Mostrando entradas con la etiqueta Bradley Cooper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bradley Cooper. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de febrero de 2015

El francotirador (American sniper)


 La guerra de Irak sigue dando sus frutos en forma de película. Ya hemos visto unas cuantas sobre la guerra contra el terror originada tras el 11-S, así a bote pronto me vienen a la cabeza En tierra hostil y Zero dark thirty (ambas de Kathryn Bigelow). Como buen americano que es, Clint Eastwood debía dar su particular visión.

 No se puede decir que la historia de Chris Kyle carezca de interés pero sí podemos afirmar que el bueno de Clint Eastwood debería retirarse, sus más de 80 años y 5 décadas de carrera son más que suficientes. Ya no tiene nada que aportar y sólo puede estropear un legado casi intachable. Vale que el cine de Eastwood siempre ha estado unido a la violencia, pero ahora su violencia no pretende entretener sino más bien aleccionar. Ya desde la primera escena Eastwood coloca al espectador ante un dilema moral. El terrorismo, ese enemigo invisible, puede esconderse debajo del ropaje cualquier ciudadano y los defensores de la democracia no pueden permitirse dudar ni un segundo que puede resultar fatal. Sin embargo, los Navy Seals destinados en Irak no son vistos como libertadores sino como invasores, sólo queda ir casa por casa en busca del enemigo. Es la guerra moderna, nada de batallas a campo abierto ni heroicidades. En este nuevo escenario bélico es donde la figura de Chris Kyle se convirtió en leyenda entre sus compañeros por sus extraordinarias dotes como francotirador.


Pero, ¿quién era realmente Chris Kyle? Pues un vaquero sin oficio ni beneficio que cuando ve que su país es atacado decide dejarlo todo (tampoco tenía tanto) para defender su patria. Un patriota, vamos. En el ejército encontrará un sentido a su existencia y desarrollará su talento innato para disparar. Kyle se convertirá en leyenda, pero cuando regrese a casa se sentirá vacío y su vida carecerá de sentido. No debe ser fácil dejar de ser una leyenda que salva a diario las vidas de sus compañeros para pasar a llevar una anodina existencia. Ir al supermercado a buscar pañales es mucho menos adrenalítico y estresante que una emboscada. Eastwood acierta al no glorificar a su protagonista ni subirlo a los altares. No es un héroe, más bien se nos presenta como un inadaptado a la tranquilidad de la vida familiar.  Por mucho que en casa le esté esperando la bella Sienna Miller (¿realmente era necesaria esa escena en ropa interior?) el personaje de Bradley Cooper siente que su lugar está en el frente.

 Ocurre que Eastwood simplifica demasiado las cosas. Parece dividir a las personas en buenos, malos y víctimas. No hay medias tintas. Como dice el severo padre del protagonista, las personas se dividen en corderos, lobos y perros pastores. Está claro que Eastwood no quiere profundizar en el problema del terrorismo yihadista ni los talibanes. A Eastwood sólo le preocupa el drama de un perro pastor que cuando está alejado de las ovejas no puede dejar de pensar en ellas. Yo me esperaba algo más de complejidad. Parece que esta película busca contentar a los excombatientes y rendirles un tributo (no digo yo que no se lo merezcan) pero no consigue conectar con el resto de espectadores.  Ni Kyle ni Eastwood se plantean qué demonios pintan los norteamericanos tan lejos de su casa ni si la guerra se puede ganar. Sí lo hace el personaje de un compañero de Kyle pero no parece que las tesis del film vayan por ese camino.



 El film se ve con interés pero se va desinflando por momentos debido a su repetitiva estructura (casa-Irak-casa-Irak-casa). Estamos ante una narración irregular que no deslumbra ni atrapa especialmente al espectador. Al menos, Eastwood no usa saltos temporales ni desordena los acontecimientos. Quizás de lo mejor del film sea la escena inicial, que luego Eastwood retoma ya dentro de su contexto. El duelo con el tirador del bando enemigo me recordó al de Enemigo a las puertas aunque me pareció que estaba peor resuelto. Otro problema de American sniper reside en su abrupto final. Eastwood ofrece un final demasiado abierto que deja al espectador con cara de idiota. No me gustó su forma de rematar la película.

