Roma se ha estrenado en Netflix y en salas comerciales. Da igual donde la veas, es una gran película. Roma se inicia con un plano fijo del agua de fregar en la que se refleja el cielo. Un avión pasa entre los edificios como si de un lejano sueño se tratara. Por el sumidero se van el agua, la vida y los sueños. Pura poesía a cargo de Alfonso Cuarón.
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martes, 18 de diciembre de 2018
miércoles, 13 de diciembre de 2017
Coco
Con Coco Pixar nos traslada a la arraigada tradición de El día de
Muertos en México. Una vez más estamos ante una película perfectamente ejecutada y
ensamblada para gustar a todos los públicos. Pixar se cuida mucho de no
insultar a la inteligencia de los padres que acompañan al cine a sus hijos.
jueves, 23 de mayo de 2013
El infierno (2010)
Tras veinte años al otro lado de la frontera, Benjamín García regresa a México para descubrir que la violencia domina su pueblo natal.
Benjamín es un personaje del cual no sabemos realmente qué le pasó al otro lado de la frontera, sólo sabemos que no llamó ni escribió una sola vez a su familia, quizás estuvo en la cárcel, y que fue finalmente deportado. Sin ilusiones y con los sueños rotos, Benito sólo desea reencontrarse con su madre y su hermano menor. Pero al llegar descubre que tras 20 años las cosas están mucho peor. Nada más emprender su viaje de regreso dentro de México, Benjamín es asaltado en el autobús que lo lleva a su pueblo. Acto seguido es registrado en un control militar y los militares se quedan con el dinero oculto en los calzoncillos que los asaltantes no habían descubierto. Así es la realidad que nos presenta esta película. Un infierno de violencia y corrupción.
El descubrimiento de que su hermano (o carnal) acabó siendo un peligroso narco apodado El diablo y que fue salvajemente asesinado y la existencia de un sobrino harán que Benito decida cuidar de lo que queda de su familia. Benjamín decide evitar a toda costa que su sobrino siga los pasos de su progenitor, pero el único modo de evitarlo es entrar al servicio del narco. Paradojas del destino. Sus intenciones son buenas pero como bien dice: en México no se hace lo que uno quiere sino lo que puede. Benito deberá pagar una cuantiosa cantidad para evitar que su sobrino vaya a prisión, probablemente todo sea una artimaña para forzarle a entrar al servicio del patrón José Reyes. Benito pasará a llamarse Benny y empezará a vivir esa vida de chantajes, lujo y violencia propia de los narcos y que es alabada en los narco corridos. La única manera de sobrevivir parece ser entrando en el peligroso negocio del narcotráfico. No hay otra salida. Incluso su mejor amigo de la juventud es ahora un peligroso narco, el Cochiloco, un personaje digno del mejor cine de gangsters.
Benny tiene en común bastantes puntos de partida con el Michael Corleone de El Padrino, ambos prefieren mantenerse al margen y no entrar en negocios turbios. Pero finalmente, se verán obligados a ello para defender a su familia. Tampoco faltan similitudes con el Carlito Brigante de Atrapado por su pasado, ambos deciden estar al margen pero no podrán evitar mancharse las manos. Quieren conseguir dinero rápido para escapar de la violencia y la muerte que les rodea, pero la huida no será nada fácil.
También tiene puntos en común con el Travis de Taxi driver, sobre todo al final del film. El onírico final deja a las claras la intención del film, tanto el poder político, como el militar como el religioso están bajo el dominio de los narcos. Quizás la última parte del film sea una ensoñación o un final alternativo, pero el mensaje queda claro y de ahí que se incluyera en el metraje final.
