El supuesto relanzamiento de la franquicia Alien que
supuso el regreso de Ridley Scott a la saga con Prometheus se ha quedado finalmente
en nada. Una pena.
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martes, 30 de mayo de 2017
miércoles, 10 de agosto de 2016
Stranger things
Stranger things es la nueva propuesta del canal Netflix. Como ya viene siendo habitual, los
estrenos de esta cadena (que estrena simultáneamente todos los episodios de una
temporada) son más que recomendables. Tras la sensacional Jessica Jones, ahora Netflix nos ha vuelto a
sorprender gratamente con Stranger things.
domingo, 27 de diciembre de 2015
Ex machina
Ex-machina es la primera película como director de Alex Garland, un tipo que hasta ahora se había dedicado sobre todo a la escritura de guiones como 28 días después o Sunshine (ambas de Patrick Doyle). En su primera película como director, Garland opta por un sugerente relato sobre inteligencia artificial.
Garland no se ha dejado seducir por los efectos especiales ni intenta empatar visualmente al espectador, su relato de ciencia ficción se centra en los personajes. No estamos ante un film de acción sino ante un drama con tintes de ciencia ficción, puede que alguno de sus personajes no sea humano pero eso no significa que no tenga sentimientos. Reconozco que el tema de la inteligencia artificial me fascina desde que vi Blade runner de crío.
Garland usa un estilo narrativo y visual bastante austero, tiene una buena historia entre manos y sabe cómo contarla. Nada de montajes desordenados ni continuos viajes en el tiempo, ni tampoco voces en off para contarnos lo que se es incapaz de expresar. Garland consigue meternos en la historia mostrándonos elementos que nos son conocidos. No es casual que la empresa del personaje de Oscar Isaac, Blue book, sea un motor de búsqueda con bastantes similitudes con Google. El personaje de Nathan es un genio de la programación pero dista mucho de ser un humano perfecto por mucho que haya creado la máquina perfecta. Sin embargo, ¿una máquina perfecta sólo lo es cuando hace aquello para lo que ha sido diseñada ? Conocer algo no es sentirlo, ahí radica buena parte de la sustancia del film, hay que experimentar y vivir para sentirse vivo.
El personaje de Ava emparenta con los robots de Asimov, el HAL 9000 de 2001 o los replicantes de Blade runner. Todo clásicos de la ciencia ficción y la inteligencia artificial. Es más, Garland usa el Test de Alan Turing (considerado el padre de la programación y descifrador de Enigma que inspiró recientemente la película The imitation game) y también usado en Blade runner para plantearnos su interesante propuesta. Garland no innova nada respecto a la temática de la inteligencia artificial, sí es una propuesta visualmente novedosa (a pesar de su sencillez) pero no va más allá de Asimov o Philip K. Dick. ¿Cual es la prueba definida de que estamos realmente ante una inteligencia artificial y no una initación? HAL no quería morir y las máquinas de Ex-machina quieren vivir entre los humanos, son enfoque distintos ante un mismo debate. Garland deja hablar a sus personajes y va tejiendo una red de relaciones entre ellos. Las sesiones entre Ava, el robot, y el joven programador que debe evaluarla le sirven a Garland para teorizar sobre la importancia de la sexualidad o el aparente caos de la existencia. Estamos ante un film algo más complejo que lo habitual, una ciencia ficción sesuda que exige al espectador estar atento a los casi imperceptibles cambios que cada diálogo aporta a la trama. Ninguna línea de diálogo es superflua ni ningún plano está incluido sin motivo. Garland tiene muy claro qué nos quería mostrar.
Garland sabe mantener el ritmo del film, va modulando la información que ofrece al espectador y nos va seduciendo con su historia. Puede que hacia el final la cosa se acelere demasiado y el guión sea un poquito tramposo pero mantiene el respeto por la inteligencia del espectador, cosa que no ocurre siempre. El único problema es que el espectador incluye desde el principio que el film va a intentar sorprenderle, que le están tendiendo una trampa aunque no sepamos cómo ni cuándo caeremos en ella.
Ex-machina se ve con agrado y el interés no decae. El tipo promete.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Marte (The martian)
El éxito de propuestas como Gravity o Interstellar parece que ha creado una nueva moda de películas sobre el espacio con una visión más realista. The Martian adapta la primera novela de Andy Weir, un programador informático algo friki de los viajes espaciales que publicaba gratis sus relatos en su blog y que se documentaba en Google. El éxito de este relato en la red hizo que Weir lo publicará en Amazon al menor precio posible (0,99 dólares) y se convirtió en un best-seller. Lo mismo ocurrió con su lanzamiento ya como libro impreso en papel. Así pues, The Martian es la primera adaptación cinematográfica de un libro publicado inicialmente en formato digital. Los tiempos han cambiado, mejor adaptarse que morir.
miércoles, 15 de abril de 2015
La señal (The signal)
Cada cierto tiempo aparece en escena un nuevo talento que muchos tratan de encumbrar como el enésimo salvador de la ciencia ficción. Incluso hay quien le llama el nuevo Kubrick o el nuevo Spielberg (jua jua jua, me parto). Más nos vale desconfiar de estos que echan las campanas al vuelo antes de hora. Algo parecido a ocurrido con William Eubank, director de La señal, una mala película en la que algunos han creído ver la mano maestra de un tipo con talento.
A mí La señal me pareció que tiene un inicio prometedor pero que pronto sufre un importante parón narrativo del cual ya no se repone en todo el metraje. Vale que en la ciencia ficción está todo visto pero lo del reciclaje hay que saber hacerlo. Lo que no se puede hacer es alargar hasta la hora y media una historia que no da para más de 25 minutos. Lo que podría haber sido un corto bastante prometedor se alarga hasta convertirse en un soporífero ladrillo. Una pena.
El joven director William Eubank se queda en un quiero y no puedo, sus intenciones son buenas pero le han fallado las ideas y la forma de plasmarlas. No consigue en casi ningún momento dar el ritmo y el tono adecuado a su historia. Su film resulta aburrido y confuso durante casi todo el metraje. Tanto que cuando la cosa se pone interesantre ya es demasiado tarde, mortalmente tarde. Ya no consigue atraer nuestra atención. Nos importa un bledo lo que les ocurra a los personajes, sólo queremos que acabe el film de una maldita vez. El supuesto misterio que se esconde tras los blancos muros de la película nos da absolutamente igual sólo queremos que se acabe esta estupidez.
El film se hace demasiado lento y cuando se pone interesante o hace a base de una mezcla de géneros que me resultó bastante indigesta. Lo de mezclar géneros puede estar muy bien y siempre es saludable, pero cuando es el último recurso para salir de un guión que se ha metido en un callejón sin salida...
Al final se opta por la típica y forzada sorpresa final que me resultó excesivamente pillada por los pelos. Vamos, que no hay quien se la crea. A mí se me quedó cara de "¿Tanto misterio para esto?"
Puede que el film tenga algún destello prometedor (el citado inicio, la señora mayor,) pero me resultaron insuficientes para mantener la trama a flote. Todavía más cuando las escenas de acción me parecieron (una vez más) copiadas de las de Matrix.
En cuanto a los actores, aparece ese mal actor que es Laurence Fishburne con su eterna cara de tipo duro. Vamos, que sigue interpretando a Morfeo 15 años después. La verdad es que aquí su presencia casi se puede interpretar como un guiño a la trilogía de Matrix, con la que esta película bebe más de lo deseable. El resto de los actores no me gustaron, la verdad. Sería del sueño que me entró.
Resumamos, que no vale la pena alargarse mucho más. The signal es un film sin personalidad propia que pica de muchos sitios y al final no se acaba de decidir por nada. Fallida. Los que esperan al nuevo talento de la ciencia ficción deberán seguir esperando.
