Nos guste o no, el cine es parte de nuestra cultura. Algunas imágenes que el cine proyecta en el imaginario colectivo son tan poderosas que más de medio siglo después siguen vigentes. El cine nos ha aportado mitos que bien pueden ser considerados casi como una nueva religión. Algo así vienen a decir los protagonistas de este documental sobre el escenario del rodaje en Burgos de El bueno, el feo y el malo.
Mostrando entradas con la etiqueta documental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta documental. Mostrar todas las entradas
domingo, 16 de diciembre de 2018
martes, 25 de agosto de 2015
Red Army
Red army se centra en cómo el equipo nacional de Hockey sobre hielo de la URSS fue más que un equipo, fue además un símbolo de la supuesta superioridad del sistema comunista sobre el capitalista. No es ningún secreto que el mundo del deporte no me interesa para nada. Sin embargo, siempre me ha fascinado la Guerra Fría y todo lo que de alguna manera tuvo que ver con ella. Ambos bandos se lanzaron a una carrera no sólo armamentística sino también propagandística.
No deja de ser paradójico que haya sido Gabe Polsky, hijo de inmigrantes rusos nacido en Chicago, quien haya llevado a cabo este documental. A base de testimonios y con jugoso material gráfico, Polsky nos adentra en los años finales de la guerra fría y en su sistema propagándistico. El documental se centra en la figura de Slava Fetisov, gran estrella del hockey y todo un héroe nacional. Polsky peca, en mi opinión, de ser demasiado claro en sus pretensiones y desde el principio invita al entrevistado a criticar las miserias del sistema comunista.Polsky toma demasiado protagonismo, a pesar de no aparecer en pantalla, al dejar oír su voz y sus intenciones. Incluso parece que quiere condicionar al espectador mostrando la cara menos amable de Fetisov. Polsky muestra un Fetisov irritable y mal humorado al inicio de la entrevista, algo poco usual en un documental y que no sé si es muy ético. De cualquier manera, el documental cuenta una historia interesante de forma atractiva y con un buen ritmo. No hay bajones de interés ni el maniqueísmo pasa de las citadas muestras de las salidas de tono de Fetisov.
Red army deja a las claras la injerencia del estado comunista en el hockey, considerado más como una cuestión de estado que como un deporte. Puede que los jugadores fueran héroes para la población pero el régimen los convirtió en esclavos. Cualquier sacrificio era poco para ensalzar las virtudes de un régimen comunista que hacía aguas por todos lados. La farsa debía mantenerse a cualquier precio y siempre viste mucho ganar medallas en las competiciones internacionales aunque la gente pase hambre. El ser humano es así de simple. No nos engañemos y pensemos que hoy no se usan los deportes como propaganda o medio de controlar a las masas. El pan y circo moderno son los deportes. Pero Red army no se queda en la guerra fría sino que avanza en el tiempo hasta la actualidad y nos muestra el presente de los jugadores en la Rusia de Putin. Casi lo más aterrador de todo sea que muchos de los que gobiernan la Rusia actual se formaron en la época comunista (sin ir más lejos, Putin fue miembro de la KGB).
Así pues, Red army es un documental recomendable para todo aquel interesado en el deporte y cómo éste puede ser utilizado como propaganda política.
domingo, 17 de agosto de 2014
Lost in La Mancha
Dentro del subgénero de documentales sobre películas que nunca llegaron a realizarse, tras el Dune de Jodorowski creo que debemos colocar el proyecto maldito de Terry Gilliam de rodar El hombre que mató a Don Quijote.
Terry Gilliam es uno de esos directores que tiene un estilo narrativo y visual propio fácilmente identificable. Igualmente, el que fuera el único miembro norteamericano de los Monty Phyton es famoso por la dificultad de llevar a cabo sus proyectos. Sus rodajes suelen ser caóticos, casi tanto como la mente de Gilliam, por lo que ningún productor hollywoodiense quiere trabajar con Gilliam. Así pues, Gilliam necesita mucho dinero para llevar a cabo sus ambiciosos proyectos pero no está dispuesto a aceptar las condiciones de los productores norteamericanos y debe buscar financiación en Europa. Todo ello que le obliga a hacer auténticos encajes de bolillos para ajustar el reducido presupuesto disponible a sus imaginativas y costosas propuestas. Con los años Gilliam se ha ganado merecidamente una fama de director loco difícilmente controlable. Supongo que el cine sería mucho mejor si hubiera más visionarios como Gilliam.
La maldición de Gilliam es no dejarse controlar por los grandes estudios. Ya claudicó en 12 Monos al permitir que los estudios incluyeran en el reparto a las estrellas Brad Pitt y Bruce Willis en los papeles principales (y eso que ambos actores están francamente bien). Gilliam es un soñador, como el mismo Don Quijote, y cree firmemente en la libertad del autor sobre su obra (algo que le emparente peligrosamente con Jodorowski). Otra de sus características es reponerse de cada uno de sus fracasos. En El imaginario del doctor Parnassus tuvo que echarle mucha imaginación para solventar el problema de la muerte de Heath Ledger a mitad de rodaje (acabó siendo sustituido no por otro actor sino por tres actores distintos).
Uno de los casos más sangrantes de proyecto fallido fue El hombre que mató a Don Quijote. Tras conseguir la financiación, no sin problemas, en el año 2000 Gilliam empezó el rodaje en España de la historia que le venía obsesionando desde hacia una década. En su historia, un hombre de la época actual (Johnny Depp) viajaba (no sé cómo) al mundo de Don Quijote (el actor francés Jean Rocheford) donde éste lo tomaba como escudero en lugar de Sancho Panza. Una vez más, Tery Gilliam aporta su particular visión al mito del caballero andante más universal.
