Predestination


Los hermanos Spiering fueron los responsables de Daybreakers, aquel engendro que podía haber sido una buena película sobre vampiros pero que se quedó en nada. Con Predestination lo intentan con el subgénero de los viajes en el tiempo.

 Basada en un breve relato de Robert A. Heinlein (autor también de Starship troopers) Predestination arranca francamente bien con un prólogo que nos recuerda a la ciencia ficción más clásica. Luego asistimos al relato de un cliente en un bar  que nos atrapa de forma irremediable. Tanto la fotografía como la música del film me parecieron excelentes y contribuyen a crear una fascinante atmósfera que te deja clavado al sillón. Buen inicio para un género en el que ya hemos visto casi de todo. La cosa continúa por cauces más que estimables, uniendo ciencia ficción y drama mientras se nos cuenta la historia de Jane. Una historia que tiene no pocos puntos de conexión con la obra del genial Philip K. Dick (cuya obra inspiró Blade Runner o Minority report) en cuanto a que los personajes nunca saben donde empieza la realidad ni su propia personalidad. Con Minority report tiene en común, además, el hecho de una brigada que castiga los crímenes antes de que ocurran, por lo que los detenidos son inocentes ya que nunca llegan a cometer sus crímenes. Una de las paradojas que tanto le gustaban a Dick y que siguen vigentes hoy en día: en nombre de la seguridad el Estado recorta libertades a los ciudadanos llegando al extremos de detener a posibles criminales que aún no han cometido ningún delito. Una premisa que no fue suficientemente explotada en el film de Spielberg.

Sin embargo, volviendo a Predestination, cuando los viajes en el tiempo entran en escena es cuando el film deja de hacer pie y se hunde sin remedio en un sinfín de paradojas temporales que no hay por donde cogerlas. Yo entiendo la ciencia ficción como un género de pura evasión, sin olvidar que todo relato siempre ha de procurar ser verosímil a ojos del espectador por muy fantasioso que sea. Si la trama no es creíble el espectador no entrará en la historia y el film será un rotundo fracaso.

 Me viene a la mente Regreso al futuro, quizás el film definitivo sobre viajes en el tiempo. Recientemente hemos visto otras películas sobre viajes temporales como Primer (en breve hago una reseña), Looper o  Cronocrímenes. Propuestas todas ellas bastante dignas y distintas entre sí que usaban las paradojas temporales para hacernos pasar un buen rato. Sin embargo, los Spiering han intentado rizar el rizo y llevando la premisa a sus extremos.
El problema de Predestination es que pretende dar demasiados giros y saltos mortales para sorprender al espectador que acaba por perder toda credibilidad. El eterno dilema de ¿quién fue primero, el huevo o la gallina? acaba convertido en una pretenciosa y vacua sucesión de despropósitos. Lamentablemente, en la última media hora se pierde en tantas paradojas sin sentido que acaba siendo un galimatías que echa por tierra los logros conseguidos en la estimable primera hora.
 Para entendernos, Predestination pretende ser tan enrevesada de seguir como Memento, pero Memento te dejaba un buen sabor de boca ya que habías asistido a una original forma de contar una historia que eras capaz de ordenar en tu mente. Pero con Predestination se te queda cara de idiota. Tampoco llega al nivel de complejidad y posibles interpretaciones de Enemy, todo lo contrario, Predestination no parece pretender tener ninguna explicación (lógica o no). Es sólo una serpiente que se muerde la cola, un bucle infinito sin inicio ni final. Intentar buscarle el sentido es una pérdida de tiempo.
Lo mejor del film resultó la joven Sarah Snook, su relato inicial es lo único realmente destacable del film. Por su parte, Ethan Hawke está tan inexpresivo como suele ser costumbre en él.

 Creo que los aficionados a la ciencia ficción y a los viajes en el tiempo podrán disfrutar de Predestination siempre que no le busquen demasiada coherencia a la historia.

5

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