El único problema de Pixar a largo plazo ha sido mantener el nivel de calidad de sus producciones. Ocurre que, tras décadas deleitando y emocionando a niños y mayores con sus sensacionales historias, era casi imposible estar a la altura de las expectativas. Soul no es una mala película, ni mucho menos, pero quizás sí supongo cierto agotamiento creativo (esperemos que momentáneo). Me explico tras el salto:
