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martes, 13 de diciembre de 2011

Juego de tronos



Pues sí, amigos, Juego de tronos es una de las mejores series que se han realizado en los últimos años. No sólo tiene una factura técnica de lujo sino que goza de una trama adictiva a partir del segundo episodio.



Reconozco que a mí el primer episodio me dejó un poco frío y confuso. Intentar presentar a tantos personajes de tantos reinos en apenas 50 minutos no era tarea fácil y el primer episodio les quedó un poco apresurado. Pero la cosa se estabiliza en el segundo, los nombres de las casas reales nos empiezan a sonar y nos vamos familiarizando con el complejo mundo creado por George R. R. Martin. A partir del episodio sexto la cosa se anima de manera vertiginosa y la serie tiene momentos y diálogos antológicos, valga como ejemplo el inolvidable final de episodio noveno.

El universo creado por Martin recuerda irremediablemente (como La Tierra media ideada por Tolkien ) a la Europa medieval. Las intrigas palaciegas por el poder, los engaños y las traiciones os lo van a hacer pasar de lo lindo, os lo juro por la tumba de El rey loco. Pero hay que añadir que los diálogos son excelentes, ciertos pasajes de diálogo son de los más inteligente y sútiles que se ha visto en una serie de televisión en muchísimo tiempo.

De los personajes no voy a hablar mucho, sólo citar a mi favorito: Tyrion Lannister, el enano, uno de los personajes con más miga de la televisión mundial. Un tipo tan listo y con tan mala leche que dejaría llorando al mismísimo doctor House.

Sólo por los excelentes títulos de crédito ya vale la pena ver esta serie.

Para no perderos, os incluyo aquí abajo unos esquemas que os pueden ser muy útiles a la hora de iros familiarizando con las casas y los personajes de la serie:

Un consejo: no te la pierdas y no te encariñes con ningún personaje.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Ronin (1998)


John Frankenheimer fue uno de esos directores que nunca saldrán en las listas de los mejores de la historia, pero casi siempre fue un director más que digno. Su carrera abarca desde los años cincuenta hasta su muerte en el año 2002, casi 50 años y algunas películas más que notables. Frankenheimer se especializó en thrillers (a veces políticos) y entretenidas pelis de acción: El tren, Domingo negro, El hombre de Alcatraz, Grand Prix, El mensajero del miedo, French connection 2, Siete días de mayo y Ronin podrían ser sus films más destacados.


Ronin fue su última gran película y trata sobre unos mercenarios desconocidos entre sí y que son contratados para conseguir un misterioso maletín (el McGuffin de la película) cuyo contenido se desconoce. Las cosas, obviamente no serán tan fáciles como pudiera parecer a primera vista y el golpe para conseguir el maletín no será todo lo exitoso que se esperaba. No es un argumento muy novedoso, la verdad. Pero la experta mano de John Frankenheimer dota a la peli de una intensidad y una emoción muy poco habituales en el cine reciente. Frankenheimer confiere a su film un aire clásico, un sabor añejo que es muy de agradecer. Parece una película de los años setenta rodada en plena guerra fría.

El guión nos presenta bastantes situaciones llenas de tensión, sobre todo al inicio del film, aunque pierde algo de fuelle hacia el final. Una de las claves del film reside en las variadas y extensas persecuciones automovilísticas, Frankenheimer fue corredor de coches antes que director y ya revolucionó la técnica de rodar persecuciones y careras con el film Grand Prix (1966) incorporando cámaras en los coches y rodando las escenas a alta velocidad. Casi 40 años después las persecuciones de Ronin están llenas de adrenalina y todo ello sin el uso de efectos digitales.
También el elenco actoral ayuda bastante a dar empaque al film, Robert Deniro está en el último de sus grandes papeles de tipo duro (justo a partir de aquí empezó su innegable declive y su autoparodia constante), mientras Jean Reno, Sean Bean, Stellan Skarsgard y Natascha McElhone están más que correctos en su enigmáticos personajes.

La combinación de un experto director de corte clásico, un buen reparto y un estimable guión (en el que colaboró david Mamet aunque firmó con pseudónimo) dan como resultado un estupendo film de acción muy entretenido. Algo que no se puede decir de la gran mayoría de films de acción de los últimos 15 años.