En el documental vemos imágenes de la preproducción, testimonios de los implicados e imágenes de los pocos días que duró el rodaje. Un rodaje que tuvo lugar en las Bardenas reales o el Monasterio de Piedra, los estudios alquilados para los interiores nunca llegaron a usarse. Este film es todo un catálogo de cómo todo lo incontrolable se pone en contra del proyecto. Desde las inclemencias del tiempo pasado por inoportunas enfermedades. Ya lo decía Murphy: cuando algo puede salir mal, saldrá mal.
El documental se ve con interés y sirve para hacerte una idea de lo que cuesta realmente poner en pie una película y el montante de personas implicadas en un proyecto así. Las imágenes de la preproducción y el rodaje supongo que se rodaron de cara a ser incluidas en el DVD (esos extras que casi nadie se veía) pero al no llegar el proyecto a buen puerto estas imágenes cobran un sentido casi trágico. La verdad es que es interesante ver a Johnny Depp y Jean Rocheford (que estuvo 7 meses aprendiendo inglés) en sus respectivos papeles. Por cierto, Vanessa Paradis (Dulcinea del Toboso) ni siquiera se dignó a aparecer por el rodaje.
Por momentos parece que el rodaje estuviera maldito como si pesara una maldición sobre cualquiera que quisiera adaptar al Quijote de Cervantes. Incluso Orson Welles estuvo durante años intentado acabar un film sobre el personaje que nunca llegó a concluir.
Resumeindo, Lost in La Mancha es un documental recomendable para los seguidores del cine de Terry Gilliam y para quienes quieran conocer el ingente trabajo que hay detrás de cualquier película.
P.D.: La buena noticia es que Gilliam (todo un Quijote moderno) nunca se rindió del todo y parece que ahora ha vuelto a retomar el proyecto con Ewan McGregor y Robert Duvall. ¿veremos finalmente algún día El hombre que mató a Don Quijote?
miércoles, 25 de junio de 2014
Jodorowsky's Dune
Jodorowsky's Dune es un entretenido y por momentos apasionante documental sobre la epopeya artística y vital que Alejandro Jodorowsky en su lucha por adaptar la novela Dune de Frank Herbert.
El director Frank Pavich se estrena ni más ni menos con este documental sobre la película más influyente de la historia que jamás llegó a rodarse. Pavich se centra en los testimonios de las personas implicadas en esta fascinante historia, limitando su papel a enfatizar ciertos aspectos y no interrumpir la narración. Pavich usa animaciones para dar vida al story board dibujado por Moebius y multitud de fotografías y dibujos que otorgan la veracidad necesaria a esta historia que parece de ciencia ficción. También aparecen incondicionales del director del El Topo como Nicolas Winding Refn (Drive, Only God forgives).
Siempre me ha fascinado la historia de este Dune que nunca vio la luz, igual que me sigue fascinando la obra de Jodorowsky (no tanto su faceta shamanista). Pavich era consciente de la singularidad de la historia que narra y consigue transmitir la fascinación por la epopeya de estos singulares guerreros/artistas y un sentimiento de lástima por lo que pudo haber sido y no fue. El mismo sentimiento de rabia y frustración que el mismo Jodorowsky expresa en un momento del documental.
Quizás Jodorowsky fuera demasiado pretencioso o demasiado ingenuo, probablemente ambas cosas. Pero queda claro en el documental que ese toque de ambición y cierta locura eran necesarios en el cine hace 40 años (al igual que ahora) y que sin ellos el cine no hubiera avanzado. Este documental es un fiel retrato de una época y una forma de entender el arte de la cual ya sólo queda el recuerdo.
Me entusiasmó la forma de expresarse del octogenario Jodorowsky saltando de un idioma a otro y hablando inglés con ese acento tan marcado. Se nota la pasión con la que todavía vive su arte. Sólo puedo calificar de apasionante su relato sobre los acercamientos a personajes como Orson Welles, Salvador Dalí, Pink Floyd o Mick Jagger. También me ha sorprendido el hecho de que Jodorowsky obligara a entrenarse en artes marciales a su propio hijo durante 2 años para encarnar al personaje de Paul Atreides. La gesta mesiánica de la novela se expandió a quienes invirtieron tanto tiempo y dinero en adaptarla.
Por otro lado, me pareció muy correcta la manera en la que se muestra el rechazo de los grandes estudios, 15 millones de dólares eran mucho dinero a mitad de los años setenta. Resulta paradójico que aceptaran el proyecto pero rechazaran a Jodorowsky como director por su fama de raro y su intención de hacer un film de duración muy superior a la habitual (en el documental se habla de hasta 12 horas). Por desgracia, las sagas galácticas todavía no estaban de moda. Por suerte, no todo se perdió, Jodorowsky plasmó muchas ideas de su Dune en sus posteriores y recomendables guiones para cómics como El Incal o La casta de los Metabarones.
Yo me quedo con la metáfora de que Dune es Paul Atreides en el guión de Jodorowsky, murió pero sirvió de semilla para muchas películas posteriores. Sus innegables referencias visuales se pueden adivinar en Star wars, Flash Gordon, En busca del arca perdida o Alien. Casi nada.
