Lo siento mucho, yo también
adoro la música de Queen, pero no cuela. Esta Bohemian Rhapsody no es la
película que Freddie Mercury se merecía. Supongo que, una vez más, la culpa es
de los avariciosos de Brian May y Roger Taylor, que siguen estirando el chicle
de Queen hasta lo indecible y por algo son productores de este film. Cada día me cae mejor John Deacon, quien tras el fallecimiento de Mercury no ha querido saber nada del expolio del legado del grupo ni de este film.
