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sábado, 7 de octubre de 2017
Blade runner 2049
Ya he visto Blade runner 2049, la esperada y a la vez temida continuación de Blade Runner. Que nadie eche las campanas al vuelo.
domingo, 27 de noviembre de 2016
LA LLEGADA (ARRIVAL)
Denis Villeneuve es uno de los directores con más talento del momento. Su cine es sinónimo de calidad. Ya desde Incendies nos dimos cuenta que estábamos ante un autor con algo que contar y con un talento superior a la media. Las sospechas se confirmaron con Prisioneros, otra excelente cinta que mereció mejor suerte, pero fue la compleja e incomprendida Enemy la cinta que realmente le situó en el mapa. Luego vino Sicario que aunó a crítica y público a pesar de ser un pequeño resbalón. Era hora de dar un gran paso adelante y adentrarse definitivamente en el cine de masas y nada mejor que una historia de ciencia ficción. Sin embargo, Villeneuve es un tipo con la suficiente personalidad como para no plegarse a los designios del cine comercial. Todo lo contrario, Villeneuve convierte en comercial esta intimista historia sobre el contacto con extraterrestres. Al final, el miedo a lo desconocido es universal.
Reconozco que la ciencia
ficción que me gusta es aquella que destaca las contradicciones de la sociedad
actual. Este género es el perfecto para trazar metáforas acerca de nuestra
realidad. Nada mejor que alejarnos para ver las cosas claras. Hay varios ejemplos
recientes de este tipo de ciencia ficción y La llegada es un nombre más a
añadir a la lista. El relato en el que se basa La llegada, Story of your life de Ted
Chiang, parecía
imposible de adaptar a la pantalla, esa unión de dos tramas aparentemente opuestas
en un único relato parecía no apta para un público masivo. Por suerte,
Villeneuve no tiene miedo a los retos.
Como todo director que se
precie, Villenueve ha intentado hacer una gran película sobre la evolución
humana, su particular 2001, Odisea
en el espacio. Ya les pasó a Danny Doyle con Sunshine y Christopher
Nolan con Interstellar.
Ese cine que busca trascender y que supone un paso en la evolución
humana. El guión de Eric
Heissener es
tan meticuloso como perfecto. Obviamente, juega con el espectador y le hace
trampas, pero es una delicia caer en una trampa así de elaborada y que no te
deja la sensación de haber sido estafado, todo lo contrario. En La
llegada, personaje principal debe asumir el hecho de entrar en contacto con una civilización
superior, algo que ya ha sido tratado anteriormente, pero nunca con este
enfoque tan peculiar. Pero no solamente la protagonista se enfrenta a lo
desconocido, Villeneuve va más allá, se enfrenta al reto de aceptar el dolor y la pérdida irreparables. La muerte, al fin y al
cabo, es lo más desconocido para nosotros y, paradójicamente, lo único
inevitable. La protagonista debe aceptar su destino, su odisea será un viaje
emocional. Villeneuve
triunfa al contraponer una historia grandilocuente con la intimidad de los
sentimientos. Y
lo hace de manera excelente, logrando que nada desentone en este arriesgado
doble salto mortal.
Villeneuve evita los
grandes despliegues y busca un enfoque más psicológico. La escena de la entrada a la nave extraterrestre es realmente
soberbia.
Villeneuve decide inicialmente no mostrar las naves ni las noticias del
avistamiento, prefiere mostrarnos las caras y las reacciones de las personas
ante las imágenes. Con un lento travelling Villeneuve nos deja claras sus
intenciones, la
película no a ser un gran espectáculo visual, va a ser un viaje interior. Esas escenas de los
recuerdos de la protagonista jugando con su hija me recordaron al mejor Terrence Malick, lo mismo puedo decir del acercamiento a la nave.
Como en 2001, los
extraterrestres generarán recelos y miedo. Algo así como la inmigración pero
con naves en vez de pateras. La llegada es también la historia de una humanidad dividida que
quizás debiera unirse en base a algo tan universal como el amor materno. Como en todo el cine de
Villeneuve, al espectador se le plantean preguntas que quizás no se atreva a
responder. Al final, como en Interstellar, el amor entre paterno puede ser
decisivo para la supervivencia de la raza humana.
