La piel que habito


Hay que reconocer que Almodóvar ha arriesgado con esta película. Por primera vez adapta un material ajeno y por primera vez se acerca a géneros como el thriller y la ciencia ficción con toques de terror.



Ya era hora, su cine necesitaba un cambio desde hace años. A mí sus primeras películas me gustaban por su descaro y sus ganas de provocar, con films como Pepi, Lucy, boom y otras chicas del montón. También me gustó su época más madura con cosas como Todo sobre mi madre o Volver. También ha realizado mucha astracanada inclasificable, ese tipo de cine que sólo él sería capaz de crear (Kika, La mala educación). Amodovár, nos guste o no, ha creado su universo y su estilo propios, como otros muchos grandes directores: Lynch, Fellini, Buñuel, Hitchcock, etc. No es que lo esté comparando con los directores citados, sólo digo que ha creado su propio universo. Que te guste o no, es cosa de cada uno.

Esta historia grotesca y bizarra como pocas podría haberse convertido en algo muy distinto en manos de otro director. Es cierto que Almodóvar ha arriesgado en este film pero ha llevado la trama a su terreno todo lo que ha podido. Por el film veremos las constantes de su cine desde los años ochenta: escenas de sexo gratuito, obsesiones, secretos, introducción de diálogos humorísticos en medio de un drama, confusión sexual, el cameo de su hermano Agustín, etc. Quizás el riesgo ha estado más en la forma que en el fondo.
Al final la trama de la novela Tarántula de Thierry Jonquet queda absorbida por la personalidad del director manchego, quien fagocita la novela y la convierte en su película. El problema es que en ese proceso de asimilación Almodóvar incluye elementos propios de sus mayores delirios ochenteros, como cierto personaje ciertamente almodovariano (el tigre) que desentona bastante dentro del film. Es un personaje que parece sacado de las primeras películas de su autor y rompe con toda la atmósfera creada hasta el momento. Cuando aparece en escena nos damos cuenta que Almodóvar no ha cambiado tanto, sigue siendo fiel a sí mismo, para lo bueno y para lo malo. Es un personaje desestabilizador que desencadenará los acontecimientos, pero queda realmente ridículo. Incluso puede llegar a provocar risa en momentos muy dramáticos, perdiendo todo el efecto. Quizás sea deliberado crear ese efecto desconcertante en el espectador al incluir un personaje así.
Pedro Almodóvar exige del espectador el esfuerzo de creerse lo que le está narrando, cosa nada fácil a veces. Si entras en el juego, el film puede que te fascine. Si no te crees lo que te narra debido a su inverosimilitud, el film te parecerá una pérdida de tiempo. Yo estoy entre las dos posturas.

Por lo demás, el film es más que correcto, Almodóvar demuestra clase a la hora de dirigir a actores y sabe llevar la trama. Treinta años de carrera y un montón de premios deben de notarse. Se mete en el género del thriller de forma eficiente, logrando atrapar el interés del espectador. Peca al usar ciertos trucos como flashbacks, sueños y saltos temporales buscando hacer aún más rebuscada esta bizarra historia, quedándole un tanto forzados. Yo hubiera preferido una narración lineal siempre en el mismo espacio. Hubiera quedado una película mucho más tensa y claustrofóbica, mejor.

Me gustó bastante el tratamiento de elementos como la venganza o la obsesión. El guión nos plantea una venganza terrible, pero que se nos irá revelando como algo muy distinto e inesperado conforme avanza la acción. Me gustó mucho el tratamiento que se le da a los detalles (las paredes, los colores, los cuadros). Almodóvar no explica la trama de forma exhaustiva, como en todo buen thriller, muestra sólo lo que le interesa y en el orden que le interesa. Siendo el espectador quien debe estar atento a todos los detalles y sacar sus propias conclusiones.
Debo mencionar que me gustó mucho la obsesiva partitura de Alberto Iglesias, colaborador habitual de Almodóvar y próximo ganador del Goya a la mejor banda sonora (como casi todos los años). 

En cuanto a los actores, sigo pensando que Elena Anaya es de las mejores (y más guapas) actrices de este país. Ella es la película. Considero toda una suerte que Penélope Cruz no pudiera hacer este papel por problemas de agenda. Por su parte, Antonio Banderas está bastante plano y transmite más bien poco, su personaje sufre un torbellino de emociones de todo tipo durante el metraje pero Banderas no es capaz de plasmarlo, siendo un lastre para el film. Al menos está mejor que en las películas que rueda en Hollywood. También hay que destacar a Marisa Paredes, está bien en su eterno papel almodovariano.
Así pues, La piel que habito es un intento fallido de Almodóvar por lograr un gran thriller bizarro. Se ha quedado en un intento con buen ritmo y poco más. No me ha entusiasmado pero tampoco me ha dado vergüenza ajena. Algo es algo.



5 comentarios:

Pierrot dijo...

Yo creo que Almodóvar, además de la fama que lo precede, al tener ese halo tan divino, melodramático, glamuroso, hace que se creen unas expectativas muy altas con respecto a sus películas. Si fuera de otra persona se miraría desde otra perspectiva. Sin nominaciones y premios, claro.

Manderly dijo...

A mi me ha gustado mucho! Como tú, creo que el trigre es un poco absurdo, pero así lo ha querido Almodóvar porque hubiera sido lo mismo con cualquier otro disfraz, pero el caso es que es un personaje clave para el desarrollo de los acontecimientos.
anaya está muy bien pero creo que Banderas también está bastante bien. A mi me sorprendió mucho ya que no lo considero un buen actor, pero aquí me gustó.
Genial Almodóvar!
Un saludo.

angel dijo...

Estoy bastante de acuerdo con lo que dices. Aquellas primeras películas de los 80 parecían que iban a evolucionar a más. Pero se ha quedado a medio camino. Mi teoría es que Almodovar se auto censura desde que en USA lo calificaron como porno. No obstante, como bien dices, nos guste o no, es uno de los directores más personales.
PD: Hay por Youtube un corto reciente de 8 minutos, en el que no se reprime en absoluto (La concejala antropofaga)

Osukaru dijo...

Te recomiendo, que ahora que has visto esta peli, veas Los ojos sin rostro de Georges Fraju, de donde claramente Almodóvar se ha inspirado. A pesar de que le costara reconocerlo en su momento...

Anónimo dijo...

a mí me dejó un regusto agridulce, tiene cosas muy buenas pero la trama no acaba de cuajar, no es creíble en ningun momento.PAtinazo.

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