Al menos, a todos nos queda el consuelo de que el film de David Lynch, el único artista que podría haber hecho una adaptación digna, fue un completo fracaso artístico y comercial. Dune parece condenado a ser mutilado y pisoteado por los productores. Lo cual me lleva a plantearme si este proyecto de Jodorowsky hubiera sido realmente tan alucinante como se nos pretende hacer creer o hubiera acabando siendo un horror psicodélico a lo Flash Gordon. El equipo técnico era inmejorable pero dudo si Jodorowsky hubiera sabido hacer algo coherente con este complejo proyecto. Siempre ha sido un creador valiente y un magnífico guionista pero su negativa a recortar el metraje me parece una insensatez. Nunca sabremos cómo hubiera sido realmente su película. Recemos para que alguien acabe haciendo un film de animación con el story board de Jodorowsky y Moebius, que parece ser la finalidad última de este documental.
Muy recomendable aunque no se conozca Jodorowsky ni se haya nunca oído hablar de Dune.
7
El director Frank Pavich se estrena ni más ni menos con este documental sobre la película más influyente de la historia que jamás llegó a rodarse. Pavich se centra en los testimonios de las personas implicadas en esta fascinante historia, limitando su papel a enfatizar ciertos aspectos y no interrumpir la narración. Pavich usa animaciones para dar vida al story board dibujado por Moebius y multitud de fotografías y dibujos que otorgan la veracidad necesaria a esta historia que parece de ciencia ficción. También aparecen incondicionales del director del El Topo como Nicolas Winding Refn (Drive, Only God forgives).
Siempre me ha fascinado la historia de este Dune que nunca vio la luz, igual que me sigue fascinando la obra de Jodorowsky (no tanto su faceta shamanista). Pavich era consciente de la singularidad de la historia que narra y consigue transmitir la fascinación por la epopeya de estos singulares guerreros/artistas y un sentimiento de lástima por lo que pudo haber sido y no fue. El mismo sentimiento de rabia y frustración que el mismo Jodorowsky expresa en un momento del documental.
Quizás Jodorowsky fuera demasiado pretencioso o demasiado ingenuo, probablemente ambas cosas. Pero queda claro en el documental que ese toque de ambición y cierta locura eran necesarios en el cine hace 40 años (al igual que ahora) y que sin ellos el cine no hubiera avanzado. Este documental es un fiel retrato de una época y una forma de entender el arte de la cual ya sólo queda el recuerdo.
Me entusiasmó la forma de expresarse del octogenario Jodorowsky saltando de un idioma a otro y hablando inglés con ese acento tan marcado. Se nota la pasión con la que todavía vive su arte. Sólo puedo calificar de apasionante su relato sobre los acercamientos a personajes como Orson Welles, Salvador Dalí, Pink Floyd o Mick Jagger. También me ha sorprendido el hecho de que Jodorowsky obligara a entrenarse en artes marciales a su propio hijo durante 2 años para encarnar al personaje de Paul Atreides. La gesta mesiánica de la novela se expandió a quienes invirtieron tanto tiempo y dinero en adaptarla.
Por otro lado, me pareció muy correcta la manera en la que se muestra el rechazo de los grandes estudios, 15 millones de dólares eran mucho dinero a mitad de los años setenta. Resulta paradójico que aceptaran el proyecto pero rechazaran a Jodorowsky como director por su fama de raro y su intención de hacer un film de duración muy superior a la habitual (en el documental se habla de hasta 12 horas). Por desgracia, las sagas galácticas todavía no estaban de moda. Por suerte, no todo se perdió, Jodorowsky plasmó muchas ideas de su Dune en sus posteriores y recomendables guiones para cómics como El Incal o La casta de los Metabarones.
Yo me quedo con la metáfora de que Dune es Paul Atreides en el guión de Jodorowsky, murió pero sirvió de semilla para muchas películas posteriores. Sus innegables referencias visuales se pueden adivinar en Star wars, Flash Gordon, En busca del arca perdida o Alien. Casi nada.
Al menos, a todos nos queda el consuelo de que el film de David Lynch, el único artista que podría haber hecho una adaptación digna, fue un completo fracaso artístico y comercial. Dune parece condenado a ser mutilado y pisoteado por los productores. Lo cual me lleva a plantearme si este proyecto de Jodorowsky hubiera sido realmente tan alucinante como se nos pretende hacer creer o hubiera acabando siendo un horror psicodélico a lo Flash Gordon. El equipo técnico era inmejorable pero dudo si Jodorowsky hubiera sabido hacer algo coherente con este complejo proyecto. Siempre ha sido un creador valiente y un magnífico guionista pero su negativa a recortar el metraje me parece una insensatez. Nunca sabremos cómo hubiera sido realmente su película. Recemos para que alguien acabe haciendo un film de animación con el story board de Jodorowsky y Moebius, que parece ser la finalidad última de este documental.
Muy recomendable aunque no se conozca Jodorowsky ni se haya nunca oído hablar de Dune.
7
domingo, 19 de mayo de 2013
¿Programando la nación?
Interesante documental sobre la publicidad subliminal. ¿Qué hay de cierto en los mensajes ocultos en los discos de The Beatles o Led Zeppelin? ¿Y en las películas de Disney? ¿Es habitual el uso de imágenes subliminales en el cine para impresionar o aterrorizar al espectador? Una vez más, parece que Hitchcock se adelantó a su tiempo.
Sinceramente, opino que cada uno oye o ve siempre aquello que desea oír o ver. Pero más allá de experimentos más o menos discutibles parece probado que sí se puede inducir a las masas a aumentar su consumo de unos determinados productos simplemente a base de una publicidad que haga creer al espectador/consumidor que será más feliz consumiendo un determinado producto. Un bombardeo constante desde edades muy tempranas puede ser muy peligroso.