Todo lo referente al contacto
con los extraterrestres me pareció muy bien llevado, Villeneuve se toma su
tiempo y demuestra controlar el tempo cinematográfico. Ciertas escenas son de una gran tensión y el espectador siente la
tensión del personaje principal, una soberbia Amy Adams. Tal es la seguridad de
Villeneuve que se permite homenajearse a sí mismo en una escena que recuerda al
controvertido final de Enemy. Eso se llama estilo.
Villeneuve no huye de la complejidad, su cine nos invita a pensar y a
reconstruir el puzzle que nos propone. Un puzzle que esta vez no está tan abierto
a múltiples interpretaciones como en Enemy, por lo que no voy a exponer mi
teoría ya que opino que no hace falta.
No todo va a ser positivo,
opino que el personaje de Jeremy Renner no está suficientemente desarrollado, amén de que nadie
se cree a Renner como matemático tras haberlo visto ya en tantas películas de
acción. Seamos sinceros, no tiene pinta de matemático. Por su parte, Forest Whitaker sigue en piloto automático y Michael Stuhlbarg cumple. También puede resultar un poco inverosímil la manera
en la que avanza la comunicación entre especies. No sé, no soy lingüista. Yo me lo pasé muy bien en el cine, con las emociones a flor de
piel y con los ojos arrasados en más de un momento.
A todo ello
contribuye de forma decisiva la excelente banda sonora del islandés Jóhann Jóhannsson en la que es su cuarta
colaboración con Villeneuve tras Prisioneros, Enemy y Sicario. Jóhannsson construye su trabajo a base de
loops de sonidos de piano a diferentes velocidades a los que añadió secuencias
de notas cantadas armónicamente. El efecto de la música en la escena del
acercamiento a la nave extraterrestre en helicóptero es sobrecogedor.
Igualmente, el proceso de asimilación del idioma alienígena está magistralmente
acompañado por la música. Jóhann Jóhannsson superpone capas y más capas de
voces para crear la sensación de irrealidad, sirva de ejemplo el tema “Heptapod
B”. Puede que este score no tenga la fuerza del de Hans Zimmer para Interstellar, son films con ciertas similitudes
aunque con enfoques diametralmente distintos y así queda reflejado en sus
partituras, pero ambos son clave dentro de la ciencia ficción moderna. La banda
sonora de Arrival ha sido publicada por el prestigioso sello Deutsche
Grammophon, con el que Jóhann Jóhannsson firmó contrato recientemente.
Por cierto, Jóhannsson está trabajando actualmente en la elaboración de
la partitura de Blade Runner 2049,
la secuela de Blade runner que corre a cargo de Villeneuve. No se me ocurre un
tándem mejor.
Como habéis podido adivinar, La
llegada pertenece al cine de extraterrestre pero no tiene nada que ver con esas estupideces del impresentable de Roland Emmerich. Nada de invasiones alienígenas ni
destrucciones masivas. La
llegada se engloba dentro de ese otro cine de ciencia ficción con un enfoque más adulto, emparentando más con Contacto, Gravity o Interstellar que con Independence day.
Los que busquen únicamente acción y efectos especiales pueden salir muy
decepcionados de la sala de cine. Lo siento por ellos.
lunes, 17 de octubre de 2016
Sicario
Soy fan incondicional de Dennis Villeneuve. Me gustan todas sus películas. Me parece un tipo con ganas de contar buenas historias y que sabe cómo hacerlo. Sus tres primeras películas son más que recomendables. Tras la extraña Enemy, Villenueve se adentra en el terreno del thriller fronterizo con el narcotrafico como fondo.
Villenueve demuestra que controla el oficio y el tempo cinematográfico. El canadiense sabe impactar al espectador, ya desde la escena inicial nos deja claro que algo terrible subyace bajo la aparente normalidad. Una rutinaria operación anti droga se tornará una pesadilla y ya nada podrá ponerle fin. La protagonista del film es una joven agente del FBI (Emily Blunt) que acepta la misión de cruzar la frontera para buscar a los culpables de una matanza. Todo ello bajo la supervisión de la CIA. Sin embargo la compleja situación al otro lado de la frontera le harán desconfiar de todo el mundo. Los cárteles de la droga son tan poderosos que tienen sicarios en todas partes, la sensación de seguridad pronto desaparecerá y ya nadie será de fiar. Nuestra protagonista se encuentra sola en el infierno, cada uno va a lo suyo y ni siquiera las agencias gubernamentales son dignas de confianza.