4
jueves, 15 de enero de 2015
Orígenes (I Origins)
Me gustan las películas que le hacen cuestionarse al espectador su forma de entender la existencia. No voy a ponerme metafísico pero me parece estimulante intentar ir más allá del mero divertimento (contra el que no tengo nada en contra siempre que se haga con cierta dignidad).
Dentro de los directores que buscan hacernos pensar hay de todo, desde soporíferos en extremo a locos fascinantes. El bueno de Mike Cahill es un nuevo valor a tener en cuenta. I Origins es una historia bastante atractiva que tiene los suficientes puntos de interés como para que su visionado se haga de lo más ameno. No es ninguna maravilla pero tiene unos cuantos giros de guión que te mantienen atento durante todo el metraje.
El film plantea el siempre interesante debate entre la ciencia y la superstición. La motivación del personaje principal, un científico interpretado por Michael Pitt, parece ser refutar la idea de Dios a base de datos objetivos. Sin embargo, sus propias experiencias le harán dudar de sus convicciones. Una vez más estamos ante el mundo espiritual enfrentado a la razón. Cahill nos propone que consideremos el ojo humano como espejo del alma o como signo de la evolución de las especies. ¿Algo tan complejo como un ojo puede ser resultado de la evolución o debe haber sido creado por algo divino? Vayamos más allá: ¿Es el amor simplemente un conjunto de sensaciones del cerebro destinadas a la reproducción y supervivencia de la especie? ¿O es algo más? Todo ello me pareció de lo más estimulante. Me gustó cómo se muestra el dilema de una mente científica que se enfrenta a algo totalmente inverosímil. Cahill parece incidir en cómo la mente humana se niega a cambiar sus creencias (ya sean en la ciencia o en la superstición) incluso teniendo evidencias más que suficientes para ello.
El problema es que Cahill tiene muy claro por qué opción se decanta y no deja ningún resquicio a la duda razonable. El espectador se ve subyugado por el misterio que plantea pero sus conclusiones me parecieron algo maniqueas. Cahill reviste su historia de una solemnidad y una trascendencia que puede hacernos olvidar que estamos ante una película, nada más. Y una bastante tramposa, algo que no es malo si buscas divertir al personal (El sexto sentido sería un buen ejemplo de ello) pero que resulta irritante si se busca convencer al espectador de algo.
Avanzada la trama Cahill nos presenta como evidente lo indemostrable y ahí radica su trampa. Me gustó la anécdota sobre el Dalai Lama que se narra en el film pero la forma en la que se le da la vuelta me resultó bastante demagoga.
Personalmente, no sé si existe ese mundo espiritual (nada me hace pensar tal cosa) ni me acabo de creer lo de la reencarnación. Me creo más a los científicos que a cualquier parapsicólogo/charlatán del tres al cuarto. Vamos, que a mí esta película no me ha hecho creer en lo paranormal como parece ser que era la intención del amigo Cahill. Tampoco me ha hecho creer en fantasmas ninguna película de fantasmas de las miles que he visto, ni George A. Romero con todas sus pelis sobre zombies me ha convencido de la existencia de estos. La diferencia es que Romero sólo pretendía divertirnos con sus entrañables seres en busca de carne fresca y Cahill parece querer convencernos de la existencia de lo sobrenatural.
Una consideración final. ¿Qué significa el número romano del título? ¿Inicia este film una trilogía? Puede ser, hay algunos cabos que quedan sueltos (como el señor del ascensor) que nos hacen pensar que estamos ante un proyecto que se va a extender más allá de este film. Puede que Cahill crea que es un iluminado divino y necesite más películas para convertir a toda la raza humana en creyentes de su nueva fe. Cosas más raras hemos visto (qué le pregunten a Tom Cruise y John Travolta).
Un film tramposo y tendencioso pero se ve con interés. Recomendable para los fans de Iker Jiménez.
5,5
P.d. Os dejo con esta curiosa canción incluida en I Origins que resume bastante bien el espíritu del film.martes, 16 de diciembre de 2014
Predestination
Los hermanos Spiering fueron los responsables de Daybreakers, aquel engendro que podía haber sido una buena película sobre vampiros pero que se quedó en nada. Con Predestination lo intentan con el subgénero de los viajes en el tiempo.
Basada en un breve relato de Robert A. Heinlein (autor también de Starship troopers) Predestination arranca francamente bien con un prólogo que nos recuerda a la ciencia ficción más clásica. Luego asistimos al relato de un cliente en un bar que nos atrapa de forma irremediable. Tanto la fotografía como la música del film me parecieron excelentes y contribuyen a crear una fascinante atmósfera que te deja clavado al sillón. Buen inicio para un género en el que ya hemos visto casi de todo. La cosa continúa por cauces más que estimables, uniendo ciencia ficción y drama mientras se nos cuenta la historia de Jane. Una historia que tiene no pocos puntos de conexión con la obra del genial Philip K. Dick (cuya obra inspiró Blade Runner o Minority report) en cuanto a que los personajes nunca saben donde empieza la realidad ni su propia personalidad. Con Minority report tiene en común, además, el hecho de una brigada que castiga los crímenes antes de que ocurran, por lo que los detenidos son inocentes ya que nunca llegan a cometer sus crímenes. Una de las paradojas que tanto le gustaban a Dick y que siguen vigentes hoy en día: en nombre de la seguridad el Estado recorta libertades a los ciudadanos llegando al extremos de detener a posibles criminales que aún no han cometido ningún delito. Una premisa que no fue suficientemente explotada en el film de Spielberg.
Sin embargo, volviendo a Predestination, cuando los viajes en el tiempo entran en escena es cuando el film deja de hacer pie y se hunde sin remedio en un sinfín de paradojas temporales que no hay por donde cogerlas. Yo entiendo la ciencia ficción como un género de pura evasión, sin olvidar que todo relato siempre ha de procurar ser verosímil a ojos del espectador por muy fantasioso que sea. Si la trama no es creíble el espectador no entrará en la historia y el film será un rotundo fracaso.
Me viene a la mente Regreso al futuro, quizás el film definitivo sobre viajes en el tiempo. Recientemente hemos visto otras películas sobre viajes temporales como Primer (en breve hago una reseña), Looper o Cronocrímenes. Propuestas todas ellas bastante dignas y distintas entre sí que usaban las paradojas temporales para hacernos pasar un buen rato. Sin embargo, los Spiering han intentado rizar el rizo y llevando la premisa a sus extremos.
El problema de Predestination es que pretende dar demasiados giros y saltos mortales para sorprender al espectador que acaba por perder toda credibilidad. El eterno dilema de ¿quién fue primero, el huevo o la gallina? acaba convertido en una pretenciosa y vacua sucesión de despropósitos. Lamentablemente, en la última media hora se pierde en tantas paradojas sin sentido que acaba siendo un galimatías que echa por tierra los logros conseguidos en la estimable primera hora.
Para entendernos, Predestination pretende ser tan enrevesada de seguir como Memento, pero Memento te dejaba un buen sabor de boca ya que habías asistido a una original forma de contar una historia que eras capaz de ordenar en tu mente. Pero con Predestination se te queda cara de idiota. Tampoco llega al nivel de complejidad y posibles interpretaciones de Enemy, todo lo contrario, Predestination no parece pretender tener ninguna explicación (lógica o no). Es sólo una serpiente que se muerde la cola, un bucle infinito sin inicio ni final. Intentar buscarle el sentido es una pérdida de tiempo.