Sinceramente, opino que cada uno oye o ve siempre aquello que desea oír o ver. Pero más allá de experimentos más o menos discutibles parece probado que sí se puede inducir a las masas a aumentar su consumo de unos determinados productos simplemente a base de una publicidad que haga creer al espectador/consumidor que será más feliz consumiendo un determinado producto. Un bombardeo constante desde edades muy tempranas puede ser muy peligroso.
jueves, 25 de abril de 2013
Sound city
Dave Grohl (Nirvana, Foo fighters) dirige este documental sobre los míticos estudios Sound City. De Neil Young a Rage against the machine pasando por Tom Petty o Fleetwood Mac, decenas de artistas imprescindibles de la historia del rock grabaron en estos estudios.
Me encantan los documentales sobre el mundo del rock. No puedo negarlo. Todas esas anécdotas sobre drogas, ritos satánicos, muerte, groupies y excesos de todo tipo me tienen fascinado. Pero el rock es mucho más, no hemos de olvidarnos de la música. De eso va este documental de Dave Grohl.
Cuando algo se hace con amor, se acaba notando en el resultado. Y a Dave Grohl se le nota su amor y cariño hacia los estudios Sound City, allí grabó con Nirvana Nevermind, el disco que cambió la historia del rock a principios de los años 90.Tanta es su devoción por el rock y por el sonido que se lograba en la consola Neve de Sound City que incluso decidió comprarla cuando los estudios cerraron y la instaló en su casa. No sólo eso, la historia de esa consola y los discos que en ella se grabaron bien merecía ser contada. Así pues, Grohl se metió a director y buscó imágenes de archivo y testimonios de las personas que formaron parte de Sound city para elaborar este documental que rezuma cariño y pasión por el rock.
Ya puestos en materia, el documental es todo un festín para cualquier aficionado al rock. La historia de Sound City es apasionante en sí misma y el documental atrapa sin remedio en su primera parte. Sin embargo, Dave Grohl es un excelente batería pero como director no está al mismo nivel. Su film es un sentido homenaje a un pedazo de historia del rock pero en su segunda mitad el interés decae bastante. A pesar de contar con la participación de personajes tan interesantes como mi adorado Trent Reznor (NIN, How to destroy angels) o el mismísimo Paul McCartney, la grabación del disco tributo a la consola de Sound city no puede competir en interés. Grohl comete el error de darse demasiado protagonismo en la segunda parte y de promocionar el disco que estaban grabando. Un fallo perdonable pero que hace que el conjunto se resienta y pierda bastante interés en su segunda mitad.
En resumen, una primera mitad apasionante y una segunda parte un tanto prescindible que dan como resultado un documental recomendable para todo buen aficionado al rock.
Me encantan los documentales sobre el mundo del rock. No puedo negarlo. Todas esas anécdotas sobre drogas, ritos satánicos, muerte, groupies y excesos de todo tipo me tienen fascinado. Pero el rock es mucho más, no hemos de olvidarnos de la música. De eso va este documental de Dave Grohl.
Cuando algo se hace con amor, se acaba notando en el resultado. Y a Dave Grohl se le nota su amor y cariño hacia los estudios Sound City, allí grabó con Nirvana Nevermind, el disco que cambió la historia del rock a principios de los años 90.Tanta es su devoción por el rock y por el sonido que se lograba en la consola Neve de Sound City que incluso decidió comprarla cuando los estudios cerraron y la instaló en su casa. No sólo eso, la historia de esa consola y los discos que en ella se grabaron bien merecía ser contada. Así pues, Grohl se metió a director y buscó imágenes de archivo y testimonios de las personas que formaron parte de Sound city para elaborar este documental que rezuma cariño y pasión por el rock.
Ya puestos en materia, el documental es todo un festín para cualquier aficionado al rock. La historia de Sound City es apasionante en sí misma y el documental atrapa sin remedio en su primera parte. Sin embargo, Dave Grohl es un excelente batería pero como director no está al mismo nivel. Su film es un sentido homenaje a un pedazo de historia del rock pero en su segunda mitad el interés decae bastante. A pesar de contar con la participación de personajes tan interesantes como mi adorado Trent Reznor (NIN, How to destroy angels) o el mismísimo Paul McCartney, la grabación del disco tributo a la consola de Sound city no puede competir en interés. Grohl comete el error de darse demasiado protagonismo en la segunda parte y de promocionar el disco que estaban grabando. Un fallo perdonable pero que hace que el conjunto se resienta y pierda bastante interés en su segunda mitad.
martes, 12 de febrero de 2013
Searching for Sugar Man
El mundo del rock está plagado de anécdotas sobre fama y excesos de todo tipo. Pero una de las leyendas más increíbles es la de un desconocido cantautor llamado Sixto Rodríguez.
Searching for the sugar man nos muestra el lado oculto del rock: el de los sueños rotos, el fracaso y el olvido, pero también el de la integridad. Este documental (ganador del Oscar a mejor documental) de Malik Bendjelloul narra la búsqueda de un artista norteamericano totalmente desconocido llamado Rodriguez que, sin saberlo él, era toda una estrella en Sudáfrica. Paradojas de la música.
Rodriguez sólo publicó dos discos y nunca más se supo de él. Sin embargo sus discos llegaron pirateados a Sudáfrica y se convirtió una leyenda debido a sus letras contra el sistema. Sin embargo, en Sudáfrica nadie sabía realmente nada de este artista, la censura del apartheid impedía radiar sus temas y no circulaban noticias del exterior. Un telón de misterio se cernió sobre uno de los cantantes más influyentes y a la vez más desconocidos de Sudáfrica. Incluso circulaban escabrosos rumores sobre su muerte.