En tan inestable y peligrosa situación nuestra protagonista debe aprender a sobrevivir. La evolución del personaje la plasma Villeneuve gracias a la interpretación de una excelente Emily Blunt. Villeneuve crea una tensión y una sensación de peligro inminente durante todo el metraje que acaban por explotar en un más que correcto clímax. No es que la historia sea muy compleja ni falta que hace complicarla, Villeneuve dota a su historia de una complejidad que puede precisar de un segundo visionado para comprender todos sus detalles.
Reconozco que me dejó clavado al asiento la escena del atasco en el cruce de la frontera. Muy bien rodada y montada, sin dejar que la espectacularidad domine a la narración. Villeneuve lleva las riendas en todo momento y no permite que su film se salga del camino marcado. El guión va dejando salir a flote las motivaciones de cada personaje creando una compleja red en la que cada detalle es importante. Una pulsera, un cigarro o un inocente partido de fútbol entre críos pueden marcar la diferencia entre la vida o la muerte. Como en Enemy, cada detalle puede tener más trascendencia de la que parece a priori. Sin embargo, el film me supo a poco. Quizás tuviera las expectativas demasiado altas. Me esperaba algo más. Quizás fuera que Josh Brolin y Benicio del Toro no me convencieron en sus respectivos papeles o puede que yo tuviera un mal día. Pero me esperaba más de Villeneuve. Me esperaba ese toque de genialidad que destilan otros films de su autor y que aquí no vi.
Reconozco que me dejó clavado al asiento la escena del atasco en el cruce de la frontera. Muy bien rodada y montada, sin dejar que la espectacularidad domine a la narración. Villeneuve lleva las riendas en todo momento y no permite que su film se salga del camino marcado. El guión va dejando salir a flote las motivaciones de cada personaje creando una compleja red en la que cada detalle es importante. Una pulsera, un cigarro o un inocente partido de fútbol entre críos pueden marcar la diferencia entre la vida o la muerte. Como en Enemy, cada detalle puede tener más trascendencia de la que parece a priori. Sin embargo, el film me supo a poco. Quizás tuviera las expectativas demasiado altas. Me esperaba algo más. Quizás fuera que Josh Brolin y Benicio del Toro no me convencieron en sus respectivos papeles o puede que yo tuviera un mal día. Pero me esperaba más de Villeneuve. Me esperaba ese toque de genialidad que destilan otros films de su autor y que aquí no vi.
No estamos ante la mejor obra de su autor pero sí ante un recomendable thriller fronterizo.
6
viernes, 27 de junio de 2014
Enemy
Un profesor descubre casualmente viendo una película que existe un hombre idéntico a él.
El director canadiense Denis Villeneuve (Incendies, Prisioneros) nos ofrece su arriesgada y muy libre adaptación de la novela El hombre duplicado del escritor portugués José Saramago. No nos vamos a ir por las ramas a estas alturas, el libro es aburrido en sus primeros capítulos, muy duro para los lectores no acostumbrados a Saramago. Le cuesta bastante coger el ritmo y su particular estilo narrativo sin diálogos puede hacer que cada párrafo sea un ladrillo para el lector no habituado al escritor luso.
Algo de todo ello ha sido traslado a la pantalla por Villeneuve, el ritmo lento de la novela está presente en la película. No estamos ante un film de acción o un thriller, estamos más bien ante una ardua reflexión sobre la identidad que gustará más a los fans de David Lynch o el film Donnie Darko (también con Gyllenhaal) que a los que disfrutaron con las anteriores películas de su director. Enemy es una rareza, un film complejo y hermético en el que cuesta entrar pero que, una vez visto, deja huella en el espectador durante semanas.
Primeramente tenemos a Adam (Jake Gyllenhaal), un profesor que lleva una vida repetitiva y sin alicientes. No creo que sea casualidad que el único tema que le vemos impartir en sus clases sea sobre la dictadura y sus formas de controlar a las masas. Mientras nuestro protagonista lleva una vida anónima, su doble, Anthony (interpretado obviamente también por Jake Gyllenhaal), opta por exponerse ante el público siendo actor, su trabajo le permite convertirse en otro y escapar de sí mismo. Son dos caras de la misma moneda, dos opuestos idénticos.