No es una mala película pero me supo a poco. Vamos que tampoco se merece, en mi opinión, ganar el Oscar a mejor película.

martes, 26 de agosto de 2014

Guardianes de la galaxia


 Guardianes de la galaxia es el blockbuster del año, sin duda. No sólo le ha robado el título contra todo pronóstico al Capitán América sino que es uno de los mejores de los últimos años. A los que os gustaron las producciones Marvel al estilo de Iron Man, Thor, Los Vengadores o El capitán América, os recomiendo encarecidamente esta cinta.

 No conozco el cómic en el que se basa, no he leído ni una sola viñeta de Guardianes de la galaxia. Al contrario que con otros personajes Marvel, no crecí con este cómic y no puedo comparar la película con la historieta ni sé (ni me importa) si han sido fieles al original. He de reconocer que a primera vista, la cosa no pintaba bien: un terrícola vacilón, una chica verde, un mapache, un hombre-planta y un forzudo interpretado por Batista (el de la lucha libre), uy uy uy. Sin embargo, me llevé una muy agradable sorpresa al comprobar que lo que parecían los ingredientes de un cóctel indigesto combinaban de forma perfecta. La mano del gamberro director James Gunn le ha dado el toque irreverente que esta historia precisaba.


 El frenético guión está lleno de guiños cinéfilos y chistes que lo convierten en un entretenimiento ideal para toda la familia sin insultar la inteligencia de los espectadores. Los más pequeños lo fliparán con los efectos especiales mientras que los más mayores disfrutaremos con la combinación de humor y emoción del film. Los de Marvel han decidido seguir por la senda iniciada en Iron man y los Vengadores para entregarnos una ágil historia llena de acción e ironía. A mí me recordó a Golpe en la pequeña China, aquella película de Carpenter con Kurt Russel en la que se intentaba combinar cine de aventuras con humor. Golpe en la pequeña China no me gustó en su día cuando la vi en el cine con 12 años y ahora sigue sin hacerlo, todo lo contrario que Guardianes de la galaxia. Ahora los ingredientes han sido mezclados en la justa medida y el resultado ha sido muy superior. Obviamente, no hay que pedirle verosimilitud a esta cinta (a mí me chirriaron bastante esas salidas a pelo al espacio exterior) ni el más mínimo rigor científico, eso sí, el film cumple sobradamente con su labor de divertir.


 Ocurre que la historia tampoco es nada que no hayamos visto decenas de veces. Incuso hay un villano que quiere conseguir un objeto para tener el control. Sin embargo, el film parece ser consciente de sí mismo y ríe de cada uno de los estereotipos de este tipo de cine. Son el frenético ritmo de la historia, el correcto desarrollo de de cada uno de los personajes y sus continuos enfrentamientos verbales los que hacen a este film despuntar sobre el resto.
 Valga como ejemplo ese protagonista aficionado a la música de los años 70 y las viejas cintas de cassette, todo un guiño a una generación que crecimos con las cintas antes que se inventara eso del mp3. O la singular pareja de caza recompensas formada por el escueto en palabras Groot y el parlanchín Rocket (el mapache con más mala leche de la historia del cine). Curiosamente el personaje de Drax (Batista) es a priori el menos interesante pero consigue alguno de los mejores momentos a costa de sus pocas luces. El tono desenfadado del conjunto también nos deja el cameo más divertido hasta la fecha de Stan Lee y la escena post créditos igualmente más graciosa.

 Sin que sirva de precedente me ha gustado un film en el que ha colaborado Vin Diesel (es quien pone voz al personaje de Groot), igualmente Bradley Cooper ha prestado sus gestos y su voz a Rocket. La pareja formada por Chris Pratt y Zoe Saldana tiene suficiente química como para hacer interesante su relación.