Con una premisa así de espectacular el documental se ve con interés, sobre todo si eres amante de la música. Realmente las canciones de Rodriguez estaban a la altura de muchas otras estrellas de los años setenta, pero, inexplicablemente, no tuvo ningún éxito. El intento de resolver el misterio que ha rodeado a su figura durante 3 décadas hace más que recomendable este documental.
A mí me quedó claro que alguien se aprovechó de la figura de este singular artista y se quedó el dinero de las copias legales que sí vendió (medio millón aproximadamente). Ya han pasado 40 años y no se le puede seguir la pista al dinero, pero está claro que su compañía de discos no hizo las cosas bien. Ya sabemos cómo se las gastaban estas empresas de tiburones en los años 70. También el film lanza un mensaje ambiguo sobre la piratería, una cassette en los años 70 convirtió en estrella a un músico sin él saberlo y sin que él cobrara un céntimo. Le convirtió en estrella pero tuvo que dejar la música ya que no podía vivir de ella. La piratería se muestra aquí claramente como un arma de doble filo. Rodriguez fue una víctima de las ineficaces compañías de discos y de la piratería, ya sé que parece increíble.
Searching for sugar man es un recomendable acercamiento a la peculiar figura de este cantante que mereció mucha mejor suerte. Yo desconocía totalmente la figura de este artista y la verdad es que quedé gratamente sorprendido, totalmente recomendables su dos únicos discos, Cold fact y Coming from reality. Así a bote pronto, se me ocurren una treintena de artistas mucho peores que son de sobra conocidos. Quien sabe, como se dice en el documental: quizás fuera mejor así, a veces la fama y el dinero no traen nada bueno.
Sirva como ejemplo la historia del director de este documental, Malik Bendjelloul, que se acabó suicidando dos años después de realizar este documental y ganar un buen número de premios con él.
6,5
6,5
viernes, 4 de enero de 2013
Samsara
Casi 20 años después de Baraka, Ron Fricke y Mark Magidson nos ofrecen su nueva aventura visual, Samsara. Rodada durante 4 años en 25 países, Samsara es un documental sin palabras que expresa sólo mediante imágenes las distintas relaciones que el ser humano establece con el medio.
Samsara no aporta nada nuevo que no hubiéramos visto ya en la citada Baraka, pero es igualmente recomendable. Otra vez veremos bellos paisajes naturales y cómo la mano del hombre está cambiando de forma irreparable nuestro planeta. Esta vez Fricke se centra algo más en las religiones y en cómo el hombre se enfrenta a la eternidad.
Por el documental veremos colegios abandonados, templos budistas, instalaciones penitenciarias, un centro de reciclaje, el muro de la vergüenza de Israel, desiertos que ganan terreno, mataderos, tropas desfilando, monasterios, mezquitas, palacios, catedrales, armerías, impresionantes performances, etc en un viaje que nos llevará a recorrer casi todo el planeta. Sin una palabra, Fricke pone en contraste las diferentes formas de vida que el ser humano ha desarrollado. La tranquilidad y la calma de oriente contrastan con la frenética actividad productiva y consumista en occidente. También elementos como las armas, la guerra y sus consecuencias están perfectamente retratados en toda su crudeza (durísimo el plano del soldado norteamericano). Las relaciones del ser humano con el mundo que nos cobija son complejas y diversas. Samsara intenta mostrarnos esta diversidad de forma impecable.
Todo un prodigio de la tecnología, Samasara contiene algunas de las imágenes más bellas jamás rodadas. Para ello se han usado cámaras de 70mm con el sistema Panavision cuyos resultados son espectaculares, los colores adquieren una viveza única dando como resultado un espectáculo visual insuperable.
No te la pierdas.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Trailer de Samsara
Aquí os dejo el alucinante tráiler de Samsara, la nueva película de Ron Fricke (autor de la maravillosa Baraka). Una vez más Fricke prescinde de diálogos y se sirve de bellísimas imágenes de nuestro mundo para mostrarnos toda su complejidad y su frágilidad.
martes, 26 de junio de 2012
Lemmy
No soy fan de Motorhead, no es un grupo que me haya atraído nunca. Sé que su influencia ha sido decisiva para muchos grupos posteriores que sí me gustan, pero nunca les he prestado atención. Me pasa como los Ramones, que a la quinta canción me aburro. Puede que sean grupos innovadores en su época, pero su inmovilismo dentro de un estilo me parece que les limita mucho. Lo cual no quiere decir que no sienta respeto por esa bestia parda del rock llamada Lemmy.
Lenny es un documental/homenaje sobre la figura de Lemmy Kilmister, líder y alma de Motorhead. No considero que Lemmy sea un genio como músico pero es innegable que es todo un personaje y uno de los rockeros más auténticos del panorama internacional. Me ocurre como con Maradona, me atrae más por su forma de vivir que sus dotes futbolísticas. Qué queréis que os diga, puestos a elegir viejos rockeros de vida desordenada me quedo con Iggy Pop.
Aunque el personaje no sea santo de mi devoción, Lenny es un documental ameno y casi de obligada visión para todos los aficionados al rock. El repaso a la carrera de Lemmy desde sus inicios en Hawkwind (grupo que me interesa mucho más que Motorhead, dicho sea de paso) hasta la actualidad es un perfecto resumen del rock duro de las últimas 5 décadas. Lemmy es un pedazo viviente de historia.