La identidad es el tema central de este película perturbadora y asfixiante a la vez que confusa. Por cierto, la confusión reinante en el film aumenta debido a que no se nos explica el motivo de que estos dos personajes sean idénticos, es tarea de cada espectador crearse su propia teoría sobre lo visionado. ¿Puede deberse a una clonación?, ¿Es todo un sueño?, ¿Es el estado quien está clonado a la gente?, ¿Se debe a una invasión extraterrestre? Más abajo os expongo mi propia teoría sobre el film. Desde luego, hay que admitir que ha Villeneuve no le falta valor, sabe que su film va a ser incomprendido por la inmensa mayoría del público y que muchos lo tildarán de tomadura de pelo. También sabe que Enemy será justamente considerada una obra de culto de aquí a no mucho tiempo.
Me gustó la estética del film y el uso de los edificios de apartamentos como metáfora de la soledad y el anonimato reinantes en la sociedad actual. Tampoco creo que sea causal que las dos chicas del film sean rubias e incluso se parezcan físicamente, hecho que me recordó a Hitchcock y su afición por la rubias de gélido aspecto. También la aparición de Isabella Rossellini como madre del profesor en una perturbadora escena me hizo pensar en Blue velvet de David Lynch. Quizás Villeneuve deje ver sus influencias a través de los personajes femeninos. Por cierto, me gustó mucho la actriz Sarah Gadon (Antiviral, Cosmópolis).
El film tiene su mayor problema en un ritmo algo lento. Villeneuve deja tiempo al espectador para que reflexione sobre lo visionado pero también para que se aburra. Sólo en el último tercio del film la trama se acelera y empiezan a pasar cosas interesantes (y confusas) pero ya es demasiado tarde. Ni el buen hacer de un Jake Gyllenhaal excelente consigue levantar el interés debido a la confusión que reina en el espectador. El final tampoco es un elemento que contribuya a satisfacer al espectador. Es un final que no puedo comentar, hay que verlo. A mí aún me dura la cara de tonto que se me quedó.
*SPOILER*
Sólo para los que ya la hayan visto, aquí va mi teoría sobre Enemy:
El protagonista, Adam (cuyo nombre no es casual como nada en esta película, él es el original), es esquizofrénico. Tiene una doble personalidad. Me inclino a pensar que el solitario y aburrido profesor ansía llevar una vida más plena (con un trabajo apasionante y una pareja estable a la que engaña) y de esa fantasía crea una nueva personalidad totalmente independiente, Anthony. Ambas partes de su mente viven en planos de consciencia paralelos pero la personalidad originaria (Adam) tiene bajo control a la de Anthony. De ahí que en sus clases Adam cite repetidamente la forma en la que las dictaduras controlan a a los ciudadanos. Adam es un dictador que reprime su otra personalidad (Anthony).
Pero, ¿por qué Adam creó y reprimió a Anthony?. Pensemos que la madre (Isabella Rossellini) le expresa a Adam que quiere que abandone sus aspiraciones de ser actor. Pero Adam no tiene esas aspiraciones, las tiene Anthony. Anhony empezó siendo el nombre artístico de Adam, así aparece en los títulos de crédito y en internet.
Como en Psicosis, la madre es el eje central de los problemas mentales de su hijo. Todo parece indicar que fue su madre la que desaprobaba ciertos aspectos de la personalidad originaria de Adam (le recrimina sus intenciones de ser actor). Todo ello nos lleva a pensar que Adam intentó ser actor y fracasó, llegando sólo a aparecer como extra en algunas películas. Adam intenta olvidar su fracaso y eliminar de su personalidad todo aquello que su madre no aprueba. Crea dos personalidades distintas totalmente diferenciadas con rasgos de su personalidad original. Adam se queda con los atributos que su madre aprueba y Anthony con los que su madre rechaza. También se podría interpretar que la verdadera dictadora es la madre y Adam una víctima de su represión.
El casual visionado de una película provoca el descubrimiento de la existencia de esa otra personalidad reprimida (o conscientemente ignorada) hasta ese mismo instante. A partir de ahí, el frágil equilibrio mental de Adam se va desmoronando. Es como si sus dos personalidades pugnaran por tener el control. De ahí el título del film, el enemigo está dentro del protagonista, él es su propio enemigo.
No olvidemos que Adam no ve nunca películas, así evita que se manifieste su otra personalidad. Una prueba de que la personalidad del Anthony estaba reprimida es que el guardia de seguridad que confunde al profesor con el actor le dice que hace al menos 6 meses que no le veía por allí.