Luis Estrada dirigió (no sin problemas) esta recomendable película en 2010. Tomando como ejemplo el buen cine sobre la mafia de maestros como Copola o Scorsese, Estrada elaboró una interesante trama que adapta las constantes de este género a la realidad del México actual. El tratamiento del personaje principal y los secundarios es digno del mejor Scorsese y opino que su film no desmerece demasiado de los clásicos del género perpetrados por sus vecinos gringos del norte. Ocurre que el ser humano es igual en todas partes y en todas las épocas: egoísta, violento y fácilmente sobornable. Estrada incluye elementos propios de su tierra como los narcocorridos, el gusto por las enormes sepulturas, la religión, etc. Especialmente curiosa es la escena en la que un cura bendice las armas de los protagonistas, ni Coppola podría haber reflejado mejor la paradójica unión de religión y violencia.
El hecho de que los miembros de la familia del clan de los Reyes se llamen como la Sagrada Familia no deja de ser un ejemplo del estrecho vínculo entre religión y narcotráfico. Estrada tiñó todo el film de un humor negro (negrísimo) y una fina ironía que lo hacen muy disfrutable.
Todos los actores están muy bien. Especialmente me quedo con Damián Alcázar, excelente en su recreación de las contradicciones de El Benny, y Joaquín Cosio como El Cochiloco. También cabe destacar la breve pero demoledora intervención de uno de mis actores favoritos, Daniel Giménez Cacho. Como en toda buena película de cine negro, debe haber una femme fatale que lleve de cabeza a nuestro protagonista. En esta ocasión es una prostituta y madre del sobrino del Benny, interpretada por Elizabeth Cervantes.
Obviamente el film no gustó a las autoridades gubernamentales, ni a la iglesia, ni a los narcos, hubo presiones y amenazas para que se retirara de las salas de proyección. Aún así, fue todo un éxito en México, siendo el film más visto en el 2010, el año del bicentenario de la independencia de México.
No se pierdan esta película, amigos, fiel reflejo de lo peor del alma humana. Una película que los gobernantes no quieren que veas, no les hagas caso.
Obviamente el film no gustó a las autoridades gubernamentales, ni a la iglesia, ni a los narcos, hubo presiones y amenazas para que se retirara de las salas de proyección. Aún así, fue todo un éxito en México, siendo el film más visto en el 2010, el año del bicentenario de la independencia de México.
No se pierdan esta película, amigos, fiel reflejo de lo peor del alma humana. Una película que los gobernantes no quieren que veas, no les hagas caso.
8
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Profundo carmesí (1996)

El amor es una fuerza imparable que arrastra con todo lo que encuentra a su paso. Nada puede interponerse en su camino. Así se podría resumir Profundo Carmesí.
Arturo Ripstein es uno de mis directores favoritos, a veces sus films son tan desaforados que parecen irreales casi cayendo en eso que se llama el realismo mágico. Básicamente, hay situaciones tan extremas que sólo se nos antojan creíbles gracias a la naturalidad con la que son percibidas por los personajes y los actores que los interpretan.
Profundo carmesí es una historia de amor, un amor loco e irrefrenable, psicópata, pero amor al fin y al cabo. Un amor entre dos personas muy necesitadas de cariño, dos personas heridas que encuentran en el otro su media naranja. Dos personas egoístas y crueles, pero necesitadas de amor. No importa los engaños, mentiras y crímenes que deban llevar a cabo, su destino es acabar juntos. Y así será. Lo más perturbador de esta historia es que hasta un timador puede acabar creyéndose su propia mentira, arrastrar en ella a su prometida y llevar la locura hasta sus últimas consecuencias.

¿De qué va Profundo Carmesí? México, 1949, cuando el español Nicolás Estrella, un timador de poca monta, descubre que Coral Fabre, una de las mujeres a las que ha estafado, ha abandonado a sus hijos para escaparse con él, comprende que un amor tan grande no puede ser falso. De un engaño ha nacido un amor puro. Para realizar un sacrificio así hay que amar sobremanera. De este modo, Nicolás comprende que su vida pasada ha sido vacía e inútil, él ha sido incapaz de sacrificarse por nadie. Él nunca ha amado de verdad, sólo se ha aprovechado de las mujeres. Pero Coral lo ha dejado todo por él y debe estar a la altura, debe corresponderle. Así se inicia este trágico romance que Arturo Ripstein convirtió en esta perturbadora película.
Un film excesivo y extremo pero, lo que le hace aún más grotesco es que está basado en la historia real de la pareja de asesinos formada por Raymond Fernandez y Martha Beck, conocidos como "Los asesinos de los corazones solitarios" quienes ya habían inspirado el film The honeymoon killers de 1970. Ripstein trasladó la acción de Estado Unidos a México y le dio su toque personal, logrando un film obsesivo y tortuoso.
Hay que destacar que los actores están perfectos y creíbles incluso cuando sus personajes tienden al exceso y a la locura. Daniel Giménez Cacho (Celos, La mala educación, La zona) y Regina Orozco componen una pareja inolvidable. Sus miradas y sus gestos son excelentes. Por su parte, Marisa Paredes también borda su papel.
Recomendable para amantes de las historias truculentas pero bien contadas.
7,5
miércoles, 24 de agosto de 2011
El ángel exterminador (1962)

Un grupo de burgueses asiste a una cena en la lujosa mansión. Cuando llega el momento de irse a casa, ninguno de ellos es capaz de marcharse, algo les retiene en la habitación.
El cine de Luis Buñuel se puede interpretar de muchas formas y probablemente ninguna se acerque a lo que reamente Buñuel quería expresar. Yo opino que muchas veces incluía elementos disonantes (o surrealistas) en las tramas de sus películas sólo para sorprender y fastidiar al espectador, sin ningún otro motivo que tomarle el pelo. Esta película puede ser un claro ejemplo de ello.
Ya desde el título podemos adivinar que Buñuel intentaba salirse por la tangente. Buñuel tenía escrito el guión para esta película que se iba a llamar Los náufragos de la calle Providencia, en clara alusión al cuadro La balsa de la Medusa de Gericault. Su idea era representar el naufragio moral y ético de la burguesía más adinerada. Pero descubrió que su amigo el dramaturgo José Bergamín pensaba escribir una obra con el título El ángel exterminador. A Buñuel le fascinó el título, pensó que la gente iría en masa a las salas de cine para ver una película con ese título y se lo pidió prestado a su amigo, quien no tuvo reparo en cedérselo, no era un título original suyo sino que es un personaje de El apocalipsis. Realmente en la película el ángel exterminador no aparece por ningún sitio ni tiene nada que ver con la trama. Otra elaborada broma de Buñuel.
El fin último de la película es ridiculizar a las clases altas de la sociedad. Buñuel los muestra inicialmente en su esplendor, tras asistir a una ópera, engalanados en sus mejores trajes y encorsetados por unas normas sociales muy estrictas. En el montaje original de Buñuel hay escenas repetidas. La entrada de los invitados a la casa es mostrada dos veces, una vez en picado y otra en contrapicado. Igualmente el brindis del anfitrión y cuando se esconden las criadas son escenas repetidas. Buñuel se burla del montaje tradicional, mostrando dos veces el mismo hecho, sorprendiendo y desconcertando al espectador.

En su propia estupidez, los señores van a caer en el mayor de los absurdos, son incapaces de salir de una habitación y ni siquiera saben el motivo. Al principio ponen excusas para no abandonar la estancia y evitan hablar de ello. Pero finalmente deben admitir que algo está sucediendo. Poco a poco, los invitados irán perdiendo todo su barniz de lujo y distinción. Se van convirtiendo en gente desesperada que lucha por sobrevivir, como lo harían las clases más desfavorecidas. Incluso lo más sagrado se torna mundano. Realmente no hay tanta diferencia entre los señores y sus sirvientes. Toda la educación y todo el protocolo no sirven de nada y desaparecen conforme avanza la trama. Los protagonistas se ven obligados a vivir hacinados y habilitar improvisados retretes. Previamente una invitada había dicho que el pueblo llano sufre menos que los ricos, tal es la superioridad que creen tener sobre la plebe. Pero tal superioridad se disipará ante esta extraña situación límite.