Me gustó reconocimiento a sus influencias (Beatles, Chuck Berry, Elvis, Eddie Cochran, etc) así como el sentido homenaje de muchos de sus seguidores (Metallica, Foo fighters, Henry Rollins, Billy Bob Thornton, etc).Por supuesto no se obvian aspectos fundamentales de la leyenda que rodea a Lemmy: sus anécdotas, sus excesos con las drogas y sus aficiones por las armas y la memorabilia nazi. Pero también hay hueco para los sentimientos y la emoción cuando habla de su hijo. Los abuelos del rock también son humanos. Y tanto, ver a Lemmy jugando a videojuegos en su destartalada casa nos hace pensar que las estrellas del rock son tan mundanas como nosotros (o más). Por un momento me vino a la mente al personaje de Sean Penn en This must be the place, Lemmy parece atrapado en su propia leyenda forjada durante décadas de excesos. Pero Lemmy no reniega de su pasado ni está dispuesto a cambiar un ápice su forma de vivir. Genio y figura hasta la sepultura.
![]() |
| Lemmy: sombrero, patillas, cigarrillos y alcohol. Larga vida al rock. |
Para terminar una frase que define bastante bien al personaje: "Con todas las drogas que he tomado, ya es muy tarde para buscar a Dios". Pues eso. Imprescindible para los amantes del rock, abstenerse los seguidores de Sergio Dalma.
domingo, 29 de abril de 2012
A Crude Awakening - The Oil Crash
Gracias a Arny he descubierto este magnífico documental. ¿Cuánto van a durar las reservas de petróleo? ¿Existe alguna alternativa? ¿Estamos realmente preparados?. Si tienes hora y media, no dejes de verlo.
miércoles, 29 de febrero de 2012
El imperio de los "sinsexo"
El otro día me quedé sobrecogido al ver el documental que emitían en Documentos tv: El imperio de los sinsexo. Uno siempre había tenido a Japón como un país modélico en muchos sentidos, pero mi insana afición a los documentales ha hecho que se me caiga un mito.
El documental en cuestión se centraba en la (escasa) vida sexual de los japoneses. Parece ser que un alto porcentaje de la población del país del sol naciente practica la abstinencia sexual. incluso el 70% de las parejas de más de 40 años no practican nunca sexo. Les parece algo aburrido y molesto. Así pues, la relaciones sexuales están en claro declive pero la pornografía y los juguetes sexuales se venden más que nunca. La industria del sexo es una industria en alza que supone el 1% del PIB. Algo difícil de entender desde esta parte del mundo.
En el documental salen señores incapaces de comunicarse con su esposa que antes de volver a casa del trabajo se meten en bares para jugar a un inocente juego de seducción con las camareras. Sólo es una ilusión de seducción y atracción, nada real. También aparece un tipo que se había comprado un Lamborghini pensando que así ligaría, pero ni por esas. El tipo acaba acudiendo a "cafés de gatos", salones los que puedes acariciar gatos y darles de comer, tal es la necesidad de mostrar afecto.
Para muchos jóvenes japoneses la pareja y la familia les parecen cosas del pasado. Es muy cansado preocuparse por el placer y el bienestar de los demás. Mejor preocuparse de uno mismo. Puede parecer un punto de vista egoísta (lo es) y hedonista pero no se les veía en absoluto felices. Un sentimiento de terrible soledad parecía apoderarse de las personas que aparecían en el documental.
Más que un problema sexual, yo creo que es un problema de incomunicación. No olvidemos que en Japón hay un millón de adolescentes (los llamados hikikomori) que no salen nunca de su cuarto, en él tienen todo lo que puedan desear: juegos de ordenador, conexión a internet y la seguridad que proporciona un contacto virtual con el exterior. De eso se trata. De no exponerse nunca al ridículo ni a la burla, a la humillación pública. Algo que quedó patente ayer en el joven herbívoro (o que voluntariamente no practica sexo) que reconoce que hace cinco años que acude solo a un karaoke, así nadie le dice que canta mal. Probablemente, tampoco tenga amigos. A mí recordó al film La red social.
La pregunta final del documental me dejó helado: ¿Son tan raros los japoneses o simplemente son unos adelantados?
Pincha aquí para ver el documental.
martes, 31 de enero de 2012
George Harrison: Living In The Material World
George Harrison (1943-2001) fue considerado como el Beatle tranquilo y siempre estuvo en un segundo plano tras el tándem de compositores formado por John Lennon y Paul McCartney. Sin embargo, Harrison no era sólo el guitarrista de The Beatles, era también un gran compositor. Living in the material world es el homenaje en forma de documental que Martin Scorsese le brinda a Harrison.
El documental recorre toda la trayectoria musical y personal de Harrison desde que era un adolescente hasta su fallecimiento en el año 2001. Scorsese demuestra una admiración desmesurada cercana a la devoción religiosa hacia el personaje que retrata, No se me ocurre nada mejor que hacer un documental sobre alguien al que admiras. Scorsese transmite su admiración por el personaje y logra que el espectador se contagie sin remedio. Si el listado de grandes canciones compuestas o interpretadas por Harrison no es suficiente para convencerte, quizás sí te convenzan los testimonios de gente como Eric Clapton, Tom Petty, Ringo Starr, Paul McCartney o Phil Spector. Buena parte de los mejores músicos del siglo XX le rinden homenaje al beatle menos conocido.
El film es fascinante en su primera mitad, toda la época de los inicios de The Beatles: con los conciertos en Hamburgo, la Beatlemanía y la posterior evolución personal y artística me pareció simplemente genial. Imprescindible para cualquier amante de la música. Descubrimos cómo y porqué Harrison quedó tan prendado por la meditación y la religión hindú. Descubrimos sus contradicciones, siendo la mayor de todas su lucha por llevar una vida espiritual en un mundo tan material como el de la fama. A mí me encantaron las imágenes de Harrison y Lennon debatiendo en televisión sobre la meditación, las lecciones de sitar de Ravi Shankar o la dificultad de Ringo para adaptarse a los ritmos Hindúes. Una gozada para cualquier fan de The Beatles.
