Inland Empire (2006)


Si las películas de David Lynch ya son complejas normalmente, en Inland Empire llevó su particular forma de entender y hacer cine a sus últimas consecuencias.


Inland Empire es una pesadilla de 3 horas, un film totalmente distinto a cualquier cosa que hayas visto antes en tu vida, es una locura en sí misma. Lynch plasma su universo propio y cerrado herméticamente. Un universo en el que el espectador no consigue penetrar nunca, sólo asiste entre fascinado y aburrido a unas escenas que no parecen tener apenas conexión unas con otras.
Yo reconozco que me costó tres intentos ver esta película. Soy fan de Lynch desde que descubrí Blue Velvet de niño (eso explica mucha cosas) pero con esta película se le ha ido definitivamente la cabeza. No es que el film sea malo sino que a Lynch le importa un bledo el espectador. Lynch financia sus películas con sus trabajos para publicidad y los ingresos de su página web, filma en video digital para abaratar costes, llama a amigos que actúan casi gratis y le financian los de Studio canal, así no necesita recuperar lo invertido con los ingresos de taquilla. El problema es cuando alguien paga por ver esta película en un cine y se encuentra con este engendro salido directamente de una mente enferma y libre. Los que conocemos su cine vamos sobre aviso, pero no es un film para no iniciados.

Primeramente, en la película nos encontramos las habituales escenas oníricas de Lynch que tanto nos han gustado siempre a sus seguidores. Ya en la primera escenas vemos a unos personajes cuyo rostro ha sido difuminado, luego asistimos a una especie de sitcom surrealista protagonizada por unos conejos gigantes. Todo ello ocurre en los primeros cinco minutos del film (si se le puede llamar así), suficiente para que el 90% de los espectadores que asisten a una sala de cine huyan despavoridos de la misma. Luego la cosa continua con la visita de una vecina a la mansión de una actriz (Laura Dern) a la que anuncia que ha sido elegida para un importante papel. Luego asistimos al rodaje de la película, conocemos al director (Jeremy Irons) y al actor principal (Justin Theroux ).

Todo con un exasperante ritmo lento, lentísimo. Cuando ya estamos mirando las agujas del reloj y nos damos cuenta que sólo llevamos 30 minutos de película se nos anuncia que el film que van a rodar los actores no es original, es un remake de un film maldito que nunca acabó de rodarse. Parece que la cosa se pone interesante. Pero Lynch consigue desconcertarnos totalmente (una vez más) cuando la actriz principal empieza a confundir la realidad con el guión que está interpretando. Ambos mundos (realidad y ficción) se suceden sin orden ninguno, intercalándose con escenas en Polonia, extrañas gentes de circo, derrames de ketchup, flashes estroboscópicos, una aguja sobre los surcos de un vinilo, prostitutas, las letras AXXon N pintadas con tiza y una flecha, una chica llorando en una habitación, la habitación 47, un destornillador, un agujero en una prenda interior de seda
hecho con un cigarro, chicas que bailan, un tipo serrando un tronco, un cabaret, un marido que mira desde el fondo de un pasillo oscuro y cientos de momentos surrealistas.

Nunca sabemos muy bien a quien (ni cuando) está interpretando Laura Dern: si a la actriz, a su personaje, un espíritu o a una chica asesinada. Un torbellino de escenas inexplicables e inconexas nos van confundiendo más y más hasta llegar a una larga escena en la que unos vagabundos hablan del autobús a no sé dónde y de una chica con una pierna de madera que tiene un mono. Pero Lynch aún se guarda varios ases en la manga: la cantidad de personajes, escenas y pistas (aparentemente incoherentes) que ha ido diseminando por todo el film encajan en unos alucinantes títulos de crédito con el temazo Sinnerman de Nina Simone de fondo. El músico Ben Harper, por entonces casado con Laura Dern, aparece brevemente al piano. También aparecen Naomi Watts y Laura Elena Harring (Mulholland Drive).


En Inland empire Lynch ahonda en ciertos elementos recurrentes de su carrera: espíritus perversos, el cine dentro del cine, las dobles personalidades, cine negro, un aire retro, sexo, realidades paralelas, etc pero las lleva al extremo de tal manera que el espectador no entiende casi nada y se aburre casi todo el tiempo. O puede que simplemente rodara lo primero que le pasó por la cabeza. Eso sí, su sello característico está presente en cada plano aunque ruede con cámara de video digital. También la música de Angelo Badalamenti sirve para identificar la autoría del film. De los actores no se puede decir mucho, están bien intentando poner cara de algo aunque no entiendan nada. Laura Dern se pega las tres horas con cara de susto.

