Angeles y Demonios

El cónclave de cardenales de la Iglesia Católica se reúne para elegir un nuevo Papa, en ese momento de crisis surge la amenaza de una antigua sociedad que amenaza con destruir al Vaticano.

Estaba cantado que tras el éxito (al menos comercial) de El código Da Vinci Hollywood no iba a dejar pasar la oportunidad de seguir adaptando los best sellers de Dan Brown sobre el experto en simbología Robert Langdon interpretado por Tom Hanks. Lamentablemente, igual que pasaba con la primera película, los logros de la novela no se han adaptado correctamente al cine. Ron Howard es un director bastante impersonal, a él le debemos Apolo 13 pero el resto de su carrera es bastante irregular.


Tanto en Ángeles y Demonios como en El Código Da Vinci Howard no logra atrapar al espectador de igual forma que Brown atrapa al lector. Todos sabemos que literatura y cine son medios de expresión distintos y aunque los libros de Dan Brown no son ninguna maravilla literaria es innegable que enganchan como pocos. Lástima que Howard no enganche al espectador de la misma manera, mostrándose incapaz de transmitir el ritmo y la tensión que rezuman los libros que adapta.
Al menos esta película está algo más lograda que la anterior, hay algo más de tensión debido a que hay una amenaza inminente y los personajes deben lograr su objetivo a contrarreloj. El film entretiene lo justo aunque no logra clavarte al asiento ni acaba siendo trepidante. El film se centra en las pesquisas de Langdon (un tanto simples) para encontrar una bomba y en las intrigas dentro del cónclave para hacerse con el poder.

Tanto Hanks como el resto de los actores están correctos, nada del otro mundo. Hanks tiene menos cara de panoli que en la anterior entrega, igual el corte de pelo ayuda, mientras que Ewan McGregor y Armin Mueller-Stahl están bastante creíbles en sus ambiguos personajes.

Lo peor es que en ocasiones al espectador le da por preguntarse qué demonios pinta Langdon metido en todo ese lío, se dedica a mirar hacia donde apuntan las estatuas con sus dedos y poco más, cualquier policía podría haberlo hecho. Igualmente la científica del CERN que le acompaña está metida con calzador (al menos no han forzado una historia de amor entre ambos) al más puro estilo chica Bond, es un mero florero para acompañar al héroe y su papel es simplemente anecdótico.

Pero lo que realmente desarma toda la película es el último cuarto de hora, lo que venía siendo un film correctito (sin más) se convierte en una tontería totalmente inverosímil (en el libro es aún más inverosímil pero más emocionante). Un final casi tan forzado y fuera de contexto como los famosos extraterrestres de la última entrega de Indiana Jones.

Para pasar el rato sin pedirle mucho. Eso sí, los fans de los libros de Dan Brown saldrán decepcionados.

4,5

3 comentarios:

redrum dijo...

Realmente uno piensa ahora cómo puede ser que el film llegue a las 140 minutos, que aunque no aburran se antojan muy excesivos para lo que realmente cuentan, que es más paja que otra cosa...

¡1 saludo!

Dante dijo...

A mí tampoco me gustó esta película. Tampoco esperaba que fuera buena y ya creía que sería un producto más de la industria norteamericana. El ritmo no atrae y está mal dosificado, la historia está mal adaptada y parece hecha con prisas. Hay vacíos y retazos incongruentes. Todo se produce de forma atropellada, al querer concentrar todos los datos del libro, y esto es un craso error. No se ha sabido adaptar, como en "El código da Vinci", se ha copiado y pegado y se ha recortado el lapso entre una acción y otra. Un batiburrillo infumable, vaya.
¡Saludos!

Angel "Verbal" Kint dijo...

Demasiado simplona...no puedo decir que me aburriera...pero ya ni la recuerdo

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