 Guardianes de la galaxia tiene ese tono justo entre humor, ironía y acción que los de Marvel llevan perfeccionando unos años con las pelis sobre Iron Man y Los vengadores. Una fórmula que han ido destilando poco a poco hasta llegar a esta pequeña joya del entretenimiento.
 Sinceramente, yo me daría por satisfecho si las nuevas películas de Star Wars del señor Abrams fueran tan divertidas como Guardianes de la Galaxia.

6

martes, 14 de enero de 2014

La gran estafa americana (American Hustle)


Todo arte (y más el cine) tiene algo de engaño. Intenta emular una realidad que el espectador sabe conscientemente que no está ahí. Pero el buen artista consigue engañar a nuestros sentidos y hacernos creer que lo que estamos observando no es una pantalla, un trozo de mármol o un lienzo, sino algo más. En ese aspecto American Hustle es todo un acierto, consigue hacernos creer que estamos viendo un film de Martin Scorsese.

En American Hustle, David O. Russell (The fighter, El lado bueno de las cosas) no se corta a la hora de imitar descaradamente el ritmo y la forma de narrar de Scorsese.  Ocurre que esta historia de estafas y corruptelas políticas nos remite inevitablemente al cine de Scorsese, especialmente a Unos de los nuestros y Casino. Russell estafa al espectador, él no es Scorsese (por mucho que imite su estilo) ni esta película llega al nivel de las del maestro, pero podría llegar a engañarnos fácilmente. Tampoco tiene reparos en usar a Robert DeNiro para un pequeño pero decisivo papel que nos ofrece uno de los mejores momentos de la cinta, hacía años (desde Casino) que DeNiro no me gustaba tanto en una escena. Parece que el cine negro actual es incapaz de encontrar nuevas formas de contar sus historias.



Quizás el film pretenda ser una metáfora sobre el engaño y sea premeditado que Russell copie descaradamente el estilo de otros autores, hasta imita la típica toma desde dentro del maletero que tanto le gusta incluir a Tarantino (otro que ha logrado hacer del reciclaje de material ajeno todo un arte).
Sin embargo, Russell no se queda en el mero calco, sino que aporta algo de su propia cosecha, no es mucho pero suficiente. El film aborda el tema de la mentira como estilo de vida y cómo finalmente se van creando relaciones amorosas y afectivas basadas en el engaño. Un engaño consentido por ambas partes siempre que haya un beneficio económico de por medio. Me gustó la personificación del sueño americano en esos políticos que dicen hacerlo todo por su pueblo, aunque por el camino se llenaran los bolsillos. El sueño americano, al fin, no era más que eso, un sueño, una farsa.

 Me resultó muy interesante el peculiar triángulo amoroso formado por los dos estafadores (interpretados por Christian Bale y Amy Adams) y el agente del FBI (Bradley Cooper). Este inestable triángulo amoroso se convierte en explosivo cuando entra en escena un cuarto vértice interpretado por una maravillosa (en todos los sentidos) Jennifer Lawrence. La interferencia de la agitada vida privada en los negocios puede dar con nuestros protagonistas en la cárcel (o algo mucho peor) y es cuando Russell nos ofrece lo mejor de su filmografía y sus actores. Las escenas tiene una planificación perfecta y los diálogos están llenos de vida y naturalidad. Russell no ha creado este estilo de rodar pero lo imita a la perfección.

Ya desde la primera escena asistimos a la transformación de un Christian Bale caracterizado como un orondo timador de poca monta. Transformación que nos remite a la del propio DeNiro en Toro salvaje (de Scorsese, por supuesto). Sus eternas gafas de sol y su peluquín son las señas de identidad de un personaje que es todo un profesional de la mentira ya desde su propia imagen.

