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martes, 22 de junio de 2010

Paris Je t’aime (2006)


Una película estructurada a base de breves cortometrajes es siempre un riesgo interesante. En este caso los segmentos están realizados por algunos de los realizadores más prestigiosos de los últimos años quienes se han basado en la ciudad del amor, París. Cada realizador eligió un distrito de dicha ciudad para ambientar su corto y darle nombre al mismo, centrándose a su vez en una faceta distinta del amor: desde el amor a un hijo al amor por un desconocido pasando por el amor aún no conocido.
Quizás el formato de cortometraje sea incapaz de crear el ambiente requerido o sea insuficiente para que la historia nos atrape. O quizás haya historias que necesiten de más tiempo. Aún así hay segmentos maravillosos como el del mimo, el metro (de los hermanos Coen con un Steve Buscemi impagable), el chico ciego, los inmigrantes o el de la madre y el niño. Otros segmentos están muy bien (el de Isabel Coixet, por ejemplo) mientras unos pocos se nos antojan insustanciales. Algunos parecen el arranque de una interesante historia (el primero) pero al quedarse en sólo eso saben a poco y nos dejan deseando saber cómo continuará la cosa.

En especial el relato de Alfonso Cuarón con Nick Nolte me pareció bastante anodino, el diálogo está muy bien y los actores cumplen pero no llega a ningún sitio de interés, dejando al espectador con la impresión de que le han tomado el pelo.

Mi favorito de lejos es el citado segmento de los mimos (Tour Eiffel de Sylvain Chomet), un maravilloso relato lleno de humor y magia. El que menos me ha gustado es el de Vicenzo Natali (autor que nos deslumbró con Cube y desde entonces sólo aburre), una esteticista historia de vampiros con Elijah Wood que me pareció bastante insulsa.

La idea es buena pero el desigual resultado de los cortos acaba por lastrar un poco el ritmo del film. Es una lástima que la peli acabe haciéndose pesada tras hora y media, haciendo que el espectador desee que la cosa se acabe cuanto antes. Tantos relatos cortos acaban por hacerte perder el interés. Yo creo que se deberían haber seleccionado mejor los cortos o reducir su número, 18 son demasiados.

Resumiendo, una interesante propuesta que se disfruta mucho más en pequeñas dosis.

6,5

lunes, 18 de enero de 2010

Mapa de los sonidos de Tokio



Tokio, un suicidio, un poderoso hombre de negocios, un empresario español y una asesina a sueldo. Con estas premisas se podría haber hecho una buena película, desde luego. Pero Isabel Coixet no ha sabido (o no le ha dado la gana, que ella es muy moderna).

 El problema de Isabel Coixet es que intenta ser tan trascendente y tan profunda (o tan guay) que se queda en el mero vacío argumental. Intenta transmitir tanto con tan poco que al final sólo consigue aburrirnos. Se centra en la belleza formal y se olvida de la narración. Se cree tan moderna y tan alternativa con sus gafas de pasta que se olvida de que sus pelis las van a ver otros. Pobrecilla.

Esta historia en otras manos creo que hubiera sido más interesante, a Coixet le ha salido una peli bastante sosa y desangelada. Desde luego, visualmente es un film muy bello. Qué bonitos y vacíos resultan los planos del tráfico, los mercados, el metro o los cementerios de Tokio. Nunca entendemos las motivaciones de los personajes y la tediosa voz en off no ayuda demasiado a espantar el sopor. Al menos la peli no es muy larga. Pero historia tiene poca y está narrada de una forma torpe, aburrida y confusa.


Se supone que el film tenía que emocionar con el torrente de sentimientos contenidos que explotan finalmente en una escena determinada. Dicho clímax emocional sería aquí la escena del karaoke, pero a mí ver a Sergi López destrozando el Enjoy the silence me provocó vergüenza ajena más que ninguna otra cosa. Lo del karaoke le salió bien a Sofia Coppola en Lost in traslation pero a Coixet le queda una ridiculez de espanto.

 Coixet intenta imitar el estilo oriental de paisajes, miradas y silencios pero sólo consigue hacer que miremos el reloj continuamente. A mí me recordó al estilo de Wong Kar Wai, con fotografía muy cuidada, canciones pop e interpretaciones hieráticas. Porque lo de Rinko Kichuki no se puede decir que sea otra cosa. Y mira que a mí me gusta esta chica, pero aquí transmite menos que un cerrojo, anda que no hay actrices orientales capaces de emocionar con una mirada. Al menos nos quedan para el recuerdo las escenas en la habitación decorada como vagón de metro (lo mejor de la peli, sin duda).

Coixet es muy buena rodando anuncios y tiene alguna buena película pero esta vez se le ha subido la modernez al flequillo y no ha acertado. Lo dicho, la peli visualmente es bonita, narrativamente es un tostón.
4,5