Manolo Escobar : Mujeres y vino


Ya sé que a más de uno le sorprenderá ver a Manolo Escobar por estos lares, pero todo tiene una explicación. Ni el pasodoble ni la copla se encuentran dentro de mis géneros musicales favoritos, pero a Manolo Escobar le tengo cariño desde hace muchos años por motivos extra musicales.

Yo no crecí escuchando a Bowie, Led Zeppelin ni The Cure, todo eso vendría mucho después. Yo crecí escuchando a mi padre cantar canciones de Manolo Escobar. No teníamos radiocasette en aquel Seat 1500 del año 1970, eso de la radio en los coches era una modernez en aquella época (ya no hablemos de los elevalunas o del aire acondicionado). Uno de los recuerdos más frescos que tengo de mi infancia son los viajes familiares mientras mi padre nos cantaba jotas, rancheras y canciones de Manolo Escobar. De todo el repertorio paterno había una canción que me gustaba especialmente (os recuerdo nuevamente que yo debía tener unos 4 ó 5 años por entonces) que venía a decir que las mujeres y el vino son regalos del Señor. Yo no entendía bien la letra pero me encantaba oírsela cantar a mi padre.


 Años después volví a oír la canción y descubrí que se trataba de Mujeres y vino, perteneciente a la película Pero… en qué país vivimos (José Luis Sáez de Heredia, 1967). Seguro que la has visto en Cine de Barrio, es esa película en la que Manolo Escobar y Conchita Velasco se enfrentan en un concurso para adivinar qué cantaba la España de finales de los sesenta. Manolo Escobar representaba a la canción española de toda la vida mientras la canción moderna o yeyé estaba representada por Conchita Velasco (la chica yeyé por excelencia). Ni que decir que la película era la típica producción de los sesenta para mayor gloria de una estrella patria de la canción. Era tan mala y casposa como las de Raphael o Marisol, no nos engañemos. Lo único realmente salvable de este tipo de películas eran los momentos musicales, oscilando el resto del film entre lo bochornoso y lo ridículo. Pero hay que reconocer que este cine tiene cierto encanto. Al menos en Pero… en qué país vivimos había bastante química entre la Velasco y Manolo sin olvidar que contaba con estupendos secundarios como el gran Alfredo Landa y la inolvidable Gracita Morales.

 Escuchada la canción con algo más de criterio descubrí que la canción tenía un mensaje machista que me pasó desapercibido de crío. A mí y a toda la sociedad, hay qué ver cuánto hemos cambiado. La letra de esta canción define perfectamente una época y a un régimen que se abría hacia el exterior pero que era incapaz de reprimir ciertos impulsos. No sé si Manolo Escobar era machista, pero sí es cierto que las letras de muchas de sus canciones pueden sonar hoy totalmente fuera de lugar. También recuerdo haber oído de niño una jota que viene a decir “Si tu marido te pega, es porque te quiere, porque te quiere pegar”, una letra impensable hoy día. La sociedad, por suerte, se ha vuelto más sensible hacia ciertos temas.


Volviendo al tema en cuestión, puede que fuera una pura propaganda del régimen franquista o una afirmación del innegable poderío hispánico (como otras muchas canciones de la época) pero no puedo negar que forma parte de mi infancia y le tenía un aprecio especial a Manolo Escobar (a pesar del tufo propagandístico de muchas de sus canciones). Un aprecio que emana del profundo cariño y respeto que siento por mi padre. Así pues, sirva este pasodoble de homenaje al gran Manolo Escobar y a mi padre.


P.D.: Mi padre nunca ha grabado esta canción, así que no puedo poneros su particular versión a capela, pero os aseguro que no está exenta de encanto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He descubierto la copla y el pasodoble ahora permíteme apuntar:

- "Tufo propagandístico" lo tienen muchas de las canciones de hoy en día, cargadas de consignas ideológicas y subvenciondas y promocionadas por el gobierno de turno.

- Aquí se canta a las mujeres de su país y a un modo de ver la vida desenfadado y alegre. En otras canciones le canta a su familia, a su madre, a su hija, a los trabajadores, etc.

- La letra de esta canción recurre a la exageración y al estereotipo. En esto no es diferente de la letra o el argumento de una ópera de Verdi, una canción napolitana, una "chanson" francesa o un fado portugués. Es un frecuente recurso artístico.

- Se hace una oda a un estado de ánimo de alegría y un caracter "latino". Ya sabemos que en la "vida real" nadie se suicida en plan "madama butterfly" o Otello y que todo lo que se da allí es una representación. Tampoco estamos siempre "con una copa de vino en la mano".

- En la vida personal, por todo lo que ha trascendido, el Sr. Escobar fue modélico, con su esposa (siempre fiel y enamorado de la misma), y sus hermanos, a los que mantuvo como colaboradores artísticos aún después de haberles sobrepasado ámpliamente y nunca marginó de sus actuaciones.

- Él mismo confesaba que "ni le habían robado el carro", ni le importaba "que se fuera a los toros con minifalda".

- Manolo fue un artista: de la misma manera que un bajo puede interpretar a Sparafucile sin ser un asesino a sueldo o una soprano a La Traviatta sin ser una cortesana. Escuchando esas interpretaciones uno también se pone en la piel de esos personajes, o fantasea con que es un sicario o una mujer de vida alegre, sin que para nada lo vaya a ser en la vida real: esto es el arte.

- Todos nos hemos sentido, algunas veces "como un soberano" con algunas copas de más. Lo que pretende esta canción es crear este estado de ánimo en la gente que lo baila o lo escucha. Todo el "rollete ideológico" de muchos músicos de ahora es bastante más insoportable. En un baile, lo que me apetece es este sentimiento, no que me coman la olla ni "cambiar el mundo" (después de haber pagado 70€ por una entrada en un estadio).

Recúerda esta canción con alegría, y si aún vive tu padre pídele que te la cante y grábala. Disculpa una entrada tan larga.

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