Puede que Bale recibiera el Oscar por The fighter hace un par de años y que Lawrence se lo llevara el año pasado por El lado bueno de las cosas (ambos en films de Russell), pero ahora ambos han vuelto a sacar lo mejor de sí mismos y creo que superan con creces las interpretaciones que les valieron la preciada estatuilla del soso tío Oscar. Otro que está en un papel excelente es Bradley Cooper, a mí me sorprendió gratamente. Su interpretación de este ambicioso agente del FBI me pareció  muy superior a todo lo que había hecho hasta ahora. La escena en la que se mofa de su compañero del FBI me pareció fantástica.  Por su parte, Amy Adams compone un complejo personaje de estafadora enfundada en unos escotes de auténtico infarto. Pero para infarto, la tensión sexual entre Amy Adams y Bradley Cooper. Igualmente geniales son las escenas de celos entre Lawrence y Adams, dos jóvenes actrices que aquí demuestran que son mucho más que unas caras bonitas. No me extrañaría que los cuatro actores principales (Adams, Bale, Cooper y Lawrence) estuvieran nominados al Oscar y apuesto a que alguno se alza con el premio.


 Un film con indudables deudas a Scorsese pero que resulta entretenido aunque sólo sea por el buen hacer de todo el reparto.


P.d.: Resultaría muy paradójico que Russell ganara el Oscar al mejor director por esta película considerando que a Scorsese no se lo dieron hasta hace relativamente poco y por un remake.


6

jueves, 14 de noviembre de 2013

CRUCE DE CAMINOS (The Place Beyond The Pines)


 Tras la excelente Blue Valentine, esperaba casi ansioso la siguiente obra de Derek Cianfrance. Sin embargo, la cosa no ha funcionado igual de bien en esta ocasión. Quizás Derek Cianfrance ha sido esta vez demasiado ambicioso.

La cosa no empieza mal, con un Ryan Gosling que ya empieza a estar encasillado en sus papeles de tipo duro (como en Drive o en Sólo Dios perdona, ambas de Nicolas Winding Refn) y con su peculiar historia con Eva Mendes. Todo lo concerniente al personaje de Gosling me parece lo mejor del film y podría haber funcionado perfectamente como un film aparte. Hay que destacar las pintas que le caen al bueno de Gosling en este film. Como en Drive, la imagen de su personaje tiene mucho de icónico (con esos tatuajes y esas camisetas del revés son geniales). A mí me recordó a otros iconos moteros del cine como los de Marlon Brando en Salvaje (The wild one, 1953) o el chico de la moto interpretado por Mickey Rourke en La ley de la calle de Coppola.

 Pero cuando se cruza en su camino el personaje de Bradley Cooper el film pierde algo de un interés que definitivamente cae por los suelos en el último tercio del film. Los giros del guión (algunos bastante previsibles) nos llevan de un sitio a otro dando tumbos sin saber muy bien hacia dónde vamos durante casi dos horas y media. Lamentablemente, cuando el film acaba seguimos sin saber qué nos querían contar o a dónde querían llegar con esta historia en tres actos. No es un mal film pero va perdiendo fuelle conforme avanza dejando una sensación amarga cuando aparecen los títulos de crédito.

 Abarcar demasiado no suele ser bueno y a esta película le sobra bastante metraje (como la última e innecesaria media hora). No llega a hacerse aburrida aunque sí parece ir a la deriva durante un buen rato. Quizás tampoco la moraleja del film (suponiendo que haya una) sea lo suficientemente atractiva como para invertir  2 horas y 20 minutos. Ya sabemos que el destino se lo labra cada uno y que cada acción que realizamos puede tener repercusión en nuestras vidas y en las de muchos otros. También sabemos que muchas veces la diferencia entre un héroe y traidor no es tan grande. Opino Cruce de caminos apunta temas interesantes pero nada que no hayamos visto anteriormente mejor desarrollado.

Otro problema añadido es el casting, no puede ser más tópico. ¿Ray Liotta otra vez haciendo de poli corrupto? No puede ser. ¿Ryan Gosling haciendo de tipo duro parco en palabras? No me digas. ¿Eva Mendes haciendo de chica buen(orr)a metida en problemas? Pues sí. Quizás el casting no sea el más adecuado, a pesar de que todos los actores cumplen con su cometido, ya están muy vistos en este tipo de personajes. Sólo Bradley Cooper se sale algo del esterotipo.