Lo mejor del film resultó la joven Sarah Snook, su relato inicial es lo único realmente destacable del film. Por su parte, Ethan Hawke está tan inexpresivo como suele ser costumbre en él.
Creo que los aficionados a la ciencia ficción y a los viajes en el tiempo podrán disfrutar de Predestination siempre que no le busquen demasiada coherencia a la historia.
El problema de Predestination es que pretende dar demasiados giros y saltos mortales para sorprender al espectador que acaba por perder toda credibilidad. El eterno dilema de ¿quién fue primero, el huevo o la gallina? acaba convertido en una pretenciosa y vacua sucesión de despropósitos. Lamentablemente, en la última media hora se pierde en tantas paradojas sin sentido que acaba siendo un galimatías que echa por tierra los logros conseguidos en la estimable primera hora.
Para entendernos, Predestination pretende ser tan enrevesada de seguir como Memento, pero Memento te dejaba un buen sabor de boca ya que habías asistido a una original forma de contar una historia que eras capaz de ordenar en tu mente. Pero con Predestination se te queda cara de idiota. Tampoco llega al nivel de complejidad y posibles interpretaciones de Enemy, todo lo contrario, Predestination no parece pretender tener ninguna explicación (lógica o no). Es sólo una serpiente que se muerde la cola, un bucle infinito sin inicio ni final. Intentar buscarle el sentido es una pérdida de tiempo.
Lo mejor del film resultó la joven Sarah Snook, su relato inicial es lo único realmente destacable del film. Por su parte, Ethan Hawke está tan inexpresivo como suele ser costumbre en él.
Creo que los aficionados a la ciencia ficción y a los viajes en el tiempo podrán disfrutar de Predestination siempre que no le busquen demasiada coherencia a la historia.
5
martes, 25 de noviembre de 2014
El amanecer del planeta de los simios (Dawn of the Planet of the Apes)
Reconozco que nunca he sido un fan de la saga original del planeta de los simios. Sí me gustó mucho la primera cuando la vi de crío (mítico final) pero todas las secuelas me parecieron innecesarias y alguna de ellas realmente traída por los pelos. Aún así, me parecieron mejores que aquella estupidez que hizo Tim Burton hace ya unos años y que fue la señal inequívoca de que el talento de Burton se estaba esfumado rápidamente. En su afán de hacer rentables nuevamente viejas franquicias de sobra conocidas por el gran público, Hollywood volvió recientemente sobre El planeta de los simios con un más que aceptable blockbuster que, inevitablemente, ha dado origen a una nueva saga.
Esta segunda película continúa por la senda iniciada con El origen del planeta de los simios. Estamos ante un cine comercial, un blockbuster veraniego que se toma en serio su tarea de entretener y ofrece una historia que, sin ser perfecta, aporta algo más que batallas sin sentido. Esta historia en manos de criminales como Michael Bay o Roland Emmerich hubiera sido una tontería monumental de efectos especiales. El director Matt Reeves (Monstruoso) salió de la factoría de JJ Abrams y como su mentor busca aunar espectáculo con calidad.
Esta segunda parte avanza en la historia de cómo los simios acaban dominando el planeta Tierra. Para ello nada mejor que quitar de en medio a los molestos humanos gracias a un virus (mira qué oportuno con todo lo que está pasando con el ébola). Usando el manido pero efectivo recurso de los falsos noticieros, Reeves se carga a casi toda la humanidad durante los títulos de crédito.
No es nada novedoso lo de la epidemia, un recurso facilón que está siendo muy usado en el cine reciente. Desde Contagio a Worl War Z, los futuros apocalípticos están teniendo cada vez más su origen en epidemias. Es esta epidemia la que ha acabado con la civilización humana, quedando sólo unos pocos supervivientes.
Por su parte, los simios han resultado ser inmunes y viven tranquilamente en sus dominios liderados por Cesar, su libertador. Pero el ser humano no es capaz de adaptarse a la vida en armonía con la naturaleza. Necesitados de los beneficios del progreso y obstinados en vivir en grandes ciudades, los humanos necesitan el confort que les otorga la electricidad. Lamentablemente, una antigua presa que podría ser la solución a los problemas humanos está en territorio simio. A mí esta premisa me recordó a las reservas indias y cómo los indios fueron masacrados por el hombre blanco en nombre del progreso. Algo así ya se plasmó recientemente, de forma mucho menos sutil, en Avatar.
La historia no es ninguna maravilla pero deja entrever algunos interesantes aspectos sociológicos que siempre son de agradecer. Al contrario que en El señor de las moscas, en El amanecer del planeta de los simios no se profundiza en la forma de gobierno de las distintas comunidades. Ambos están regidos por dictaduras, no hay signos de democracia ni de ningún tipo de elección de los líderes.
La cosa parece lógica viniendo de los simios (que se supone que son una civilización más primitiva y siguen a su macho alfa) pero los humanos parecen ganado dominado por un Gary Oldman que los gobierna a base de arengas y miedo. Excepto la inevitable bandera norteamericana, no hay signos evidentes del gobierno humano previo a la epidemia. No hay Parlamento ni oposición al poder o, al menos, no se nos muestra. Tampoco hay hueco para la superstición o la religión en ninguno de los dos bandos, algo que sería lógico. Entiendo han evitado todo tema religioso para no herir sensibilidades pero yo lo eché en falta en una sociedad que ha sobrevivido al Apocalipsis.
En el bando simio sí se nos muestran unas normas básicas de convivencia (simio no mata a simio), unas pinturas que distinguen a los cazadores del resto y unos símbolos grabados en piedra (que emparentan directamente con el pasado de Cesar). Todo ello está basado en el culto al líder, lo que no evitará las luchas por el poder. Al final resulta que tanto humanos como simios son bastante similares, ambos se dejan llevar por el instinto gregario y las ansias de poder.
Matt Reeves consigue atrapar el interés del espectador y que no decaiga en ningún momento. Ofrece planos de una gran espectacularidad a la vez que una trama lo suficientemente atractiva (sin ser tampoco ninguna maravilla). Me gustó cómo están definidos y cómo evolucionan los personajes simios. Sin embargo, los humanos resultan bastante planos y mal desarrollados en comparación con los simios. Tampoco es que los actores que los interpretan estén demasiado acertados.
| En el set de rodaje usando técnicas de captura de movimiento. |
Cuando hablamos de los humanos la cuestión actoral pierde bastante nivel, Jason Clarke me parece un actor bastante inexpresivo (yo eché de menos a James Franco, ¿qué ha pasado con su personaje?). Lo mismo puedo decir de Keri Rusell. No forman la típica pareja de héroe y heroína guaperas pero creo que sus personajes no están bien desarrollados, demasiado esquemáticos. Tampoco el personaje del joven adolescente parece que aporte nada a la trama. Por su parte, Gary Oldman está en su línea, histriónico.
Un blockbuster digno, ojalá todos los que nos llegan fueran así de correctos.
5,5
domingo, 9 de noviembre de 2014
Interstellar
Tenía que pasar, como todos los directores con ciertas aspiraciones, Christopher Nolan ha intentado realizar su propia 2001.
Hasta ahora a Nolan muchos le acusaban de pomposo y creerse demasiado trascendente, tales acusaciones se hacen irrefutables en Interstellar. Nolan une como nadie espectáculo y complejidad argumental. Interstellar es demasiado ambiciosa y pretende abarcar demasiado, correcto, pero también es un espectáculo sublime.
