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martes, 12 de enero de 2021

Soul

 

El único problema de Pixar a largo plazo ha sido mantener el nivel de calidad de sus producciones. Ocurre que, tras décadas deleitando y emocionando a niños y mayores con sus sensacionales historias, era casi imposible estar a la altura de las expectativas.  Soul no es una mala película, ni mucho menos, pero quizás sí supongo cierto agotamiento creativo (esperemos que momentáneo). Me explico tras el salto: 

martes, 7 de agosto de 2018

Los increíbles 2


 Podríamos considerar Los increíbles (2004) como el paradigma del cine de animación de Pixar: un film familiar que combinaba ejemplarmente diversión y calidad. Las aventuras de esta singular familia de super héroes obligada a vivir camuflada entre la población civil me resultó de lo más estimulante en su día. Sin llegar a  las cuotas de excelencia de Toy Story o Buscando a Nemo, Los increíbles se fue convirtiendo con el tiempo en uno de mis films favoritos de la factoría Pixar.

viernes, 20 de julio de 2018

Hotel Transylvania 3


 Qué horror de película. No os voy a mentir, yo quería ir a ver la nueva de Ant-man o la de Hereditary. Pero cuando vas al cine con varias parejas de amigos y sus hijos, el consenso es siempre la mejor opción. Cosas de la socialización. Estamos en verano y proliferan las películas infantiles de ver y olvidar.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Coco


Con Coco Pixar nos traslada a la arraigada tradición de El día de Muertos en México. Una vez más estamos ante una película perfectamente ejecutada y ensamblada para gustar a todos los públicos. Pixar se cuida mucho de no insultar a la inteligencia de los padres que acompañan al cine a sus hijos. 

sábado, 15 de julio de 2017

Cars 3


Parece que los de Pixar han aprendido del desastre que supuso Cars 2. Lo de dar el protagonisto a un secundario graciocillo salió francamente mal y la segunda película de esta saga me pareció de lo más flojo de Pixar. Ahora han retomado el rumbo y esta tercera entrega mejora sensiblemente. Vuelven las carreras vertiginosas y la velocidad sin olvidar la evolución de los personajes. Rayo McQueen recupera el protagonismo y sufre un inesperado revés: no siempre se puede ser el más rápido. El tiempo pasa para todos y nadie se mantiene eternamente en la cima. Surgen nuevos avances y nuevos corredores, Rayo pasa sin darse cuanta a ser un veterano. Ahí radica lo más destacable de Cars 3, Rayo debe aceptar el paso del tiempo. Si en la primera recibía un baño de humildad, en esta tercera debe aceptar el paso del tiempo y ha vivir con la frustración. Esta Cars 3 viene a ser, salvando las distancias, lo que El imperio contraataca supuso a la franquicia de star Wars. Es la entrega en la que las tramas se hacen más adultas. Esta vez se trata de aceptar el paso del tiempo y dejar hueco a las nuevas generaciones. Hay que reconocer que los de Pixar han sido muy valientes al tratar estos temas en una película de animación infantil. A pesar de lo poco frecuente de la trama, el film tiene los suficientes toques de humor como para que los más peques no se aburran. Pixar nuevamente consigue aunar sentimientos y entretenimiento como solamente ellos son capaces. Sin embargo, esta Cars 3 queda lejos de las cotas de excelencia de las maravillosas Toy Story 3 o Del revés. En la dirección está el debutante Brian Fee, no lo hace mal pero tampoco sorprende o innova lo más mínimo.
Esta Cars 3 es un buen film más maduro de lo esperado pero que no llega a emocionar ni divertir lo que debiera.