Decepcionante.

5

domingo, 27 de enero de 2013

El lado bueno de las cosas (Silver linings playbook)

Pat (Bradley Cooper) regresa a la casa de sus padres tras pasar una temporada en un hospital psiquiátrico.  Ahora le toca demostrarse a sí mismo y a los demás que es capaz de rehacer su vida y de recuperar a su mujer. Para todo ello puede ayudarle Tiffany (Jenifer Lawrence) pero ella también arrastra un trauma y está intentado rehacer su vida.


 Quizás una pareja de inestables emocionales (o chiflados) no sea lo más adecuado para una comedia romántica pero es que esta película no es una comedia romántica. Por mucho que nos la quieran vender así, no lo es. Para mí es un cruce entre la horrorosa Dirty dancing y la maravillosa Alguién voló sobre el nido del cuco. El lado bueno de las cosas no es una comedia, tiene momentos divertidos y amenos, pero yo no pasé de una leve sonrisa, nada de comedia. Los problemas mentales no me hacen gracia.

No deja de ser la típica historia de superación que tanto gusta a los yanquis, con mucho baseball, mucha exaltación de la familia y bla bla bla. Empieza de forma interesante pero se va domesticando conforme avanza la trama y acaba siendo de lo más convencional. David O. Russell ya gustó mucho con su anterior film The fighter y es de agradecer que este tipo busque salirse de los cánones del cine más comercial pero tampoco se puede calificar de cine independiente. Digamos que es lo suficientemente independiente como para gustar al gran público y caer bien a la Academia de Hollywood (algo bastante fácil si tienes a un tipo con pasta que te apoya como es su caso). Una vez más Russel acierta a centrarse en los personajes y dejarles hablar (quizás demasiado), el tipo es un buen director y consigue meternos en la historia. La peli no es ninguna maravilla pero logra que se te pasen las dos horas en un suspiro. 

El film me pareció valiente a la hora de plantear ciertos temas. El protagonista ha sufrido un único incidente que le ha dejado marcado de por vida, su padre ha tenido 9 episodios violentos y está en total libertad y sin medicación aunque se le ha prohibido la entrada a los estadios, ahora ve los partidos en casa y hace de ello una verdadera religión. ¿Acaso la obsesión por un deporte y por un equipo en concreto no está cercana a la enfermedad mental? ¿Creer en supersticiones no es indicio de que algo no va bien en nuestra cabeza? ¿Cómo reaccionaríamos la mayoría de nosotros ante la situación que descubre el protagonista? ¿Cuanta gente hay por ahí suelta con trastornos sin diagnosticar? Quizás estemos rodeados de locos.

 Bradley Cooper está francamente bien y demuestra que es algo más que un chico guapo, espero que Jennifer Lawrence acabe por convertirse en una estrella con este film, entre ellos hay bastante química y sus diálogos en pantalla funcionan a la perfección. Me gustó como es conducida su relación durante casi todo el metraje aunque al final la cosa sea bastante previsible. A destacar la pareja formada por Robert DeNiro y Jacki Weaver quienes interpretan a los sufridos padres del protagonista. DeNiro está en su mejor papel de los últimos 20 años (el tiempo que lleva viviendo de las rentas y mirándose el ombligo) parece que esta vez ha cambiado algo su eterno personaje de tipo duro. Ya era hora.
 Resumiendo, El lado bueno de las cosas (pésimo título en castellano que incita a pensar que estamos ante una comedia) se deja ver y deja un buen sabor de boca. Podría haber sido más arriesgada y menos pastelona pero... como viene a decir el protagonista : El mundo ya es suficientemente horrible ¿porqué arruinar una bonita historia en el último momento?

6

Ah, se me olvidaba:  ocho nominaciones para esta película son excesivas.

sábado, 21 de mayo de 2011

Sin límites (Limitless)


No esperaba yo mucho de Sin límites, la verdad. Pensaba que sería el típico blockbuster simplón que te deja con la sensación de haber perdido el tiempo, pero me equivoqué. Necesito mi dosis diaria de NZT 48.


