¿Puede un artista sabotear su propia obra? Pues sí. A veces un artista edita un disco sólo para fastidiar a la discográfica y/o para finalizar un contrato opresor.
En 1990 la relación entre ellos era francamente tensa y Oldfield deseaba irse de Virgin, pero aún debía editar un par de discos más con la compañía de Branson. En 1990 publicó Amarok, un disco formado por un único corte de 60 minutos de música ininterrumpida, frenética y fascinante. Creo que es uno de los discos más variados e inspirados de Oldfield, los continuos cambios de ritmo y la multitud de estilos diferentes lo convierten en una de sus mejores obras. Pero Oldfield añadió altibajos en el volumen y unos ruidos disonantes que aparecen sin venir a cuento cuando menos te lo esperas. Era como su Oldfield hubiera añadido estos elementos sobre su música para asustar al oyente y que éste no comprara el disco. Tal era el cabreo con Branson que añadió un código en morse que dice "Fuck off RB", más claro, agua. Incluso añadió una nota en la contraportada del disco que deja aún más claras sus intenciones: "Este disco puede ser peligroso para la salud de los mentecatos con oídos de trapo. Si usted sufre de esta dolencia consulte rápidamente a su médico."
Otro problema añadido para la compañía era que resultaba imposible encontrar un pasaje lo suficientemente largo como para editarlo como single. El disco es tan cambiante que ninguna melodía es lo suficientemente obvia o duradera como para poder tatarearla hasta que no la escuchas varias veces. No hay ningún momento comercial ni ningún éxito de radio fórmulas. El disco precisa de muchas escuchas para pillarle el punto (os juro que acaba fascinando), pero no hay éxitos instantáneos.
Branson se empeñó en publicar el disco (estaba obligado por contrato) con el nombre de Tubular Bells 2, Oldfield se negó en redondo y se publicó con el nombre de Amarok. No se sabe muy bien lo que significa el título, puede ser lobo en el idioma esquimal o I am a rock en clara referencia a la tozudez de Oldfield en su lucha por la libertad creativa.
El disco no tuvo promoción ninguna por parte de la discográfica, siendo el disco menos conocido y menos vendido de Oldfield. Una pena. Creo que es una de las aventuras sonoras más arriesgadas y excitantes del amigo Oldfield. Un gran disco no apto para las masas.
P.d.: Al año siguiente Oldfield editó su último disco para Virgin: Heaven's open. La primera cara estaba formada por canciones cantadas por el propio Oldfield y la segunda era un tema instrumental al estilo de Amarok (con ruidos y voces disonantes). Finalizado el contrato, Oldfield le dio a su nueva compañía (Warner) lo que le había negado a Branson: un nuevo éxito masivo con Tubular bells 2, Tubular bells 3, Millenium Bell y hasta un Tubular bells 2003.