Tampoco es casual que Adam conteste a la llamada de teléfono de su mujer cuando Anthony sale del plano, ambos son la misma persona. De hecho, es la esposa de Anthony la que empieza a sospechar que su marido tiene una doble personalidad tras su encuentro en la universidad con Adam.
Incluso es probable que las parejas de ambos protagonistas sean una sola mujer (como en Vértigo de Hitchcock o Carretera perdida de Lynch), una es real y otra es una proyección de cómo le gustaría al protagonista que fuera su pareja. Puede incluso que ambas sean imaginarias, imposible de saberlo a ciencia cierta. La confusión reinante se hace cada ver más evidente y acaba por devorar la poca cordura del personaje. Al final del film, la confusión y perplejidad del espectador coinciden con las del protagonista. Villeneueve nos sumerge en una mente enferma y nos sentir lo terrible que debe ser esta enfermedad.
En la escena inicial el Anthony asiste a un bizarro club a pesar de tener pareja estable. No olvidemos que el Anthony es la expresión de los deseos de Adam. Por otro lado, su mujer le pregunta si ha estado otra vez con ella, lo que parece indicar que ya le fue infiel una vez. A pesar de tener pareja y que ésta esté embarazada, empieza a sentirse agobiado y preso ante su futuro. La llave del club que se envía a cada miembro viene a representar la tentación de ser infiel. El actor tiene miedo al compromiso (fue infiel a su mujer) y ahora se siente atrapado ante el bebé que esperan. En la onírica escena inicial en el club una mujer aplasta una araña, lo que nos lleva a pensar que la araña significa lo que más temen ambas personalidades: el compromiso, la pérdida de libertad. Obviamente, esto no lo sabemos en la escena inicial.
Finalmente Adam logra quedarse con la mujer de Anthony (quien parece intuir el cambio de personalidad y lo acepta de buena gana) y decide que es el momento de eliminar a su otro yo imaginario, de vivir su propia vida. De ahí que el Anthony tenga un accidente mortal junto a la novia de Adam, ambos elementos negativos debían ser eliminados de la ecuación. Adam decide finalmente vivir la vida de Anthony e ignorar todo lo concerniente a su otra personalidad (apaga el transistor en el que se da la noticia del accidente ¿un intento de su otro yo de volver a manifestarse?).
Vayamos con la araña de la escena final: tanto Adam como Anthony tenían miedo a perder su libertad. Adam no ha podido reprimir este miedo y cada vez se siente más atrapado en la tela de araña de la vida en pareja y la responsabilidad de tener hijos. Es por ello que se ve una araña gigante sobre la ciudad que luego irrumpe en su vida cotidiana. Es la rutina de la vida familiar lo que realmente aterra a nuestro protagonista. Por eso creó una fantasía incontrolable que tomó forma en su otro yo imaginario, Anthony. Ya sabemos que la araña simboliza la pérdida de libertad, su mayor miedo que finalmente se hace realidad al aceptar vivir la vida que siempre deseó. Pero cuando recibe el sobre con la llave del club sabe que su deseo de ser infiel (que pensaba que sólo formaba parte de la personalidad ya erradicada) sigue estando vivo dentro de él, era una característica primigenia de Adam y no exclusiva de Anthony. La tendencia a la infidelidad como vía de escape ante el compromiso sigue ahí. Es hora aceptar el fracaso. Es hora de crear otra nueva personalidad. Como bien dice el profesor en sus clases, todo sigue un patrón, la historia se repite una y otra vez.
*FIN SPOILER*
Enemy es un paranoico rompecabezas cuyo desenlace deja bastante aturdido al espectador. No me gustó cuando la vi, tengo que admitirlo. Sin embargo, pasados unas semanas no puedo quitármela de la cabeza y mi opinión mejora cada vez que pienso en ella.
El director canadiense Denis Villeneuve (Incendies, Prisioneros) nos ofrece su arriesgada y muy libre adaptación de la novela El hombre duplicado del escritor portugués José Saramago. No nos vamos a ir por las ramas a estas alturas, el libro es aburrido en sus primeros capítulos, muy duro para los lectores no acostumbrados a Saramago. Le cuesta bastante coger el ritmo y su particular estilo narrativo sin diálogos puede hacer que cada párrafo sea un ladrillo para el lector no habituado al escritor luso.