Sin límites es la adaptación de la novela The dark fields de Alan Glynn. No es que sea una gran peli pero se hace endiabladamente amena y además toca algún tema interesante. Su principal problema reside en que bebe de otras muchas películas y no innova nada nuevo. A mí me recordó mucho a El club de la lucha con esos continuos flashbacks, esa voz en off y el montaje acelerado. No olvidemos que Neil Burger es el director de la fallida El ilusionista, aquí la jugada le ha salido bastante mejor.
El tema de las drogas siempre ha dado mucho juego en el cine, desde El hombre del brazo de oro a Réquiem por un sueño las drogas, sus usos y sus consecuencias son un tema recurrente en el cine. Aquí vemos los efectos de una nueva droga que acelera y aumenta las capacidades cerebrales de quien la toma. No es un mal punto de partida. Aunque sea brevemente, el film plantea elementos como la relación entre la droga y política o las altas finanzas, insinuando que en realidad estamos en manos de yonkis. Igualmente los todopoderosos lobbies farmacéuticos tienen reciben también su buena dosis de crítica. Lástima que el tono general del film no sea más gamberro y/o subversivo quedándose en un curioso blockbuster algo más trabajado de lo habitual.
Lamentablemente, se nota que no han querido ir mucho más allá de lo establecido para el cine palomitero. Las escenas de sexo están resueltas de forma bastante pulcra (mostrando sólo los pies) evitando la temida clasificación R o para mayores de 17 años. También ciertos momentos del guión un tanto gore o escatológicos son salvados de forma bastante inteligente (por ejemplo: mostrando un vómito en un plano invertido). Esta historia en manos de otro director (Fincher o Aronofsky, por ejemplo) podría haber sido mucho más ácida en forma y contenido. Burger no tiene el talento necesario para hacer una gran película con este material pero le ha salido un film aceptable y entretenido.

Bradley Cooper está bien, el tipo es el guaperas de turno y aquí resulta muy creíble. Robert DeNiro está como siempre en los últimos 15 años, da igual lo que interprete, sus gestos y sus muecas son invariables. Necesita un retiro urgente. Abbie Cornish lo hace bastante bien.

Yo me sorprendí gratamente.
6


martes, 3 de agosto de 2010

El equipo A (The A-team)


No nos engañemos, puede que El equipo A sea un remake totalmente innecesario que evidencia la aplastante falta de imaginación dentro del cine actual, pero hay que reconocer que es un film entretenido. No es ninguna maravilla (más bien todo lo contrario) pero te hace pasar un buen rato en estos días de verano. Cuenta con unos carismáticos personajes de sobra conocidos por todos (aunque bastante edulcorados) y tiene un buen ritmo que no te deja aburrirte ni un segundo. Cuanto menos le pidas a esta película, mejor te lo pasarás. Pura evasión palomitera sin complejos.

Es cierto que hay muchas fantasmadas totalmente inverosímiles (lo del tanque es la monda), pero no por ello dejan de ser amenas (o quizás por eso mismo son amenas). A este tipo de films veraniegos hay que acercarse siempre sabiendo lo que uno va a encontrarse y no podemos esperar nada más (ni nada menos). Este es un film que sabe de sus evidentes limitaciones, no intenta emocionar ni transmitir nada, pero que al menos no trata al espectador de idiota (o no mucho).

Recuperar a nuestros héroes de la infancia sin caer en el ridículo parecía una tarea imposible pero con las justas dosis de nostalgia, guiños a la serie original y acción a raudales la cosa casi casi funciona.
Yo eché de menos a los actores originales y creo que a Murdock y M.A. se merecen mucho más metraje. Casi todos los diálogos y las acciones se basan en Phoenix y Hannibal dejando a mis dos personajes favoritos algo deslucidos. Por supuesto, se explica el origen del miedo de M.A. a volar y Murdock está como un cencerro, pero creo que se les podría haber sacado más partido. Además, ¿Dónde está la enorme cresta de mohicano, los pendientes y las cadenas de oro de M.A.? Los tiempos han cambiado, M.A. ahora parece más rapero que punkie.

