La excelente miniserie Fargo no se basa exactamente en el film de 1996 de los hermanos Coen sino que se ubica en el mismo universo de la película y lo expande.
Los Coen no han dirigido ni escrito esta serie, se han limitado a ser productores ejecutivos, recayendo la labor de escribir el guión en Noah Hawley (Bones). Por suerte, Hawley ha respetado fielmente el espíritu de la película. En la serie reinan esa ironía y humor negro muy de los Coen, valga como ejemplo que Fargo es el nombre de una ciudad que apenas sale en todo el metraje aunque se la cita varias veces en cada episodio. Igualmente, el paisaje nevado de esa América interior es casi un protagonista más de la historia.
Obviamente, tendremos unos anodinos personajes en mitad del estado de Minnesota en pleno invierno cuya existencia se verá alterada por una oleada de violencia. La casualidad es fundamental en la trama. Un hecho fortuito pondrá en contacto a Lester Nygaard (Martin Freeman), un gris empleado de una agencia de seguros, con un peligroso asesino a sueldo llamado Lorne Malvo (Billy Bob Thornton). Este encuentro casual desencadenará una serie incontrolable de acontecimientos que dan forma a esta magnífica serie. Ahí reside otra constante de Fargo: la causalidad. Todo tiene un motivo y cada hecho tendrá sus consecuencias, algunas totalmente imprevisibles. Como si de una fila de fichas de dominó se tratara, las piezas irán cayendo sin cesar para deleite del espectador.
Los estallidos de violencia dentro de las anodinas comunidades de Bedmidji y Duluth sobrepasarán a sus agentes de policía, más acostumbrados a poner multas de tráfico y recoger animales que a lidiar con implacables asesinos a sueldo. Como en el film de los Coen, no todos los agentes de policía de la serie están dispuestos a jugarse la vida por hacer cumplir la ley. ¿Vale la pena jugarse la vida por un coche robado o un exceso de velocidad?. Al contrario que en la mayoría de obras de ficción, los agentes de la ley de Fargo no son policías de raza, sabuesos que persiguen incansablemente el crimen hasta el final. Son más bien ciudadanos que acaban siendo policías por inercia o por que no les quedaba otra salida laboral. Muchos policías de la serie son meros funcionarios acomodados en sus puestos de trabajo. La ola de violencia que se cierne sobre sus tranquilas poblaciones les sobrepasa ampliamente, Por suerte, tanto en la serie como en la vida real, no todos son así. La pareja formada por los agentes Molly Solverson (Allison Tolman) y Gus Grimly (Colin Hanks) no son grandes sabuesos pero no están dispuestos a mirar hacia otro lado.
Si los agentes de la ley no están muy motivados que digamos, este hecho se une a la aparición de un frío asesino en serie. Lorne Malvo (Billy Bob Thornton) es un personaje de esos que dejan huella y le valió el globo de oro a Thornton. Sus frases y su forma de pensar le definen casi mejor que sus propios asesinatos. Para Malvo el ser humano es sólo un depredador más dentro del reino animal. Su filosofía de vida su puede definir en dos frases: "Te has pasado la vida pensando que hay reglas, pero no las hay" y "No hay santos en el reino animal, sólo desayuno y cena". Malvo tiene claro que la única manera de sobrevivir es matando a todo aquello que puede ser un peligro. Malvo es un depredador nato. Comer o ser comido, no hay otra opción.
El otro personaje clave es Lester Nygaard, el tipo que desencadenará la tormenta. Algo tan mundano como el ruido provocado por una lavadora será el detonante de toda una tragedia. Martin Freeman (Sherlock, El hobbit) compone perfectamente una vez más a este tipo de personajes superados por la situación y en los que puede acabar encasillado. La evolución de su personaje será quizás la trama más sorprendente de la serie. Nygaard es un marido ninguneado por su mujer ("Si hay alguien capaz de volarse la cabeza con un arma descargada, ése eres tú" le viene a decir su amada esposa) que irá sorteando obstáculos para sobrevivir. La influencia de Malvo se hará evidente cuando ambos personajes se utilicen mutuamente para conseguir sus fines. Muy a su pesar, Nygaard dejará de ser un perdedor para empezar a convertirse en el hombre que siempre soñó ser.
Curiosamente, los personaje se presentan en parejas casi siempre: Malvo y Nygaard, la pareja de policías, la pareja de asesinos a sueldo enviados desde Fargo y la pareja de agentes del FBI, etc Todas ellas más que interesantes y disfrutables en 10 episodios apasionantes.
Fargo no es una serie perfecta, algunas piezas no acaban de encajar perfectamente y tiene algunas bajadas de ritmo, pero sí es totalmente disfrutable. Aunque yo prefiera por poco True detective, reconozco que Fargo es altamente adictiva. Haz la prueba, a ver si eres capaz de ver el excelente primer episodio y aguantarte las ganas de seguir con la serie.