El guión de los hermanos Nolan parte de un argumento nos recuerda a muchas otras películas de ciencia ficción como la citada 2001, Señales, Contacto, Sunshine o Gravity, pero es capaz de aportar su particular visión. A estas alturas es muy difícil lograr una historia original que sorprenda al gran público pero para eso se supone que están los cineastas como Nolan. Sin ir más lejos, el año pasado Alfonso Cuarón nos sorprendió con la maravillosa Gravity que debido a su simpleza argumental era tremendamente entretenida sin dejar de ser una gran película sobre el espacio. Gravity fue un triunfo en toda regla mientras Interstellar es algo mucho más ambicioso.

Intestellar es una buena película que dudo mucho que hubiera sido mejor si hubiera sido algo menos ambiciosa. Todo lo concerniente a la familia del protagonista, la granja, el abuelo, el dron y demás me resultó un tanto fuera de lugar la primera vez que la vi pero me acabó convenciendo tras un segundo visionado. Entiendo lo que Nolan pretende al introducir el aspecto sentimental en una película de ciencia ficción pero esta vez no he conectado con su propuesta. ¿Puede que el amor paterno sea una variable que debamos tener en cuanta a la hora de pensar en futuro de la raza humana?
Nolan dirige con mano maestra y sabe crear emoción y tensión en el espectador como nadie en el cine actual. A pesar de sus casi tres horas y un epílogo demasiado largo a mí el film me mantuvo clavado al asiento y en tensión durante todo el metraje. Interstellar tiene momentos que harán las delicias de los aficionados al género de la ciencia ficción y de cualquier persona un pco sensible. Nolan se ha puesto trascendente en grado sumo y nos habla del futuro de la raza humana, el instinto se supervivencia, la familia, la gravedad y los agujeros de gusano en un film simplemente asombroso y emocionante.
En el segundo visionado entendí mejor las motivaciones de los personajes de Matt Damon y Cassey Affleck. Incluso la química entre Matthew McConaughey y Anne Hathaway me resultó mucho más lograda. Mención aparte se merecen los robots del film, con esa peculiar apariencia me resultaron poco creíbles, la verdad, y no dejaron de recordarme a los androides de Naves misteriosas pero con mejores efectos especiales.
Siempre es de alabar que una película no trate al espectador de idiota, pero irse al otro extremo tampoco es la mejor opción. Nolan debe creerse que todos los espectadores somos expertos en física, yo ni siquiera puedo leer morse o binario por lo que ciertos pasajes de la trama se escaparon a mi entendimiento. Si hablamos de cinco dimensiones la cosa se me complica aún más. He tenido que verla dos veces para entenderla en toda su complejidad científica (soy de letras) y caer rendido a sus pies.
Siempre es de alabar que una película no trate al espectador de idiota, pero irse al otro extremo tampoco es la mejor opción. Nolan debe creerse que todos los espectadores somos expertos en física, yo ni siquiera puedo leer morse o binario por lo que ciertos pasajes de la trama se escaparon a mi entendimiento. Si hablamos de cinco dimensiones la cosa se me complica aún más. He tenido que verla dos veces para entenderla en toda su complejidad científica (soy de letras) y caer rendido a sus pies.
Debo destacar la magnífica banda sonora del alemán Hans Zimmer. Es uno de sus mejores trabajos, una partitura al vez minimalista y grandilocuente que por momentos me recordó a (era inevitable) a 2001. Ese leitmotiv que recorre toda la película a base de unas pocas notas que se repiten incesantemente en un crescendo colosal sólo lo puedo catalogar de sublime. Una partitura hipnótica que eleva la cinta más allá de la estratosfera. Nolan da un gran protagonismo a la banda sonora de Zimmer y, como hace habitualmente, sube deliberadamente el volumen de la música hasta niveles casi excesivos. La energía que proyecta su música sobre las imágenes les da un dramatismo y una halo épico desbordante. .
8
lunes, 3 de noviembre de 2014
Upstream colour
Tras estrenarse con una auténtica película de culto como es Primer, Shane Carruth ha tardado demasiado (9 años, ni más ni menos) en elaborar su segunda película. Viendo el resultado a uno le cabe la duda de si no es mejor tardar casi una década en un proyecto así de arrriesgado antes que rodar una tontería tras otra cada 2 años .
No vamos a engañarnos a estas alturas del partido. Sólo existen dos tipos de espectadores: los quieren ver siempre lo mismo y los que no. Dentro del primer grupo encontramos a las personas que desean ver cine con una estructura (presentación, desarrollo y desenlace) y unos personajes (el bueno, el malo y la chica) siempre muy similares. Nada de sobresaltos ni sorpresas. ¿Por qué te crees que hay tantos tráilers que te cuentan prácticamente todo lo que ocurre en la película? ¿Por qué crees que publicitan una película con frases como “De los productores de…” o “Del director de…”? Para que el espectador sepa qué se va a encontrar. Hay personas que tienen muy claro lo que les gusta y desean ver siempre la misma película. Los que tenemos hijos sabemos que a los niños les encanta ver una y otra vez las mismas películas. Adoran recrearse en historias que se saben al dedillo. Necesitan que todo esté bajo control y dentro de unos parámetros en los que se sienten seguros. Todo ello está llevando a una peligrosa infantilización del cine comercial en las últimas décadas, las películas parecen malas fotocopias de un desgastado folletín. Yo cada día valoro más que una película se salga de los márgenes convencionales y me sorprenda. Quizás por eso me gustó tanto Upstream colour.
Se dice que Hollywood tentó a Carruth con llevar a cabo un proyecto que llegó a estar bastante avanzado pero que finalmente no vio la luz, paree ser que Carruth no estaba dispuesto a perder ni un gramo de libertad creativa. Por ello se ha financiado él mismo (con ayuda de amigos y crowd founding) su segunda película.Carruth parece ser un director perfeccionista hasta límites insospechados, su historia requería de todo este tiempo y mucha implicación personal. Carruth ha sido totalmente independiente y ha tenido control absoluto de su obra gracias a que se la ha financiado él solito con ayuda de amigos y crowd founding. Carruth es el padre del film en todos los sentidos y único responsable del resultado final. Ha sido escritor, director, montador, músico, actor y fotógrafo de su película.
Upstream colour es una distinta a casi todo que hayas visto. Upstream colour no le debe nada a nadie ni toma premisas de otras historias. Es única y con un universo propio en el que no es fácil penetrar pero del que, una vez dentro, es imposible sustraerse. Un film hecho con mucho mimo y mucho respeto por el noble arte del cine y, cosa nada despreciable, el espectador.
Carruth afronta una ciencia ficción adulta, nada de cachivaches infantiloides, y casi filosófica. No nos lo pone fácil al espectador que decida dar el paso, dando información a cuenta gotas. El cómo que es más fascinante que el qué. Upstream colour es un rompecabezas con drogas, gusanos, cerdos, flores raras, técnicos de sonido y un ladrón. No es fácil en un primer visionado. Todo parece estar conectado pero las pistas no son evidentes para el espectador. Una vez más, estamos ante un film que nos obliga a estar atento a cada detalle y a reflexionar sobre lo que estamos viendo a cada momento. Puede que las conclusiones que saquemos no coincidan con las de otros y puede que no lleguemos a ninguna conclusión, pero el viaje es fascinante.
Carruth elabora un film absorbente, con un ritmo que se acelera y se ralentiza varias veces pero que nunca deja de sorprender. Las bellas imágenes y su arriesgado montaje contribuyen decisivamente a ello. El sonido y la imagen se fusionan de forma casi mágica para darnos un film de una gran belleza y originalidad. Me recordó en algún momento a la fallida El Árbol de la vida, película a la que supera con creces ya que Upstream colour tiene un significado y un claro final, amén de no durar 3 horas.