La segunda parte del documental se me hizo algo menos interesante. Su carrera en solitario tiene momentos destacables como el lanzamiento de All things must past (el primer disco triple de la historia del pop, de 1970), el concierto por Bangladesh (el primer concierto benéfico de la historia), su estrecha colaboración con los Monty Phyton o el supergrupo Travelling Wilburys (con Bob Dylan, Jeff Lynne, Roy Orbison y Tom Petty). Por supuesto, veremos la historia detrás de algunas de sus canciones y cómo Eric Clapton le robó a su mujer (Pattie, la mujer que inspiró temazos como Something y Layla). A pesar de todas estas anécdotas, el documental decae bastante en su último tercio, Scorsese se centra en aspectos un tanto reiterativos sobre la buena persona que era y el buen rollo que generaba siempre a su alrededor Harrison. Tampoco me parece muy interesante el pasaje en el que se narra el ataque sufrido en su casa en 1999 (¿era necesario sacar una foto de cómo quedó el agresor?). No aburre, pero no atrapa como la primera parte.
La labor de buscar y seleccionar imágenes de archivo me parece que le ha quedado perfecta al amigo Scorsese. Por otro lado, los testimonios rodados expresamente para este documental se complementan perfectamente con las imágenes de archivo, un trabajo titánico que ha dado como resultado un documental muy recomendable.
Lo dicho, imprescindible para todo amante de la música de The Beatles o George Harrison en solitario o simplemente amante de la buena música. Si bien, su excesiva duración (208 minutos!!!) aconseja verlo en 2 partes (o más).
Etiquetas:
60,
70s,
Bob Dylan,
documental,
Eric Clapton,
George Harrison,
John Lennon,
Paul McCartney,
Phil Spector,
pop,
Ringo Starr,
Scorsese,
The Beatles,
Tom Petty
domingo, 15 de enero de 2012
La doctrina del shock
Aquí os dejo el documental entero La doctrina del shock. El irregular director Michael Winterbottom se ha basado en el libro de Naomi Klein acerca de cómo el capitalismo saca enormes beneficios aterrando a la población frente a una posible amenaza. No dice realmente nada que no supiéramos ya, pero expone hechos y testimonios que muchos desconocíamos. Aterrador.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Pearl jam: Twenty
Para celebrar el 20 aniversario de la publicación del primer disco de Pearl Jam (el imprescindible Ten), su amigo el director Cameron Crowe ha realizado este documental a base de entrevistas e imágenes (muchas de ellas inéditas) sobre la historia de la banda hasta nuestros días.No nos andemos con tonterías, Pearl Jam es la mejor banda surgida en las últimas dos décadas. Así de claro. El documetal de Cameron Crowe (que nunca me ha parecido un gran director) es toda una delicia para los seguidores del grupo, incluso para quienes no lo conozcan creo que también puede ser interesante. Los primeros años noventa fueron un momento bastante excitante en la historia del rock, con el resurgimiento del rock, que volvió a ponerse de moda. Puede que los noventa no se puedan comparar con los sesenta o los setenta, pero la escena de Seattle dejó grandes grupos como Soundgarden, Alice in chains, Nirvana o Pearl Jam. El documental analiza muy bien la escena de Seattle a finales de los años ochenta así como el movimiento grunge y todo lo que significó. En el film veremos testimonios de gente como Chris Cornell, Kurt Cobain o Neil Young, etc. (nota del autor: si no te suena ninguno de los nombres citados hasta el momento, quizás estás perdiendo el tiempo de tu vida y deberías empezar a buscarlos en youtube ya mismo).
Los únicos supervivientes de aquella época han sido Pearl Jam. Los únicos que han estado funcionando regularmente, entregando un disco cada dos años. Otros grupos se separaron y han caído en la trampa de las reuniones por la pasta (Soundgarden), incluso con sustituciones de miembros fallecidos (Alice in Chains), pero Pearl Jam siempre han estado ahí.
Pero el documental no narra sólo la historia de un grupo de jóvenes melenudos que sueñan con ser estrellas del rock, muestra la lucha por no perder el norte cuando el éxito aparece y la lucha por la supervivencia. Pearl Jam no es una gran banda sólo por sus canciones, el documental se detiene en momentos extra musicales como la lucha contra la MTV, su negativa a rodar vídeos musicales, el enfrentamiento judicial contra Ticketmaster por el precio abusivo de las entradas, la lucha por el anonimato, la tragedia en Roskilde, etc
Quizás lo único malo del documentales que se nota demasiado que Crowe es amigo de la banda. Por momentos parece que no es una banda de personas sino un coro de ángeles que están en la tierra con una misión divina. En concreto, Eddie Vedder se nos presenta como casi un ser divino: guapo, sensible, gran compositor, gran cantante, mejor persona, solidario, no busca la fama, preocupado por sus fans, comprometido con el medio ambiente, luchador por el Tíbet y todas las causas que haga falta, etc. Yo casi acabo enamorado. ¿No tiene ningún defecto? Sí, se pone muy pesado con su ukelele.
Yo disfruté mucho de Twenty en su primera hora, la segunda parte se me hizo algo pesada, al perder la historia algo de interés durante la segunda década de vida del grupo. Cabe destacar que el mérito del documental reside más en la historia de Pearl Jam que en la habilidad de Crowe para hilvanar las imágenes.
Lo dicho, una delicia para los fans y una agradable curiosidad para los que no lo sean (que seguro que más de uno acabará siéndolo).
martes, 11 de octubre de 2011
El misterio del Alzheimer
Interesantísimo documental sobre el Alzheimer, su posible prevención y cura con medicamentos ya existentes y de sobra conocidos por todos.
jueves, 15 de septiembre de 2011
¡Piratas!