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Me pareció mucho más interesante el corto Lou, aquí sí que Pixar demuestra de lo que es capaz en solamente 6 minutos. Otro corto memorable de Pixar.

sábado, 1 de julio de 2017

Gru 3


Gru, mi villano favorito fue una agradable sorpresa animada en su día. No solamente jugaba con el rol de villano del protagonista sino que tenía buenos golpes de humor a cargo de los minions. La cosa mantuvo el nivel en la segunda entrega, en la que los minions ganaron protagonismo, tanto que pedían a gritos su propia película. Sin embargo, ésta no fue todo lo divertida que uno pudiera pensar, los dichosos personajillos amarillos ya empezaban a cansar y no daban juego como para ser los protagonistas absolutos. Como secundarios estaban muy bien pero un film basado exclusivamente en sus gracias me resultó excesivo. Ahora en esta tercera entrega de Gru, los minions han vuelto a su rol de secundarios aunque el trío protagonista ha cambiado. Se supone que Bob, Kevin y Stuart van a seguir protagonizando su propia franquicia mientras han sido sustituidos en la original por Mel, Tim y Carl. La verdad, no se nota demasiado el cambio.

Al lío, con Gru 3 esta franquicia empieza a mostrar evidentes signos de agotamiento. Se ha optado por la vía fácil, se profundiza en la peculiar familia formada por Gru, Lucy y sus tres hijas adoptivas mientras se sacan de la manga un secreto de familia: Gru tiene un hermano secreto: Dru. Todo ello aderezado con un nuevo villano de la función que resulta ser lo mejor del film (como debe ser todo villano que se precie): un Balthazar Bratt que es todo un homenaje a los años 80. Bratt es un perfecto ejemplo de niño famoso cuyo éxito no sobrevivió a la adolescencia, un juguete roto que nos puede recordar a muchos otros de la época.
Vale que la trama de Gru 3 no es muy consistente pero no procede ponerse quisquilloso a estas alturas. Los de Illumination Entertainment no son Pixar precisamente pero su trabajo es más que digno. Estamos hablando de cine de animación infantil en el que han sido lo suficientemente listos como para incluir guiños destinados a los padres. Todo lo referente a los años 80 (peinados, hombreras, música, bailes) me pareció muy bien planteado. Incluso hay un impagable homenaje a El retorno del Jedi. Nuestros hijos no pillan ciertas referencias a los años 80 pero los que crecimos en esa década las disfrutamos de lo lindo. Más allá de los guiños para adultos, el film es previsible, se deja ver y la animación es correcta aunque no aporta ninguna novedad. Me pareció especialmente divertida la escena de la entrada a la guarida del villano, pero el resto es bastante rutinario. Tampoco las canciones de Pharrell Williams aportan demasiado al film, lo intenta pero no hay en esta banda sonora ningún hit como aquel Happy de Gru 2. De lo que han hecho Morat con Álvaro soler me voy a callar para no herir sensibilidades. Respecto al doblaje, me sigue gustando Florentino Fernández como Gru aunque en su doblaje se haya perdido el acento germánico del personaje que Steve Carell sí aporta en la versión original. Por cierto, me sigue sin gustar el trabajo como dobladora de Patricia Conde, su voz no me acaba de convencer.



Lo dicho, la franquicia empieza a perder fuelle pero nuestros hijos lo pasan en grande. De eso se trata, ¿no?

sábado, 3 de diciembre de 2016

Vaiana

 Parece que Disney se está adaptando a los nuevos tiempos y los roles de sus personajes femeninos están cambiando.

jueves, 1 de septiembre de 2016

KUBO Y LAS DOS CUERDAS MÁGICAS (KUBO AND THE TWO STRINGS)