Al igual que pasó con Enemy, aquí os dejo mi interpretación de Upstream colour
(OJITO, SPOILER):
Un gusano produce una sustancia que provoca una conexión mental entre las personas que la ingieren. Dicha sustancia se puede usar también para anular la voluntad de las personas. Un hábil ladrón introduce el gusano que produce la droga en el cuerpo de sus víctimas para apoderarse de su voluntad y robarles el dinero. Manteniendo su mente ocupada con sencillos trabajos manuales o aprendiendo textos de memoria y alimentándose a base de agua fría, el ladrón consigue apoderarse del dinero de sus víctimas y desaparece. Las víctimas quedan indefensas y todavía con el gusano en su interior, atraídos por un zumbido acuden a una granja en la que un ingeniero de sonido cuida cerdos. El ingeniero/granjero traspasa el gusano a un cerdo, creando un vínculo entre cada víctima del ladrón y un cerdo concreto. Una vez devueltos a su vida normal, las víctimas del ladrón deben rehacer sus vidas, tarea nada fácil con importantes lagunas de memoria y ciertas secuelas como recordar pasajes enteros de libros. El vínculo creado entre víctima y cerdo es duradero, por lo que los humanos sienten las emociones de los cerdos sin ningún motivo aparente.
Sin embargo otro vínculo más se forma entre otras víctimas del mismo ladrón. Los protagonistas se sentirán atraídos el uno por el otro, sin saber muy bien el por qué. El trauma vivido les une de tal modo que hasta confunden sus recuerdos.
El granjero arroja al río a los cerdos, la sustancia creada por el gusano llega hasta unas extrañas orquídeas azules de las cuales saldrá el gusano. Así se cierra el ciclo de la vida, en el que unos son víctimas y otros parásitos.
Todo ello nos lleva a unas cuantas reflexiones que incitan a un debate apasionante: ¿Es el granjero una metáfora del Estado que controla a los ciudadanos? ¿O es una metáfora de Dios? ¿Existe realmente la libertad? ¿Podemos hacer algo por cambiar nuestro destino?
FIN SPOILER
Carruth con sólo dos películas me parece uno de los directores más interesantes del momento.
Un gusano produce una sustancia que provoca una conexión mental entre las personas que la ingieren. Dicha sustancia se puede usar también para anular la voluntad de las personas. Un hábil ladrón introduce el gusano que produce la droga en el cuerpo de sus víctimas para apoderarse de su voluntad y robarles el dinero. Manteniendo su mente ocupada con sencillos trabajos manuales o aprendiendo textos de memoria y alimentándose a base de agua fría, el ladrón consigue apoderarse del dinero de sus víctimas y desaparece. Las víctimas quedan indefensas y todavía con el gusano en su interior, atraídos por un zumbido acuden a una granja en la que un ingeniero de sonido cuida cerdos. El ingeniero/granjero traspasa el gusano a un cerdo, creando un vínculo entre cada víctima del ladrón y un cerdo concreto. Una vez devueltos a su vida normal, las víctimas del ladrón deben rehacer sus vidas, tarea nada fácil con importantes lagunas de memoria y ciertas secuelas como recordar pasajes enteros de libros. El vínculo creado entre víctima y cerdo es duradero, por lo que los humanos sienten las emociones de los cerdos sin ningún motivo aparente.
Sin embargo otro vínculo más se forma entre otras víctimas del mismo ladrón. Los protagonistas se sentirán atraídos el uno por el otro, sin saber muy bien el por qué. El trauma vivido les une de tal modo que hasta confunden sus recuerdos.
El granjero arroja al río a los cerdos, la sustancia creada por el gusano llega hasta unas extrañas orquídeas azules de las cuales saldrá el gusano. Así se cierra el ciclo de la vida, en el que unos son víctimas y otros parásitos.
Todo ello nos lleva a unas cuantas reflexiones que incitan a un debate apasionante: ¿Es el granjero una metáfora del Estado que controla a los ciudadanos? ¿O es una metáfora de Dios? ¿Existe realmente la libertad? ¿Podemos hacer algo por cambiar nuestro destino?
FIN SPOILER
Carruth con sólo dos películas me parece uno de los directores más interesantes del momento.
8
domingo, 14 de septiembre de 2014
Al filo del mañana (Edge of tomorrow)
Para su nueva película, el todopoderoso e inmune al paso del tiempo Tom Cruise ha escogido al director Doug Liman. Liman es el responsable de films más que decentes como El caso Bourne o Caza a la espía y mediocridades como Jumper o Sr y Sra Smith.
Me inclino a pensar que Liman es un buen artesano que sabe rodar y darle ritmo a una historia pero que cuando no hay nada que sacar se limita cumplir con el expediente. Lamentablemente, creo que en Al filo del mañana estamos ante un claro ejemplo del segundo caso. Liman cumple y entrega un film a más gloria de su estrella pero poco más. Las escenas de acción son trepidantes y el ritmo general del film está bastante conseguido, por lo que estamos ante un encargo de Liman resuelto una vez más con buen hacer pero poca personalidad. Dudo mucho que Tom Cruise deje que se vea la personalidad de sus directores en ninguna de sus películas.
Al filo del mañana es el enésimo blockbuster en la carrera de Tom Cruise, otro film que es sólo un mero entretenimiento para un espectador sin demasiadas pretensiones. Ofrece algo más a base de unos impecables efectos especiales y un buen ritmo pero se olvida tan pronto como se ve. Al igual que Oblivion es una ciencia ficción con algo más de trasfondo de lo que suele ser habitual en las grandes producciones pero no es una ciencia ficción que deba ser tomada en serio. No estamos ante Origen, Moon o Gravity.
Vale que la premisa argumental es del todo inverosímil y ridícula pero no se trata de buscarle tres pies al gato, no estamos ante un film tipo 2001 sino más bien ante el último lucimiento de Tom Cruise. Si la trama se nos hace poco creíble, el final es de traca, hay que echarle muchas ganas para que nos resulte veraz ese forzado final que, como pasó el Oblivion, le hace perder al conjunto bastantes enteros en busca de un happy end bochornoso.
Siguiendo con las referecnias, debo comentar que los villanos parecen sacados de Matrix y la estética manga me resultó un tanto chocante (esa espada...) pero es comprensible si pensamos que el film se basa en un cómic Manga. También me recordó a Starship troopers pero sin la mirada ácida aquélla. El film funciona como divertimento aunque desperdicia la oportunidad de cierta crítica social. Por cierto: la propaganda de hacia la victoria me recordó a la propaganda cubana usando la imagen del Che. Lástima que todas estas referencias no acaben llegando a ningún sitio y se queden en meros guiños que buena parte del público no captará.Debo admitir que me gustó Tom Cruise, está en su eterno papel de héroe pero creo que hace un buen trabajo. La evolución de su personaje a través de la repetición de un mismo día me resultó divertida. Una vez más estamos ante un canalla que acaba convertido en un héroe muy a su pesar. Quizás la historia sentimental con el personaje de Emily Blunt sea lo más flojo del film (si exceptuamos el final). Parece que Tom Cruise quiere exorcizar los rumores de homosexualidad incluyendo en todas su películas un romance con una bella señorita. Allá él. Me gustó Emily Blunt aunque no destile mucha química con nuestro amigo cienciólogo.
Por suerte, el buen ritmo y unos toques de humor hacen que la constante repetición de la trama no se haga aburrida al espectador. Un blockbuster justito.
5
martes, 26 de agosto de 2014
Guardianes de la galaxia
Guardianes de la galaxia es el blockbuster del año, sin duda. No sólo le ha robado el título contra todo pronóstico al Capitán América sino que es uno de los mejores de los últimos años. A los que os gustaron las producciones Marvel al estilo de Iron Man, Thor, Los Vengadores o El capitán América, os recomiendo encarecidamente esta cinta.
