Los mercenarios 3



 Los mercenarios 3 es más de lo mismo pero elevado a la enésima potencia y con bastante menos gracia. Tanto esteroide parece haber atrofiado la chispa cómica de estos veteranos y acartonados protagonistas. Ni la sabia nueva aportada por la nueva generación de mercenarios (bastante sosos, por cierto) consigue insuflar algo de vida a este ruidoso geriátrico ambulante.

 La verdad es que Stallone (68 años que tiene el colega) fue muy listo al dirigir la primera entrega él mismo y dejar las otras otras dos en manos ajenas. Por desgracia, lo de coger a un director poco experimentado para controlarlo a tu antojo durante el rodaje no suele dar buenos resultados. Al director Patrick Hughes no se le nota estilo narrativo ninguno ni ninguna dote especial tras la cámara. Mi abuela lo hubiera hecho casi igual de bien. A su favor tiene que no es culpa suya que el guión sea un a completa idiotez llena de tópicos y que con tanta mega estrella debía de ser difícil controlar tanto ego. Hughes se limita a cumplir con los parámetros de esta saga, nada más.


  El problema reside en que la historia no tiene la frescura ni la ironía de la segunda entrega (la mejor de las tres con diferencia). En un guión con bastante poca gracia esta vez, los piques entre las estrellas no me resultaron especialmente divertidos y muchos personajes quedan desdibujados (Dolph Lungren tan apenas tiene protagonismo) en favor de otros que dan verdadera grima. Me refiero a nuestro Antonio Banderas que hace el ridículo como pocas veces le hemos visto hacer (y mira que hay donde elegir). Banderas esta fatal en su ridículo personaje, verlo cantar el himno de la legión me provocó vergüenza ajena. Banderas es lo peor del film con diferencia.
 Tampoco es que Mel Gibson se escape de la quema, está terriblemente sobreactuado interpretado el mismo personaje que en esa otra tontería llamada Machete kills. Un desticulante villano entre lo risible y lo patético. La otra estrella de renombre que se incorpora a esta mamarrachada es el bueno de Harrison Ford (71 años), aparece poco y está correctito aunque desaprovechado. Lo de Stallone no es interpretar, es hacer durante casi 40 años el mismo papel de tipo duro pero con corazoncito. Sly sabe que ya nadie se lo toma en serio y ha decidido huir hacia delante. Esta vez se ha afeitado, nada de perilla ni bigote, ésa es toda su preparación para el personaje. Tampoco Schwarzenegger (67 añitos) parece que se haya preparado mucho su personaje, le basta con aportar su presencia y coger un arma.

 Por cierto, recomiendo el visionado en versión original de esta película, sólo así se pueden entender las bromas a costa del acento de Jason Statham y oír la auténtica voz de Antonio Banderas mientras canta el himno de la legión. Por Dios, qué bochorno.

 El resto del film es lo que todos esperábamos, tiros, explosiones y patadas a diestro y siniestro. Quizás se les ha ido la mano (bastante) con alguna fantasmada y se nota mucho cuando los actores están doblados por especialistas pero seguro que los aficionados al cine de acción de décadas pasadas no saldrán decepcionados. Para ellos va destinada esta cinta, que la disfruten.

3,5


Por cierto ¿es realmente este film el canto del cisne de Stallone? No creo. Seguro que en breve vuelve con Rambo 5. ¿Habrá una Mercenarios 4? Ya sólo falta por salir Nicolas Cage.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mucho pero que la segunda, que se jubilen de una vez

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