Pues una pena, todo lo que me gustó de Rec parece haberse diluido en esta innecesaria segunda parte. Ya lo siento, pero es así. Sigue habiendo movimientos de cámara mareantes, broncas, nervios, tensión y ataques inesperados en esta segunda parte pero no hay nada nuevo interesante. En REC se apuntaban muchas cosas y otras muchas se dejaban a la imaginación del espectador, pero ahora Balagueró y Plaza las han desarrollado y no siempre (casi nunca, mejor dicho) de forma satisfactoria.
De primeras, el factor sorpresa ya no existe. Lógico. REC nos cogió por sorpresa pero ahora el edificio ya nos lo conocemos y (encima) los adorables vecinos ni aparecen (suponiendo que alguno hubiera quedado con vida). La forzada introducción de nuevos personajes no está muy lograda y lastra bastante el film. Por cierto, esos jóvenes que se cuelan en el edificio quedan muy poco naturales.
REC 2 recoge el testigo de la primera pero lo lleva a terrenos ya muy vistos convirtiéndose en una peli de genero más. Hay referencias/homenajes a El Exorcista o a La noche de los muertos vivientes que no creo que fueran estrictamente necesarios. El giro religioso que toma la trama no me parece el más acertado, la verdad. Que está ya muy trillado eso del cura con la cruz hablando en latín. Me gustaba más cuando la gente se transformaba simplemente en infectados. Cuando explicas el origen de las cosas se pierde el misterio. Balagueró y Plaza nos han llevado a un terreno que no me ha gustado. Han combinado dos subgéneros dentro del cine de terror que no acaban de cuajar del todo, dando como resultado un engendro algo indigesto. Al menos no se han pasado a los efectos especiales por ordenador.
Por supuesto, hay escenas bien rodadas y la peli se ve sin problemas e incluso genera sobresaltos entre la audiencia como pocas cintas de terror lo hacen actualmente. Pero se le ve el truco, ya no impresiona como la primera y la repetición de situaciones y lugares comunes lleva al filma una sensación de deja vu, ya visto.
Incluso hacia el final intentan sorprender al espectador con la reaparición del personaje de Manuela Velasco pero ya es tarde. La sensación de tedio ya se ha apoderado de nosotros e incluso en la sala se oye alguna risa. Tanbien me molesta el truco barato de preparar la cosa para una tercera entrega (era inevitable, amigos, esto del cine es un negocio, de capa caída pero nogocio).
Sinceramente, me parece que el film fracasa y acaba dando la impresión de que te están tomando el pelo.
4,5

