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domingo, 12 de enero de 2014

Sobran las palabras (Enough said)


Sobran las palabras es una atípica comedia romántica. No es la habitual y manida historia de chico conoce chica, más bien sería madre divorciada conoce padre divorciado. No es una comedia alocada llena de estupideces y chistes soeces que tanto abundan últimamente.

  Nicole Holofcener escribe y dirige su propio guión y se nota que a los mandos del proyecto hay una mujer. Holofcener consigue mantener la sonrisa en la cara del espectador durante buena parte del metraje e incluso, al menos a mí, me hizo reír varias veces. Es una historia inteligente con un buen guión que se basa en los diálogos y las miradas más que en los golpes de humor. Se podría decir que es la sobria e irónica reflexión de una mujer madura sobre el amor y el paso del tiempo.

 La verdad es que se agradece que llegue este tipo de cine a nuestras pantallas. Un cine de personajes inmersos en la mediana edad, que ya conocen el fracaso en el amor, corazones rotos que intentan seguir latiendo en busca de una segunda oportunidad. No es sólo el momento de intentar reconstruir sus vidas amorosas, sino que además los protagonistas se enfrentan al inevitable abandono del nido por parte de los hijos (hijas en este caso). La soledad y la vejez son un terrible panorama. Puede parecer por momentos que el film es superficial y ligero pero tiene un trasfondo bastante amargo.

 Una casualidad hará que nuestra protagonista empiece una relación amorosa con el ex marido de una paciente. Sus relaciones con los miembros de la extinta pareja se verán inevitablemente intoxicadas por la información suministrada por ambos bandos. Nuestra protagonista será incapaz de revelar su identidad por miedo a perder a su nueva pareja o a su nueva amiga. Estamos ante la típica confusión de identidades provocada por una casualidad que coloca a la protagonista en una encrucijada, pero sazonada de una agradable ironía. Me pareció muy inteligente la manera en que el guión contrasta las distintas opiniones sobre una misma persona según provengan de su nueva pareja (llena de ilusión y expectativas) o de su ex (llena de hastío). Lo que en principio pueden parecer pequeños defectos o manías casi imperceptibles se pueden convertir con el tiempo en escollos insalvables para una relación.


Lamentablemente, esta buena historia nos ha llegada a los pocos meses del fallecimiento de James Galdonfini, siendo ésta una de sus últimas apariciones. Galdonfini está muy bien y tiene una excelente química con Julia Louis-Dreyfus. Siendo esta última la que realmente lleva el peso del film y realiza una gran interpretación llena de matices. Catherine Keener y Toni Collette completan el reparto.

Recomendable. Ojalá tuviéramos más comedias dirigidas por mujeres.

6,5


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Capitán Phillips (Captain Phillips)


 Con Capitán Phillips, Paul Greengrass nos ofrece otro estupendo thriller lleno de tensión. Capitán Phillips se parece más a United 93 que a El mito de Bourne o El Ultimátum de Bourne pero todas ellas son claros ejemplos de cómo crear la tensión dentro del espectador. Paul Greengras es uno de los mejores artesanos en esa materia actualmente.

Capitán Phillips es un film al que no se le puede poner ninguna pega. Es un ejercicio casi perfecto de cómo contar un dramático hecho real. Greengras no se pierde por las ramas con montajes desordenados o saltos temporales. Tampoco intenta hacer una radiografía del mundo en el que vivimos ni elabora zafias metáforas sobre el Tercer Mundo intentando reclamar lo que es suyo aunque sea robando a los ricos. Sólo apunta levemente algunos aspectos que pueden hacer pensar al espectador que ambas parte del conflicto son realmente víctimas de una realidad injusta (aunque más para unos que para otros). Se nombra cómo los barcos extranjeros van a pescar al cuerno de África esquilmando sus reservas pesqueras abocando a los pescadores a la piratería para sobrevivir, pero no se incide demasiado en ello, no estamos ante un film de denuncia ni pretende ser un documental sobre el drama de Somalia. Lo del cine social mejor se lo dejamos a Ken Loach. Greegras no se enreda en profundos diálogos con el fin de hacernos entender las motivaciones de los personajes, va directo a la acción y sabe cómo clavarnos en el asiento. A pesar de que uno sepa qué ocurrió en el secuestro del Maersk Alabama en el año 2009, la película te absorbe de una manera prodigiosa.

 Ocurre que este héroe involuntario, víctima de un secuestro que en cualquier momento puede acabar mal, decide utilizar su principal baza para salir con vida: la inteligencia. El capitán Richard Phillips juega sus pocas cartas con una habilidad asombrosa, ya sabemos que la necesidad agudiza el ingenio. Frente a unos secuestradores desesperados Phillips intenta usar la cordura para salvar su vida. Aunque la intervención de la poderosa armada norteamericana también tuvo una providencial intervención. Al final a uno le queda la misma sensación que con Lo imposible, los habitantes del primer mundo lo tienen mucho más fácil para sobrevivir ante las tragedias (tienen unas infraestructuras que los apoyan), mientras los pertenecientes al tercer mundo quedan abandonados a su suerte.

 Con todos estos elementos, Greengras elabora uno de los mejores thrillers del año (si no el mejor) usando sus armas habituales y contando con la soberbia interpretación de un Tom Hanks nuevamente en estado de gracia. Hanks es el actor que mejor encarna a la persona normal que acaba convertida en héroe muy a su pesar, nadie como él para este tipo de personajes. Tiene ese talento especial (no sé si innato o aprendido) que hace que te identifiques con su personaje y padezcas su sufrimiento. Su interpretación en la última parte del film es de esas que dejan huella en el espectador.

Lo dicho, un film perfecto, tenso y emocionante a partes iguales.

7