Algo de todo ello ha sido traslado a la pantalla por Villeneuve, el ritmo lento de la novela está presente en la película. No estamos ante un film de acción o un thriller, estamos más bien ante una ardua reflexión sobre la identidad que gustará más a los fans de David Lynch o el film Donnie Darko (también con Gyllenhaal) que a los que disfrutaron con las anteriores películas de su director. Enemy es una rareza, un film complejo y hermético en el que cuesta entrar pero que, una vez visto, deja huella en el espectador durante semanas.
La identidad es el tema central de este película perturbadora y asfixiante a la vez que confusa. Por cierto, la confusión reinante en el film aumenta debido a que no se nos explica el motivo de que estos dos personajes sean idénticos, es tarea de cada espectador crearse su propia teoría sobre lo visionado. ¿Puede deberse a una clonación?, ¿Es todo un sueño?, ¿Es el estado quien está clonado a la gente?, ¿Se debe a una invasión extraterrestre? Más abajo os expongo mi propia teoría sobre el film. Desde luego, hay que admitir que ha Villeneuve no le falta valor, sabe que su film va a ser incomprendido por la inmensa mayoría del público y que muchos lo tildarán de tomadura de pelo. También sabe que Enemy será justamente considerada una obra de culto de aquí a no mucho tiempo.
El film tiene su mayor problema en un ritmo algo lento. Villeneuve deja tiempo al espectador para que reflexione sobre lo visionado pero también para que se aburra. Sólo en el último tercio del film la trama se acelera y empiezan a pasar cosas interesantes (y confusas) pero ya es demasiado tarde. Ni el buen hacer de un Jake Gyllenhaal excelente consigue levantar el interés debido a la confusión que reina en el espectador. El final tampoco es un elemento que contribuya a satisfacer al espectador. Es un final que no puedo comentar, hay que verlo. A mí aún me dura la cara de tonto que se me quedó.
*SPOILER*
Sólo para los que ya la hayan visto, aquí va mi teoría sobre Enemy:
El protagonista, Adam (cuyo nombre no es casual como nada en esta película, él es el original), es esquizofrénico. Tiene una doble personalidad. Me inclino a pensar que el solitario y aburrido profesor ansía llevar una vida más plena (con un trabajo apasionante y una pareja estable a la que engaña) y de esa fantasía crea una nueva personalidad totalmente independiente, Anthony. Ambas partes de su mente viven en planos de consciencia paralelos pero la personalidad originaria (Adam) tiene bajo control a la de Anthony. De ahí que en sus clases Adam cite repetidamente la forma en la que las dictaduras controlan a a los ciudadanos. Adam es un dictador que reprime su otra personalidad (Anthony).
Pero, ¿por qué Adam creó y reprimió a Anthony?. Pensemos que la madre (Isabella Rossellini) le expresa a Adam que quiere que abandone sus aspiraciones de ser actor. Pero Adam no tiene esas aspiraciones, las tiene Anthony. Anhony empezó siendo el nombre artístico de Adam, así aparece en los títulos de crédito y en internet.
Como en Psicosis, la madre es el eje central de los problemas mentales de su hijo. Todo parece indicar que fue su madre la que desaprobaba ciertos aspectos de la personalidad originaria de Adam (le recrimina sus intenciones de ser actor). Todo ello nos lleva a pensar que Adam intentó ser actor y fracasó, llegando sólo a aparecer como extra en algunas películas. Adam intenta olvidar su fracaso y eliminar de su personalidad todo aquello que su madre no aprueba. Crea dos personalidades distintas totalmente diferenciadas con rasgos de su personalidad original. Adam se queda con los atributos que su madre aprueba y Anthony con los que su madre rechaza. También se podría interpretar que la verdadera dictadora es la madre y Adam una víctima de su represión.
El casual visionado de una película provoca el descubrimiento de la existencia de esa otra personalidad reprimida (o conscientemente ignorada) hasta ese mismo instante. A partir de ahí, el frágil equilibrio mental de Adam se va desmoronando. Es como si sus dos personalidades pugnaran por tener el control. De ahí el título del film, el enemigo está dentro del protagonista, él es su propio enemigo.
No olvidemos que Adam no ve nunca películas, así evita que se manifieste su otra personalidad. Una prueba de que la personalidad del Anthony estaba reprimida es que el guardia de seguridad que confunde al profesor con el actor le dice que hace al menos 6 meses que no le veía por allí.
