Mostrando entradas con la etiqueta Tomas Alfredson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tomas Alfredson. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de noviembre de 2010

Déjame entrar (Låt den rätte komma in)


Oskar es un joven solitario de 12 años cuya existencia se verá alterada por la llegada de su nueva vecina, Eli.
Pues un film de vampiros sueco siempre es bienvenido, aunque sólo sea por la novedad que supone. Tras tantas estúpidas historias sobre vampiros para adolescentes (Crepúsculo) no está mal disfrutar de una mirada distinta sobre el género.
A mí la peli de Tomas Alfredson me pareció muy interesante y bien llevada. Tiene una extraña sensación de tensa calma durante todo el metraje que es muy de agradecer. Los fríos bloques de pisos, los paisajes helados, los bosques, la opresiva sensación de frío y oscuridad … me produjeron cierto desasosiego que me agradó bastante.

El guión tiene algunos puntos en común con Entrevista con el vampiro, pero el planteamiento es totalmente distinto. Este film tiene el mérito de presentar las situaciones de forma muy cercana. Nos presenta una visión del mito vampírico muy realista, nada de adornos ni experimentos formales. Apenas hay música ni movimientos de cámara. Pero ojo, no es sólo un film de terror al uso, es un estudio sobre la soledad y el aislamiento en las sociedades avanzadas. Los niños no son los típicos niños pedantes que nos ofrecen en las pelis americanas. Son niños inadaptados, sometidos al abuso de los compañeros e ignorados por sus padres. Los adultos son presentados en su mayor parte como egoístas, torpes y/o mezquinos. La película transmite una gélida sensación de soledad, mucho más aterradora que el colmillo más ensangrentado.

Me gustó cómo se van introduciendo elementos fantásticos (o terroríficos) en la historia sin apenas darte cuenta. Hay escenas desagradables (la ventana del hospital, la cama) y sangre que nos parecen bastante verosímiles, además apenas hay efectos especiales con lo que se consigue un impacto mayor.

También considero acertado el jugar con ciertos mitos sobre los vampiros como la imposibilidad de entrar en una casa si no se les invita previamente o la nocividad de los rayos de sol.
No es un film perfecto, se puede hacer algo lento a veces y se nota que el presupuesto no era gran cosa, pero entretiene y aporta suficientes novedades a un género más que trillado.

Los norteamericanos, en un alarde de imaginación sin precedentes, han hecho un (innecesario) remake que dicen que está bien. Lo dudo, pero habrá que verlo para poder hablar.

7

lunes, 7 de diciembre de 2009

Millenium 2: la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lekte med elden)



Segunda adaptación de las novelas de Stieg Larsson sobre las aventuras de la hacker Lisbeth Salander y el periodista Mikael Blomkvist.



Reconozco que la primera película me pareció correcta e incluso me entretuvo. Pero tenía miedo a esta segunda película. El libro me decepcionó bastante, es entretenido a ratos pero la trama es confusa y está llena de paja. Hay personajes que no pintan nada y pasajes que no llevan a ningún sitio (todo lo que ocurre en el caribe, los enfrentamientos entre policías), puro y descarado relleno. Además Larsson intenta esconder sus cartas pero se le ve el juego desde lejos.


Al intentar adaptar al cine una mala novela te puedes ver atrapado en un callejón sin salida. Supongo que la celeridad con las que se han rodado las tres adaptaciones también es un elemento en contra de la saga, no ha habido casi tiempo para preparar unas buenas adaptaciones, se ha trabajado deprisa, a contrarreloj, para aprovechar el empuje de las novelas. Algo que se nota bastante en esta segunda película.


Primeramente el film del sueco Daniel Alfredson (hermano de Tomas Alfredson, el de Déjame entrar) tiene un inicio desastroso. Alfredson se nos revela como el hermano torpe, un director bastante desangelado y sin talento. No engancha ni consigue que sigamos con cierto interés los hechos que nos narra. Le falta pulso, no sabe atrapar al espectador. En casi ningún momento el film funciona como thriller o como simple entretenimiento. Luego los personajes nuevos no están bien tratados, son apenas esbozados en un par de breves escenas. El montaje parece hecho por un piloto automático cuyo único objetivo era acabar rápido. Si luego unimos la total incapacidad del director para transmitir algo de tensión o emoción: nos encontramos con un film que hace aguas por todos lados. Un telefim estrenado en salas de cine.


Vale que el libro original de Larson ya hace aguas por todos lados, pero de libros malos se pueden hacer buenas películas, pregúntale a Hitchcock o Spielberg, nadie recuerda los libros en los que se basan Psicosis o Tiburón pero son dos películas inolvidables. Literatura y cine son dos medios de expresión distintos, con tempos y técnicas narrativas totalmente distintas.


Pero aquí no han sabido extraer lo bueno de la novela, que algo tiene. Personajes tan interesantes como Lisbeth Salander o Mikael Blomkvist se nos antojan planos, nada atractivos. Incluso momentos muy interesantes del libro como el combate entre el gigante rubio y el boxeador Paolo Roberto (quien se interpreta a sí mismo y está fatal) están totalmente desaprovechados y resueltos de forma chapucera. Al menos no han jugado a intentar confundir al espectador haciendo desaparecer a Lisbeth durante buena parte del metraje (cosa que Larsson sí hace y fracasa).


En resumen, de un libro mediocre se ha hecho una mala película.


4