los efectos especiales que incluye, podemos afirmar que su arriesgada propuesta ha salido razonablemente bien. Sólo en su primera película Maíllo ha arriesgado más que muchos otros directores de nuestra filmografía empeñados en rememorar una y otra vez la guerra civil. Maíllo se decanta por la ciencia ficción, género que parecía exclusivo de Alex de la Iglesia y sus bufonadas, pero desde un punto de vista más adulto. Eva no aporta nada realmente novedoso al mundo de la robótica en el cine pero es un film digno. Tiene buenos efectos especiales (por fin una película española en la que los efectos no cantan) pero no deja que la historia se vea eclipsada por los mismos.


 Maíllo demuestra buenas maneras y un buen oficio a la hora de presentar personajes y desarrollar una trama, pero ésta se nos antoja un poco endeble. Realmente esta historia es un triángulo amoroso ambientado en un nevado futuro no muy lejano. El film se centra en los personajes dejando de lado otros temas que se podrían haber desarrollado dando empaque al conjunto (la inteligencia artificial, qué constituye una personalidad, etc), pero no da todo lo que promete. Al final sabe a poco y su historia se nos antoja algo previsible (sobre todo si al inicio del film nos cuenta lo que va a pasar). Son fallos perdonables si consideramos que es su primera película. El mayor fallo del film es que nunca te acabas de creer a algunos personajes ni algunas situaciones. Yo nunca me creí a Daniel Brühl (este chico empieza a ser un lastre en todo lo que hace) ni a Alberto Ammann (otro que tal), ambos forman la pareja de hermanos más inexpresiva del cine español. Tampoco la niña Claudia Vega me acabó de resultar convinvente. Sí me gustaron los habitualmente excelentes Marta Etura y Lluís Homar (quien se llevó merecidamente el Goya por su papel de robot). Quizás la asignatura pendiente de Maíllo sea la dirección de actores.
Como era de esperar, Maíllo rinde tributo a grandes películas del género como Blade runner o 2001 (por cierto nunca pensé se pudiera bailar que el Space Oddity de Bowie ), aunque también a Inteligencia Artificial o al propio Asimov y su Yo, robot.

 Resumiendo, que ya me vale, Eva no es un film perfecto, tiene buenas maneras, pero el resultado final se resiente de una historia no bien resuelta y de algunas interpretaciones bastante flojas. Se queda en un loable y meritorio intento de hacer algo distinto, aunque fracase.

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jueves, 29 de marzo de 2012

Intruders



Vaya, la filmografía de Juan Carlos Fresnadillo pierde fuerza con cada nueva entrega. Tras Intacto y 28 semanas después, nos llega Intruders, su tercera película y su peor trabajo hasta la fecha.

No creo que el problema sea del director, es más creo que esta endeble historia de terror se sostiene apenas en pie gracias a la labor de Fresnadillo, quien hace lo que puede con esta historia que no tiene ni pies ni cabeza. El film tiene una atmósfera inquietante, algún buen susto y un puñado de buenas escenas. Pero la historia no se sostiene. Sin una historia es imposible hacer una buena película. Es como contratar a David Lynch para dirigir un programa de Sálvame.
El problema del guión es que nunca el espectador consigue entrar en la historia. No es creíble. Vale que hemos visto muchas películas de terror cuya premisa era directamente irrisoria, pero todo es perdonable si el espectador pasaba miedo (aunque sea con los manidos trucos de siempre) o, al menos, pasaba un mal rato. Nada de eso ocurre en Intruders.

Las 2 historias que se narran no acaban de interesar al espectador, quien asiste a un buen montón de escenas que parecen no llevar a ningún sitio. Cuando la cosa se pone algo interesante, ya es demasiado tarde, nuestro interés se ha esfumado. Y cuando ambas historias se relacionan, el film está a punto de acabar. Hablemos claro, Intruders es un loable intento de hacer algo distinto con los medios de siempre y en un género tan trillado como el terror, pero no ha salido bien. El terror de esta historia está tan cogido por los pelos (o con pinzas) que nunca acaba de cuajar. Lo de los terrores nocturnos y los monstruos escondidos en el armario está muy visto, tampoco el enfoque psicológico a lo Hithcock favorece mucho a sustentar este endeble argumento. Tampoco la inevitable sorpresa final consigue el efecto esperado (se ve venir desde lejos). Vamos, que el film te mata antes de aburrimiento que de miedo.

De los actores, destacar que Clive Owen está tan inexpresivo como viene siendo habitual en él y que Carice Van Houten sigue buscando cualquier escusa para salir sin ropa. Lo mejor me ha parecido la joven Ella Purnell (esta chica dará que hablar en unos años, tiempo al tiempo). Los patrios Pilar López de Ayala, Daniel Brühl y Héctor Alterio no me creí a ninguno de ellos, especialmente fuera de lugar está Brühl como sacerdote.

Resumiendo, el aficionado al terror tendrá algún sustillo (nada del otro mundo) y una buena atmósfera pero este torpe guión no lleva a ningún sitio, a pesar del buen hacer de Fresnadillo.