
Pues debe ser por el verano, las vacaciones o lo que sea que me he decidido a ver un par de pelis de estas que se suponen que son comedias sin ninguna pretensión y que te garantizan pasar un buen rato sin más.
Decidí empezar mi periplo por las comedias veraniegas con Resacón en las Vegas. Su director Todd Phillips no es ningún genio pero su Viaje de pirados me hizo reír un par de veces en su día cuando la vi, del resto de su filmografía no he visto nada, no me llama la atención.
El guión no es muy original, la verdad, es la evolución de las comedias de adolescentes en busca de sexo pero con protagonistas treintañeros. Tiene algún golpe divertido (casi siempre a costa del mismo personaje) y en general se ve sin problemas y no aburre (que es de lo que se trata en una comedia). Por supuesto, está el típico coche prestado al que le va a pasar de todo. El guión está lleno de incongruencias pero este tipo de pelis no son para pensar ni para buscarles el sentido. Son para dejarte llevar un ratillo y olvidarte del calor. 
Los personajes son los típicos de toda comedia de juergas y drogas americana: el pardillo, el listo, el pirao y el normal. Por supuesto habrá chicas monas (una desaprovechada Heather Graham), situaciones embarazosas y malentendidos con personajes peligrosos (Mike Tyson incluido).
Por otro lado parece que el film es un publirreportaje de Las Vegas, panacea del sueño americano. Todo es posible en Las Vegas y lo que pasa allí se queda allí. Pues muy bien. Como si no se lo pudiera pasar uno bien en cualquier otro sitio.
