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jueves, 6 de marzo de 2014

Prisioneros (Prisoners)


 El canadiense Denis Villeneuve me sorprendió muy gratamente con Incendies. Reconozco que tenía ganas de ver su nueva película y no me ha defraudado en absoluto, incluso ha superado mis expectativas.

 Prisioneros es un intenso drama que gira sobre el secuestro de unas niñas y el esfuerzo por los padres y la policía por encontrarlas. Comparte cierto enfoque con las excelentes Memories of murder y Zodiac en el tratamiento de los hechos. También me vino a la cabeza Mystic river, ya que las temáticas de ambos films son parecidas. Sin embargo, desde el minuto 1 Prisioneros demuestra tener personalidad suficiente para atraparte y te va llevando por un buen número de sobresaltos y giros más o menos inesperados.

El sufrimiento de los padres y su desesperación les harán agarrarse a un clavo ardiendo y la más leve esperanza les llevará por caminos que nunca hubieran imaginado. El film plantea interesantes cuestiones morales y éticas de difícil respuesta. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llega por salvar a nuestra familia? ¿Qué separa a una persona normal de un monstruo? ¿El fin justifica los medios?

Todos los actores están correctos, me gusta mucho más Hugh Jackman cuando hace este tipo de papeles que cuando se pierde en chorradas palomiteras tipo Lobezno. Está estupendo como este padre al que se le acaba el tiempo y está dispuesto a cualquier cosa para recuperar a su hija. Por momentos, el espectador no puede evitar verse identificado con él mientras en otros se siente horrorizado. Tampoco los padres de la otra niña secuestrada (Terrence Howard y Viola Davis) tienen una actitud ejemplar, no participarán en ciertos métodos pero tampoco los van a detener. El dilema moral está sembrado para el espectador. Villeneuve parece preguntar todo el rato al espectador: ¿Y tú qué harías?


 Por otro lado tenemos a un peculiar policía encarnado por Jake Gyllenhaal que comete el error (tan común en las películas) de prometer a los padres de las chicas que las encontrará. Como su personaje en Zodiac, el tipo acabará obsesionado con el caso y se verá atrapado en un laberinto sin salida de pistas falsas y cabos sueltos. Reconozco que me gustan mucho este tipo de pelis sobre casos realmente desconcertantes y complejos como las ya citadas Memories of murder y Zodiac.

Villeneuve nos entrega un film oscuro (casi trágico) que traspasa la pantalla y nos obliga a preguntarnos qué haríamos nosotros en esa situación. Nos hará pasar un buen rato y nos hará pensar. Buen drama que huye de los convencionalismos.

7

domingo, 28 de julio de 2013

Oblivion

 Oblivion es otro film que parece destinado a ser un mero lucimiento de Tom Cruise. Ya es como un género propio: hay westerns, terror, ciencia ficción , drama, acción y películas de Tom Cruise.

 Él es el mayor reclamo publicitario, no hay más que mirar el cartel promocional. Haga lo que haga, nuestro amigo cienciólogo siempre va a cuestas con su mismo personaje de buen chico americano. El tipo lleva 30 años en la cima, lo cual no deja de ser meritorio, pero un cambio de registro no estaría mal. Lo ha intentado alguna vez, como en Trophic thunder, Nacido el 4 de Julio o Magnolia, pero siempre acaba volviendo al cine palomitero que es lo que realmente da la pasta. A sus cincuenta años (aunque aparenta 35, él sabrá cómo lo hace) Tom Cruise sigue siendo imbatible en la taquilla.

 A pesar de no ser muy original en su argumento, Oblivion ofrece buenos efectos especiales y buenas escenas de acción que harán las delicias de los aficionados a la ciencia ficción no demasiado exigentes. Los que esperen un nuevo Matrix o un 2001 saldrán muy decepcionados. Oblivion sólo es un film para pasar el rato, cosa que consigue excepto en ciertos momentos de vergüenza ajena, nada más, no pretende pasar a la posteridad como clásico de la ciencia ficción.


 Y no pasará debido a ciertos fallos. Primeramente, Oblivion es una mezcla de Wall-E, Soy Leyenda, Matrix, 12 monos, El planta de los simios, Moon y quien sabe qué más películas de ciencia ficción. Nada nuevo bajo el sol pero sí muy bien empaquetado y con un lazo bien bonito con forma de Olga Kurylenko y Tom Cruise. Luego es demasiado ñoña y sentimental. Toda la escena del estadio es de las que me dan ganas de salir corriendo. Ese patriotismo tan propio de los yanquis me sigue pareciendo patético. Tampoco los flashbacks creo que aporten mucho al film, más bien lo ralentizan y le dan un aire de comedia romántica pastelona que no encaja para nada con el resto del film.
   El director Joseph Kosinski (autor de la flojita Tron: Legacy) adapta aquí su propia novela gráfica y supongo que tanto en la novela como en el film desaprovecha una prometedora premisa argumental para criticar, aunque fuera un poquito, las mentiras de los gobiernos o al estado opresor. Kosinski no es Orwell ni Alan Moore. En mi opinión, la ciencia ficción gana enteros cuando muestra problemas de la realidad cotidiana a la vez que nos hace pasar un buen rato. Pero no olvidemos que estamos ante una película que sólo busca ser un blockbuster, no pasar a la posteridad como un buena película de ciencia ficción. Y no lo hará. A pesar de que se ve con interés y el ritmo no decae, el film se va al traste con un epílogo realmente forzado que busca desesperadamente un happy end. Estamos ante una peli de Tom Cruise, no nos olvidemos.
Por cierto, cada vez se abusa más del manido recurso del disparo del amigo en el último momento que acaba con el villano de turno. Urge una renovación de formas de resolver una pelea dentro del cine comercial.