Tampoco es casual que Adam conteste a la llamada de teléfono de su mujer cuando Anthony sale del plano, ambos son la misma persona. De hecho, es la esposa de Anthony la que empieza a sospechar que su marido tiene una doble personalidad tras su encuentro en la universidad con Adam.
Incluso es probable que las parejas de ambos protagonistas sean una sola mujer (como en Vértigo de Hitchcock o Carretera perdida de Lynch), una es real y otra es una proyección de cómo le gustaría al protagonista que fuera su pareja. Puede incluso que ambas sean imaginarias, imposible de saberlo a ciencia cierta. La confusión reinante se hace cada ver más evidente y acaba por devorar la poca cordura del personaje. Al final del film, la confusión y perplejidad del espectador coinciden con las del protagonista. Villeneueve nos sumerge en una mente enferma y nos sentir lo terrible que debe ser esta enfermedad.
En la escena inicial el Anthony asiste a un bizarro club a pesar de tener pareja estable. No olvidemos que el Anthony es la expresión de los deseos de Adam. Por otro lado, su mujer le pregunta si ha estado otra vez con ella, lo que parece indicar que ya le fue infiel una vez. A pesar de tener pareja y que ésta esté embarazada, empieza a sentirse agobiado y preso ante su futuro. La llave del club que se envía a cada miembro viene a representar la tentación de ser infiel. El actor tiene miedo al compromiso (fue infiel a su mujer) y ahora se siente atrapado ante el bebé que esperan. En la onírica escena inicial en el club una mujer aplasta una araña, lo que nos lleva a pensar que la araña significa lo que más temen ambas personalidades: el compromiso, la pérdida de libertad. Obviamente, esto no lo sabemos en la escena inicial.
Finalmente Adam logra quedarse con la mujer de Anthony (quien parece intuir el cambio de personalidad y lo acepta de buena gana) y decide que es el momento de eliminar a su otro yo imaginario, de vivir su propia vida. De ahí que el Anthony tenga un accidente mortal junto a la novia de Adam, ambos elementos negativos debían ser eliminados de la ecuación. Adam decide finalmente vivir la vida de Anthony e ignorar todo lo concerniente a su otra personalidad (apaga el transistor en el que se da la noticia del accidente ¿un intento de su otro yo de volver a manifestarse?).
Vayamos con la araña de la escena final: tanto Adam como Anthony tenían miedo a perder su libertad. Adam no ha podido reprimir este miedo y cada vez se siente más atrapado en la tela de araña de la vida en pareja y la responsabilidad de tener hijos. Es por ello que se ve una araña gigante sobre la ciudad que luego irrumpe en su vida cotidiana. Es la rutina de la vida familiar lo que realmente aterra a nuestro protagonista. Por eso creó una fantasía incontrolable que tomó forma en su otro yo imaginario, Anthony. Ya sabemos que la araña simboliza la pérdida de libertad, su mayor miedo que finalmente se hace realidad al aceptar vivir la vida que siempre deseó. Pero cuando recibe el sobre con la llave del club sabe que su deseo de ser infiel (que pensaba que sólo formaba parte de la personalidad ya erradicada) sigue estando vivo dentro de él, era una característica primigenia de Adam y no exclusiva de Anthony. La tendencia a la infidelidad como vía de escape ante el compromiso sigue ahí. Es hora aceptar el fracaso. Es hora de crear otra nueva personalidad. Como bien dice el profesor en sus clases, todo sigue un patrón, la historia se repite una y otra vez.
*FIN SPOILER*
Enemy es un paranoico rompecabezas cuyo desenlace deja bastante aturdido al espectador. No me gustó cuando la vi, tengo que admitirlo. Sin embargo, pasados unas semanas no puedo quitármela de la cabeza y mi opinión mejora cada vez que pienso en ella.
7
jueves, 6 de marzo de 2014
Prisioneros (Prisoners)
El canadiense Denis Villeneuve me sorprendió muy gratamente con Incendies. Reconozco que tenía ganas de ver su nueva película y no me ha defraudado en absoluto, incluso ha superado mis expectativas.
Prisioneros es un intenso drama que gira sobre el secuestro de unas niñas y el esfuerzo por los padres y la policía por encontrarlas. Comparte cierto enfoque con las excelentes Memories of murder y Zodiac en el tratamiento de los hechos. También me vino a la cabeza Mystic river, ya que las temáticas de ambos films son parecidas. Sin embargo, desde el minuto 1 Prisioneros demuestra tener personalidad suficiente para atraparte y te va llevando por un buen número de sobresaltos y giros más o menos inesperados.