Muchos tildarán de tomadura de pelo a esta película, otros dirán que es una peli de arte y ensayo avanzada a su tiempo, cine abstracto dirán otros. Todos tienen razón. Lynch rodó la película sin guión alguno, improvisando sobre la marcha, rodando lo que se le iba ocurriendo y logrando algunas escenas muy sugerentes y otras muy aburridas. Aquí más que nunca Lynch no busca narrar una historia, se pasa por el forro todos los cánones de la narración cinematográfica. Esta película no te cuenta una historia, intenta sumergirte en una pesadilla sin salida ni sentido durante 3 eternas horas.

Las pesadillas no necesitan explicación, Inland Empire tampoco.

9 comentarios:

RFP dijo...

A mi me encantó, pero porque uno no está muy allá de lo suyo. Eso sí, no la he vuelto a ver y lo cierto es que sólo planteármelo me pone los pelos como escarpias.

Cinemagnific dijo...

Es la única de Lynch que me queda por ver. Y me da una pereza...

dvd dijo...

... no sé si decir algo al respecto servirá de algo... o de nada... no sé...

Kinezoe dijo...

Para más inri yo no veía a Laura Dern. Era Ana Duato, de "Cuéntame"... Buff, qué peli!...

Luis Cifer dijo...

Yo opino que el film podría haber sido un algo grande como Carretera perdida o Blue velvet, pero Lynch decide ofrecernos una peli tan personal y cerrada que no hay manera de meterse en el mundo que nos ofrece. Es cierto que al final se encuentra sentido a algunas cosa, pero otras parecen improvisaciones totales.
A pesar de tener momentos muy interesantes, éstos llegan muy tarde cuando el espectador ya está noqueado. Lo peor es que es muy aburrida, como siempre, un recorte de metraje (de hora y media en este caso) le hubiera venido muy bien.

1600 Producciones dijo...

Me aburrí en el cine, pero de todas formas DL es uno de los grandes sin dudas, todas sus otras obras lo avalan. Buen blog!! Saludos

Kirvi dijo...

El wey que escribió este blog ciertamente es un menzo. Lynch pesa, y siempre se te mete a la cabeza, te mete incluso una sensaciòn de cansancio que la mayoria de los idiotas la llaman pereza o aburrimiento porque todo lo quieren poner en palabras. No pueden lidiar con la bomba de conceptos unicos y multidimensionales que lynch proyecta. En otras palabras, no saben gozar, les da verguenza. ¡Frigidos!.

Anónimo dijo...

Lamentablemente, y con mucho pesar para varios, me arrogo el derecho de decir que, si bien a la primera no pude (Lynch me gano), entendi la pelicula... y no, no es inconexa en lo mas minimo.
Aducir que decir que el cine de Lynch es famoso solo por el apellido es estar desencantado por no percibir algo que otros perciben ya sea por haberse traumado con "Eraserhead" o no haber visto como primera pelicula "A Straight Story" y no haber comenzado por "Lost Highway", dicho en simple: Es no QUERER ver, mas que no ver.
Lo bueno esta en que a Lynch, sin miedo a equivocarme, le importa poco y nada que lo entiendan, asi que sientanse libres de no querer entenderlo, pues Lynch no exige que se lo entienda, pese a que deja las pistas para entender "Mullholland Drive" mas como una especie de derrotero, sin embargo el mismo ha sido enfatico en que todas las interpretaciones de su obra son validas.
Lo que el desea es que el espectador se esfuerce un poco en entender su obra y tome un rol mas protagonico que sentarse a aplanar el trasero, como exigen (sino obligan) muchas megaproducciones carentes de contenido.

Andrea Pérez Ulloa dijo...

A mi me fascinó, creo que Inland Empire ha mostrado lo que David Lynch es,ha sido uno de sus mejores trabajos después de Mulholland Drive, ha buscado a Justin Theroux para ser uno de los actores principales (nuevamente)y creo que ha sido muy acertado, ahora el actor está en la segunda temporada de The Leftlovers, una serie original de HBO, igual de interesante que la película. :D

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