El dictador (The dictator)




Está visto que a Sacha Baron Cohen le va la provocación. Tras films tan irreverentes como Brüno o Borat, ahora le toca el turno a los dictadores de Oriente Medio.

A Sacha baron Cohen le encanta meter el dedo en el ojo de todos, mejor cuanto más poderosos sean, y reírse de lo que podría parecer imposible hacerlo. No teme bromear sobre religión, el sida, razas, sexo, el 11-S, ni sobre Bin Laden ni sobre dictadores actualmente en activo. Visto lo mal que se le da a la ONU solucionar conflictos como los de Libia o Siria, al pueblo llano sólo nos queda el humor como única arma ante las desigualdades y atrocidades que vemos cada día en el telediario (entre anestesiantes noticias de deportes). Vamos, que las potencias occidentales (adalides de la libertad) apoyan y se aprovechan de estos dictadores de pacotilla, meras parodias de sí mismos, déspotas del siglo XV en países rebosantes del imprescindible petróleo, mientras sus pueblos las pasan canutas. Una situación tan esperpéntica que bien merece un film tan gamberro como El dictador.
 
El dictador es otra comedia alocada que no debe tomarse en serio (¿o si?). Es un humor de trazo muy grueso, lleno de palabras ofensivas, chistes escatológicos y/o racistas. No se le debe pedir más. Es de entender que este film no guste a mucha gente (los amantes de lo políticamente correcto deben alejarse de este film como si de un arsenal nuclear iraní se tratara) pero creo que es de agradecer que temas tan espinosos sean tratados de forma tan irreverente. A mí este tipo de humor me gusta, me parece valiente aunque a veces se les va la mano. Ahora mismo me acuerdo de varias escenas realmente hilarantes que casi me han hecho llorar (el helicóptero, el parto, el funeral). Si el objetivo de toda comedia es hacer reír, El dictador lo ha logrado conmigo. Además, las ganas de romper tabúes y la desvergüenza de los responsables de esta peli me parecen muy refrescantes.  

 Es cierto que el personaje de Alladeen se inspira en dictadores reales como Sadam Hussein o Gadafi pero no es menos cierto que también occidente recibe su buena dosis de mordacidad. El discurso final en el que se compara una dictadura con el régimen político americano no deja lugar a dudas: el objetivo era ridiculizar a todos y no dejar ningún títere con cabeza. Ni oriente ni occidente salen bien parados y de todos ellos se hace burla. Una burla a veces ofensiva y otras veces grotesca, pero necesaria ya que muchas veces es la mejor forma de decir las verdades a la cara. Seguro que en Corea del Norte o Irán este film no sentará nada bien, pero tampoco deja bien parados a Norteamérica ni a Europa (mucho menos a China).
 El film no es niguna maravilla, tiene algún bajón hacia mitad del metraje y es bastante obvio en cuanto al desarrollo (quizás la historia de amor sobraba un poco). Funciona mejor como gags aislados que como historia, eso sí: los gags son muy efectivos si te gusta este tipo de humor suicida.

Esperemos que en su próximo film ataque a banqueros y políticos.

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6 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Yo le subo la nota a un 7. Es que la media la sube la matrícula de honor que le doy al gag del misil puntiagudo. A mí este tipo de humor me parece sano y necesario.

Anónimo dijo...

El discurso final es para enmarcarlo, nunca se han dicho tantas verdades sobre la falsa democracia americana en una película. Realmente las dictaduras y las democracias actuales no difieren tanto: en ninguna los ciudadanos son libres, pero en la democracia se creen que los son. Pobres ilusos.

eric waits dijo...

Coincido con anonimo. El discurso final es lo mejor de la palicula junto con la escena del helicoptero. Aunque tiene sus momentos, no creo que sea una pelicula demasiado brillante. Sigo prefiriendo Borat :-)

Luis Cifer dijo...

coincido en lo de el discurso, el film sigue siendo una sucesión de gags bastante gamberros (pero algo de razón no le falta a veces)

Anónimo dijo...

El discurso final es muy parecido al de Chaplin ! K2K

Urayi Guramy dijo...

http://www.newburytoday.co.uk/2012/despotic-daftness-hits-the-screen/the-dictator
Vale destacar que en esta foto, la segunda medalla de la banda corresponde al escudo nacional de Venezuela... No me extrañará si suspenden la proyección de esta pelicula en Venezuela, pero lo que si es muy cierto es que se tilda de dictador a todo el que contraríe los designios de estados unidos y sus banqueros, incluyendo a sus empresas filiales (principalmente los países europeos)... Creo que todos los países que tienen dictaduras rezarán día a día para tener una dictadura como la venezolana, donde la prioridad es la gente y no los bancos... El único lugar donde los banqueros están siendo perseguidos para meterlos presos por sus fechorías, y que paradójicamente se encuentran prófugos en estados unidos y sus empresas filiales...

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