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domingo, 9 de octubre de 2011

Melancolía (Melancholia)



Ya está aquí la nueva película del polémico director danés Lars Von trier (Bailar en la oscuridad, Anticristo).



La peli empieza con una sucesión de bellas imágenes rodadas a slow motion, como si fueran pequeños cuadros en movimiento que representan momentos del film que vamos a ver. Un bello inicio, la extraña poesía visual del amigo Lars Von Trier.

Luego entramos en materia y vemos que Lars sigue dividiendo sus películas en capítulos, el primero se llama Justin y se centra en la celebración de la boda de dicho personaje, mientras el segundo capítulo se llama Claire y se centra en la hermana de Justin. Una vez más Von Trier nos prensenta unos personajes femeninos totalmente irracionales: Justin (una excelente Kristen Dunst) se ve dominada por su rechazo a unas normas sociales en las que no cree, mientras que Claire (una no menos excelente Charlotte Gainsbourg) se ve dominada por su miedo irracional a la muerte. Ambos personajes son el núcleo del film, dos hermanas totalmente opuestas pero que son el prototipo de personaje femenino en el cine del Danés.
Justin parece un personaje atrapado por unas normas sociales que detesta (algo que parece haber heredado de su madre) y no puede evitar rebelarse contra ellas ni siquiera el día de su boda. Todo el protocolo de las celebraciones es mostrado aquí como algo ridículo y sin sentido (intentar subir con una limusina una escarpada carretera, el jefe de protocolo que se niega a mirar a la novia), tampoco los discursos o el lanzamiento del ramo son mostrados con ninguna piedad. Son costumbres ridículas que van a dejar de tener sentido en breve, pero a nadie parece importarle, salvo a Justin.
El resto de invitados a la boda no quieren dar importancia al peligro que se cierne sobre el planeta y siguen como si nada estuviera pasando. Siguen las normas sociales y los protocolos como si tuvieran aún algún sentido. Me gustó bastante el personaje de Kiefer Sutherland (quien se aleja bastante de su Jack Bauer en la serie 24) un personaje que aúna lo racional con la conservación de las normas sociales. También está lleno de significado y matices el personaje del veterano John Hurt.
Desde luego, Von Trier presenta un buen puñado de interesante preguntas: ¿Tiene sentido celebrar una boda cuando un planeta se acerca peligrosamente a la Tierra? ¿Tiene sentido casarse cuando la mitad de los matrimonios acaban en divorcio? ¿Es obligatorio celebrar tu boda por todo lo alto? ¿No existe el derecho a estar triste el día de tu boda? ¿Siempre hay que quedar bien con los demás?

El problema de Melancolía es que se hace algo pesada y aburrida en su parte final. La primera parte está muy bien y presenta conflictos muy interesantes, pero la segunda parte es demasiado lenta. Cuando todos los invitados a la fiesta desparecen, el film se centra en sólo cuatro personajes, aflorando el lado más poético e intimista de Von Trier. El tema del supuesto fin del mundo está tratado de forma modélica, nada de vacuos efectos especiales a lo Michael Bay o Roland Emmerich. Von Trier se centra en los personajes, sus miedos y sus certezas. Mucha poesía y mucho sentimiento contenido pero la trama acaba perdiendo algo de fuelle y se alarga demasiado.

No se puede decir que el resultado final sea satisfactorio al cien por cien, casi nunca lo es cuando se trata de este autor. A muchos les aburrirá y a otros les irritará pero es un film inquietante y de una perturbadora belleza.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Ronin (1998)


John Frankenheimer fue uno de esos directores que nunca saldrán en las listas de los mejores de la historia, pero casi siempre fue un director más que digno. Su carrera abarca desde los años cincuenta hasta su muerte en el año 2002, casi 50 años y algunas películas más que notables. Frankenheimer se especializó en thrillers (a veces políticos) y entretenidas pelis de acción: El tren, Domingo negro, El hombre de Alcatraz, Grand Prix, El mensajero del miedo, French connection 2, Siete días de mayo y Ronin podrían ser sus films más destacados.


Ronin fue su última gran película y trata sobre unos mercenarios desconocidos entre sí y que son contratados para conseguir un misterioso maletín (el McGuffin de la película) cuyo contenido se desconoce. Las cosas, obviamente no serán tan fáciles como pudiera parecer a primera vista y el golpe para conseguir el maletín no será todo lo exitoso que se esperaba. No es un argumento muy novedoso, la verdad. Pero la experta mano de John Frankenheimer dota a la peli de una intensidad y una emoción muy poco habituales en el cine reciente. Frankenheimer confiere a su film un aire clásico, un sabor añejo que es muy de agradecer. Parece una película de los años setenta rodada en plena guerra fría.

