Cabeza borradora (Eraserhead, 1977)


Eraserhead es la primera película de David Lynch. Es un film extraño y hermético, una pesadilla de muy difícil asimilación por parte del espectador poco acostumbrado al cine surrealista (o de arte y ensayo que dirían otros). Lynch rodó la película con muy poco presupuesto durante seis años, usando a amigos como actores y sacando provecho de la escasez de medios para plasmar un mundo sórdido y ruidoso, lleno de suciedad y polución.


El personaje principal, Henry(interpretado por Jack Nance), un tipo con el flequillo cardado y que vive en un mundo casi apocalíptico. El blanco y negro de la fotografía sirve perfectamente para entender esta realidad tan deprimente. La cosa no va mucho mejor cuando se casa con su ex novia al enterarse que ha sido padre de un niño con aspecto de patata. La película se convierte en una experiencia angustiosa, el hijo de la pareja no deja de llorar. Los que han sido padres sabrán de lo estoy hablando.
En la escena de la cena, cuando Henry va a cortar el pollo, éste cobra vida y empieza a emanar de su interior un líquido negruzco. Mientras tanto, la abuela entra en un extraño trance. Lynch contrapone el puritanismo de la familia con los movimientos obscenos del pollo y el extraño trance de la abuela. El sexo irrumpe de forma inesperada en un ambiente totalmente opresivo. No entiendo qué se le pasó por la cabeza a Lynch al escribir esta escena pero la repulsión que provoca en el espectador está muy conseguida. El ambiente familiar y las costumbres sociales parecen provocar una tremenda repulsión en Lynch.


Henry es un ser alienado, sin personalidad, incapaz de actuar ante un mundo feo y gris. Un personaje que se deja controlar por las circunstancias, su esposa le dominan y anula. Él sólo puede soñar con un mundo mejor mientras mira a un radiador. Entiendo que el protagonista se ve inmerso en una pesadilla en la que Lynch acaba atrapando también al espectador. Ese final en el que la cabeza del protagonista sirve de materia prima para hacer una goma de borrar es unos de los finales más desconcertantes que recuerdo. Supongo que Lynch querría hacernos ver que su protagonista es un ser tan anulado por la sociedad que sólo sirve para hacer gomas de borrar. La implacable sociedad post-industrial y la familia tradicional se unen para anular al individuo.

El cine de David Lynch a veces nos regala momentos sublimes en los que la unión de imagen y sonido es algo mágico. La canción In heaven me tiene fascinado desde que vi esta escena. No es una gran canción, pero tiene ese punto infantil y a la vez perverso que luego Lynch desarrollaría con la ayuda de Angelo Badalamenti. Nunca entendí (ni falta que hace) qué pinta esta chica cantando esta canción dentro de un radiador, supongo que será una fantasía del protagonista que anhela llegar a ese cielo que cita la canción en el cual conseguirá lo que quiere, sea lo que sea. Por cierto, The pixies hicieron una estupenda versión.


¿Es mejor ver Eraserhead sin intentar comprenderla, sólo disfrutando (es un decir) de las desagradables imágenes y estridentes sonidos que nos ofrece?. No sé, yo no puedo evitar buscarle un sentido a las decenas de imágenes sugerentes que el film nos ofrece.

La primera piedra de una carrera que nos ha dado grandes momentos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

exacto!! esta peli es un ataque a la sociedad y la moral dominantes. Lynch es un revolucionario que pretende acabar con el mundo actual a través de su cine.

Dr. Gonzo dijo...

Yo con esta película tuve sensacione que no he tenido nunca jajaja igual me inquietaba que me daba la risa floja. Y, en muchas ocasiones, lo que sentía era puro mal rollo ante unas imágenes tán oníricas y pesadillescas.

Por supuesto habrá muchos que no sean capaces ni de terminar de verla, pero a mi me mantuvo hipnotizado y me gustó.
Una buena prueba de cine experimental.

Por cierto, te invito a pasarte por mi blog, si te apetece.
http://motivosparalevantarse.blogspot.com/

Möbius el Crononauta dijo...

¡Podría pasarme la vida buscando sentidos!

Maldito Lynch y sus manipulacione smentales...

Alexandre Vaudeville dijo...

Como suelo decir de vez en cuando, Lynch, nos lincha que da gusto (en el buen sentido de la palabra), con una imaginería impresionante!
Tiene mérito llegar donde ha llegado con su cine, debo de reconocer que me gusta y me disgusta por partes iguales.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails