Mostrando entradas con la etiqueta Saoirse Ronan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saoirse Ronan. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de febrero de 2015

El gran hotel Budapest


 Wes Anderson es ese director que se cree muy original y muy gracioso pero que yo hace tiempo que no le veo la gracia. Sus primeras películas tenían un pase gracias a que su humor absurdo me resultaba novedoso pero de eso hace ya 15 años. En este tiempo su cine ha evolucionado hacia lo estúpido (aún más si cabe) y a mí me ha dejado de hacer gracia.

 Cierto es que estamos ante un film preciosista: los maquillajes, los peinados, los decorados, los vestuarios, la fotografía, los encuadres o la dirección artística son simplemente asombrosos. Se puede decir que la excelente música de Alexandre Desplat es lo que da da algo de unidad a este crisol de situaciones absurdas, siendo lo más recomendable del film. Lástima que el guión no conectara con el espectador que escribe estas líneas. No me reí en ningún momento, como mucho esbocé alguna sonrisa esporádica, nada del otro mundo. ¿La película pretende ser un homenaje al cine de otras épocas o pretende reírse del espectador? Yo me inclino más por lo segundo. No entré en este peculiar universo de Wes Anderson.
Típico del cine de Wes Anderson: mucho envoltorio para unos personajes que no dicen nada.
 El gran hotel Budapest es un magnífico envoltorio para un vacío inmenso. Un film que es una tomadura de pelo. Me gustan los directores que tienen su propio universo y no se dejan arrastrar por la corriente, pero ser fiel al propio estilo puede ser una maldición como bien sabe Tim Burton.
 Ya no sé si Wes Anderson se ríe de sus personajes o de sus espectadores. Todo es tan naif y artificioso en esta película (por no llamarle chorrada) que me resultó exasperante. Pasada la media hora perdí el hilo y me empecé a aburrir sobremanera. Lo malo es que la cosa ya no remonta. Tiene algún gag (por llamarlo de alguna manera) curioso y algún momento en el que parece que la cosa se pone interesante, pero es un espejismo. Los aciertos son tan pocos y tan dispersos que no hay sensación de unidad ni de querer ir a ningún sitio. Esta película es un sinsentido tras otro, un quiero ser diferente y no puedo. Qué bonita y ensoñadora visión de la Europa de entreguerras y qué aburrida.

 Como agravante cabe señalar que estamos ante uno de los repartos más espectaculares de los últimos años. Lamentablemente, muchos actores se dedican a sobreactuar bajo toneladas de maquillaje. Un reparto estelar que incluye nombres de la talla de Adrien Brody, Bill Murray, Edward Norton, Harvey Keitel, Jeff Goldblum, Jude Law, Léa Seydoux, Mathieu Amalric, Ralph Fiennes, Saoirse Ronan, Tilda Swinton, Tom Wilkinson,  o Willem Dafoe. Todos ellos totalmente desaprovechado en un guión coral que no permite el lucimiento de casi ninguno de ellos. Especialmente sangrante me pareció el caso de Tilda Swinton, quien corre el peligro de caer en la auto parodia constante.

Una película diferente, sí, pero totalmente absurda.

4,5

 P.d.: sería realmente un crimen que esta broma de dudoso gusto ganara el Oscar a mejor película. Es muy probable que sí gane cualquiera de las otras categorías técnicas a las que opta ya que todo el apartado técnico está sobresaliente.

martes, 12 de noviembre de 2013

Byzantium

 Dentro de la filmografía del director irlandés Neil Jordan podemos encontrar títulos más que recomendables como En compañía de Lobos (1984), Juego de lágrimas (1992), Entrevista con el vampiro (1994), Michael Collins (1996), El fin del romance (1999) o El buen ladrón (2002). En los últimos años su carrera ha pasado injustamente inadvertida y podría parecer que el talento de Jordan se había diluido o simplemente no era capaz de encontrar un proyecto a su medida. Afortunadamente, Byzantium nos devuelve al mejor Jordan, ése que sabe mezclar drama con cine de género.

 Los vampiros, como seres inmortales que son, vuelven a aparecerse por las pantallas de cine (cosa de la que me alegro). No todas las aproximaciones al mito de los vampiros van a ser tan estúpidas como la saga Crepúsculo. Byzantium es la mejor película sobre vampiros desde Déjame entrar. Jordan retoma el mito vampírico y lo adapta a los tiempos actuales sin perder un ápice de romanticismo.


 Las protagonistas son dos mujeres vampiro que debe vivir en un mundo machista que no sólo las ha maltratado como vampiros sino también como mujeres. Este enfoque feminista me resultó muy refrescante, no lo había visto nunca en un film sobre vampiros. Las mujeres vampiro siempre eran pérfidas arpías sedientas de sangre, desprovistas de todo sentimiento (valga como ejemplo Las novias de Drácula, film que Jordan homenajea mediante su emisión en un televisor). Aquí los dos personajes femeninos (Gemma Artenton y Saoirse Ronan) son unas inadaptadas en ambos mundos, forzadas a ocultarse eternamente.
Son dos mujeres fugitivas en un mundo de hombres (vampiros o no) cuyas debilidades siguen siendo el motor del mundo. Unas debilidades que el personaje de Gemma Artenton ha decidido aprovechar como medio de vida. Mientras tanto su hija adolescente (por toda la eternidad, menudo suplicio) debe aprender a vivir con los terribles recuerdos de su pasado mientras desea salir de la marginación en la lleva siglos inmersa. Interesante argumento.