Curioso documental de Juan Falque sobre los verdaderos piratas de nuestro tiempo. No me refiero a los cuelgan películas en internet, ni a los que comparten contenidos sujetos a copyright en la red, tampoco me refiero a los somalíes que secuestran barcos en el cuerno de África. Los verdaderos piratas no son todos los citados, son otros.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Fábrica de espías

¿Se pudo haber evitado el 11-S? ¿Es cierto que los terroristas del 11-S se alojaban muy cerca de la sede de la agencia gubernamental que los investigaba y que ninguno de ellos fue consciente de ello? ¿Es posible que el FBI, la CIA y la NSA estuvieran tan mal coordinados entre sí y no se pasaran información que pudo haber evitado los atentados? ¿Existe realmente privacidad en la red? ¿Es cierto que servicios de inteligencia registran todos nuestros mensajes de texto o e-mails e incluso pueden oír nuestras conversaciones privadas?
Ahora que se cumplen diez años del 11-S, cuelgo este documental que relata el seguimiento que diversos servicios de inteligencia norteamericanos llevaron a cabo sobre los terrorista de Al-Qaeda que acabaron perpetrando los atentados. El documental acaba planteado una dura reflexión sobre la difusa frontera entre libertad y seguridad. Aterrador.
sábado, 10 de septiembre de 2011
COMPRAR, TIRAR, COMPRAR. Fabricados para no durar.

Interesante documental que aborda el tema de la obsolescencia programada. Es decir, de cómo los fabricantes decidieron dejar de producir bienes de consumo duraderos para sacar más beneficio con bienes perecederos. De todos es conocido que hoy en día no sale rentable reparar cualquier aparato, es más barato comprarte uno nuevo. pero lo que muchos no sabñiamos es que las bombillas o las medias de nylon duraban de por vida en su origen. Pero cada usuario sólo compraría estos productos una vez en su vida. Se decició limitar la vida de estos productos para seguir vendiendo. Una forma de mantener la economía mundial en marcha, pero que puede acabar con los recursos del planeta.
Ya sabíamos que el capitalismo es un monstruo de apetito insaciable, pero este documental os puede dejar helados.
miércoles, 20 de abril de 2011
Inside job

¿Qué es una hipoteca subprime? ¿Quién decide que un país está en bancarrota? ¿A quién se da dinero cuando un país debe ser rescatado? ¿Qué es una burbuja financiera? ¿Qué es una crisis financiera a nivel mundial? ¿De dónde proviene esta crisis? ¿Podremos salir algún día de ella? ¿Realmente existe eso que se llama MERCADO? ¿Pueden los gobiernos controlar la economía?
Este documental ganador del Oscar es de obligada visión para todos aquellos que quieran saber porqué los bancos ya no prestan dinero tan alegremente como antes o porqué están cerrando tantas empresas. Es decir, quién mueve realmente los hilos de la economía mundial. Los que prefieran vivir en la ignorancia pueden verse el partido del siglo de esta semana o la peli del patético Justin Bieber (me niego a pone su nombre en negrita), que intenta convencernos que con sacrificio se puede conseguir cualquier cosa, mentira cochina para adolescentes mimados.
Alguien tenía que buscar en las lujosas alcantarillas del sistema financiero para encontrar a los culpables de esta crisis. En Inside job, Charles Ferguson desarrolla un laborioso trabajo de investigación y entrevistas cuyo objetivo es no dejarnos impasibles. El documental es valiente y no teme señalar con nombres y apellidos a los culpables, tipos que pudieron evitar la debacle y que miraron para otro lado mientras se llenaban los bolsillos. Y lo hace de forma didáctica logrando que el espectador entienda el complejo entramado económico y financiero que nos ha llevado a esta maldita crisis mundial.
A estas alturas del partido, todos sabíamos que los responsables de la crisis se iban a ir con las manos llenas y sin que nadie les pidiera responsabilidades, lo que no impide que el espectador acabe cabreado y frustado. ¿Podemos asumir que un directivo que ha arruinado a millones de personas se vaya de rositas con sus trece aviones privados y una prima de varios cientos de millones de dólares? Puede que sea legal (alguien se han encargado de ello) pero no es justo.
Inside job aborda temas tan candentes como la desregulación del sistema financiero, la aplastante influencia de la economía sobre la política (y no al revés), la credibilidad de las agencias de calificación de riesgo (las que deciden la solvencia de un banco o un país, las que deciden en quien se puede confiar, las que dieron una clasificación AAA a Lehman Brothers 2 días antes de quebrar) y la objetividad de los expertos que cobran directamente de los bancos. Conocer ciertos datos de primera mano provoca en el espectador una enorme frustración.
Inside Job está narrado eficientemente por Matt Damon y, aunque se hace ameno en su primera mitad, tanto concepto financiero y tanta cifra con 6 ceros puede llegar a cansar y marear al espectador no acostumbrado a términos de macro economía. A mí se me hizo un poco pesado en su parte final. No sé si fue la frustración o el cabreo lo que hicieron a mi sistema nervioso buscar una desconexión en forma de sueño.
Por suerte, Inside Job no tiene ese punto de demagogia de Michael Moore (no le hace falta) ni el director aparece en pantalla intentando ser el protagonista. Los protagonistas absolutos de este film son los terribles datos y testimonios que nos presenta, lo cual le hace mucho más aterrador que cualquier peli de ficción sobre el tema. La realidad siempre supera a la ficción.
7
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

