Al inicio de Kubo y las dos cuerdas mágicas con la pantalla totalmente a oscuras, oímos la frase “Si han de parpadear, háganlo ahora”. La frase no podría estar mejor elegida para avisarnos del torrente visual que estamos apunto de contemplar. Una vez empieza la acción uno desea no perderse ni un solo fotograma de esta gran película de animación.
La galopante crisis creativa reinante en el cine comercial (repleto de remakes y secuelas) es especialmente sangrante en el cine de animación. Los grandes estudios evitan el riego y explotan franquicias de probada rentabilidad. Ahí siguen empecinadas en alargar hasta el ridículo sagas agonizantes como Kung Fu Panda o Ice Age (que ya va por la quinta entrega). Cualquier película de animación que tenga éxito debe tener una continuación o un spin off, ahí está Gru con sus dos entregas y el film sobre Los minions. Incluso Pixar ha patinado con secuelas como Cars 2, Monstruos University o Buscando a Dory.
Por suerte, no todo está perdido. Como si de la aldea gala de Astérix se tratara, hay una compañía de animación que resiste en medio de tanto miedo a salir de la zona de confort. Me refiero a los estudios Laika Animation, quienes han hecho de la calidad, el riesgo y la innovación una característica de sus productos. Laika se caracteriza por hacer animación a base de la vieja técnica del stop motion (ayudada puntualmente por algo de ordenador) y por unas historias más sombrías de lo habitual y no destinadas exclusivamente al público infantil. Su andadura empezó de forma brillante en 2009 con Los mundos de Coraline bajo la  dirección de Henry Selick (Pesadilla antes de navidad, James y el melocotón gigante) basada en la novela de Neil Gaimam (un autor que lleva el riesgo en su ADN). Luego vino El alucinante mundo de Norman (2012) que mantuvo el nivel y Los Boxtrolls (2014) que, en mi opinión, fue un paso en falso. Sin embargo, con Kubo han vuelto a su mejor nivel.
Kubo y las dos cuerdas mágicas es una excepcional película de aventuras. Su historia es mucho más compleja de lo que estamos acostumbrado y algunos pasajes son realmente tenebrosos. Vamos, que estamos ante un film más cercano a los films de estudio Ghibli que a la ñoñería de Disney. Algo que es muy agradable para los espectadores adultos, da gusto que no te traten como un idiota en la sala de cine.
La verdad es que Travis Knight se estrena en la dirección de manera impecable. Su film es un prodigio visual lleno de poesía y belleza conjugado sabiamente con el mejor cine de aventuras. Kubo y las dos cuerdas mágicas no es solamente es un regalo para los ojos, su historia es una maravilla. El guión tiene matices, los personajes no son planos, evolucionan y todo tiene un significado. Hasta las dos cuerdas del título. Estamos ante el típico viaje iniciático del joven héroe, nada nuevo bajo el sol, pero con las suficientes variantes como para hacerlo fascinante. Valga como ejemplo que el protagonista es un chico discapacitado que se gana la vida como narrador callejero de historias a la vez que cuida de su madre. Nada de princesitas aburridas en sus castillos en busca del príncipe azul. También los secundarios están mucho más elaborados en el guión, nada es lo que parece y reconozco que algunos giros me pillaron por sorpresa. Pero todo film de aventuras depende de sus villanos, en este caso las dos brujas hermanas son tan malvadas como terroríficas. Es cierto que a los más pequeños algunos pasajes les pueden asustar un poco pero los acertados toques de humor y la camaradería que desprende el film lo acercan a terrenos muy adecuados para los peques. Mis hijos pasaron algo de miedo, se asustaron, se rieron, se divirtieron, se maravillaron y vibraron con esta historia. Todo un torbellino emocional.
Ya para acabar, debo destacar que el tratamiento a la cultura en la que enmarca su historia. No es mero folclore ni se limitan a copiar paisajes y edificios. Se nota un verdadero interés por la cultura japonesa y su tradición. Me agradó mucho la partitura de Dario Marianelli y su manera de basarse en la música tradicional japonesa. Hablando de música, me sorprendió la excelente versión que Regina Spektor se ha marcado con aires japoneses del While my guitar gently weeps de George Harrison que acompaña a los bellísimos los títulos de crédito finales (que recomiendo ver hasta el final).

Kubo y las dos cuerdas mágicas es, por ahora, la mejor película de animación de 2016.


domingo, 28 de febrero de 2016

Zootrópolis

La nueva propuesta de animación de Disney, Zootrópolis, nos presenta un mundo sin humanos y los animales han evolucionado hasta tener una sociedad muy avanzada en la que cada individuo, sea de la especie que sea, tiene su propio rol. Como era de esperar, nuestra protagonista no se conforma con aceptar su rol de débil conejo sino que aspira a ser algo más, policía nada menos. La premisa no es del todo novedosa pero está bien desarrollada. Disney sigue dando mensajes de superación, “sé lo que tú quieras ser” y cosas por el estilo pero esta vez la cosa funciona bastante bien.