Jordan demuestra que sabe rodar y dirigir actores, dotando al film de un ritmo adecuado aunque no perfecto. El film se puede hacer algo lento y confuso hacia el principio y sólo al final todo el rompecabezas empieza a encajar. Para ello Jordan se sirve de continuos flasbacks que nos van contando el origen de las protagonistas. Jordan no abusa de los efectos especiales y se centra en las interpretaciones y en los dilemas morales de los personajes, nada de vampiros volando ni inverosímiles peleas.

El reparto está bien, de Saoirse Ronan (Expiación) ya sabíamos que era una gran actriz pero la gran revelación del film es la bella Gemma Artenton (El Príncipe de Persia, Quantum of Solace, Furia de titanes) quien sorprende gratamente en este film. Las dos están muy bien y junto con el buen hacer en la dirección de Jordan dotan al film de la credibilidad que esta historia necesitaba. El único problema (pequeño) es que Caleb Landry Jones (Antiviral) puede quedar encasillado en personajes de adolescente enfermo, debe cambiar pronto de registro, difícil lo tiene con esa pinta.

Una feminista película de vampiros.

6,5


sábado, 2 de abril de 2011

Camino a la libertad (The way back)


Una pena, yo confiaba en Peter Weir (El show de Truman, Master y comander, Gallipoli, El club de los poetas muertos) y su buen hacer para entregarnos una gran película sobre una gran aventura. La historia real (aunque algunos historiadores la ponen en duda) de unos presos fugados de un gulag en Siberia que llegan andando hasta la India es digna de una gran película épica.

Pero el problema de la película es que le falta emoción. Por momentos parece que han metido la tijera en el montaje y han dejado a la película desnuda de toda capacidad de conmover al espectador. El montaje obvia a muchos personajes y situaciones que podrían haber sido interesantes, creo que los 133 minutos del film eran bastantes más en un primer montaje. Aunque veamos a los personajes pasarlas realmente mal, la película no logra que nos identifiquemos y padezcamos con ellos, fallo imperdonable en toda peli de aventuras. Tampoco es todo culpa del acelerado montaje (ni siquiera muestran la fuga), otras veces el cine nos ha emocionado en 5 minutos (el inicio de Up) pero Weir aquí es incapaz de hacerlo, no se para en los personajes sólo en sus penurias.

Llega un punto del film en el que el espectador se cansa de tanta penuria y empieza a mirar el reloj, mala señal. No es suficiente con unos buenos y variados paisajes ni con ver gente huyendo entre la nieve o por el desierto, hace falta algo más. Es necesario una cierta empatía con el espectador, un desarrollo de personajes que en esta ocasión llega demasiado tarde. Algunos personajes desaparecen demasiado pronto, sin tiempo para conocerlos y otros desaparecen hacia el final sin provocar en el espectador el sentimiento adecuado (de pena, se entiende).

Además el film desaprovecha una gran oportunidad de contarnos una parte importante de la historia del siglo XX, apenas hay crítica a los regímenes totalitarios de Stalin o Hitler ni se explican muchas cosas de la época.

Los actores están bien, Ed Harris cumple como viene siendo habitual en él, Collin Farrel está muy creíble como frío asesino y Saoirse Ronan da el pego (esos expresivos ojos azules ayudan bastante). De Jim Sturgess sólo puedo decir que me resulta bastante limitado, gran peso de la película recae sobre su actuación y es uno de los motivos por los que no acabó de llegarme.

Lo dicho, perfección técnica, buenos actores pero algo vacía y aburrida por momentos.


5


sábado, 2 de febrero de 2008

Expiación, Más allá de la pasión (Atonement)



Menudo título se han sacado de la manga los distribuidores. Vaya por delante que las películas de niñas ricas y sus devaneos amorosos no me suelen interesar. Me parecen superficiales y estúpidas, con la de historias interesantes que se pueden narrar. Si encima la cosa va de época victoriana (con esos vestidos, sus estrictas costumbres y su falsa moral) pues el pastelón está servido.

Siguiendo la estela de Sentido y sensibilidad u Orgullo y prejuicio (bonito títulos también), Expiación tiene todos los ingredientes del típico folletín romántico pero introduce algún otro que la hace más que recomendable. La primera parte es bastante convencional dentro de este género (grandes mansiones, niñas mimadas, vida disoluta y criados) pero el interés llega cuando lo romántico se torna tragedia. La guerra y el sentimiento de culpa hacen acto de presencia convirtiendo a los frívolos personajes femeninos en mujeres de carne, hueso y sentimientos.

El estilo de la dirección es pausado y algo frío (quizás demasiados flashback y cambios de punto de vista) pero aún así la historia puede llegar a emocionar en ciertos momentos. ¡¡¡Cuidado l@s de lágrima fácil!!. Lo más destacable de la peli es la fotografía (preciosa), la música y las ambientaciones (esos decorados, paisajes, etc). Al director Joe Wright se le va la mano a veces intentando ser demasiado perfeccionista en algunos planos secuencia al más puro estilo Kubrick, pero rizando aún más el rizo. Esos eternos travellings no aportan demasiado a la historia (más parecen un acto de chulería del director) pero resultan realmente asombrosos. Se podría haber contado lo mismo sin complicarse tanto la vida, la verdad.

Los actores están bien, yo destacaría los ojazos azules de Saoirse Ronan y la maravillosa delgadez de Keira Knightley.

7