No conozco el cómic en el que se basa, no he leído ni una sola viñeta de Guardianes de la galaxia. Al contrario que con otros personajes Marvel, no crecí con este cómic y no puedo comparar la película con la historieta ni sé (ni me importa) si han sido fieles al original. He de reconocer que a primera vista, la cosa no pintaba bien: un terrícola vacilón, una chica verde, un mapache, un hombre-planta y un forzudo interpretado por Batista (el de la lucha libre), uy uy uy. Sin embargo, me llevé una muy agradable sorpresa al comprobar que lo que parecían los ingredientes de un cóctel indigesto combinaban de forma perfecta. La mano del gamberro director James Gunn le ha dado el toque irreverente que esta historia precisaba.
El frenético guión está lleno de guiños cinéfilos y chistes que lo convierten en un entretenimiento ideal para toda la familia sin insultar la inteligencia de los espectadores. Los más pequeños lo fliparán con los efectos especiales mientras que los más mayores disfrutaremos con la combinación de humor y emoción del film. Los de Marvel han decidido seguir por la senda iniciada en Iron man y los Vengadores para entregarnos una ágil historia llena de acción e ironía. A mí me recordó a Golpe en la pequeña China, aquella película de Carpenter con Kurt Russel en la que se intentaba combinar cine de aventuras con humor. Golpe en la pequeña China no me gustó en su día cuando la vi en el cine con 12 años y ahora sigue sin hacerlo, todo lo contrario que Guardianes de la galaxia. Ahora los ingredientes han sido mezclados en la justa medida y el resultado ha sido muy superior. Obviamente, no hay que pedirle verosimilitud a esta cinta (a mí me chirriaron bastante esas salidas a pelo al espacio exterior) ni el más mínimo rigor científico, eso sí, el film cumple sobradamente con su labor de divertir.
Ocurre que la historia tampoco es nada que no hayamos visto decenas de veces. Incuso hay un villano que quiere conseguir un objeto para tener el control. Sin embargo, el film parece ser consciente de sí mismo y ríe de cada uno de los estereotipos de este tipo de cine. Son el frenético ritmo de la historia, el correcto desarrollo de de cada uno de los personajes y sus continuos enfrentamientos verbales los que hacen a este film despuntar sobre el resto.
Valga como ejemplo ese protagonista aficionado a la música de los años 70 y las viejas cintas de cassette, todo un guiño a una generación que crecimos con las cintas antes que se inventara eso del mp3. O la singular pareja de caza recompensas formada por el escueto en palabras Groot y el parlanchín Rocket (el mapache con más mala leche de la historia del cine). Curiosamente el personaje de Drax (Batista) es a priori el menos interesante pero consigue alguno de los mejores momentos a costa de sus pocas luces. El tono desenfadado del conjunto también nos deja el cameo más divertido hasta la fecha de Stan Lee y la escena post créditos igualmente más graciosa.
Sin que sirva de precedente me ha gustado un film en el que ha colaborado Vin Diesel (es quien pone voz al personaje de Groot), igualmente Bradley Cooper ha prestado sus gestos y su voz a Rocket. La pareja formada por Chris Pratt y Zoe Saldana tiene suficiente química como para hacer interesante su relación.
Guardianes de la galaxia tiene ese tono justo entre humor, ironía y acción que los de Marvel llevan perfeccionando unos años con las pelis sobre Iron Man y Los vengadores. Una fórmula que han ido destilando poco a poco hasta llegar a esta pequeña joya del entretenimiento.
Sinceramente, yo me daría por satisfecho si las nuevas películas de Star Wars del señor Abrams fueran tan divertidas como Guardianes de la Galaxia.
6
miércoles, 30 de julio de 2014
Under the skin
Ya desde sus peculiares títulos de crédito con la línea de ensamblaje nos damos cuenta de que no estamos ante un convencional film de ciencia ficción.
Ocurre que Under the skin pretende ser una mirada distinta sobre la ciencia ficción pero, como les pasa a muchos modernos, acaba imitando a obras del pasado. Under the skin bebe bastante de The man who fell on earth, aquel extraño y desconcertante film de Micholas Roeg en el que David Bowie (¿quién mejor que él?) interpretaba a un extraterrestre camuflado entre los terrícolas. No estamos ante un remake sino ante films con premisas similares cuyos desarrollos no dejan de ser muy parecidos.
Aquí Jonathan Glazer se centra en el aprendizaje de camuflaje entre los humanos y la selección de las víctimas de nuestra particular viuda negra encarnada por una hierática Scarlett Johansson. Su film tiene una visión original y pretende mostrarnos cómo sería vista la diversidad humana por unos extraterrestres para los que sólo seríamos alimento.
La cosa no tiene un mal punto de partida pero pronto nos damos cuenta de que el ritmo puede ser un problema. El ritmo del film inquieta y fastidia. Apartes iguales. Hallazgos como la escena de la primera víctima (a mí me dejo fascinado esa densa agua negra) se alternan con tediosas escenas de Scarlett conduciendo que no aportan absolutamente nada. Tampoco la insidiosa música contribuye a que nos sintamos a gusto viendo esta película, convirtiéndola en una desasosegaste experiencia. Supongo que los amantes de las rarezas y los films de culto (entre los que suelo incluirme) encontrarán deliciosa esta película, pero esta vez a mi esta rareza me ha dejado bastante frío.
La cosa no tiene un mal punto de partida pero pronto nos damos cuenta de que el ritmo puede ser un problema. El ritmo del film inquieta y fastidia. Apartes iguales. Hallazgos como la escena de la primera víctima (a mí me dejo fascinado esa densa agua negra) se alternan con tediosas escenas de Scarlett conduciendo que no aportan absolutamente nada. Tampoco la insidiosa música contribuye a que nos sintamos a gusto viendo esta película, convirtiéndola en una desasosegaste experiencia. Supongo que los amantes de las rarezas y los films de culto (entre los que suelo incluirme) encontrarán deliciosa esta película, pero esta vez a mi esta rareza me ha dejado bastante frío.
El personaje de Scarlett Johansson usa su atractiva apariencia (a pesar de ir vestida de la forma más ordinaria posible) para atrapar a varones humanos (que casi todos parecen ser unos cerdos) con el propósito de alimentarse. Sin embargo, nuestra inexpresiva protagonista pronto empezará a preguntarse cosas sobre la raza humana y su condición. Nuestra protagonista tiene una misión que cumplir pero sus dudas la harán abandonarla y experimentar por su cuenta. Al abandonar su misión romperá el protocolo preestablecido y será perseguida por sus antiguos compañeros. A pesar de la simpleza de la trama, Glazer opta por una estructura narrativa tan pausada y repetitiva (sólo rota por algunos momentos impactantes) que a unos fascinará y a otros aburrirá mortalmente. Es este un claro ejemplo de película en la que es más importante el cómo se cuenta que el qué.
Lamentablemente, Jonathan Glazer cuenta muy poco y lo hace de forma pesada y aburrida. Por momentos parece un publi-reportaje de Escocia mezclado sin demasiado acierto con una sucesión escenas de Scarlett conduciendo sin parar.
Aviso para navegantes: a quienes piensen ver esta película pensando en las escenas de desnudo de Scarlett Johansson, debo decirles que no pierdan el tiempo. No vale la pena ver este ladrillo sólo por unos segundos de desnudo que son fácilmente localizables en internet. Se aburrirán sobremanera y cuando lleguen a las escenas en cuestión se darán cuenta que no son nada eróticas o morbosas, más bien todo lo contrario.
Under the skin es una ciencia ficción distinta, bizarra y mundana. Una historia de extraterrestres muy alejada de los tópicos habituales pero que no consigue evitar la sensación de haber perdido el tiempo con esta, a priori, interesante propuesta.