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jueves, 9 de abril de 2015
jueves, 13 de marzo de 2014
The walking dead, decepción en serie
Reconozco que cogí esta serie desde el principio y la he seguido prácticamente al día. Sin embargo, en mi humilde opinión, ya no vale la pena perder el tiempo con The walking dead. Con todo el torrente de series de factura intachable y gran calidad que hay hoy en día, hay que dejar hueco para otras propuestas.
La serie empezó bien, la adaptación del cómic de Robert Kirkman contaba con el propio fundador y venía de la mano de un valor seguro como Frank Daranbont (La niebla). Sin embargo, las expectativas se han convertido en decepción. Vayamos por temporadas. La primera temporada tuvo un arranque fantástico, por fin veíamos una serie sobre zombies, una temática no habitual dentro de las series televisivas. La carga de sangre y violencia la convertían en la serie ideal para todo aficionado al cine de zombies y el terror en general. por cierto, siempre me chocó que no tuvieran tapujos al mostrar casquerías varias, cabezas explotando o desmembramientos, mientras se mostraban terriblemente pudorosos en cuanto a sexo y desnudos. La clasificación para mayores de 18 años ya la tienes asegurada, un poco de sexo no hubiera restado audiencia. Tal y como se ha demostrado con otras series recientes como Spartacus, Boardwalk empire o Juego de Tronos, el tono adulto le sienta muy bien a la televisión moderna. Sin embargo, Kirkman ha decidido rebajar el tono en general de su serie respecto del cómic. Sigue habiendo mucha violencia explícita pero no hay rastro de sexo.
Los cinco primeros capítulos fueron espectaculares (ese final del primer episodio con Rick atrapado en un tanque rodeado de caminantes fue brutal) pero el sexto fue un final de temporada decepcionante. Todos quisimos creer que era un paso en falso y que no sería la tónica habitual en el futuro. Nos equivocamos.
La segunda temporada fue la de la granja de Hershel. Tuvo un buen arranque con unas hordas de caminantes por la carretera pero la desaparición de Sophia y su búsqueda fue una trama que se estiró demasiado. Siete episodios buscando a la niña por todo el estado y luego resulta que la tenían en sus narices. Fue un final impactante para la mitad de la temporada pero evidenció que las cosas se estaban estirando demasiado. Lo mismo ocurrió con el culebrón de Shane y el embarazo de la mujer de Rick. Al igual que los personajes, la serie se acomodó demasiado en un mundo sin piedad. Al menos, el final de la temporada fue bastante digno.
La tercera temporada fue la de la cárcel y la que más evidenció las diferencias con el cómic. El grupo de Rick se asentó en una prisión que hubo que vaciar de peligros previamente. Sin embargo, el gran villano de la serie estaba por llegar. El gobernador de la serie difiere (para mal) de el del cómic. Todo el tono de la serie fue muy descafeinado. Michonne es un personaje que mola (hay que ver cómo corta cabezas esta moza), pero su enemistad con El Gobernador tiene un origen muy distinto. En el cómic, Michonne es torturada y violada salvajemente por el Gobernador, posteriormente ella se vengará torturando y mutilando a su agresor (concretamente, le saca un ojo para acto seguido seccionarle un brazo y el pene). Tampoco hemos de olvidar que El Gobernador le corta una mano a Rick. Nada de ello ha aparecido en la serie. No es que yo sea un sádico ni que disfrute viendo o leyendo tales hechos, pero…la verdad es que mola mucho más la crueldad del cómic que la ñoñería de la serie. Si en los libros de George. R. Martin se amputa un miembro a un personaje, ten por seguro que tal hecho aparecerá en la serie Juego de Tronos, tal cosa no ocurre en Walking dead. Si partes un buen material, no lo eches por tierra continuamente, leñe. El final de la temporada fue, realmente, un decepcionante paso en falso.
En la cuarta temporada, la decepción es la tónica general. Episodios enteros en los que la trama no avanza. Se sacaron de la manga lo de la epidemia y un par de episodios (totalmente prescindibles) dedicados exclusivamente al Gobernador. Puro relleno. Es ahí cuando pensé seriamente por primera vez en dejar de ver la serie, pero decidí darle una última oportunidad. Las variaciones sobre el original me siguen defraudando cada vez más. En su segunda mitad es cuando la cosa ya ha sido realmente lamentablemente. El grupo se ha dispersado y es hora de episodios dedicados en exclusividad a los personajes por separado. Muchos episodios se hacen aburridos y uno se siente engañado. La gota que ha calmado el vaso ha sido el episodio dedicado a Daryl y Beth. Aburrido y ñoño como un episodio de Violetta. Diálogos sonrojantes que no interesan a nadie y, lo que es peor, no llevan a ningún sitio. Al final el grupo se reúne, como ya todos suponíamos, pero dejan la acción en suspense para la siguiente temporada de una manera bastante chapucera (sólo así se me ocurre sacarse de la manga los recuerdos de Rick en los que vuelve a aparecer el bueno de Hershel con la única intención de rellenar minutos sin llegar a ningún sitio).
La fórmula se ha agotado y mi paciencia también. Yo me paso a True detective.
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