Básicamente estamos ante una película de Disney que conscientemente se aleja de los cánones tradicionales de la todopoderosa compañía de animación. Zootrópolis se parece más a  Big hero 6 o Rompe Ralph! que a Frozen (a la que hace un guiño). Nada de ñoñas canciones que ponen a los padres de los nervios. Zootrópolis es un film de animación diseñado para que los padres pasen también un buen rato. Incluso funciona a la perfección como ejercicio de cine negro apto para niños. Tenemos pesquisas, broncas con el jefe, bajos fondos, etc. No solo la trama detectivesca está muy bien llevada sino que hay suficientes guiños como para que su visionado se nos haga más que agradable a los adultos. Por citar algunos, hay guiños a El padrino y a Breaking Bad (dos personajes que trabajan en un laboratorio clandestino que se llaman Walter y Jesse).

La verdad es que como adulto pasé un buen rato, la trama me entretuvo bastante más de lo que me esperaba, y los niños se lo pasaron de miedo con las escenas de persecuciones. Me agradó el hecho de que no hayan tirado por lo fácil y hayan evitado incluir una gran escena espectacular como traca final. Se opta por otra solución que me resultó de lo más coherente con el tono que había llevado el film hasta entonces. Los buenos vencen  a los villanos usando la inteligencia, no la fuerza, algo que siempre es de agradecer. También se agradece que nos vayan llegando personajes femeninos fuertes y decididos. Ya vale de tanta princesita.

Lamentablemente, no han omitido el típico número musical con los personajes bailando a modo de epílogo. Además lo canta una gacela inspirada en Shakira (quien canta el flojito tema del film y tiene demasiada presencia en la película) que me resultó de lo peor del film con diferencia.

Resumiendo, recomendable tanto para niños como para mayores a pesar de Shakira.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El viaje de Arlo (The good dinosaur)


Pocos meses después del estreno de la excelente Del revés (Inside out), Pixar nos trae esta nueva propuesta de animación. Desde su compra a manos de Disney, Pixar nos viene ofreciendo una de cal y otra de arena. El viaje de Arlo es la cal. Es una obra menor. Un film entretenido, sin más, que se ve con agrado e incluso es posible que a algún espectador le toque la fibra sensible en algún momento concreto, pero no es ninguna maravilla.

No me malinterpretéis, no es mala película, cumple sobradamente para pasar el rato. Ocurre que estamos muy mal acostumbrados a pedirle a Pixar ese plus que no está en el resto del cine de animación. El viaje de Arlo es un film bien intencionado y muy familiar, casi demasiado.  El film traslada a la era de los dinosaurios los valores tradicionales de los que siempre ha hecho gala Disney. Pero la imaginación desbordante y los sentimientos a flor de piel no han aparecido en esta película. Seamos claros. El viaje de Arlo tiene bastante más de Disney que de Pixar. 

Ya de primeras, me resultó curioso que en este film los dinosaurios supieran arar y cultivaran la tierra en sus granjas. El viaje de Arlo es un western trasladado al jurásico. Tanto la historia como los paisajes y sus atardeceres son herederos directos del western. En vez de vaqueros tenemos a Tiranosaurios y en vez de forajidos tenemos Pterodáctilos o en vez de perro tenemos a un niño humano. Esta traslación del género del oeste me resultó demasiado obvia y da unos resultados bastante mejorables. Estamos ante el mil veces visto viaje iniciático del joven protagonista que debe superar sus miedos y dar lo mejor de sí mismo para lograr su objetivo de volver a casa. Nada nuevo bajo el sol. Pixar ya hizo algo parecido con resultados mucho mejores en la inolvidable Buscando a NemoEsta vez las aventuras adolecen de falta de originalidad mientras los secundarios carecen de esa magia que diferencia a un film correcto de un film emocionante. Al menos, el personaje del niño humano me resultó simpático por su salvajismo.

Lo mejor del film es su animación, realmente espectacular, y la forma de narrar la relación entre el niño y Arlo. El resto se deja ver pero no deja ningún poso en el espectador infantil o adulto.