Parafraseando a mi amigo Mada: "Sugerente, lenta, hipnótica, sexual, incómoda, redundante, fascinante, aburrida, trascendente y ambigua".
Parafraseando a mi amigo Mada: "Sugerente, lenta, hipnótica, sexual, incómoda, redundante, fascinante, aburrida, trascendente y ambigua".
5
lunes, 30 de junio de 2014
EL HOMBRE CON RAYOS X EN LOS OJOS (X,1963)

En los años 50 y 60 el mundo no era tan cínico como hoy. La ciencia ficción era bastante más ingenua y los efectos especiales bastante cochambrosos. Desde luego, los avances técnicos desde entonces han sido asombrosos pero ciertos films nos siguen causando una honda impresión. Yo descubrí esta película de niño cuando al emitieron (creo) un Sábado por la mañana en el programa Pista libre.
Una peli sobre un científico que se obsesiona por sus experimentos sobre la visión humana y decide experimentar sobre sí mismo no deja de ser el clásico argumento del científico loco de los años 50. En esa época el terror se basaba en científicos locos, invasiones alienígenas y/o comunistas (La invasión de los ultracuerpos es un claro ejemplo).
Lo que más me impactó del film es cómo el personaje del doctor (interpretado por el siempre eficiente Ray Milland) se va obsesionando cada vez más con sus experimentos hasta llegar a arriesgar todo lo que realmente importa (amor, amigos, trabajo). Lo que inicalmente puede resultar divertido (ver a la gente desnuda) o útil (diagnosticar enfermedades) se irá convirtiendo en una maldición conforme pasa el tiempo y los poderes aumentan. El doctor se verá inmerso en una peligrosa espiral que le conducirá a la perdición.
La dirección de Roger Corman (mago de la serie B) no es perfecta, ni mucho menos, pero consigue crear una terrible sensación de desasosiego en el espectador. Sensación que aumenta gracias a la misteriosa música y los baratos efectos especiales.
El film me dejó un regusto amargo y me impactó mucho (yo era sólo un niño), la escena final es simplemente demoledora: el peso de los pecados cometidos (soberbia e ira principalmente) cae sobre el protagonista en forma de terrible revelación divina. Nada peor que caer en manos de una congregación fundamentalista cristiana cuando estás en tu peor momento.
Otras escenas que se quedan grabadas pueden ser las de la actuación en la feria o la de la fiesta en la que el protagonista ve a los invitados desnudos. Obviamente la censura de la época no permitió que el espectador compartiera tal visión.
Un film muy interesante que vale la pena descubrir.
8
jueves, 6 de marzo de 2014
Trailer de Under the skin
No sé que pensar de este film. Tiene buena pinta a juzgar por el trailer pero ya sabemos que son engañosos y me temo que va a ser una actualización del film The man who fell on earth. Reconozco que la filmografía del director Jonathan Glazer no me apasiona, más bien todo lo contrario. Scarlett Johansson me gusta algo más. Parece ser que Scarlett interpreta a un extraterrestre que se dedica a seducir a hombres para alimentarse de ellos (o algo así) y está repleta de escenas de sexo y desnudos varios de la antigua musa de Woody Allen. Miedo me da.
viernes, 14 de febrero de 2014
Robocop (1987)
Reconozco que soy fan incondicional de Robocop (película que vi en el cine con 12 años y me dejó alucinado). Robocop era un film de acción y ciencia ficción lleno de ironía y violencia. El holandés Paul Verhoeven dio el salto a Hollywood con este film tras la más que interesante Los señores del acero.
Robocop no era sólo la violenta historia de un policía que es convertido en un cyborg (mitad humano/mitad máquina) sino que usaba la excusa de un futuro cercano para exponer problemas de la sociedad de la época. Problemas que 25 años después aún no hemos sido capaces de resolver e incluso me atrevería a firmar que se han acrecentado. Robocop resultó ser un film casi profético si tenemos en cuenta la quiebra actual de la ciudad de Detroit o nuestra creciente tendencia a las privatizaciones con la excusa de la crisis.
Primeramente teníamos a unos servicios sociales que habían caído en manos privadas. La policía de Detroit ha sido privatizada (como siempre ha ocurrido en USA con la sanidad o la educación universitaria) y se encuentran bajo la gestión de unas empresas que, obviamente, buscaban un beneficio económico. Así pues, a la compañía que controlaba a la policía (OCP) le interesaban más los beneficios que el bienestar de los ciudadanos. La misma OCP ha ideado un importante proyecto urbanístico para crear una nueva mega ciudad llamada Delta-City. Obviamente el poder político no será un problema (son fácilmente corruptibles) pero hay que controlar las manifestaciones, huelgas y protestas ciudadanas en contra de la OCP. También la creciente ola de crímenes y disturbios del viejo Detroit debe ser controlada para que el proyecto sea viable. Ya sabemos que en épocas de crisis la libertad cede terreno ante la seguridad. Por todo ello deciden crear a un superpolicía que no les planteara problemas como una huelga ni tuviera problemas de absentismo. Nada mejor que un policía-robot.
Pero Robocop no es sólo una critica a la privatización de los servicios públicos. Verhoeven introduce anuncios televisivos realmente irónicos, cuando no absurdos, para dejar en evidencia el enorme poder de la publicidad y cómo la gente se cree cualquier cosa que salga en televisión. Esta manipulación mediática parece ir de la mano con una corrupción política generalizada. Todo ello parece ser originado por una ambición humana desmesurada que tiene su máxima expresión en el capitalismo salvaje que se refleja en el film.
Robocop es creado por las clases dirigentes (empresarios que controlan al poder político) para controlar a las masas, no para protegerlas. Los robots no han dado buen resultado al no saber discernir a los criminales por lo que parece obvio que el superpolicía deberá tener una parte humana. El agente Alex Murphy (Peter Weller) es gravemente herido en acto de servicio (en una escena brutal) y se convertirá, sin su consentimiento, en el candidato ideal. En su cerebro se implantarán tres directrices directamente basadas en las tres leyes de la robótica que IsaacAsimov ya planteó a principios de los años 40.
El hecho de tener una cuarta directiva oculta en su programación (consistente en no oponerse ni atacar a ningún directivo de la OCP) evidencia que Robocop es un instrumento del poder para oprimir al pueblo. Lo que realmente convierte a Robocop en un héroe no son sus habilidades robóticas, sino su capacidad de sobreponerse a la programación impuesta por la empresa. Robocop está programado para hacer cumplir la ley (o así lo venden) pero no puede actuar contra ningún miembro de la corrupta empresa que lo ha creado. Es su parte humana la que acaba imponiéndose y la que le convierte en un héroe al final del film. Él mismo responde con su nombre humano cuando se le pregunta cómo se llama en la escena final. Ha tomado conciencia de sí mismo, no es sólo una máquina, su parte humana se ha impuesto.
Así pues, Robocop no era sólo una violenta película sobre un superpoli, era mucho más complejo que todo aquello. Pero como pasaría posteriormente con Starship Troopers, Verhoeven fue capaz de incluir esta dura crítica al sistema en un Blockbuster aunque mucha gente no se diera cuenta. Incluso Robocop y Starship troopers son considerados por muchos como películas que hacen apología del fascismo cuando, en mi opinión, hacen todo lo contrario.