De los actores, poco cabe decir: Tom está en su eterno papel de siempre, lo mismo que Morgan Freeman (aunque esta vez su personaje y su estética me recordaron al Morfeo de Matrix, así de poco original es este film). Olga Kurylenko es muy guapa e incluso puedo decir que aquí cumple su cometido. La que más me gustó es Andrea Riseborough en su contradictorio personaje.

  Oblivion no es un film para olvidar, pero tampoco nos acordaremos de él dentro de 30 años (ni de 5).


jueves, 20 de octubre de 2011

Red state



Parece que al fin Kevin Smith (Clerks, ¿Hacemos una porno?) abandona la comedia gamberra y se adentra en los pantanosos territorios de la sátira con toques de terror con Red state.


Smith nos presenta una película que empieza como una comedia de adolescentes en busca de sexo (un terreno que domina a la perfección) pero que da un giro inesperado hacia el cine de terror cuando dichos jóvenes caen presa de una familia con unas creencias religiosas bastante radicales. Pero... no se vayan todavía, aún hay más: Smith nos tiene preparados un par de giros antes del final del film (que no voy a desvelar). Por suerte, Smith logra sorprender gratamente al espectador evitando caer en ningún género concreto pero quizás no sea suficiente.
Su visión de esta peligrosa secta religiosa armada hasta los dientes no deja de ser una burda parodia de los conservadores norteamericanos más recalcitrantes (tipo el tea party). Smith acierta al trazar similitudes con la matanza de Waco o la familia Manson, pero su crítica a los fanáticos religiosos amantes de las armas es tan obvia que se queda a medio camino. Es tan evidente que pierde bastante impacto, algo más de mala baba o ironía le hubiera venido muy bien al film. Tiene un gran golpe final pero le sobran los cinco últimos minutos y toda la explicación final.

Por cierto, por mucho que intenten vender esta película como un film de terror, no os dejéis engañar, no lo es. Red state es una sátira sobre la deriva fundamentalista que un país como Estados Unidos está sufriendo, algo que desde la vieja Europa nos puede parecer muy lejano ( o no, vistos los últimos atentados de Noruega) pero que allí es un peligro real. Ya sabemos que del binomio armas y religión no puede salir nada bueno.

Curiosa.

miércoles, 9 de febrero de 2011

The fighter

No me gusta el boxeo, me parece un deporte demasiado brutal. Sin embargo, me encantan las películas sobre este deporte y el sórdido mundo que lo rodea. Sin pensarlo mucho se me ocurren algunas grandes películas sobre este deporte: Más dura será la caída, Toro salvaje, Rocky, Million dollar baby, Ali, Huracán Carter, etc.


A esta lista de buenas películas sobre boxeo hay que añadir The fighter. No es que el film innove ni invente un lenguaje nuevo sobre rodar los entrenamientos de los boxeadores ni la forma de rodar las peleas (ya está todo inventado, amigos), pero sí logra hacernos pasar un muy buen rato y da un enfoque nuevo sobre este deporte.
Basado en hechos reales, The fighter no se centra exclusivamente en el mundo del boxeo, explora las relaciones personales dentro la peculiar familia de los protagonistas. Los roles que adoptan cada uno de los hijos, el asfixiante matriarcado impuesto por la madre, los favoritismos o las adicciones son elementos que coartan la personalidad y el futuro de cada uno de los miembros de la familia. La importancia del entorno y la necesidad de escapar de un ambiente perjudicial son los temas principales de la película.

De los dos hermanos protagonistas, Bale interpreta a un boxeador que tuvo su momento de gloria pero lo dejó pasar y ahora vive de recuerdos mientras se hunde cada vez más en el infierno del crack. Mark Wahlberg es el hermano pequeño, una promesa que no consigue despegar, ha crecido a la sombra de su hermano y quizás nunca le dejen ser más que él. La película establece la peliaguda cuestión de si la familia es a veces lo mejor para sus miembros. Familias tan disfuncionales como la de la película son todo un poema, pero aún así se debe luchar por conseguir los sueños.

David O. Russell dirige con brío y soltura esta película. Consigue acertar con el tono justo, sin caer nunca en el telefilm ni en el documental, dotando al film de un aire desenfadado que le hace mucho bien. Sabe que sus bazas son un buen guión y las interpretaciones de todo el elenco. Desde luego, Wahlberg y Bale están sobresalientes. Quizás sea Bale quien más llame la atención al lograr hacer creíble un personaje tan extremo. Me ha sorprendido gratamente, este tipo me suele parecer muy frío y distante en sus interpretaciones, pero aquí se mete al público en el bolsillo desde el primer asalto. Su mejor actuación hasta la fecha. También Amy Adams (La duda) y Melissa Leo bordan sus respectivos papeles.

Recomendable.

7,5