Por cierto, ¿qué pinta Liam Neeson en esta peli y en otras por el estilo?¿Necesita pasta? A este paso, va a hundir su carrera sin remedio aunque su cuenta corriente lo agradecerá. Entiendo que Bradley Cooper (Resacón en las Vegas) o Sharlto Copley (distrito 9) se metan en este tipo de cine palomitero pero Neeson imitando a George Peppard queda un poco triste. Que no se me olvide, he leído que aparecen Dwight Schultz y Dirk Benedict (los Murdock y Phoenix originales) pero yo no los he visto.

No me gustaron los inevitables tópicos de las pelis de militares e inteligencia americanas (el patriotismo rancio, los rangers, la CIA haciendo de las suyas y tal) ni que Jessica Biel se limite a hacer de florero enamoradizo disfrazado de dura militar.

Poco más puedo decir, cine de verano para pasar el rato y olvidar hasta que hagan la secuela. Que la harán, no te quepa duda.

4,5

miércoles, 19 de agosto de 2009

Resacón en las Vegas (The hangover)


Cuatro amigos viajan a Las Vegas para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. Pero a la mañana siguiente ninguno recuerda nada de lo sucedido y el novio no aparece por ningún sitio.


Pues debe ser por el verano, las vacaciones o lo que sea que me he decidido a ver un par de pelis de estas que se suponen que son comedias sin ninguna pretensión y que te garantizan pasar un buen rato sin más.

Decidí empezar mi periplo por las comedias veraniegas con Resacón en las Vegas. Su director Todd Phillips no es ningún genio pero su Viaje de pirados me hizo reír un par de veces en su día cuando la vi, del resto de su filmografía no he visto nada, no me llama la atención.

Al lío, Resacón en las Vegas es una comedia (palabra muy desprestigiada hoy en día: a cuatro chistes soeces y cuatro señoras ligeras de ropa se le llama comedia) sin mayor pretensión que hacerte pasar un buen rato.

El guión no es muy original, la verdad, es la evolución de las comedias de adolescentes en busca de sexo pero con protagonistas treintañeros. Tiene algún golpe divertido (casi siempre a costa del mismo personaje) y en general se ve sin problemas y no aburre (que es de lo que se trata en una comedia). Por supuesto, está el típico coche prestado al que le va a pasar de todo. El guión está lleno de incongruencias pero este tipo de pelis no son para pensar ni para buscarles el sentido. Son para dejarte llevar un ratillo y olvidarte del calor.

Los personajes son los típicos de toda comedia de juergas y drogas americana: el pardillo, el listo, el pirao y el normal. Por supuesto habrá chicas monas (una desaprovechada Heather Graham), situaciones embarazosas y malentendidos con personajes peligrosos (Mike Tyson incluido).

Por otro lado parece que el film es un publirreportaje de Las Vegas, panacea del sueño americano. Todo es posible en Las Vegas y lo que pasa allí se queda allí. Pues muy bien. Como si no se lo pudiera pasar uno bien en cualquier otro sitio.

Como los personajes no se acuerdan de lo acontecido en la noche de autos y el espectador no lo ha visto, todos asistimos con cierto asombro a las pistas y revelaciones que se van sucediendo a lo largo del film sobre qué demonios pasó la noche en cuestión. Lo de no mostrar la acción principal no es nuevo, ya lo hizo Kubrick en Atraco perfecto o el mismo Tarantino en Reservoir dogs, pero sigue siendo un recurso que funciona.

En cuanto a los actores, pues Ed Helms (el pardillo), Zach Galifianakis (el pirao) y Bradley Cooper (el listo) me parecieron que pueden dar cierto juego en este tipo de pelis, no es que sean grandes actores pero los dos primeros tienen la cara de chiste ideal para estas comedias y el otro es guapete.

Por cierto, los títulos de crédito finales son lo más alocado y divertido del film. Una buena manera de acabar un film sin ninguna pretensión.

5