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domingo, 23 de junio de 2013
The Hire: Beat the devil
Siempre pensé que la publicidad era lo que mejor le salía a Tony Scott. Lo de desarrollar personajes nunca fue lo suyo y el formato publicitario se ajustaba más a su forma de narrar. Sirva como ejemplo este spot que la marca de automóviles BMW realizó en el año 2002 como parte de una serie de 8 cortos de 10 minutos. Para dirigir cada uno de los cortos se contó con directores de prestigio como John Woo, Ang Lee, John Frankenheimer, Guy Ritchie o el mismo Tony Scott. Todos los cortos se debían descargar de la página web de BMWFilms y versaban sobre las aventuras de un conductor (interpretado por Clive Owen) que era alquilado para diferentes misiones. La campaña tuvo tal éxito (se dice que las ventas de BMW aumentaron un 12%) que acabó inspirando la serie de películas Transporter, pero esta vez con el inexpresivo Jason Statham al volante de un BMW. A mí las películas me gustaron mucho menos que los cortos, todo sea dicho de paso.
El corto que nos ocupa es uno de mis favoritos, Beat the devil. No sólo es un claro ejemplo del cine de Tony Scott (montaje rápido, planos supercortos, estilo de video-clip) sino que además tiene un reparto de lo más atractivo. Nada más y nada menos que James Brown, Danny Trejo, Gary Oldman y Marilyn Manson juntos en esta trepidante historia. ¿Y de qué va? James Brown contrata al conductor para que lo lleve a ver a un viejo amigo para renegociar un contrato.
domingo, 19 de mayo de 2013
¿Programando la nación?
Interesante documental sobre la publicidad subliminal. ¿Qué hay de cierto en los mensajes ocultos en los discos de The Beatles o Led Zeppelin? ¿Y en las películas de Disney? ¿Es habitual el uso de imágenes subliminales en el cine para impresionar o aterrorizar al espectador? Una vez más, parece que Hitchcock se adelantó a su tiempo.
Sinceramente, opino que cada uno oye o ve siempre aquello que desea oír o ver. Pero más allá de experimentos más o menos discutibles parece probado que sí se puede inducir a las masas a aumentar su consumo de unos determinados productos simplemente a base de una publicidad que haga creer al espectador/consumidor que será más feliz consumiendo un determinado producto. Un bombardeo constante desde edades muy tempranas puede ser muy peligroso.
Sinceramente, opino que cada uno oye o ve siempre aquello que desea oír o ver. Pero más allá de experimentos más o menos discutibles parece probado que sí se puede inducir a las masas a aumentar su consumo de unos determinados productos simplemente a base de una publicidad que haga creer al espectador/consumidor que será más feliz consumiendo un determinado producto. Un bombardeo constante desde edades muy tempranas puede ser muy peligroso.
viernes, 19 de abril de 2013
El arte de Storm Thorgerson
Recientemente ha fallecido a la edad de 69 años uno de mis diseñadores gráficos favoritos, el británico Storm Thorgerson (1943-2013). Vamos a analizar brevemente su obra.
Hubo un tiempo en el que un disco no era sólo música. Era un objeto. Y como tal objeto debía de ser entendido no sólo por su finalidad (la música) sino también por su apariencia. Hubo un tiempo en el que la imagen de un disco era algo realmente inseparable de la música que contenía. Contingente y contenido estaba íntimamente relacionados y eran inseparables.
Descubrí a Storm Thorgerson cuando era niño en la cautivadora portada de un disco en la que un cerdo sobrevolaba una fábrica. El disco en cuestión era Animals de Pink Floyd (1977) y esa foto me tuvo fascinado durante años. Con el tiempo fui descubriendo la música de Pink Floyd y descubrí que buena parte del magnetismo del grupo se debía a las sugerentes imágenes de Thorgerson.
Ya fuera dentro del grupo de diseño Hipnosis o en solitario, Throgerson no se limitaba a fotografiar a los miembros de un grupo musical (algo muy fácil y muy común incluso hoy en día), Thorgerson creaba unas imágenes que complementaban a los discos a los que acompañaban e incluso aumentaban el magnetismo de los mismos. Thorgerson elevó las portadas de discos a obras de arte.
Los paisajes desérticos con personajes desnudos ante objetos extraños siempre me han recordado a los primeros cuadros del Dalí surrealista. Un objeto fuera de contexo, una imagen congelada o una paradoja visual (normalmente a base de perspectivas aparentemente imposibles) servían a Thorgerson para hallar lo surrealista y lo subliminal. También los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego) son habituales en sus diseños.
No olvidemos que Thorgerson empezó a hacer portadas a finales de los años sesenta y no existían los retoques digitales, muchos de sus diseños necesitaron de elaborados y costosos montajes visuales. Para la famosa foto del cerdo sobrevolando la central termoeléctrica de Battersea (Londres) se usó realmente un globo de nueve metros de largo con forma de cerdo. El primer día se había contratado un tirador para que pinchara el globo de un balazo si se levantaba el viento y arrastraba el globo. Sin embargo, un segundo día fue necesario para realizar la instantánea con la salvedad de que esta vez no se contrató al tirador y el globo se soltó al romperse la cuerda a causa de un viento que ese día sí sopló. El cerdo apareció en una granja a varias millas. Para la elaboración de la foto de A momentary lapse of reason (1987), se usaron 700 camas que se distribuyeron a lo largo de una playa. Obviamente, llovió y hubo que repetirlo todo al día siguiente. Con el tiempo las técnicas digitales facilitaron mucho el trabajo de hacer realidad sus diseños.
Su diseño más famoso, sin duda, es el prisma de The dark side of the moon de Pink Floyd. Un diseño tan simple como efectivo que realmente no era suyo, se limitó a copiarlo de la realidad. Pero si nos fijamos bien veremos que algo no está bien, la luz blanca se descompone en 6 colores en el diseño de Thorgerson, no en siete como hace realmente. La ausencia de un color o un elemento es otra de las constantes de su obra.
Thorgerson elaboró portadas para otros artistas como Muse, Scorpions, Alan Parsons, Biffy Clyro, Audioslave, The Cranberries, Dream Theater, The mars volta, etc. La música de estos grupos está irremediablemente unida a la obra de este diseñador. Algo que quizás se esté perdiendo ahora con la era de las descargas digitales, quizás el leve auge del vinilo (aunque sea sólo para coleccionistas) sirva para evitar que estas imágenes caigan en el olvido.
Para ver la influencia de Dalí en la obra de Thorgerson, basta con observar un par de ejemplos.
Salvador Dalí: Niño geopolítico contemplando el nacimiento del hombre nuevo.
Salvador Dalí: El gran masturbador
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