El guión nos presenta bastantes situaciones llenas de tensión, sobre todo al inicio del film, aunque pierde algo de fuelle hacia el final. Una de las claves del film reside en las variadas y extensas persecuciones automovilísticas, Frankenheimer fue corredor de coches antes que director y ya revolucionó la técnica de rodar persecuciones y careras con el film Grand Prix (1966) incorporando cámaras en los coches y rodando las escenas a alta velocidad. Casi 40 años después las persecuciones de Ronin están llenas de adrenalina y todo ello sin el uso de efectos digitales.
También el elenco actoral ayuda bastante a dar empaque al film, Robert Deniro está en el último de sus grandes papeles de tipo duro (justo a partir de aquí empezó su innegable declive y su autoparodia constante), mientras Jean Reno, Sean Bean, Stellan Skarsgard y Natascha McElhone están más que correctos en su enigmáticos personajes.

La combinación de un experto director de corte clásico, un buen reparto y un estimable guión (en el que colaboró david Mamet aunque firmó con pseudónimo) dan como resultado un estupendo film de acción muy entretenido. Algo que no se puede decir de la gran mayoría de films de acción de los últimos 15 años.

jueves, 5 de mayo de 2011

THOR


Cuando me enfrento a una adaptación de los cómics que leí de pequeño, siempre voy con miedo. Por una vez, parece que las cosas se han hecho con bastante gusto. Los de Marvel se están trabajando sus adaptaciones cinematográficas para convertirlas en blockbusters bastante amenos, puede que sean films vacíos cuyo único fin sea entretener, pero los comics de Marvel nunca han pretendido otra cosa (afortunadamente).



Thor podría parecer a priori el film que todo el mundo ha hecho por encargo. No me creo que Kenneth Branagh tuviera en mente dirigir un film tan comercial si no media un buen cheque. Tampoco me creo que Natalie Portman pensara que esta peli le iba a reportar otro Oscar tras El cisne negro o Anthony Hopkins pensara que el personaje de Odín le iba a reportar grandes laureles (la verdad es que el tipo es el actor ideal para este personaje).
Thor es una peli de encargo, una peli de los Estudios Marvel. Y se nota (como en muchos otros blockbusters). Pero también se nota cierto respeto y cuidado con el que han tratado todo el universo del personaje. Se han modificado algunas cosas, era de esperar, pero la esencia del personaje se ha trasladado muy fielmente a la pantalla. Vale que Thor no se transforma en el doctor Donald Blake pero no creo que sea una modificación tan sustancial (adaptar 50 años de historias en hora y media es imposible), al menos se hace un ingenioso guiño al personaje. También es muy de agradecer que no caiga en el ridículo.
Kenneth Branagh dirige con probada maestría y soltura esta ligera historia bastante alejada de los dramas de Shakespeare que le dieron fama. Thor tiene algo de drama de Shakespeare pero no tiene nada que ver con Enrique V o Hamlet. Es en los palacios de Asgard cuando el film mejor funciona, a Brannagh se le dan mejor las intrigas palaciegas que las tramas de ciencia ficción. El film tiene en su primera hora un ritmo muy acertado y momentos bastante divertidos. Thor funciona como entretenimiento durante casi todo el metraje aunque hay cosas que no acaban de encajar y al final peca un poco de previsible. Al menos, nunca trata al espectador de idiota. Branagh sabe que sólo es cine comercial y decide darnos un producto digno dentro de sus limitaciones.

En cuanto a los actores, Chris Hemsworth tiene el físico perfecto para interpretar a un dios nórdico (vamos, que está cuadrado) e incluso resulta bastante creíble. Lo de la química con Natalie Portman no está muy logrado pero creo que se debe a que sus diálogos en el guión son lo más flojo del film. No resulta creíble su relación ni el profundo cambio que se produce en Thor al conocer a Jane. El dios del trueno pasa de ser un chulito bravucón a un alma caritativa en apenas 1 día gracias a cuatro escenas con la Portman, eso sí es magia. Tampoco Kat Dennings o Stellan Skarsgard pueden hacer mucho con sus planos personajes, la primera es el contrapunto cómico y el segundo es el toque nórdico. El que más me gustó fue Tom Hiddleston en la piel del dios del engaño, Loki. Me parece lo mejor de la película.

No falta el inevitable y divertido cameo de Stan Lee ni las referencias a los otros vengadores: se menciona a Tony Stark, se hace referencia a Bruce Banner y aparece Ojo de halcón en la piel de Jeremy Renner (The town, En tierra hostil). Así pues, Marvel va tejiendo el entramado de Los Vengadores cuyo rodaje ya ha empezado y cuya fecha de estreno está fijada para el verano de 2012. Incluso se avisa al final de la peli que Thor regresará en dicha película. Pero antes tendremos que ver este año la peli de El Capitán américa: El primer vengador. Miedo me da ver tantas barras y estrellas en una pantalla, puede ser un espectáculo patriotero demasiado indigesto.

Para terminar con Thor, debo señalar que todo el trabajo de vestuario me parece genial: era muy difícil que los cascos con plumas o cuernos no quedaran ridículos en pantalla. Por suerte, han prescindido de estos elementos en la mayoría de las escenas. Tanto los decorados como los efectos especiales son espectaculares y todo un regalo para el espectador que sólo busque pasárselo bien.

Los aficionados al personaje creo que saldrán satisfechos con el tratamiento que se ha hecho de Asgard, Odín, Loki y todos los elementos de los dioses nórdicos. Los no iniciados en el tema pasarán un buen rato, sin más.

5,5