Para el reparto se buscaron actores no muy conocidos, creo que fue todo un acierto. Para el personaje de Alex Murphy/Robocop se eligió al casi desconocido Peter Weller, un actor cuya carrera posterior ha sido bastante discreta (quizás lo más destacable sería su intervención en El almuerzo desnudo de David Cronenberg) pero aquí creo que está muy bien. Para el personaje de la bella acompañante del héroe se eligió a Nancy Allen, una apuesta arriesgada ya que Allen se alejaba bastante de los cánones de belleza del cine comercial. SU personaje no es sólo un bonito florero al que el héroe debe salvar. En el tratamiento de los personajes femeninos Verhoeven también ha sido bastante inconformista.
El traje diseñado por Rob Bottin (que ya nos dejó alucinados con sus diseños para La cosa), la violencia extrema del film y la épica música de Basil Poledouris ayudaron a hacer de Robocop una experiencia altamente recomendable. Una de mis películas de ciencia ficción favoritas de los años 80 (tengo la trilogía en DVD y me acabo de comprar el action figure) y unas de las que mejor han soportado el paso del tiempo.
En breve hablaremos del malogrado guión de Frank Miller para las secuelas y hasta del remake que hoy se estrena.
El traje diseñado por Rob Bottin (que ya nos dejó alucinados con sus diseños para La cosa), la violencia extrema del film y la épica música de Basil Poledouris ayudaron a hacer de Robocop una experiencia altamente recomendable. Una de mis películas de ciencia ficción favoritas de los años 80 (tengo la trilogía en DVD y me acabo de comprar el action figure) y unas de las que mejor han soportado el paso del tiempo.
En breve hablaremos del malogrado guión de Frank Miller para las secuelas y hasta del remake que hoy se estrena.
jueves, 3 de octubre de 2013
After earth
La nueva película de Will Smith (es suya ya que la idea fue suya, la ha producido él y la interpreta junto a su hijo) es una cinta de ciencia ficción dirigida (dicen) por M. Night Shyamalan (el tipo que lo petó con El sexto sentido y nos entregó tonterías como El incidente). After earth no deja de ser una más de aventuras, con un tono muy militar y mucha exaltación de la familia (no sé qué pesa más en la película el deber militar o el deber familiar, aquí parecen fundirse en una misma cosa).
El film se hace ameno, siendo una decente película de aventuras que se deja ver a pesar de que es incapaz de explorar nuevos territorios. Pero no pasa de ahí y acaba decepcionando tanto al aficionado a la ciencia ficción como al espectador ávido de aventuras. Digo yo que un poco de originalidad o sorpresa en el guión no hubiera estado mal. Con un presupuesto tan holgado no hubiera costado mucho trabajarse un buen guión o unos efectos revolucionarios. Nada de todo ello ha ocurrido.
Will Smith está bien en su papel de severo padre que sabe que su supervivencia depende de cómo guíe a su hijo a través de un planeta (la tierra ni más ni menos) lleno de peligros. Su personaje es un líder nato, todo un héroe para la humanidad gracias a su falta de miedo que le hace indetectable para los enemigos. Pero su hijo (interpretado por el insufrible Jaden Smith, quien casualmente es hijo de Will Smith!!) es sólo un cadete que no ha logrado pasar los exámenes. Vamos, el típico joven héroe que empezará su viaje iniciático para encontrarse a sí mismo y demostrar a su padre de lo que es capaz. Nada nuevo bajo el sol. Todos sabemos lo que va a pasar, aunque a mí me sorprendió negativamente el forzado final. El film es sólo un mero vehículo para que Will Smith pase el testigo a su hijo, lástima que el muchacho no tenga ni la décima parte del carisma de su padre.
¿Y la mano de Shyamalan? Apenas se nota, mejor así. After earth es una peli de encargo para lucimiento de la familia Smith y no hay hueco para las obsesiones y los temas habituales del afamado director. Sí hay algún plano subjetivo y algún elemento familiar que recuerda a films como Señales. Pero el estilo Shyamalan está totalmente ausente, podría haber sido dirigida por cualquier otro director a sueldo o por un piloto automático. Al menos Shyamalan cumple y el film está correctamente rodado (no como en aquel horror de Airbender).
Decepcionante cinta de aventuras que gustará a los adolescentes pero que a los más mayores nos sabrá a poco.
4,5
martes, 27 de agosto de 2013
Pacific Rim
Tengo que reconocer que Guillermo del Toro me resulta un tipo entrañable y simpático. Es u auténtico friki que ha logrado su sueño de poder realizar las películas que a él le gustaría haber visto de niño. Sus películas son siempre dignas e intentan aunar diversión con calidad aunque los resultados no siempre sean los esperados. Ahora regresa con Pacific Rim, película a la que yo hubiera titulado Mazinger Z contra Godzilla.
Y ocurre que Pacific Rim no es más que una actualización de esos famosos personajes venidos de extremo oriente, ni más ni menos. Te pueden vender la moto como quieran pero no dejará de ser una moto. Pacific Rim peca inicialmente de poco original y de rendir excesivo tributo a esas viejas películas de serie B sobre monstruos destrozando ciudades. Su argumento resulta hoy día totalmente ridículo, vamos a ver: eso de crear robots enormes que se partan la cara de metal contra unos monstruos gigantes que salen de una grieta entre dimensiones (¿?) podía ser novedosos en los años 50 pero ahora resulta bastante trasnochado e inverosímil. Con tanta empanada mental de dibujos japoneses yo me preguntaba cuando diablos iban a aparecer en escena Heidi y Marco.
Del Toro se ha marcado un caro homenaje/pastiche de la ciencia ficción nipona que tanto nos gustaba de críos, lamentablemente, nosotros hemos crecido y parece que Del Toro sigue flipando en colores con los gritos de Godzilla mientras destroza una ciudad. Del Toro sigue siendo un niño y ofrece ese gran espectáculo que todo niño encontrará divertido y estimulante a partes iguales. Pero yo ya no soy un niño, ni siquiera adolescente, y no he podido evitar sentirme decepcionado por esta película. Quizás buscaba un enfoque más serio o menos nostálgico, no sé.
Quizás yo buscaba un tratamiento algo más adulto de los personajes o que hubiera algo de química entre la pareja formada por Rinko Kikuchi y Charlie Hunnam. Pero nada de ello ha sido posible. Mucho efecto especial y poca historia. Seguro que muchos aficionados a la ciencia ficción no le pedirán más y consiguieron teletransportarse a su infancia, no fue mi caso.
Al menos Del Toro ofrece unas espectaculares escenas de lucha en las que no marea al espectador y en las que sabemos en todo momento lo que está pasando. A ver si aprende de una vez el negado de Michael Bay. Sin embargo, a pesar de la espectacularidad de las escenas a mí el film se me hizo largo debido a lo previsible de su trama. Ni los personajes están mínimamente perfilados ni lo que ocurra nos acaba de interesar lo más mínimo. Si lo de la premisa de los robots para luchar contra monstruos gigantes te parece poco original, espera a ver el desarrollo de la trama: Tenemos una vez más al héroe traumatizado que vuelve a la lucha por petición expresa de un amigo (de color, que hay que cubrir la cuota), de paso el tipo se liga a una joven con la que al principio no hacía buenas migas. Y no hay mucho más. Del Toro se saca de la manga a sus amigos Ron Perlman y Santiago Segura, a un par de científicos locos de lo más insoportable, un discurso sonrojante y la peli se acaba tras un buen rato de estridentes peleas que todos sabemos cómo van a acabar. Como las pelis viejas de los años 50 pero con un presupuesto de 180 millones de dólares.
Puede que para muchos Pacific Rim sea la película del verano, para mí es la decepción del verano. Guillermo Del Toro sigue teniendo buenas intenciones pero por ahora es incapaz de hacer esa gran película de ciencia ficción que lleva intentando hacer desde el inicio de su carrera.
Decepcionante.
4,5
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