El sufrimiento de los padres y su desesperación les harán agarrarse a un clavo ardiendo y la más leve esperanza les llevará por caminos que nunca hubieran imaginado. El film plantea interesantes cuestiones morales y éticas de difícil respuesta. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llega por salvar a nuestra familia? ¿Qué separa a una persona normal de un monstruo? ¿El fin justifica los medios?
Todos los actores están correctos, me gusta mucho más Hugh Jackman cuando hace este tipo de papeles que cuando se pierde en chorradas palomiteras tipo Lobezno. Está estupendo como este padre al que se le acaba el tiempo y está dispuesto a cualquier cosa para recuperar a su hija. Por momentos, el espectador no puede evitar verse identificado con él mientras en otros se siente horrorizado. Tampoco los padres de la otra niña secuestrada (Terrence Howard y Viola Davis) tienen una actitud ejemplar, no participarán en ciertos métodos pero tampoco los van a detener. El dilema moral está sembrado para el espectador. Villeneuve parece preguntar todo el rato al espectador: ¿Y tú qué harías?
Por otro lado tenemos a un peculiar policía encarnado por Jake Gyllenhaal que comete el error (tan común en las películas) de prometer a los padres de las chicas que las encontrará. Como su personaje en Zodiac, el tipo acabará obsesionado con el caso y se verá atrapado en un laberinto sin salida de pistas falsas y cabos sueltos. Reconozco que me gustan mucho este tipo de pelis sobre casos realmente desconcertantes y complejos como las ya citadas Memories of murder y Zodiac.
Villeneuve nos entrega un film oscuro (casi trágico) que traspasa la pantalla y nos obliga a preguntarnos qué haríamos nosotros en esa situación. Nos hará pasar un buen rato y nos hará pensar. Buen drama que huye de los convencionalismos.
7
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Incendies

Al morir su madre, dos hermanos reciben el encargo de encontrar a su padre (al que creían muerto) y a un hermano del cual desconocían su existencia. La búsqueda les llevará hasta Oriente Medio.
Una película que empieza con una canción de Radiohead no puede ser mala. Si dicha canción viene acompañada por unas inquietantes imágenes de unos niños preparándose para entrar en combate, el resultado es un inicio más que interesante y perturbador. Así es todo el resto de Incendies, la película del canadiense Denis Villeneuve: interesante y perturbadora.

Incendies traza hábilmente un paralelismo entre la historia de la madre y la búsqueda por reconstruir su vida a cargo de sus hijos. Tanto los hijos como el espectador iremos descubriendo al mismo tiempo secretos ocultos desde hace mucho tiempo. La búsqueda de la verdad nos meterá de lleno en el conflicto de Oriente Medio, en ese odio y esa venganza de raíces ancestrales que aún hoy no parece tener un fin cercano. Incendies nos introduce en un conflicto armado que cambiará para siempre la vida de los protagonistas incluso mucho antes de nacer.

Incendies es un film muy duro, escenas como la del autobús o las de la cárcel me pusieron los pelos de punta. Pero no se recrea innecesariamente en los aspectos más truculentos de un conflicto armando, simplemente muestras los hechos imprescindibles para que el espectador se identifique con los personajes y entienda su evolución personal. Villeneuve usa un acertado montaje en paralelo y unas elipsis narrativas que funcionan de maravilla, dotando al film de un ritmo muy acertado.
A pesar de basarse en una obra de teatro, no se nota su origen teatral en ningún momento. Esta historia en manos de Haneke hubiera sido un ladrillo de tres horas lleno de violencia extrema. Pero Incendies acierta con lo de menos es más y dejar que funcione la imaginación de el espectador. Pero no sólo la imaginación, también la inteligencia y la capacidad de sacar conclusiones. Yo no pude evitar pensar que esta película tiene algo de parentesco con films coreanos como Oldboy o las tragedias clásicas griegas (es que soy de letras, no lo puedo evitar). Si bien en el guión hay ciertas coincidencias que se nos pueden hacer algo inverosímiles, en conjunto, el film es más que recomendable.
Incendies es una buena película, vale la pena verla.
7
p.d.: Gracias, Arny, por tu recomendación.
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