Por otro lado, la mirada que Buñuel dirige hacia los sirvientes tampoco es muy benévola. Por algo se le ha llamado a veces "el director más cruel del mundo". Los sirvientes ponen excusas y se van de la casa. Parece que intuyen que algo va a pasar y se ausentan antes de que empiece la cena. Podría interpretarse que Buñuel ejerce una feroz crítica hacia los obreros que trabajan para las clases dominantes mostrándolos como cobardes y mezquinos. Pero no todos huyen, el jefe de camareros permanece junto a sus amos y dice no poder abandonar tampoco la habitación. ¿Es su miedo real o sólo lo hace para aparentar formar parte de una clase social superior? ¿Está dispuesto a morir sólo por estar junto a sus amos? ¿Tal es su grado de servilismo?

Se podría encuadrar esta película dentro del subgénero de personas atrapadas en un espacio reducido debido a una amenaza, como en films recientes como La niebla o La trampa del mal. Aunque en este caso no es una amenaza física exterior (léase un monstruo o una catástrofe) sino psíquica. Lo que les impide salir es un miedo irracional, su propia hipocresía se torna en un ilógico miedo colectivo. ¿Miedo a qué? ¿A nada en concreto y a todo? ¿al exterior de la habitación? ¿a vivir sin sus criados? ¿a mostrarse como son?. Con este argumento el film podría haber sido una película de terror o de ciencia ficción pero Buñuel tiñe la trama de elementos surrealistas y huye caer en un género concreto.
A la mencionada repetición de escenas hemos de sumarle elementos tan desconcertantes como la escena de la mano o la aparición de el oso y el rebaño de ovejas. ¿Qué quiso decirnos Buñuel con estos animales? Yo opino que el oso puede simbolizar el lado más salvaje del ser humano, ese lado que los invitados creen que no poseen o intentan ocultar a los demás. Es su lado salvaje que poco a poco va aflorando, dejando en evidencia su pretendida superioridad. También hay quien ve al oso como al comunismo que amenaza a las clases privilegiadas del mundo capitalista. El rebaño sería un símbolo del instinto gregario del ser humano, un instinto que los burgueses creen haber superado pero que finalmente les atrapa. Los mismos corderos que simbolizan a la sociedad son sacrificados para alimentar a estos pocos burgueses en apuros, otra interesante metáfora.
Aun cuando consiguen salir de la habitación, la pesadilla no ha acabado. En la escena final, los burgueses celebran una misa para agradecer que han conseguido salir. Dentro de la catedral sienten otra vez ese miedo insuperable que les impide salir. Una vez más, un rebaño entra en escena. Para Buñuel (que era ateo, gracias a Dios) tanto las clases pudientes como el resto de la sociedad (simbolizados en el rebaño) han caído en las redes de la religión. Es como si Buñuel pensara que la religión paraliza a las masas y evita la evolución de las sociedades. O simplemente, todos estos elementos no significan nada, está ahí por puro capricho o casualidad.
En cuanto al rodaje, Buñuel siempre se quejó de que no pudo rodar la película con el presupuesto adecuado. Debería haberla rodado en Francia o en otro país más desarrollado con un presupuesto más holgado que le hubiera permitido reflejar todo el lujo que rodea a las clases más pudientes, pero no fue posible. Tuvo que contentarse con rodarla en México con un presupuesto muy escaso. Como ejemplo, no consiguió un juego de servilletas decente y sólo pudo mostrar una que era propiedad de una maquilladora. Como anécdota se puede señalar que Marilyn Monroe visitó el set de rodaje y se fotografió con el reparto.

En la versión francesa del film, Buñuel añadió este esclarecedor mensaje previo a la película:
"Si el filme que van a ver les parece enigmático e incoherente, también la vida lo es. Es repetitivo como la vida y, como la vida, sujeto a múltiples interpretaciones. El autor declara no haber querido jugar con los símbolos, al menos conscientemente. Quizá la explicación de El ángel exterminador sea que, racionalmente, no hay ninguna".
Amén.
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