Mostrando entradas con la etiqueta Steve Buscemi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Steve Buscemi. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de febrero de 2011

BOARDWALK EMPIRE


Hubo un país hace 90 años que se atrevió a prohibir el alcohol. Un país emergente que recibía mano de obra de una vieja Europa recién asolada por una terrible guerra. Un país nuevo que era todo un hervidero: irlandeses, italianos, polacos, alemanes, griegos, etc Todos ellos tuvieron cabida en este país adalid de la democracia pero controlado por políticos corruptos.



En el centro de todo este crisol tenemos a la ciudad de Atlantic city (recreada casi totalmente por ordenador) dominada por un Enoch (Nucky) Thompson genialmente interpretado por Steve Buscemi. Buscemi dota a su personaje de todos los matices y contradicciones que alguien tan complejo requiere. Un ejemplo, Thompson es benefactor de una asociación femenina a favor de la prohibición pero se llena los bolsillos vendiendo alcohol ilegal. Nucky Thompson es el paradigma del político corrupto y con doble moral, casi la génesis de todos ellos. Un mentiroso sin escrúpulos que se aprovecha de sistema en beneficio propio.

De origen humilde, Thompson se alía con el partido republicano y consigue ser tesorero de la ciudad y coloca a su hermano al frente de la policía, juntos la gobernarán sin grandes problemas. Cuando la prohibición se cierne sobre el país él decide sacar tajada. Pero otros muchos querrán su parte del pastel. En la serie asistimos al nacimiento de las bandas de gánsters y al crimen organizado. La violencia de estos nuevos grupos de delincuentes amenazará con romper la red de favores e influencias que Thompson ha tejido durante años.
Ya desde los surrealistas títulos de crédito vemos a Thompson ante un mar que le devuelve cientos de botellas de whisky vacías, su peor pesadilla. El negocio corre peligro, Nucky se da la vuelta y anda decidido hacia la ciudad, seguro que algo se podrá hacer. Quizás hasta Poseidón sea sobornable.

Pero no sólo Nucky es un todo un personaje, por los bajos fondos nos encontraremos con un joven que regresa de la guerra transformado (Michael Pitt), un fantasma de la ópera con puntería mortal, un Al Capone con ganas de medrar, un puritano agente del FBI, una viuda a la que Thompson ofrece su ayuda (y algo más) pero a la que oculta que él mató a su marido.

De todo ello y muchas más cosas habla Boardwalk empire. Una gran serie que se sustenta en un eficaz guión y una factura técnica impecable. Una serie que entretiene mientras nos enseña que por mucho que el mundo haya evolucionado en 90 años hay cosas que no cambian. Puede que en 1920 el KKK fuera una organización legal, las mujeres no pudieran votar o que la cocaína se usara en medicina, pero las pasiones y miserias humanas siguen siendo las mismas. La codicia nunca ha tenido límites, ni ahora ni nunca. Nucky Thompson podría haber existido perfectamente en cualquier ayuntamiento de nuestro país.
Escrita por Terence Winter (Los Soprano) y producida por Mark Whalberg y Martin Scorsese, Boardwalk empire es una de las mejores series de los últimos años. Sólo el primer episodio (dirigido por Scorsese) es mejor que la mayoría de las películas que se entrenan en cines cada año.

No voy a contar más, no os la perdáis.


martes, 22 de junio de 2010

Paris Je t’aime (2006)


Una película estructurada a base de breves cortometrajes es siempre un riesgo interesante. En este caso los segmentos están realizados por algunos de los realizadores más prestigiosos de los últimos años quienes se han basado en la ciudad del amor, París. Cada realizador eligió un distrito de dicha ciudad para ambientar su corto y darle nombre al mismo, centrándose a su vez en una faceta distinta del amor: desde el amor a un hijo al amor por un desconocido pasando por el amor aún no conocido.
Quizás el formato de cortometraje sea incapaz de crear el ambiente requerido o sea insuficiente para que la historia nos atrape. O quizás haya historias que necesiten de más tiempo. Aún así hay segmentos maravillosos como el del mimo, el metro (de los hermanos Coen con un Steve Buscemi impagable), el chico ciego, los inmigrantes o el de la madre y el niño. Otros segmentos están muy bien (el de Isabel Coixet, por ejemplo) mientras unos pocos se nos antojan insustanciales. Algunos parecen el arranque de una interesante historia (el primero) pero al quedarse en sólo eso saben a poco y nos dejan deseando saber cómo continuará la cosa.

En especial el relato de Alfonso Cuarón con Nick Nolte me pareció bastante anodino, el diálogo está muy bien y los actores cumplen pero no llega a ningún sitio de interés, dejando al espectador con la impresión de que le han tomado el pelo.

Mi favorito de lejos es el citado segmento de los mimos (Tour Eiffel de Sylvain Chomet), un maravilloso relato lleno de humor y magia. El que menos me ha gustado es el de Vicenzo Natali (autor que nos deslumbró con Cube y desde entonces sólo aburre), una esteticista historia de vampiros con Elijah Wood que me pareció bastante insulsa.

La idea es buena pero el desigual resultado de los cortos acaba por lastrar un poco el ritmo del film. Es una lástima que la peli acabe haciéndose pesada tras hora y media, haciendo que el espectador desee que la cosa se acabe cuanto antes. Tantos relatos cortos acaban por hacerte perder el interés. Yo creo que se deberían haber seleccionado mejor los cortos o reducir su número, 18 son demasiados.

Resumiendo, una interesante propuesta que se disfruta mucho más en pequeñas dosis.

6,5